Despierta
es hora de ordenar la biblioteca
las ropas cansadas,
los discos sin oír,
esa gota de leche
de una navidad que no dejó soñar.
Las estrellas de betún,
las galletas de oporto para dormir princesas,
un sapito para mimetizar la lengua.
Las llantas de la bicicleta
que no volvieron a rodar después de aquel abril.
Los barbitúricos escondidos en el suavizante,
las ásperas toallas con olor a día perfecto.
Despierta, mamá,
es hora de ordenar la biblioteca.
Tomas tú la A y yo te sigo hasta la R.
Luego, nos cansamos,
quebramos los mandalas,
rebautizamos a sabios, a viejos,
restregamos nuestro silencio en el fregadero
sin trastes por lavar
(cuidando que el agua
caiga
hasta ahogarnos el tedio).
Mostrando entradas con la etiqueta El Verano de las Esquirlas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Verano de las Esquirlas. Mostrar todas las entradas
jueves, 27 de octubre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
Muslos
Abriré los muslos a la noche
le sacaré brillo al engrane que le da cuerda
al corazón del desierto.
Y será sólo mío,
y lo gancharé de sus puntas hasta cambiarle el carmín
por otro nuevo.
Abriré los muslos
[como fauces a la espera
de un cuarto color en los semáforos]
a la noche.
Nadie me responderá
ni me verá caer al tratar de perseguir
eso llamado infamia, infancia, luz solar en pedacitos,
llamada que no suena y qué importa
porque la voz está en otro adentro.
Abriré los muslos a la noche
para ver si las epístolas griegas me absuelven
de creerme ciudad
a pesar de los huecos tuertos de la madrugada.
le sacaré brillo al engrane que le da cuerda
al corazón del desierto.
Y será sólo mío,
y lo gancharé de sus puntas hasta cambiarle el carmín
por otro nuevo.
Abriré los muslos
[como fauces a la espera
de un cuarto color en los semáforos]
a la noche.
Nadie me responderá
ni me verá caer al tratar de perseguir
eso llamado infamia, infancia, luz solar en pedacitos,
llamada que no suena y qué importa
porque la voz está en otro adentro.
Abriré los muslos a la noche
para ver si las epístolas griegas me absuelven
de creerme ciudad
a pesar de los huecos tuertos de la madrugada.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Sangre
Alguna vez escribiremos el otro lado de la historia,
sangre.
La vez que entendamos Luna por nuestro nombre,
y no haya otro espacio
más
que una bandera transparente
hablando de los días del sino cantados
bajo las notas del silencio.
sangre.
La vez que entendamos Luna por nuestro nombre,
y no haya otro espacio
más
que una bandera transparente
hablando de los días del sino cantados
bajo las notas del silencio.
sábado, 27 de agosto de 2011
Jinetes
Mucho viento, demasiado viento/ debe ser que vienen desde lejos / los jinetes que limpian del desierto / el horror.
Alta es la espina de amor / mi flecha con la que recibo su llegada.
La muerte y la esquirla / son el alimento de mi gasa ocre y dorada / Hemos de resurgir por causa del amor.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Buenos días
Buenos días las intolerantes campanas,
el canto ciego del pájaro embrutecido por la guerra.
Buenos días el viento colectivo,
la voz de la masa muda que siembra flores en el jardín de la espera.
Buenos días la esquirla enterrada
en la tarjeta del alimento inagotable, sujeto a restricción.
Buenos días la plaza que no te ama,
buenos días la gente que no te abraza,
buenos días la no imagen ni semejanza, el templo y la estructura
enmohecidos por el sereno de otro que observa.
Un puñado de tierra de luz cósmica
a tanto desamor.
el canto ciego del pájaro embrutecido por la guerra.
Buenos días el viento colectivo,
la voz de la masa muda que siembra flores en el jardín de la espera.
Buenos días la esquirla enterrada
en la tarjeta del alimento inagotable, sujeto a restricción.
