sábado, 7 de marzo de 2009

La baraja

Ya no me grites duelo,
amor,
no barajees estas letras
como si de un pókar de corazones
se tratara.

No hay nada qué analizar
mi carne y sangre te llaman
y en el cielo como en la tierra
mi alma te ama.

Eso es lo fundamental en mi esencia
lo demás, sea hoja al viento
sea beso tuyo en llamarada
es cosa tuya y de mi propio Dios.

Mejor colúmpiame esta noche
en el sueño de tu piel nívea
no quiero quedarme en la soledad de la espera
del sábado siete
a las nueve al despertar.

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