domingo 15 de noviembre de 2009

Cavar

Cavar lo que de por sí es una cueva
te hará menos ser extraterrestre
y sí más espeleólogo.

La boca no es una analogía,
es la cueva misma donde las estalactitas son promesas
de un ayer a los ojos de un dios puberto
que nos juega a verlo todo
como si fuera tan futuro.

Cavar muy adentro,
eso sólo lo hacen
los auténticos ciegos de Eros.

Bocanada (tapete)

Hay un tapete que sobrevuela
nuestras caras:
se llama galaxia
y tú y yo, que no nos conocemos
ni por nuestros nombres
ni por las paredes de nuestros malos hábitos
estamos al centro
y como esperando bailar los dedos
para hacerle los honores
antes de que nos los haga él
devorándonos en su bocanada de asteorides.

Absurdo

Microscópicamente,
visto desde la óptica bautizada con ese nombre,
soy mucho más endeble a los barquitos mojados
que a una taza de sol sin respirar.

Da risa el absurdo,
no se puede vivir sin él.

Sos

Sos una caja de colores,
los que no comí de puberta
por cuidarles la punta para que no murieran.

A lo mejor por eso platicas como muerta en arcoiris.

sábado 14 de noviembre de 2009

Zoroastro

Ven a verme cuando sepas
que no eres una estrella mía
y yo no canto rosas amarillas.

Descubriremos soledades espiando, caminando,
flotando el sol.

Luego, abrocharé tus cintas y te daré un abrazo.
Mañana despierto,
hoy asfixio la cotidianeidad
mientras floto pensando que eres zoroastro.

Se alquilan ojos


Se alquilan ojos para terminar de leer este sábado salvable.
A veces un lento mar trae el inevitable discurso
de la soledad expiante -o espiadora, a saber-
que emerge sin magia la otredad de la introspección.

Allá afuera todo son chispas de perfumes caros
chocolates y películas so shiny light.

Debo morir la noche en tus brazos,
dulce canción de cuna dejada en mi existencia,
grabada en el tuétano y no en la dermis,
sentida de luz y querella de tanto caminar.

Descendre galactique

Avertir le descendre des galaxies,/ on garde plus memoires que souvenirs en fleur/ voler la tête sur le mur:/ Est-ce qu'il n'a pas un siècle pour fummer l'absence de siècles en tranquilité/ pâle, müde arbre sans oiseaux?

jueves 12 de noviembre de 2009

Saturada luz

Saturada luz en la lengua
hay una cuerda qué saltar
enmedio de dos cipreses.

El sabor de la amplitud roza mi garganta:
señal de la existencia de lo efímero dentro de lo eterno,
matrioska de colores que no se deja ver entre tanto blanco.

Quizá con el tiempo, sí.
Habría que construír una nave para saberlo.
Quizá por esta tarde, tal vez.
Hay más de un millón de partículas disfrutables en el aire
y todas me llevan a donde mismo.

Sueño prometido

El otro lado es el mayor contagio.
Hasta los mismos ojos cambian de color
y adquieren el tono transparente de las fábulas.
Roberto Juarroz
Y yo quiero que una mañana al despertar carne
este verso medio mojado sepa volar en origami.
Alzar el cuerpo por la escalera absurda sideral
entender esta taza fija en el silencio
el teclear a media mañana creyendo que no soy sol
por ser más bien estela maya perdida.
Hay algo que suena a palo de lluvia,
son las flores de la antártida que llegaron al calentamiento global
y despiertan en mi habitación
como primavera en irrupción y tardía
para una tarde de otoños que se aleja pidiendo perdón.
Cerré los ojos y no lo vi,
ahora camino despierta
y me parece que éste es el verdadero sueño prometido.

Altaír (bis)

Para Altaír que sigue siendo estrella,
húbete olvidado en poesía tantas cercanas veces.

Algún día -no, alguna noche-
trataremos de entender oráculos indirectos
plantaremos flores,

Y en la verticalidad del momento
vertiginosa será mi falda río abajo
reconstruiré la mar de donde emerges,

Y todo, absolutamente todo,
será callado,
anclaje en las tres primeras letras
de mi nombre.

Re-creación

Purpúrea mañana, un cielo casi estridentista
corre el velo que difumina la realidad ocular.
La antártida retumba a lo lejos y tan cercano,
Horus cabalgando en sentido opuesto a mi frente.

¡Oh clemente, oh piadosa,
o dulce postal de la vida!,

guárdote entre mis manos hasta destruir galaxias malditas,
la re-creación es un atributo de las almas en soledad.

Para que al morir dejando nuestros lechos
algo fuerte enmiende nuestros errores.