sábado, 7 de marzo de 2009

Perla

Perla le manda una foto a ella
la de las manos resecas
las mismas que se sientan en la mesa
y le preparan a su hombre nube
el dulce letrado de amor.

Perla escucha, mira, la lee
arrastra consigo la voluptuosidad
y las calles llenas de recuerdos de otros
por el hecho de ser la menor de esa cabeza
como la suerte que seguimos
de cada familia de los hernández,
las que ocupamos el trono del menor.

Perla me toca el alma
son tantos años sin nuestros padres
crecimos solas
jugamos a sentir como una brisa juguetona
los avatares;
pero eso no nos exenta
de librar la batalla del llanto a tientas
en la penumbra, cuando nadie está despierto
porque mañana tiene qué salir el sol.

Perla me envía las fotos de su primer año
y del treinta de diciembre del ochenta y cuatro:
¡Cuántas hojas tiradas del calendario, carajo!
¡Cuántas palabras al viento, cuántos volcanes
cuántos escenarios!

Los primos mayores, los que ya hicieron
sus aburridas vidas
nos creen locas, inmaduras, boconas,
desinhibidas.

No sé si eso sea cierto.

Pero ni a Perla ni a mí nos importa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

prima hermosa las mas chula y simpatica la cual le doy gracias a dios por tenerla , muchas gracias por tu poema mi mané esta precioso no esperaba mas de ti , todo lo que haces y tocas se transforma en algo genial porque tu eres una niña autentica que mucha gente quisieramos tener un poco de tu gran corazon que tienes ,muchas gracias te mando un fuerte abrazote y dios te bendiga hoy y simempre
tu prima perlia*