miércoles, 30 de abril de 2014

martes, 29 de abril de 2014

Que el atardecer te suene al piano
de 1994
la melodía que diseñé
las ventanas amplias de una casa antigua
la anagnórisis del amor vertida 
en tu cuerpo que ciegamente 
en tierra adivinaba. 

Que su amor de tundra y primavera
te abarquen 
con dulzura idéntica a mi latido 

y que no finja valentía al caer 
y mi cuerpo de ti esté restringido
o mis besos se den en vano
para que los reciba el aire. 

Antes bien, que muestre mis ojos desbordándose
en este amor que  por ti 
todo lo calla y lo remueve
lo grita y lo reconstruye
lo escribe y lo cincela
lo escucha para entender tu sistema solar
tu diente de león 
tu mano de Fatma. 

Que tanto y tanto amor esta noche
en tus canas germine, Amor
y me sienta en ti capaz de interpretarte
-una vez más
la melodía en piano de 1994
que a mí llegó
cuando la primera mancha roja
y ya te conocía mi alma. 
Que se vaya contigo mi deseo de ti,
que gire y te enrede las horas y el cabello,
que se sienta a tu lado sobre todas las rocas del mundo
(edificios y colas en el banco
niños a granel, tapices de formatos
nubes de tinto y oro: 
todas son, amado mío, rocas si no estás)
que te cuente sus ansias
su inmunidad a todo, todo 
incluso mi muerte. 

Que te unja para que enloquezcas 
y llores sin razón aparente
y quieras rasgar los árboles y los océanos
arrancarle al sol el color para empaparte
y no seguir siendo la piel que lo guarda. 

Que se vaya esta tarde hasta donde estás 
mi deseo desbordante de ti

porque mi alma, por él
ya es funámbula en el aire.
Paraísos prometidos no.
Si ya tengo noticia de tu cuerpo
la coordenada de tu axila
tu epicentro y la planta que te sostiene.

Éter. Yo, mi deseo.

Así llegaría en esta hora febril
hasta tocarte
seas mil hojas o un expresso
la fotografía de la tarde central
inscrita en tu mirada.

Que no me venga el tiempo con una palabra
para intentar enganchar mi soledad
con los segundos que son retratos
que son imaginados que están postergados
y no resuelven dentro de mí
esta sequía que se me impone

a pesar de los rezos
a pesar de los cantos.
Tu camisa al sol caminando entre valles
incienso en mis ojos.
Yo,
paloma de fuego que no sabe
cómo se abarca al amor
a esta hora matinal
ubicada aquí, en el estudio divino
para unos árboles en despoblado.

Habrá niños y nichos
sonido de metal antiguo
carreteras, quesos rústicos
miradas conectadas con la eterna agonía
que apenas comienza.

Pero no tu mirra.
Pero no tu sal.

Hay días en los que deshebro la primavera
hasta formar un hilo que me lleve a ti
una hora.

Días en los que el sudor me cuaja
y me parte en dos
me alumbra sin misericordia el calor.
Llegan a mí entonces
la ansiedad avasallante de mí sin ti
y busco las piedras para enterrarme
llamo a mi padre para que me enseñe a volar
como ahora él en cenizas.

Alguna vez fingí la risa en pleno llanto.

A esta hora no, Amor.
Tú me haces falta.

lunes, 28 de abril de 2014

Amor ardiente no me basta
tanto blanco para pirarlo entre las piernas
tanto muslo tanto semen
tanto grito

tantos y tantos versos
protopoemas.

No te basta y no nos basta:
sucede que en la punta de la ola ígnea
estamos como los primeros que se amaron

y entonces de nuevo la raíz de las cosas
sus nombres, sus caricias.

Amor ardiente, que siga sin bastarme
tu mundo
tus pezones
tu sexo enhiesto marcando mis costados
mis lumbares
mi credo.

Solamente así definiría al fin la eternidad
hambrienta de tu horizonte sin línea
siempre reina de mi voluntad amante para tu ser entero.
Alguna vez, entre las aves
voy a tejer con tus besos
el lecho más dulce jamás sentido
y tu dermis encendida mirará
lo que llevo dentro

o lo que es igual a decir
que verás mis avenidas
mis anchas ciudades de carmín
mis esteros de deseo
y dos o tres continentes plagados
de tu beso puro.




Arriba, en el cenit de estos besos
tu cuerpo en llamas dentro del mío.

Supongo que así se completó el universo.

Y es que Hoy tan pleno
abierto a la palma viva del día...

domingo, 27 de abril de 2014

Cuando el amor me arrase
y no tenga más boca que el licor de tu boca
ni otro sonido que tu cuerpo imitando a venados
por el bosque su cuerpo bailando,

llenaré de pétalos los enjambres
miraré con dulzura mi pasado.

Abriendo mi cuerpo, sí
como un espíritu de estanque y estrella
galante galáctico lago

pond, thunder, beyond

Serán una prueba conceptual
para mis poemas.

Me rendiré entonces y escribiré sus letras
y relataré sin versarte
cuánto te he amado desde dormida
útero de flor cósmica
soledad de un guijarro combatiente
su furia que no podía ser
porque no era

sino: mujer.
Tu compañera
la niña, la que no te escribe poesía
porque me arrasó tu amor
y entonces saltan las palabras
no poemas
pond, thunder, beyond.

Yo a ti mi cama describo bañada en tus manos
mi descanso es tu semen
y por eso, la puerta abierta del poema.

Carta de amor dominical

Apertura de los ojos en abril
una mañana limpia simple correcta
llena en su propio abecedario de ti
alfombra de besos-zumo de licor de tu boca.

Quisiera escribir lirio o nenúfar
y hallarles vocablos perfectos cincelados
dedo a dedo con mi memoria
la pasada, la que te llama ahora
la que futura estará
brillando de amor por ti

un beso agradecido de flor polar
exuberante plantío de caricias en la primavera.

Apenas un palpitar desgarrando el cuerpo.
Dolor gozoso, saberte aquí, transfigurándome
de río a montaña y de desierto a hogar.

Todos fuimos hogar antes de la escisión.
Yo era el tuyo
en tu casa yo vivía.

Alma amada,
ahora que dejo la ceguera de la especie
su connotado conocimiento del mal
por encima del único mandato divino
-amar y ser amado
te ofrendo lo que hay de mí:

un bosque sin lindes
un mar alado de ámbar y besos tibios.

Mi corazón.
Que es mi única posesión real en la vida.

viernes, 25 de abril de 2014

Mensaje marítimo en una botella

Éste es el poema anclado en un barco
en el pico del cotorro de un marino
y en una botella sin lama ni dios 
porque su contenido es sencillo. 