Buenos días la plaza que no te ama,
buenos días la gente que no te abraza,
buenos días la no imagen ni semejanza, el templo y la estructura
enmohecidos por el sereno de otro que observa.
Un puñado de tierra de luz cósmica
a tanto desamor.
viernes, 19 de agosto de 2011
Avispas
Avispas reinas redentoras se oyen por la cuadra:
silencio, son las oraciones contra las esquirlas enlatadas,
un vaso de leche a fuego de verano en los ánimos de las viudas
y las madres de hampones
y las hermanas aburridas.
Las rezanderas buscan su lugar
en un trozo de la gran Alma.
Tamales será el alimento del consuelo
o una tarde más de alivio
al contar con los diez dedos en las manos
para seguir rastreando el rosario.
silencio, son las oraciones contra las esquirlas enlatadas,
un vaso de leche a fuego de verano en los ánimos de las viudas
y las madres de hampones
y las hermanas aburridas.
Las rezanderas buscan su lugar
en un trozo de la gran Alma.
Tamales será el alimento del consuelo
o una tarde más de alivio
al contar con los diez dedos en las manos
para seguir rastreando el rosario.
sábado, 13 de agosto de 2011
Listado
El frasco de papel para guardar
las más recientes lágrimas de agosto.
Los dolores de la regla que regresa
a ponerle disciplina militar a mi indecencia
de ser la libre y la madre que pare todos estos hijos escritos.
La guayabera que compraré para no dártela nunca.
El ticket del cine que me sobra
porque aquí no somos dos
y tú podrías usarlo con ella
-ojos que no ven el cine juntos
probablemente estarán ciegos de ira por la mañana
y de un secreto deseo a cada instante-.
La culpa por nacer tan lejos de todo
y sin un ápice para hacer temblar
el breve espacio que será mío y te aparto
con la luz de la inocencia que aún tengo.
Todo ha sido tuyo desde que nos vimos.
Me faltó agregar el beso del amor y el vértigo de sentir amor
y esa sensación de ser la única en un juego de dos,
un viernes al caer el mediodía.
las más recientes lágrimas de agosto.
Los dolores de la regla que regresa
a ponerle disciplina militar a mi indecencia
de ser la libre y la madre que pare todos estos hijos escritos.
La guayabera que compraré para no dártela nunca.
El ticket del cine que me sobra
porque aquí no somos dos
y tú podrías usarlo con ella
-ojos que no ven el cine juntos
probablemente estarán ciegos de ira por la mañana
y de un secreto deseo a cada instante-.
La culpa por nacer tan lejos de todo
y sin un ápice para hacer temblar
el breve espacio que será mío y te aparto
con la luz de la inocencia que aún tengo.
Todo ha sido tuyo desde que nos vimos.
Me faltó agregar el beso del amor y el vértigo de sentir amor
y esa sensación de ser la única en un juego de dos,
un viernes al caer el mediodía.
jueves, 11 de agosto de 2011
Discurso del intermezzo (protesto lo necesario)
Respeto la ira de no dormir
por estar alerta
-a ver si el inicio del mundo-.
Respeto el cansancio de no mentir
por ser abierta
-a ver si el fin de las rencillas-.
Pero no puedo aceptar el hecho de no querer escribir
por estar estúpidamente enamorada
-a ver si el rosa del tutú
o la fantasia en HD de mi corto,
a ver si el avión o las flores
los imposibles entornos-
Como tampoco acepto
el hecho de vender mi dignidad literaria
a un par de horas de visita guiada
por el corazón de mi perra ciudad
una tarde de verano que también duerme
-por ver las espinas del tiempo congeladas,
por ver si las medias de la puta huelen a incienso,
por ver si la otra cara de Juno sabe actuar
la felicidad...
por estar alerta
-a ver si el inicio del mundo-.
Respeto el cansancio de no mentir
por ser abierta
-a ver si el fin de las rencillas-.
