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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Conmoción no. 1 (Opus)

A saber qué elementos
compondrán el aire y el sol de esta tarde,
que saturada me encuentro
de emociones que vuelan libres,
conmovedoras y delirantes.

Yo hoy vibro ante el más mínimo impulso exterior.

Habla un árbol a mitad de la falda de asfalto de mi ciudad,
la voz escondida en los autobuses
que no permiten ver una hora de la vida...
Habla el misterio de la felicidad antes por mí desconocida
y el mundo gira sobre mi alma
como una ola ignota y perfumada
conmoviendo la llama
que me da la movilidad del ser.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Analogía de la noche

Como un bebé arrullado por su viuda madre,
así es la noche del segundo de agosto:
la calle se inquieta, sus autos mueren,
y una ventana rota deja
que la sangre escape insurrecta
por las venas del mundo que está muy triste.

Como un bebé llorando por la ausencia de su viuda madre,
así nos sentimos todos a veces
aunque nadie quiera aceptarlo.
Se larga el papá con los cuentos de enanos,
Viene la nana con el té para el cólico:
cien mil asteroides de plata disueltos en leche de Vía Láctea.
Administrar la dosis con la cuchara de la Luna Nueva.
Luego, mandar a dormir al extranjero
a todas las almas insomnes y las enfermas
y las amargas y las violentas
y las amedrentadas y las que no creen más.
Al día siguiente la cura
o intentar ahora con un canto grabado en el cabello rubio de los manzanos.

Como un bebé con los pezones de su viuda madre jugando:
los magos blancos el fieltro del sombrero asoman,
prometen otra vez la magia intentar.

Y aparecen las madreselvas en el jardín
del bebé durmiente en el sueño de una Eva aliviada.

martes, 19 de abril de 2011

El niño

Tengo un niño perdido
entre las sombras del subjuntivo pasado.
Lo perdí como perdí mi paraíso,
sus ojos negros nunca me miraron.

Yo tengo un niño que pudo ser mi carne.
Su voz ahora es un llanto en mi garganta añusgado.
Es mía, sólo eso de él
el tiempo me ha regalado.

Tengo un niño perdido
en el desempleo de mis horas jóvenes,
en el níquel y las tarjetas ausentes,
en lo terriblemente hostil e injusto
y en el ideal femenino
inadaptable a lo que el mundo esperaba de mí,
útero incompatible con mi pensamiento,
(demasiado pensamiento para un rosa corazón).

Tengo un niño invisible y dos nombres.
Ninguno de los tres me abraza en el sereno
Ni vieron crecer sus dedos
mi sonrisa de mortal agradecida
al atestiguar de la tierra el nacimiento de los frutos.

Tengo un niño que juega conmigo
a hacer de mi llanto jugo de anís estrella:
le canto una canción sin letra
y él me devuelve un sueño profundo
donde tampoco lo veo.

Ahí, en la otra parte de mi universo,
sé que tengo un niño dormido
que toma de mi mano el anverso:
lee mi suerte, pequeño y quedo.
No sabe callar su tristeza:

Mamá debía estar aquí, pero le cambió el destino.

Me sonríe.
Lo he salvado del mundo y sus fauces, sí,
soy la heroína que le prometió un lugar mejor
o la nada.
Por eso me agradece
todos estos años en que le hablé sin concebirlo
ni saberlo...

Yo tengo un niño perdido que me espera
en un lugar donde amar está permitido.
Yo tengo un hijo inexistente que vendrá por mí
al morir en mí el último latido.

Para Natanael

sábado, 9 de abril de 2011

Soluciones nocturnas

Me quedaré aquí,
por si tienes un mal sueño.

Para ahuyentártelo con aliento de menta,
o darte un té de palabras sueltas.

Si no tienes manera
de conciliarlo,
entonces te daré el mío.

Que ecléctico está,
pero me entretiene ocho horas
diarias, hipercolorido.

Y si no te convenciera,
me quedaré aquí,
para reinventar el todo
con el golpe de una flor.