Amado amor amante 
tu marea con fuego de agua yo inscribo.
Tierra de sol y fruta salada
instalada estoy en las horas 
y mi espíritu insiste en volver a verte. 

Éste es el poema que escribo
cubierto el rostro por mi cabello
la tinta verde sobre un papel morado: 
la vida y tú me han enseñado 
la pureza de la no insistencia voluntariosa. 

[Amado amor amante
qué difícil es ocultar a la niña
que te llora en este exilio de vidrios por estrellas
ataviada de flores dulces 
que se marchitarán sin ti 
si no te ve pronto.] 

Éste no es un poema de carne ni latido
es un poema místico envuelto en olas y algas
muy viejas, muy amplias. 

Amado amor amante
mi espíritu se vuelca en rezos y una risa 
por ver si el tiempo y tú 
a mis manos tu cara regresan. 

Loto

Levántate, cuerpo y mira:

soy el loto azul vagando entre tus montañas
la ascensión de un cuerpo nítido
desde las entrañas de la madreselva.

Soy el espín y la espina rezadas
un mantra seguido de cien estrellas.

Óyelo tú, que puedes verme hasta la oquedad
de mi anhelo y mi oración.
Admíralo tú, que has sido elegido para ungirme
de saliva y savia tuyas
hasta volverme inasible al mundo.

Tómalo tú, maestro anclado en mis estaciones,
vívelas como un país distinto cada noche.

Ámale, cuerpo y sabe
que todas las noches previas parí un amor
un deseo y un verso

y por eso estas ganas de ser entregada a ti
siempre tuya.
Sobre mi cama están las canas del viento cuando no estás/ los higos azules con los que tiño las nubes para ir a hablarte // Un valle es un pretexto para cambiar la raíz a olas mansas/ mansedumbre de paraíso verde, ocre, tal vez el color nunca / pero sí su sombra que aguanta un eco dolido y aguarda // La piel, pero sobre todo y más que nunca, el alma// Mi corazón transita del siglo XIX al XXII y no lloro / o tal vez sí y por eso esta hambre a las seis y diez de la tarde / mi brazo laxo esperando por ti / marino en mi tierra que terminó por renombrar mi parcela en soledad // Sobre mi cama están las ganas del cielo / las tomo como tú lo haces al mecerme, amante alado // Luego sueño contigo / y ya.

jueves, 24 de abril de 2014

Tu risa es el Paraíso
-dices.

Y no te das cuenta que la hilvanas con tu boca
ni que eres su vértigo naciendo desde el ombligo
a veces desde el sexo
también desde el aullido feliz de tu alma.

Todas tus venas habitan sus notas,
toda mi ansia por ti en ella está vertida.

Mi risa es mi celebración.
Dejé otro mundo para entregarme a ti
serena y no tanto
caballo rojo bailando en los bulevares
nubes galácticas interrumpiendo la parsimonia general.

Paroxística risa, dirían los científicos.
Humeante risa, los hindúes.

Ofrenda para el contenido de tu nombre,
de eso se tratan los paraísos.

ID

Soy la rosa joven encendida
cuyos pétalos tu sangre exprimen
y a la luz del crepúsculo tu saliva alimentan
en voluptuoso estallido carmín de su carne.

Soy la rosa infinita que tu semen libera
los labios tibios de la noche dorada y roja.

Soy ardor ferviente en la hora muerta y rediviva
en la que procuro abrasarte
hasta el encanto.

Oración de la segunda noche (y todas las subsiguientes)

Alcé mis brazos cansados
y depositó en ellos mi hombre el mareo.

Señor mío, vuélveme sabia
para reconocer su combate febril
y agradecerle su acto guerrero de amor
con mi espíritu centrado

en el verdadero oro de la vida:

su risa acariciándome las horas,
su sexo fertilizando mi oración de mujer,
su ternura dándole espacio a la mía,
su amor derribando rascacielos e instaurando paraísos.

Ofrenda eterna nacida en abril

Desde tu planta ardiente sobre mi tierra,
Señor,
abro mis ojos y entrego mi alma
a todo cuanto puedo
y le doy a mi enemigo un trozo de esta paz amada
porque ellos pelean sin alma
tristes,
niños en el abandono polar.

Lavo mis errores y mis omisiones
mis imperfecciones moldeadas mucho antes de los treinta.
Perdono todas mis vidas.
Les anuncio que la redención un día llegará.

El día es hoy jueves
hoy martes hoy domingo
hoy abril hoy diciembre
a tu lado el tiempo es hoy,

palabra mágica removiendo los miedos
tallados en las cortezas de mi jardín.

Peino, aliño mi cuerpo
lo bendigo a base de tu saliva y tu fruto encendido
lo froto con el amor de tus dientes
y lo visto con el rojo de tu corazón y tu lengua.

Nombro a mi espíritu Reina.
Lo escribo en los espejos del tiempo:
notas serán para su proceder futuro
(sólamente estando arriba se Ama a un Grande).

Adorno mi cuello y mi memoria con tu amor bendito
y te bendigo ofrendándome a ti
en cada acto, lejano o no,
que mi materia adepta a tu sabiduría amante realiza.

Cumplo con mi deber cósmico
y te bendigo con silencios impregnados en mirra y meditaciones
torrentes de letras y fe en nuestra historia.

Me dignifico ante ti y contigo
y ante el Señor que todo lo puede:
"Si me trajo su amor entre laberintos
podrá conducirme
 a la unión completa de los tiempos sagrados y profanos.

Dignifico mi proceder ante el Creador.
Un día más de gloria ofrendada para estar con mi hombre,
un día más de batalla en amor para volverlo a ver.

Desde tu amor completo habitando el mío,
Gran Señor,
escribo este manifiesto y su dogma:

Dignifico mi ser en nuestro Amor
y sé que el mundo nos merece unidos.

La bendición al páramo

Desde ayer amo a este lugar
de sombras de tundra
y besos de infierno.

Llegaste y me amaste
amaste mi origen
recibiste cuanto soy y tengo.

Eres mi dueño y mi luz
contigo la bendición inicia
desde el amanecer de tu cuerpo
en cualquier meridiano del universo.

Bendito está mi páramo
porque lo has amado.

Amor, el último rencor
lo disipaste también con tus besos.

Poema de amor y mantra para mi guerrero

Nunca veas la distancia como enemiga nuestra
ni al páramo que me vio nacer y crecer
porque por su agreste presencia
es que yo fui a dar contigo.

Amor, te llevo en cada línea de mi sangre
en cada estirpe de mi cuerpo haciéndose magnífico:
tú obras en mi piel como un artista
tú eres el dios que me amanece para que la vida
no me falte nunca.