Pero no puedo aceptar el hecho de no querer escribir
por estar estúpidamente enamorada
-a ver si el rosa del tutú
o la fantasia en HD de mi corto,
a ver si el avión o las flores
los imposibles entornos-
Como tampoco acepto
el hecho de vender mi dignidad literaria
a un par de horas de visita guiada
por el corazón de mi perra ciudad
una tarde de verano que también duerme
-por ver las espinas del tiempo congeladas,
por ver si las medias de la puta huelen a incienso,
por ver si la otra cara de Juno sabe actuar
la felicidad...
miércoles, 10 de agosto de 2011
Implosión
Soñó ser beso y no bala.
Soñó ser arena y verdad.
¡Adiós, adiós, herida!
Quiso ser viento y no esquirla,
un pedazo de lengua para amar.
Lejos se va aquello que ya no importa,
lejos está, como la mar.
Soñó ser arena y verdad.
¡Adiós, adiós, herida!
Quiso ser viento y no esquirla,
un pedazo de lengua para amar.
Lejos se va aquello que ya no importa,
lejos está, como la mar.
jueves, 4 de agosto de 2011
Brasa Reina
Ahora, justo cuando la brasa reina
entre los muslos de la tarde
humedece la sala,
con un pezón erecto
y el otro seno liso
me doy cuenta
del olor a aquello que me falta
-tu diente de ajo y miel en la cocina, tu ojo de vidrio azul concentrado en mi recámara
tu lluvia humana en este jardín-,
la mitad que dejo cuando camino
tu peso vespertino haciendo sobre mí
magia.
entre los muslos de la tarde
humedece la sala,
con un pezón erecto
y el otro seno liso
me doy cuenta
del olor a aquello que me falta
-tu diente de ajo y miel en la cocina, tu ojo de vidrio azul concentrado en mi recámara
tu lluvia humana en este jardín-,
la mitad que dejo cuando camino
tu peso vespertino haciendo sobre mí
magia.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Proyecto Woody Allen.doc
Quisiera ser Woody Allen
pero en Saltillo.
Despeinado, fachosito.
Un judío sin igual por las estrellas sin lustre de mi ciudad
perseguido.
Abrir la cartera:
¡Dios santo, cuánta zalamera en la agenda
y los filmes de las vidas de nadie/indie
sin etiquetar!
La T.V. juega otra vez con mi jungla colectiva
y yo le rezongo desde la cocina:
anda, vente por un par de guiones,
Woody Allen es la onda a la hora de cenarse la humanidad.
De verdad quisiera ser Woody Allen,
entrevistas de preguntas directas y simplonas, chaparrito, esposa joven que no habla,
genialidad insuperable y crítico de los yunáited
viviendo dentro de la manzana roja de su penthouse.
Saltillo realmente no me importa
(no si Annie Hall me espera
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad).
Quién pudiera darme su piel vacante
piel de Woody
por un día
para entenderme a escala
y luego no despertar más.
pero en Saltillo.
Despeinado, fachosito.
Un judío sin igual por las estrellas sin lustre de mi ciudad
perseguido.
Abrir la cartera:
¡Dios santo, cuánta zalamera en la agenda
y los filmes de las vidas de nadie/indie
sin etiquetar!
La T.V. juega otra vez con mi jungla colectiva
y yo le rezongo desde la cocina:
anda, vente por un par de guiones,
Woody Allen es la onda a la hora de cenarse la humanidad.
De verdad quisiera ser Woody Allen,
entrevistas de preguntas directas y simplonas, chaparrito, esposa joven que no habla,
genialidad insuperable y crítico de los yunáited
viviendo dentro de la manzana roja de su penthouse.
Saltillo realmente no me importa
(no si Annie Hall me espera
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad).
Quién pudiera darme su piel vacante
piel de Woody
por un día
para entenderme a escala
y luego no despertar más.
