viernes, 13 de marzo de 2009

Así como (y si trasciendo algún día)

Así como creas mareas altas en mis faldas
y peinas mis cabellos sueños
con tu barba a medio crecer;

Así como rescatas lo coherente de mi persona
e igualmente observas la inexactitud de mi temple
de mi espacio galáctico interno
de la música de mi propio creador;

Así como rescatas mis rosarios
ósculos eslabonados como trenecito al paraíso perdido
homenaje a lo más puro de este amor;

Así también empiezas a fabricarme veinticuatro soles
para que me brille tu raíz en diferentes colores
y a diferentes horas:
he visto a los veinticuatro;

Y a los veinticuatro mi corazón les canta, alaba y añora
mejor medicina para una enferma saludable de amor no hay
que pintar mapas con tus perímetros
y con las líneas de tus manos y de tus ojos chiquitos y cansados
un nuevo viaje interminable y pacíficamente arrebatado
trazar.

Así como yo te envuelvo con mi sangre y te duermo
con la media luna que me tocó por ser mujer;
así me has tocado el alma y el corazón juntos:
sin tí yo siempre la dura y ajena que prescinde de toda magia,
contigo la eternidad en mis pies se instala
porque alcanzo la cúspide de mi ser.

Y si trasciendo un día
que sea por estos versos que te he dado,
los que más sangre y más fuerza
para ganarle la batalla a lo establecido y a lo prescrito
y darle su trono a la magia de un beso estacionario
me han costado:

Más amor en esta Tierra no puedo haber dejado
aún no muero
y sé que mi legado a este mundo extraño
cuando parta a mis noventa y tantos años
es, en el ahora que vivo y canto,
amar tanto y tanto a tu raro ser.

1 comentario:

mike dijo...

como si no supieras que ya has trascendido...

al menos en mi microcosmos.