Confiada estoy del gran combate que damos
en el lecho y en la materia diaria.
Nunca olvides que es un capítulo la distancia, Amor.
Nubes extranjeras vendrán para unirnos en un siempre cotidiano.

La fuerza de lo nuestro es inaudita.
Mi amor por ti
vertido está en la copa.

Segunda noche

Porque haces mucha falta 
procuro pensar en ti como el gran latido
la lengua húmeda abrazando mi boca
tus manos dulces prometiéndome la paz,

y la tengo. 

A saber cómo. Hoy
tu ser se encargó de mecerme
susurrarme que la distancia es ilusoria:
toco tus nuevas hojas
y ahí están tus yemas; 
miro la luz y sé que me llamas. 

Amor, 
en verdad te digo que tu casa está en paz
y te juro que a partir de anoche
yo erijo sus ventanas con besos tiernos 
ternura de tu risa hecha plata. 

Amor, 
en verdad te digo que mi falda está bordada
de pétalos y caricias para ti
tú, señor de las olas dulces
mi vida plena cantada
donde las aves anidan sus himnos al sol. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Acto amatorio (rezo)

Amada por ti descanso
sobre tus manos dulces que entibian mi pelo.

Voy diluyendo uno a uno mis mentidos pasos
todo el miedo con el que erigí
a la mujer que se va
para dejar a la que te sonríe y gime
bajo la lluvia de tus besos.

Oh tú, amante dulce
mi piedra divina de guerra amante y sal:
qué alegría es permanecer en tierra y escucharte
como oye la Tierra la canción del ungido
como la brisa de abril que abre sus manos a la vida.

Oh tú, mi fuego sin tiempo
mi maestro en cada pestaña del gran ojo del mundo:
mi dios padre te dé más semillas
pues con tu saliva mi cuerpo tu amor lo está amoldando
suave para tu tacto, firme para tu arrebato de sol volcánico;
mi diosa madre te dé más de su leche
pues con tu ofrenda, dios de las cosas descritas en el viento,
mi espíritu deja de ser niño
y crece para adorarte.
Me dueles y sonrío
soy ojera y huelo a ti.

Los lindes del mundo
son tus piernas y tu sexo
tu espalda
tus ojos.

Lo comprendo y te busco.
Te alabo y te juro
que la alegría no se irá
porque dentro llevo
tu mano sagrada viva
guiándome.

Para dos combatientes

Qué oscuro, qué alto 
este dolor placentero de tu carne y de la mía 
esta oquedad florida 
por un canto de señor ígneo 
subiendo en espuma y ardor la colina. 

Que inmenso, qué vivo
este fuego doliendo las entrañas
sus manos de niño dios creando universos
que no serán de nadie más
excepto de nosotros,

los amantes que encontramos un nombre para el Amor
y se llama gemido de sol y de luna
y también distancia disuelta 
por efecto de un ferviente latido. 

Qué oscura, qué bella
mi propia cara invertida
llena de ti, a placer. 

En el auto (I)

Cantabas por el sol sudado de una avenida sola
cantabas con el tino de astronauta en el páramo
entregando más que buscando
siempre luces para un año nuevo.

Los días se vuelven calendarios
ahora que tu voz aquí está
y creo surgir en mí los álamos que nunca he visto
sólo porque has llegado. 

Cantabas con tu mano en mi vientre
y esa otra, frágil y roja
justo a favor de la marea de mis latidos.

Naranjo en flor es un jarrón pegado de recuerdos inútiles
ni una hoja reverdecería en ese microcosmos. 

Cantabas seguro de la dispersión de los tiempos,
los verbos a merced de tu campo: 

Cantas. 
Cantarás. 

Contigo la vida se ha vuelto certeza. 

Transfiguración

Beso trasladado a las mil y una formas
del verbo hecho tierra y carne
mares y pájaros y anacoretas y jazmines.

Besar es parpar / barritar / un zureo
ergo, el amor es un pato y el elefante descrito
por Marco Polo en la voz de Calvino
al inicio de sus ciudades.

Besar es crepitar en una ciudad
a punto de eco.

Besar es fincar un reino encima de la nada
y hacerlo vibrar y sonar
hasta que la poesía lo indique
-eternamente, entonces
hasta que la narración extraordinaria cese
-nuncamente, se infiere.

Besar es la vida intacta después del gran mal sueño.

Besar es mi estandarte.
Tú eres mi patria viva.

miércoles, 16 de abril de 2014

Sustancia

Quiero tu mano sobre el humor de mis ojos
quiero a tu mano porque sabe mejor que mi mano
los caminos a la milpa de mi sexo.

Quiero que me beses hoy y después te repitas
en el acto jamás arrepentido
un beso tras otro y sus sinuosidades
de terremoto americano aguardado en nuestros pliegues.

Un replegar de granizo que son dioses que son avisos
de que te quiero para siempre conmigo
feliz o en desgracia, aburrido o desbordante.

Quiero que me guardes un lugar para ver juntos
el filme que grabo por ti con cinta de oro
cada día de la semana que nunca empieza
pero tampoco acaba.

Quiero tener a tu corazón en paz como lo está el mío.
Quiero que mi vida no se justifique en la tuya:
se nutra, se abra, se purifique, se cribe
se oiga, se sienta, retumbe, cante, truene de amor,
tiemble de ternura, crezca, se quede al fin dormida
ahíta de sexo y de amor y de caricias bellas.

Quiero seguir siendo yo la que te unja de amor bendito
ignoto, desbocado, siempre joven, siempre anciano
siempre malediciento, siempre cursi,
siempre lleno de fe en el eje por el cual
nuestra bandera y nuestro país de dos
funciona sin el kratós que todo lo arruina.

Quiero que me ames con sublime, infinita locura.
Quiero que te tomen mis manos y mi alma se engrandezca

como ocurre hoy y el hoy de hace cinco meses
absoluta misericordia nativa
en mi corazón de ti enamorado.

Carta para dos voces amadas

Arrancada como en fotografía
recorrí varias cuadras 
uno o dos kilómetros 
música para ciegos. 

Arribé entonces en tu playa, hermana
prima amiga
y entonces esta nuestra tundra
estalagmitas como dulces
alfajor no es una palabra llana.

No preguntaré qué fue si no era beso 
los columpios y el perro 
quedaron en mármol por siempre. 

Y tu Gracia, nuestra gracia
apenas se levanta y ríe 
y no llora y mejor calla frente a la computadora
un vaso de agua

La tecnología es herrumbre, tus silencios
hermana
tus verbos acomodados a punto de ladrillo
y tu amor verdadero encapsulado
como raíz prometida 
para un martes mejor. 

Hoy yo la necesitaba. 

