sábado, 15 de agosto de 2009

Tragedia del Centro Comercial Alunado

Qué tragedia
esta vida de centro comercial.
Trágico derecho de piso
pensar que una manzana
cuesta cinco veces más
porque Walmart está ahí
y por ahí danzan las hadas,
oh, sí. Shakespeare las dejó volar.

Trágicos zapatos Nine West,
trágica falda Zara,
trágicos relojes de qué sé yo.

Trágicos ojos de aparador.

Te veo
y camino
las caras
por las escaleras eléctricas
un
ojo
dos
labios
tu silencio
contra este caro cristal.

Válgame la comparación,
corbata amada mía,
sueño de princesa ingenua.

Los años pasan
los libros pesan.
La cotidianeidad es la misma
pero no así
si la llamamos cada uno
con su cada qué.
Mamá dice
que soy una mala candidata
a la maternidad.

Y eso está bien.

Qué tragedia vivir la revuelta.
Trágica foto en rosa osadía:
quité el ancla para no hundirme
y resucité ahogada en la misma de hoy
a pesar de.

(La Tragedia del Centro Comercial Alunado
ha finalizado.
Sean tus manos
las que apaguen la luz
y después de no llamarte más de usted).

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