Analogía de la noche
Como un bebé arrullado por su viuda madre,
así es la noche del segundo de agosto:
la calle se inquieta, sus autos mueren,
y una ventana rota deja
que la sangre escape insurrecta
por las venas del mundo que está muy triste.
Como un bebé llorando por la ausencia de su viuda madre,
así nos sentimos todos a veces
aunque nadie quiera aceptarlo.
Se larga el papá con los cuentos de enanos,
Viene la nana con el té para el cólico:
cien mil asteroides de plata disueltos en leche de Vía Láctea.
Administrar la dosis con la cuchara de la Luna Nueva.
Luego, mandar a dormir al extranjero
a todas las almas insomnes y las enfermas
y las amargas y las violentas
y las amedrentadas y las que no creen más.
Al día siguiente la cura
o intentar ahora con un canto grabado en el cabello rubio de los manzanos.
Como un bebé con los pezones de su viuda madre jugando:
los magos blancos el fieltro del sombrero asoman,
prometen otra vez la magia intentar.
Y aparecen las madreselvas en el jardín
del bebé durmiente en el sueño de una Eva aliviada.
así es la noche del segundo de agosto:
la calle se inquieta, sus autos mueren,
y una ventana rota deja
que la sangre escape insurrecta
por las venas del mundo que está muy triste.
Como un bebé llorando por la ausencia de su viuda madre,
así nos sentimos todos a veces
aunque nadie quiera aceptarlo.
Se larga el papá con los cuentos de enanos,
Viene la nana con el té para el cólico:
cien mil asteroides de plata disueltos en leche de Vía Láctea.
Administrar la dosis con la cuchara de la Luna Nueva.
Luego, mandar a dormir al extranjero
a todas las almas insomnes y las enfermas
y las amargas y las violentas
y las amedrentadas y las que no creen más.
Al día siguiente la cura
o intentar ahora con un canto grabado en el cabello rubio de los manzanos.
Como un bebé con los pezones de su viuda madre jugando:
los magos blancos el fieltro del sombrero asoman,
prometen otra vez la magia intentar.
Y aparecen las madreselvas en el jardín
del bebé durmiente en el sueño de una Eva aliviada.
lunes, 25 de julio de 2011
Per Sé
Tocar las alas de la diosa
con la punta del mismo lápiz con el que te escribo,
pecho cama, horas largas sin dormir
y una danza de telas vaporosas
naranjas, fresas, ciruelas, un cuento interminable
en el jardín de mi cuarto.
Entonar un himno amarillo porque sí,
porque el tedio lleva mucho tiempo
y es momento de percibir el perfume original
de los días divinos.
Robarle el amarillo a la flor amante del astro rey,
pintar con él las jacarandas abandonadas de las ancianas tristes
y de las mujeres oficinistas.
Lavar los pétalos de las flores
una a una, con el sol de una auténtica mañana
de verano
y dejar de pensar en aquello
que mis hermanos tientan con el día.
Danzar la angustia hasta purificarla,
volverse neón para desquiciar las sandías
y las ciruelas y las uvas y las lentejuelas de la mañana.
Agarrar unas moscas y transmutarlas:
zafiros para los pobres, pase por su dotación en el jacal de chocolate.
Escribir una tontería
-como ésta-
y no pensar en la consecuencia fáctica
si no en una sonrisa luminosa
capaz de abrir otro mundo per sé.
con la punta del mismo lápiz con el que te escribo,
pecho cama, horas largas sin dormir
y una danza de telas vaporosas
naranjas, fresas, ciruelas, un cuento interminable
en el jardín de mi cuarto.
Entonar un himno amarillo porque sí,
porque el tedio lleva mucho tiempo
y es momento de percibir el perfume original
de los días divinos.
Robarle el amarillo a la flor amante del astro rey,
pintar con él las jacarandas abandonadas de las ancianas tristes
y de las mujeres oficinistas.