No será  y mejor este poema. 
Luego el hastío, luego las manos en los ojos
luego la misma miopía
pero luego mi alma llena de amor

porque ustedes lo han vivido y yo nunca
porque a mis treinta parezco de quince
y ustedes han enterado a sus recuerdos 
lo que era ser sangre hirviendo en la boca
y me miran absortas en mi absurdo merecido
tan esperado

Yo quise siempre un amor para guardar las notas bajo la cama
uno para llenar los libreros de polvo enamorado.

Ahora lo tengo. 
Y lo amo como algo sagrado. 

Hermana amiga prima
no preciso de un sí ni de un abrazo. 
Platicaré contigo quince años atrás

y de nuevo la risa. 

martes, 15 de abril de 2014

Nota para un barco de vapor

Ven ya a mí
o lo que es lo mismo
sálvame del hechizo de los Grimm
que me soñaron demasiado pensante
si no estás
y también demasiado magma
apenas tus yemas a mi cuerpo se van acercando.

(bis)

Niño mío:

Creerás que nada más tengo agobio
otoño y cansancio esta noche.

Nuncamente.

Los ancianos también deseamos.
Incluso más que las pieles que apenas se abren al mundo.

Aquí, en mi refugio,

Te espero como la niña que amaba los globos de helio.
Te aguardo como jovencita en un concierto de Bieber.
Te recuerdo como tambor de ritual en rojo por mi sangre.
Te escribo deseo desde la raíz y sin exponértelo.
Te escribo como la fiera que soy de ti, tu esclava única.
Te canto como la mujer que soy contigo.
Te beso con el amor que los demás no contienen.

Vendrás en jueves.
Yo hago de todo por guardarte el desbordamiento
en realidad yo hago de todo
por volverte a ver.

Carta de amor de un anciano

Llegó a mí de nuevo la vejez este día
Amor
y te platico que todo es bello
sensual lentitud
maja con sueño tirante y luna en cello.

Yo sé que jamás te llegará este momento.
Sucede que nací vieja y es por eso
que te busco
muchacho de las altas mareas
cabello a la James Dean y luego torbellinos de plata.

Desde niña recuerdo la luz del sol
y la sé contar por décadas y días
sus sombras de abedules invisibles riendo
contando la miseria de los relojes del hombre.

De grande aprendí a prescindir de la voz
pero nunca de la música del silencio.

Eso es la vejez en mí, silencio y tiempo en tiempo real
saturnino, resplandeciente.

El cansancio es bellísimo.
Estuve este día cansada del movimiento.
Sosiego.
Vivaldi y luego nada.

Me gusta saber que alguien aquí
olvida la parsimonia de sentarse a contar
los fonemas de la noche
y luego coserlos con ecos de agua salada
papeles amarillentos.

Me gusta saber que cuando llega a mí la vejez
hay alguien tras la puerta
aguardando, la fiesta del sol en las manos.

Me gusta creer que tal vez mañana
en un momento de oficina
te escapes, niño de pinta permanente
y leas lo que fui y sigo estando.

Para que no te asustes si de pronto
la lámpara sobre mis ojos
y la gravedad del cuerpo vencido
escribiendo gotas.

Te escribo este poema, Ramón
para cuando me veas en mi esencia cansada.
También me agobio.

Pero jamás dejo de amarte.

Poema para dos ramas.

Se arrastra la sangre
el cuerpo no es quien la habita
tampoco la contiene
una gota de estupor
1968, 1982.

Tan pronto estiraste el verbo
cayeron las hojas y no pudiste cubrirme.
No me nombraste.
Cosiste vestidos de burlas y también
de una ternura tan sublime
que asesina los cuerpos de copa como yo.

¿Ya te diste cuenta?
2014

Basta de daños colaterales.

No fui princesa no
no fui canción ni avenida
astronauta o bailarina.

Yo soy la que soy
una poeta con su propio Mar
millones de signos para gastar
con el mundo o no a favor.

Yo soy la que soy
y recuerdo haberlos amado tanto
como lo hice mañana
al clarear de nuevo el poema de ámbar

que paso a ausencia
su acción ha ido dejando.

Recuerdos para Amarylis

Estación otoño se moldea como fruta de cera
se abre en dos
vulgariza la estampa de la primavera. 

Sus venas en sepia corren
desnudan la imagen de la muchacha que va al cine
del niño que a los doce será llamado por su nombre de hombre
de una familia que compra helado a las siete
como contestándole al frío no apto para el desierto.

No ahora
no en primavera. 

Luego llegan postales de nieve pequeña. 
La llaman granizo. 
Son tacones de la bailarina celeste
punzadas de dios para recordar el estatus del hombre. 

Pero si seguimos siendo divinos
aclararán las gargantas los periodistas;
pero si seguimos siendo historia
dirán los cellos de Vivaldi

cayendo como pista granulada 
para reír hoy que somos un barquito 
en medio de los diseños de Roja. 

Olivetti

Veinte mil o quizá trescientos veintinueve notas
Amor Rey Mío
vienen a mí antes del día
y me toman desprevenida
llorando de emoción ante tu llegada.

Escribo "vienes"
y toda la fuente de acordes a mí
oh señor de mi beso matinal
engendrador de fuentes de agua sexuada
purificada, entregada, valorada, tierna
contra las sombras
en agua de amor tejidas para mi boca
que a merced está
de su señora canción en prosa
dios Olivetti.

lunes, 14 de abril de 2014

Los ojos del universo (Casa de Luz, II)

Escombré raíces solas, amargas
kilos de sabiduría sin camino
dos o tres toneladas de peso espiritual
y liberé en amor la memoria del polvo.

Nacieron entonces las flores cantantes
las pieles de dios emulando los mares enterrados bajo el suelo
las frutas ensalzando tu saliva
los frutos de los árboles enhiestos como tu cuerpo
dentro de mi cuerpo.

Nació el verdadero país que fuimos
yo y el aire
yo y la tierra ahora húmedas
yo y el agua sin tormenta, dulces
yo y el fuego sagrado que imponemos a las cosas

pues todas han de servirte a ti
Señor de mi vida,
a partir de esta nota y hasta que le cierre los ojos al universo.

Como polen esparcido, tus estrellas logós
ahora una alfombra de estrellas y volcanes para la noche.

Preparada está mi Casa, Señor,
llega aquí desde siempre y para siempre
el segundo en el tiempo que gustes
como lo has venido haciendo
desde mi infante recuerdo de tus pasos.

Despertar, 6:00AM

Ven niño, despierta
he comprado con tus caricias
doscientos gramos de contornos azules
para emularte aquí en mi cama
cuando aún las golondrinas no acaban de entonar
su más febril canto de amor por quien saben
es el amor de mi vida.