Llamas

Las llamas de los dedos,
niño,
no las yemas.

El hombre nació
por el fuego de la creación.

Son soles danzantes
lo que portan, señoriales,
cada falange.

Las llamas de los dedos,
niño,
no las yemas.

Están hechas para asimilar a dios
y emularlo cantándolo uno mismo
en la vorágine creativa de tus postreros días de hombre.
A imagen y semejanza,
recuérdalo siempre.

Las llamas de los dedos,
niño,
no las yemas.

Por eso,
nunca quemes tu propio honor
magullando la perfección de las cosas
en la Tierra.

Cada movimiento
es un movimiento de fuego
y retumba en la estrella más lejana
del inconmensurable universo.

Las llamas... sí,
así.

Y ahora que lo sabes,
dedícate a contar
las historias del principio del mundo
que recordaste a la hora de la cena.

Escríbelas, dibújalas:
no siempre se tiene la inocencia
y la Casa de Luz a veces
sus ventanas le da por cerrar.

Nada, niño mío, dulce fruto de la vida.
A veces me pongo abatida.

Son palabras que tú jamás deberías pronunciar.

Las llamas de los dedos,
corazón,
no las yemas...

A mí también me gusta verte sonreír la luz.

viernes, 8 de abril de 2011

Canción de arena

Canción de arena para mecer adversidades
fosilizadas en un rostro múltiple,
lleno de historias:

La marea va,
el calor de fuego perenne viene.
El tremor del tiempo acontece,
la distancia su propia cauda devora.

Es el aire lo que trae cantos y voces.
Insufla vida y recrea temores
y lo mismo se acurruca en la impermanencia de las cosas.

Ahora que todo viaja y está por despegar
no llores más, niño,
no llores más.

Que los dioses jónicos atraviesan la luz y la sombra
y los budas de la casa de tu abuela
un guiño de esperanza cuando duermas
te darán.

Arru-rú, duerme ya,
que los dioses todos
su copa en tu nombre alzarán.

Canción de arena para adorar
la impermanencia de las canciones:

Porque eres finito en el aliento universal,
grábate este canto
y luego tíralo al mar
al mar
al mar
al infinito, estrellado mar.

Que lo atrapen los labios azules de la playa,
deja que se ocupe ella de cantar.

martes, 5 de abril de 2011

Laus Poëta

Feliz primavera,
qué lindo el nombre de abril.

Usted dice eso
y yo vuelvo a creer en la poesía.

Las calles se pintan de un lila que da envidia,
se vuelven absurdas las mentiras,
se oye la música sublime de su voz
que ensordece al insulto incapaz de mi alma abatir.

Luego, el corazón de mi mundo
junto con el mundo de mi corazón
se arropa en el manto de sus buenos deseos,
volviéndose un mismo
florido
sonriente
ejemplar de tambor

Capaz de darle al mundo
una nueva canción de alegría verdadera.

Laus poëta:
Mi planeta se yergue una vez más y gira.
Irrumpe el color en la vieja elegía
si en mi pan de cada día
esparzo yo el espíritu de sus letras.

jueves, 24 de marzo de 2011

Extravío

Caudal de oro que me arrebata el tiempo,
vorágine de firmamento en mi pecho,
hombre de mercurio, en mí extendido pensamiento:

En el extravío de mi propia primavera
yo te invento, te borro, te invoco y te recreo
como un dios discreto
que baila y recita para mí
todos los rayos versificados del sol en el universal espejo.