Lavar los pétalos de las flores
una a una, con el sol de una auténtica mañana
de verano
y dejar de pensar en aquello
que mis hermanos tientan con el día.
Danzar la angustia hasta purificarla,
volverse neón para desquiciar las sandías
y las ciruelas y las uvas y las lentejuelas de la mañana.
Agarrar unas moscas y transmutarlas:
zafiros para los pobres, pase por su dotación en el jacal de chocolate.
Escribir una tontería
-como ésta-
y no pensar en la consecuencia fáctica
si no en una sonrisa luminosa
capaz de abrir otro mundo per sé.
A los amores de mi tierra.
En el día sin tiempo.
En el día sin tiempo.
domingo, 24 de julio de 2011
Espera
Mi ramo de flores está intacto,
(todo este amor sigue aquí).
Espero a que no vuelva la añoranza
y pueda purificar algún día mi casa
con agua y aire de un aliento divino.
Y tu llegada aguardaré,
mi bien,
aunque de momento ya no sepa tu nombre.
(todo este amor sigue aquí).
Espero a que no vuelva la añoranza
y pueda purificar algún día mi casa
con agua y aire de un aliento divino.
Y tu llegada aguardaré,
mi bien,
aunque de momento ya no sepa tu nombre.
Adagio de adiós sin número
Nos hemos dado tanto
que sólo un adiós cabe en este barco.
La luz enciende todos los caminos,
ilumina el lado no sacro,
el no bendecido de las bifurcaciones, a orillas del tiempo,
justo donde yo me encuentro recostada,
saboreando la fina capa de hielo que conduce
a mi castillo de amor amurallado
de propiedad exclusiva para tu barba.
Nos hemos debido tanto
que sólo un silencio cabe en este cuarto.
Soñaré otra galaxia para ti donde pueda ser una mujer
capaz de reír en tu penumbra,
de abrir las manos por completo en el invierno,
de adorar los sucios salmos de la historia cada día más enjuta,
de besar a pesar de tanta culpa,
de cantar mientras te afeitas y bebemos la victoria o un café.
Te he amado tanto
que con todo el amor que me sobrevive he comprado otra vida
para reencontrarte y darme a ti una y otra y otra vez.
que sólo un adiós cabe en este barco.
La luz enciende todos los caminos,
ilumina el lado no sacro,
el no bendecido de las bifurcaciones, a orillas del tiempo,
justo donde yo me encuentro recostada,
saboreando la fina capa de hielo que conduce
a mi castillo de amor amurallado
de propiedad exclusiva para tu barba.
Nos hemos debido tanto
que sólo un silencio cabe en este cuarto.
Soñaré otra galaxia para ti donde pueda ser una mujer
capaz de reír en tu penumbra,
de abrir las manos por completo en el invierno,
de adorar los sucios salmos de la historia cada día más enjuta,
de besar a pesar de tanta culpa,
de cantar mientras te afeitas y bebemos la victoria o un café.
Te he amado tanto
que con todo el amor que me sobrevive he comprado otra vida
para reencontrarte y darme a ti una y otra y otra vez.
jueves, 21 de julio de 2011
Tierra de girasoles
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Conozco la luna que me habla de ti,
niña, rizo canela, mariposita que revolotea.
Dice que te gusta la hoja hervida de la selva
envolviendo tiras de palabras por sembrar
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Yo siempre he sabido quién eres tú, niña,
reflejo de sol embravecido una mañana cualquiera
canción en la semilla de los girasoles que bailan en tu tierra.
Por eso vengo hoy, niña, rizo canela,
a darte todo el tiempo que llevo conmigo,
a los costados, arriba y abajo, delante y detrás
para florecer palabras buenas
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Yo, yo soy un beso que anda despacio, niña,
yo no sé de la palabra no ni del descanso.
Yo llevo el viaje alto, niña,
uno donde me llevo la mano al pecho hasta dar con tu llanto,
uno de casa libre, de hogar sin viento para cantar.