Casa de luz

Casa de luz
a mitad de una carretera sin ley
te erigiste, purificadora.

Casa de luz austera
casa de luz con óleos y maderas
casa de luz de lotos galácticos
febriles siempre aparentando ser desierto.

Abre tu raíz a mi mano y la de mi hombre
muéstranos el silencio más dulce
que solamente las dos hemos compartido

Amor, Ternura, Calma.
La paz de las montañas del otro lado
de los costados del mar dormido.

De rojo tinto dibujaré un círculo a tus afueras
para que seas templo de oriente.
De su piel morena sembraré los granos
para que en el hogar la dicha nunca falte.
De mi pelo negro haré tus muros al dormir
y con sus ojos y sus dientes
tachonearé de supernovas el universo desplegado.

Casa de luz,
ya tengo los cimientos necesarios
casa de luz,
para entregarle un rincón de universo al hombre que amo.
Casa de luz,
no olvides que lloraba y te exigía beatitud
casa de luz,
ahora tengo todos sus nombres.



Oración para el fundador de lotos azules en la cordillera del asfalto de Mar

Niño hombre
hombre guerrero
héroe beligerante
dios de las tormentas de agua limpia
y también de leguas de cielo ígneo
con el que visto mi espalda.

Ven a mi tierra exigente de ti y acurrúcame
en la raíz de tu cuello después de amarnos.
Que suplicante voy por una vez más
de la ternura de este mundo en tu cuerpo vertida
exultante haya sol o sombra
toda mia y de mi alma que tiembla

compone himnos a tu tarde ventral
entona cantos de amor para tus olas de luna marina.

[Que siempre habite en mí
el resquicio para derribar un nuevo muro
y volverme alta como tú
que entre tu cuerpo me vuelves reina].

Niño fuego
hombre de agua limpia
héroe de cielo guerrero
amor con el que cubro mi espalda.

Atalaya

No quiero otra bendición
que tu carne habitando la paz.

No pido otra bendición
que la fundación de tu presencia de único rey
entre ciegos de amor por causa de la nanomisericordia.

No escucho otra bendición
que tu oído cantándole a esta Mar
las formas del viento amante y su brújula.

No veo otra bendición
que tu lengua inscribiendo signos de oro

una mañana de abril sin nombre
idéntica al invierno y la primavera:
todas son una misma
todas son el recuerdo futuro, pasado y presente
de tu poderosa llama de amor que absuelve
y cura absolutamente mi todo.

Síntesis poética de la fundación de dos cuerpos en Amor

Te escribí cien veces cien
las puertas dulces de mi hogar
para que en ella entraras

la olieras
la demarcaras con tu saliva 
y con besos de taxonomía en fucsia.

Rosa de loto marina.

Te lo dije estando dormido
y en el umbral del vértigo y la oficina
estando privada de mi seno
entintada en rojo carmín 
para fabricarte las nubes tardeabriladas 
que son mi piel cuando vuelo

ajena de páramo y de agonía

siempre latiendo por ti 
mis muslos cincelados con el caudal de tu cuerpo. 

Te recé setenta veces siete
a ti
a tu parte de mago y poeta no radicando enTierra
a tu ojo despierto que escribe nuevas notas
para pronunciar la intensidad del silencio pensante
mano de savia muscular que todo lo cuantifica sin contar
y todo lo ordena en su justo caos. 

Te canté tres veces tres
el perdón de mi vida no vivida
y también de su pasado desencanto 
y el perdón de los túneles que transitamos
para ahogarnos muy amantes y ciegos. 

Hasta hallarnos pobres de historias
y ávidos de sustancia inmaterial 
cuyos átomos la vida forman. 

Te toqué el alma mil veces mil
con la boca engrapada de hastío suplicante
ahíta de amor macerado 
esperando por ti.

Que finalmente me oíste
desechaste mi ritual de la nada meditada 
venciste a mi sombra de páramo con tu misericordia 
de beso inmenso desprovisto de clasificaciones: 

contigo el cielo es la tierra
y la bondad no recuerda serlo ni juzga la perfidia;
el rencor es bailable y se transmuta siempre
en la risa de tu niño azul 
que comanda naves de sol por mis arterias.

Leíste cien veces cien 
los muros dolidos de mi templo 
y no ofrendaste nada aparte
que un sí a mi posesión etérea 
ahora tuya por decreto marino de tus ansiados besos. 



Rostros

Tres rostros tu nombre
el agua de viento surcando cinco pasos
oh ven a mí
señor de un fuego enterrado 
más profundamente que los antiguos mares
nunca reinados por Príamo. 

Lloré la ventana árida un lunes
y el camino andaba en su vértigo
hacia mi seno seco de ti 

oh tú que estás tan alto y eres ombligo
cuidador de galaxias rojas 
en pleno cenit del temprano estío. 

Sé que tu fortuna ha llegado a mí 
por causa de un impacto solar de ti decidido. 

Voglio, voluntad, will.

El amor en ti tiene esos tres nombres. 

Peinan 
arrastran al encanto, la magia
arañan las sombras de los secos abedules
perforan la tierra que no daba agua

nada.
Infinitamente austera piel de mar dormido. 

Quién eres tú y por qué traes el llanto 
de gozo supremo y asombro extático.
Quién eres tú y siempre mantén vivo
el único ojo de agua con tus besos. 

Voglio, voluntad, will.

Alzas mi cuerpo como a ave aprendiz
abrazo el sol contigo
y encuentro que no me quemo.

Tres rostros tu latido eterno.
En el camino árido esparcí cinco de tus voces
y todas fueron estrellas
hacedoras de pan y miel para los que nunca
nunca, esta risa que ahora me habitas.

Corazón guerrero, volcán y magma
los señores de tu reino
que nos cubren y serpentean hasta morir
porque siempre hay reflejos nuevos para el sol
y nosotros los fabricamos.

Tres rostros tu no tiempo.

Volteo hacia mi espalda y soy niña
y también cierta de tu imagen etérea
fui sabueso y no princesa
también fui cordero con suerte de buena fábula.

Todos llevamos dentro a Marco Polo
excepto tú que eras dios y rey y escribano
de mi camino
la soberbia niña Marco Polo describiendo sus pasos
creyendo que eran ciudades

cuando el mundo que olía era tu cuerpo
y también tu espacio
dos o tres llamadas celestiales de semen y saliva
sinfonías de flores inmersas en ternura
cuatro pases para las esquinas del universo.




viernes, 11 de abril de 2014

A mi señor

Resplandeciente marino en galaxia plena,
tu cuerpo anide en mi casa
tu aroma sostenga la ciudad de mis ojos
tus huesos sean mi camino. 

Y que tus besos y tu latido
me den ciudadanía perpetua 
aquí, en ti 
mi país de morena fuerza
mi playa incandescente 
mi selva tierna. 

Voluntad

Yo no quiero de ti otra cosa
que verte señor en mí y de mi cuerpo
y de mi no tiempo y de mi delirio
y verte sonreír entre los autos y las miserias humanas
y también entre los bosques de recuerdos
de otros
que no saben el placer de un grito como el nuestro
la noche de ayer
mi dije lunar para los minutos en que tus manos
lleguen a mi sexo como correspondencia ígnea
y tu cuerpo habite el mío
hasta el fin de los tiempos.

La óptica

Un parque la plaza el estadio
los rehiletes blancos y azules bailando
una banqueta serpenteando
mis piernas a punto de volcán
y este corazón a punto de galaxia.

Qué habré dado yo al Universo
que su eco respondió con tu latido.

Qué habré merecido del viento
que ahora tu cuerpo me recibe
en llamas de amante amor dulce.

Chagall

Deja que tu cuerpo camine por las nubes
así
pisando fuertemente el cielo.
Nunca marino ordinario
siempre dios de mares renovables
en cirros y estratus.

Deja que camine mi cuerpo con el tuyo
asida
con listones de sándalo
alabando la fortuna que hay en tu espalda.

Una ola de sal por las noches que embriaga
un soplo de fuerza de viento que me arranca
hasta caminar por las nubes
así
pisando dulcemente el cielo.
Nunca una mujer ordinaria
siempre diosa de tu amor
mezclada en ámbar y semen y risa y relojes sin fin.

jueves, 10 de abril de 2014

Vías

Todos los caminos llevan al polvo
polvo divino de hombre
polvo de estrellas
polvo.

1992, primavera
a los nueve años entre polvo y arena
mi cuerpo ya te sentía
arena y polvo
tus hombros de fuego desbocado
polvo de arena
la sonrisa que dibujabas detrás de las horas
sin prisa sin pausa
tu boca decía

Madurando mi seno se hallaba
y mientras tres flores en acuarela
polvo nube nube arena
qué inmensas eran las frutas
los lápices para escribir tu nombre
dónde estás
juguemos
mañana la menarca

Otro tiempo
tus brazos, niña, elóngalos.
Abraza el papel kilométrico
veinte años náuticos para besar
a tu dios marino que va juntando corales
caracoles de universos para no nombrarte

reinventarte
ángel o danza
ansiedad desquiciante de honestidad etérea.

Todos los caminos llevan al hombre
hombre alto hombre moreno
hombre escritor de historias con tus venas
hombre pulpo hombre prisma
hombre dios nunca un segundo plano.

Todos los caminos llevan al vientre pleno
todos los caminos llevan al verso

todos los caminos en realidad
se escriben con tu oído
saben a tus axiomas
se perpetúan con tu voz.
Toma a mi sexo de oscuro bosque
para guarecer tu vértigo y tu caos de jornada.

Mi útero está hambriento de ti
ansioso por transmutar en agua y ámbar
la energía cansada que los otros te dejan.

Toma mi cuerpo y oprime su belleza
hasta dar con la nota silenciosa de tu ser
y la extiendas sobre mi piel
para absorber tu hastío y tu pregunta.

Dios tal vez esté en el cine
mirándonos amarnos.

Dios viene a nuestro cine a vernos amarnos
porque tenía siglos hombre
de no ver tanta pasión engendrada en nuestras vientres
tanta fe sexual transmutada en espíritu cuando estamos
en apariencia lejanos.

Toma mi llave y ábreme,
Perezco en ti y no
me abandono en ti y me encuentro libre.
No estoy hecha de orgasmos
soy tu orgasmo frutal brutal
en tu cuerpo enhiesto de amor deseante.

El día

Cada huso de sol ardiente
cada raíz de fruto partido en mediodía.
Cada secreto disperso en la tarde
cada gasa en celo por el tiempo durmiente.

Cada palabra y su silencio simétrico.

A diario me ofrendo a ti
la película en negativo y la imagen plena en color.

A diario me lavo enfrente tuyo
para que me tomes y me desees
loca y llama
fragilísima y madre amiga
paralela y costilla jamás de ti ausente.

Un día y su noche para matarme en mis diablos.
Un éxodo con destino a la ternura y el deseo
como lenguaje de tu prístino amor.

Cada caracol, cada remolino de vientre
cada beso, cada cabello
todos te cantan la raíz de su fuerza

que es mirarse frágiles entre tus manos todopoderosas

y por eso la bella, la inmarcesible savia amante.

miércoles, 9 de abril de 2014

Alabatorio

Dibújame en el fuego
el círculo de dios para volvernos hombres

también dibújame la llama tridua
donde somos dios ante los ojos del Gran Círculo.

Tú que todo lo miras con cinco ojos
tú que todo lo palpas con tu mano múltiple.

Tú que enardeces el tiempo con tu beso omnisciente
y eres ubicuo en la inmensidad del semen y la flor de tu boca.

Oración

La primera oración en la mañana
tiene tintes de malva ansiedad por tu beso
y también es agradecida en ámbar y jacarandas
porque llegaste a mí, Astronauta Mayor
Señor del Magma y los colores divinos.

Araré el cielo hasta encontrar
el verbo que hoy dignifique mi sustancia Amor
en todas tus partes
en cada recoveco:
tu axila, tu cuello, tu oído izquierdo-caracolito
tu luna llena sumida en tu vientre
tu fuerza de hombre listo para embestir mi sombra
y alimentar mi llama.
Tu curva secreta para sostener tus piernas.

Como hago cada día que me levanto.

Y luego, te escribiré un poema de amor
o de deseo
o de ternura
o de la trinidad que implica amarte

y ya luego un globo de cantoya con versos de Mar.

Y luego el nunca colocado para nuestras sombras
y el siempre acurrucado en nuestros ojos y labios
el corazón erguido en Amor
la paz perfecta de nuestra existencia de Galaxia Plena.

martes, 8 de abril de 2014

vientre

Mi vientre imperfecto que se alumbra
si lo tocas y lo vuelves dios
aunque nunca sea plano
porque estando sin ti era expectante nube
y ahora, ahíto de tu fiera consciencia amante

Solamente sueña y camina
por un mundo redondo
Redondez de fe y amor
un ósculo recibido del cielo

Te pertenezco en tu llama reina de amor mía.

Así ha sido en los ojos de dios

Y hasta que dios muera.

coordenadas

Aquí la cama
muy al norte
muy Ebúrnea.

Aquí hay instrucciones
para inventarse ángel
reflejo y aroma.

Demasiado amor
demasiado deseo.