Por eso vine a tu tierra de girasoles, rizo canela,
luna que no duerme, mariposita que revolotea:
quiero pedirte permiso
de mi corazón venirte a dar.
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Conozco la luna que me habla de ti,
niña, rizo canela, mariposita que revolotea.
Dice que te gusta la hoja hervida de la selva
envolviendo tiras de palabras por sembrar
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Yo siempre he sabido quién eres tú, niña,
reflejo de sol embravecido una mañana cualquiera
canción en la semilla de los girasoles que bailan en tu tierra.
Por eso vengo hoy, niña, rizo canela,
a darte todo el tiempo que llevo conmigo,
a los costados, arriba y abajo, delante y detrás
para florecer palabras buenas
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Yo, yo soy un beso que anda despacio, niña,
yo no sé de la palabra no ni del descanso.
Yo llevo el viaje alto, niña,
uno donde me llevo la mano al pecho hasta dar con tu llanto,
uno de casa libre, de hogar sin viento para cantar.
Por eso vine a tu tierra de girasoles, rizo canela,
luna que no duerme, mariposita que revolotea:
quiero pedirte permiso
de mi corazón venirte a dar.
miércoles, 20 de julio de 2011
Intermezzo Veraniego
A la hora tierna
del bochorno soñado,
hablo de amor con un señor llamado
Lou Jurioso
y me dejo enamorar por un poeta
de nombre Código Captcha.
del bochorno soñado,
hablo de amor con un señor llamado
Lou Jurioso
y me dejo enamorar por un poeta
de nombre Código Captcha.
martes, 19 de julio de 2011
ἀναγνώρισις
La impronta de tu pie sobre la carne del mundo,
o dame algo que no te asuste,
blanca, espuma afuera de tu labio eterno, supernova naciente.
Algo para cambiar otra vez mi nombre,
creyendo firmemente en el valor
de la poesía danzante
-o yo lanzo la primera de mis veinte manos
a favor de un núcleo de saliva nuevo-.
o dame algo que no te asuste,
blanca, espuma afuera de tu labio eterno, supernova naciente.
Algo para cambiar otra vez mi nombre,
creyendo firmemente en el valor
de la poesía danzante
-o yo lanzo la primera de mis veinte manos
a favor de un núcleo de saliva nuevo-.
lunes, 18 de julio de 2011
Eva Dominical
Me gusta pensar en el viento y su trayecto largo,
como trenzas infinitas
coqueteando al suelo seco de mi casa
un día de tantos,
pienso sentada, casi flotando
en la espalda núbea de Zapalinamé
un domingo de gracia
cuando Eva devolvió la muerte por paquetería
y se dedicó a rebautizar
los regalos de su enamorado invisible y tierno.
como trenzas infinitas
coqueteando al suelo seco de mi casa
un día de tantos,
pienso sentada, casi flotando
en la espalda núbea de Zapalinamé
un domingo de gracia
cuando Eva devolvió la muerte por paquetería
y se dedicó a rebautizar
los regalos de su enamorado invisible y tierno.
Sirena Sabatina
Tornasoladas ventanas,
cola bifurcada de citadina sirena,
azules y platas veo por ti en la arena
cuando tu saliva ríe contenta.
Es el preludio de tu arpa,
la cicatriz llamándose fiera,
los detonadores del golpe
-golpe, suelo, lengua, victoria horizontal y vertical
pero siempre triunfante sobre las horas
las vivas y las muertas-
de los atávicos retratos de ti
que mi mente piensa.
cola bifurcada de citadina sirena,
azules y platas veo por ti en la arena
cuando tu saliva ríe contenta.
Es el preludio de tu arpa,
la cicatriz llamándose fiera,
los detonadores del golpe
-golpe, suelo, lengua, victoria horizontal y vertical
pero siempre triunfante sobre las horas
las vivas y las muertas-
de los atávicos retratos de ti
que mi mente piensa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