Ven y anida mi cuerpo
mi vulnerable papel amor
entre tus rayos.

sublimación del verso

Me vuelve luna plena
ámbar y ola, volcán coronado de flores

Me desborda, reinicia mi hondo canto
y yo el suspiro asido de su cabello.

Me ha dado ojos.
Lava mi cuerpo y mi alma
con su amor de lengua de plata.

Ahora vivo la luz que buscaba en las oraciones.

Señor del magma y la savia,
en sus brazos está mi hogar.

lunes, 7 de abril de 2014

Para Ramón, ahora que iniciamos el quinto mes...

Gracias, Ramón,
por mi lugar en tu nave
tu espacio abriéndome sitio
tu reinado haciéndome llorar de conmoción

a mí nunca me habían amado.

Gracias por tu perdón sin tiempo
por tu compañía y tu fe en mis andanzas.
Sabes que todas son ciegas y
todas van hacia ti con devoción inaudita.

Gracias por tu sexo incendiario
por tu lunaje febril en la cama.

Gracias por tus flores
tu mano tibia tocando a profundidad mi alma.

Gracias por comprenderme sin juzgar
por aceptar mi dicotomía de ti enamorada.

No quiero ser otra excepto yo
pero contigo.

No quiero precepto alguno
excepto entregarte mi lealtad y mi fidelidad
a prueba de catástrofes.

No quiero orgasmo alguno
que no venga de tu sexo y de tu palabra.

No quiero riquezas excepto tu reino amor
fundando ciudades en mi cabeza y mi cuerpo.

No quiero horas luz excepto tus ojos
para llegar a la Galaxia Plena
de nuestro amor.

Ola y vehemencia

No hay ola más deseada esta noche, 
Amor,
que ser silencio amante para ti
bálsamo sin fonemas. 

Quiero abrazarte así 
para verter mi ternura. 

Quiero abandonarme en ti 
para que conozcas esta fuerza. 

No hay objeto sin lugar divino. 
Mirando las estrellas comprendemos
los dedos enlazados
que la casa está en paz. 

No hay ola más deseada esta madrugada,
Cielo Amado,
que encallar esta nueva pureza en tu alma
y decirte sí, 

todo irá bien. 

domingo, 6 de abril de 2014

Viaje al centro de tu latido

Encontrar nubes frescas
olores
estas flores nacidas de tu ombligo lunar. 

Mirarte.

Tomaré tu mano Hoy
y verás que es siempre. 
Estoy abierta como esta casa de tierra mojada
tengo paz y también dudas:
quién eres tú, divino ser 
que cimbra mi universo
por qué me amas tanto 
si apenas loca y también llorona ante tu vibración.
Quién eres tú, callado, jugador santo
cómo llegaste
y si esta milpa estelar
te será suficiente. 

Quién soy yo ahora
que siempre me soñé así y no lo creo.
Quién es la que mi cuerpo habita con frenesí
callada ante el horror del mundo. 

Quién como tú para saldar la espera
quién como yo para venerarte en poesía o ganas 
de volver a la raíz.

Soy tu mujer 
y eso significa regresar
dejar el barco de la soberbia inteligencia
la filosofía retumbando golpeando mi sangre.

Soy tu mujer
y eso implica volver
arrancarme la última máscara 
entregar los verbos en imperativo
cultivarte flores y silencios de una ternura
que a mí también me ahoga. 

Soy tu mujer.
Si me permites, quiero hacerlo. 

Voy a construir un barco de inteligencia femenina
donde no halla notas al pie
porque no eres una edición crítica, Amor.
Llenaré su espacio con tomillos y berenjenas
con flores con nombres nuevos
Chiquitae Plumbaguis, la reina.

Voy a erigir un reinado 
de girasoles y ámbares y sándalos 
donde no importe ganar o perder
y la única regla sea verte feliz y sereno. 

Todo esto es tuyo. 
Si llegaran a surgir teorías para el yang
al yang sin aspavientos las entregaría.

No preciso un oro nombre
no me interesan las páginas biográficas.
Estaré muerta y no entenderé ya de palabras. 

Preciso que me nombres y me beses
que me ayudes a cruzar las olas con tu saliva
tu iris temblando de amor por mí
tu oído escuchándome llegar al fondo de tu corazón. 

Encontrar un pasaje con destino a ti
y también a nuestra casa. 


Para Ramón. 
A cuatro meses de la revelación

Dones

Y que este tacto
esta lumbre dactilar inmarcesible
sostenga también 
las puestas de sol de Rachmaninov y Paganini
en medio de Chagall pintando cuerpos amciantes
con campiñas y vacas grandes de amor bucólico
andando. 

Y que este tacto 
mueva telúricamente las caderas de dios 
al oír a Beethoven pisando al amor y no un piano

hoy, 
que está tan revivido como yo
pero, sordo de él
no lo oye y por tanto
no lo dice. 


Y que esta flor tuya recitando a Antonio de Shakespeare:

Dame tu mano, quiero alabar tus acciones ante esta gran hechicera y atraer hacia ti la dicha de sus agradecimientos. ¡Oh tú, luz del mundo, enlaza con tus brazos mi cuello recubierto de la armadura! ¡Salta hasta mi corazón , atravesando coraza y todo, y triunfa allí, asentándote sobre mi corazón, palpitante de alegría!

deje que su voz de niña húmeda comprenda 
la universalidad de tu palabra
memoria y grito
huella de semen, arroz mágico erradicando 
la hambruna de amor. 

Beso

Este espacio esta huella
la piel que no está tan fresca
por haber leído tanto esperándote
esta ingenuidad de vuelta al hogar
mi seno virgen cada vez que lo penetras

hay una primera vez en todo 
cuanto me dices y tocas y me das
esto es materia renovable
algo así como ojos con manos abundantes de estrellas
saliendo de ellos
un tao
una flor
una canción con verso de sol.

No pregunté el paso 
y simplemente el primer beso.
Fui guerrera antes de reina
y por eso sé la autenticidad de tu cuerpo
sobre el mío
tu mano tibia y sexo calientito 
a la hora del amanecer ardiente del mundo.

Cuento con tu risa y tus ojos
y también con retazos de tu vida pasada
para honrarte y respetarte
como lo más sagrado que ha pisado a mi tierra.

Cuento con tu voz y tu no promesa
como la acción última de cada hora 
columna indestructible al paso de la memoria futura
de este cuerpo

que a priori es deseable y bello
pero en su momento tal vez se alejará
para entregarte ya y sólamente
la oración cribada de mi diaria noche

este Beso Total, Amor

tan sólo este Beso. 

viernes, 4 de abril de 2014

Chemin

Esta tarde, Amor
mientras tus ojos el silencio
a mi alma le procuraban una vía

exclamé el perdón al mundo
a su feminidad de envidia y rencor recalcitrantes
a su masculinidad de torpeza y sufrida infancia.

El último.

Purificada por vez inicial
comienzo un camino liberada.

Ven y asísteme.
Escucha y escribe
o no lo hagas.

Tan sólo reste ici
y las olas de fuego sublimando mi tierra.

Oración de la Madre Tierra (para el hombre que me amare)

Pacha Mamma
dije de sol enraizado
en las caderas de los mares.

A mí has de traer el resplandor
la bendición de mi Padre
en el falo de agua dulce
y su mano de miel de maguey
acariciando mi cara.

Contigo he de permanecer
calma y llena de placer para mi hombre
vigilante del horizonte
en girasoles y mareas buenas abundante.

Harás de mí
la canción más clara de Astarté.
Yo seré la novia del poeta
y el guerrero
del príncipe de los peces ambiguos
y tutor de los sabios.

No correré excepto por amor
creyendo fielmente que la hidra venenosa morirá
con cada paso de nube
que en mis pies coloques.

A mí has de tejer
el manto suave para su noche.
Con un hilo de plata trenzarás
la mansa lluvia de semen y agua frutal
hasta concebir
el inasible hijo divino del siglo XXI:

Amor fraternal disparado
en un soplo de buen deseo apasionado.
Ternura con pies de plomo
y manos de agua de azar
para lavar al mundo y darle misericordia.

Pacha Mamma
tengo veinte años y no me siento sola
en la década que vivo no está
y sin embargo me prometes la dorada playa
apenas comience mis treinta.

Segura estoy de ser tu vasalla
honrada seré de ser su mujer y su compañera.

Lávame ahora, críame la entraña
y las manos y la boca y la lengua
y los pezones y las caderas
que mi cabello se mueva a placer de él
y mis neuronas aprendan a decir
lo que mi cuerpo y mi alma vibran.

Instrúyeme en el arte de amar
desde el plato en la mesa
hasta la lágrima con mis yemas secada.

Pacha Mamma
no tengo prisa, tan sólo un ombligo
y la certeza de que está
adentro, muy adentro
de Coyolxauhqui y el resplandor
que tampoco me abandona.




Para Ramón Córdoba
porque fuiste el elegido
porque soy la bendecida

Raíz y nubes

Una extensión de rama
o quizá la sombra perdida de una nota
tus ojos bajo el influjo de la manzanilla
nanas, neglillés y la contemplación
de Jack Daniels y los expressos dobles.

Todas las cosas se arraigan
a los acontecimientos de la sangre.

Están el verde río el naranja párpado
reflejado en el sol y su purpúreo prado
abriendo las frondas nocturnas.

No hay objeto sin tu huella.
Pudiera ser que se intente revertir el mundo
de repente manifestar la megalomanía
y luego tan sólo este beso valle
este beso páramo
este beso abril tiernito
a la espera de tu entraña

mientras el rojo de mi vientre araña mi paz
y me transita
me lleva por tu cruz hasta de nuevo engancharme
purificarme
o volverme más terrena.

Todas las cosas se arraigan
a los acontecimientos del latido.

Incluso tu oscura sombra con la que diriges
la intranquilidad de mis piernas
mi orgulloso latido que no ha de decirte
lo frágil que estoy sin ti
porque, amor,
la distancia debe hacerme fuerte.

A detalle

Voy a subir y bajar tu sexo
en la punta de mis pezones.
Voy a lamer la parte de ti que me ahoga
como las gatas procuran a sus crías
y al sexo de su macho antes del grito.
Comeré de ti como princesa y dátiles.
Mojaré tu cabeza como Juan hasta que proclames
mi nombre perra como tu apellido.
Abriré mis piernas hasta dolerme a la mañana
elevaré una oración por tu falange índica
tan pronto mi clítoris se pronuncie en mi cuerpo.
Voy a desistir el silencio cuando tu lengua
un periplo en mi pezón izquierdo inicie
y tus dientes encallen en su aureola c
como un barquito nómada y pirata
que pira y tira y revienta
a una dilatada estrella.

Voy a escribir tu dedo medio desequilibrando
gozosamente pervertidamente
el revés de mi llama tridua
y es que aún era virgen.

Voy a sentir que el fuego me abrasa
y soy cenizas para lavarte la enhiesta raíz
que reinicia, una y otra y otra
esta mi ola.

Cardor

Tu mano pintada.
Roja está la natural almohada
donde tu hombría reposa su fuego.

jueves, 3 de abril de 2014

Tarde 3/04

La tarde se proclamó risa
ave
sueño de lluvia de verano
instalado en la música de los nombres ignotos
los olvidados reclamados cincelados por ti
rey del sonido del fuego y la paz
que a mi puerta llegas e irrumpes
para beber la alegría resultante de mi alma.

Nota para el paraíso

Voy a respirarte hondo, señor del magma.
Inhalaré su lengua de fuego
su océano seminal y sus nubes como manos
flotando dentro y fuera de mí
yo, su casa encendida de amor y sed
aquí, a inmediación de las estrellas.

Viñeta madrugada 2 de abril (I)

Troza la línea con tu palabra
acomódala aquí, amor
en la herida que de pasión su agua fuente.

Luego calla
o mejor grita
o erízate en dulzura
o mejor sublímame en zarza
en bailarina a perpetuidad de llama completa
en extravío de extraterrestre
alienada tal vez, pero con tu pasaporte en mi espalda.

Te ungiré si me soplas otra vez
aquí y aquí y más acá
la vida.

Lloraré la tierra como un volcán declamando
cada luna que por ti pasa
y en cada una mi piel te exige.

Viñeta madrugada 1 de abril (I)

Estela felina
tu salto negro de pantera
o serpiente del Amazonas
o tal vez el negro ojo de dios
recordándonos al principio
su pasión oscura y blanca
su amor estrellándose en la marea
como tu semen
que viajando va a los minutos luz
de las formas de este cuerpo
exigente de ti
abierto como lo hiciera la lluvia
un día de siembra.


Recuerdo del palíndromo

Tortuga amiga
sal, cósmica o por fortuna
una nieve de jacarandas
con el granizo sabiédole en la lengua.

Todo a su lado es posible.
Todo lo posible se vuele azulado.

Memoria del cuerpo / Me moría de dios

A la hora de Dios padre
tu cuerpo engendrándome un serpenteo
de ida vida lluvia galáctica
tropiezo afortunado
papel metálico para hacer estrellitas
y pegarnos a la piel una
o la piel pegada en ellas
como ocurre entre nos
acróbatas de amor en el viento.