Y en tu voz me perderé
si tu voz no repara en mi deseo.
Tener tus plantas en el mismo suelo
donde yace y mira bullir la sangre, llamándote muy lejos.

viernes, 4 de marzo de 2011

Viaje redondo

Querías algo redondo.
He aquí el viaje más universal
en la densificación de la materia:

Mira los pueblos de la piel habitados por los recuerdos
de todas las horas pasadas.
El alimento de la infancia arrullado en la búsqueda.
Las leyes de la intemporalidad de las palabras
triunfando contra la rémora del silencio contenido
en un millón de gestos sin regalar.
La rebeldía de los colores al marchar frente a tu propia casa.
El canto que exhala aquel planeta
por cada passé ejecutado
sobre su propia naturaleza y gas
-naturaleza y masa-
-naturaleza de música compacta-
-naturaleza y hogar divino-
-naturaleza y nada más-.
Las danzas de las frutas imperecederas
guareciendo diminutas diosas en sus entrañas.
El trago a manos llenas de la Vía Láctea a escala y en ocre,

y aquella bóveda flamígera para dejar notas al pie.

Algo redondo.

Como las historias sin premeditación
tan magistralmente circulares,
imperfectas y tibetanas.
Evanescentes, transparentes, en helio la boca derramada.

O como la cerrada noche
que custodia la fe engendrada
y los buenos deseos resguarda
en tanto se repita la odisea de la vida
por cada día que despierta el cuerpo con el alma.

viernes, 14 de enero de 2011

Me gustas tú

Me gustas tú,
lluvia tímida de enero,
porque eres tan callada
como esta cama a la que me imanto.

Me gusta cuando tu índice bordea
los senos de la sierra hecha escarcha
que estira las piernas a los hombres solitarios
y regala un deseo distinto cada noche
a las hembras sin sol.

Me gusta que enjutes mi cabello
y no lo sueltes hasta que me quede otra vez dormida en silencio
cansada de quedar siempre en segundo sitio
en la competencia de la abundancia del agua que mana de nosotras.

Me gusta el sabor de tu leche alimentadora
de los niños que no gritan más "vida"
pues hibernan un papalote entre las alas de un unicornio gigante
cuyo arribo anunciado está
en las carteleras de un exótico verano.

Pero más me gustan las siluetas
de todas las personas que me dibujas
en los azulejos del baño:
toda la naranja media del norte
estamos a tus pies

y algunos hasta descansan
bajo la blancura silenciosa de tu madre, Nieves.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Shining.

Que brille la luz por siempre
y más ahora
en que andamos cada quien
[por su lado
esperando reflejos añiles en el espacio restante,
ahogando las imágenes invasoras de noviembre,
aumentando la fe en aquello que aún sirve
[la nostalgia, por ejemplo].

miércoles, 30 de junio de 2010

Muerte saturnina

La lluvia al son de una falda ladeada
enganchada por los picos del viento
tejen para mis ojos una cama:

mi cuerpo de mujer guerrera va dejando
trocitos de talones y palabras dichas a diario;
ella, con su red de hilos de luna
me procura la salvación por un día,
me suspende en el éter de la solitaria noche.

Qué lindo es dormir entre tus brazos, niña,
pareciera que ya estabas esperando
mi tan cantada muerte saturnina.

Arrúllame en el espejo hermético
de los tiempos feligrises de mi pueblo,

martes, 18 de mayo de 2010

Ya la nube no es el oprobio de los justos

Mil alcatraces volátiles
desplegarán sus pétalos de la dermis.

Nunca supe volar
pero hay algo que empuja lento.

Es la luz que viaja y nos consigue
un tiempo más;
es el florilegio de las danzas silentes
la antología de los abrazos sentidos
cúmulo de labios repetidos
enlazados para brincar los charcos.

Ya la nube no es el oprobio de los justos:
todos hemos tocado el fondo del cielo
para reconsiderar este asunto que llamamos vida.

Alcáncennos las cosas bellas de la estación,
dioses buenos y humanos:
todo lo demás dormita ya en el camposanto.

lunes, 17 de mayo de 2010

Un dos tres por mí

Ya no quiero contar autos
brincando aceras.
Ya no quiero maltratar al silencio
ni deseo adherirme
a los manifestantes de la quintaesencia.

Un dos tres por mí
y por todos los raros
que prefirieron quemar las naves
antes de volar bajo y comer rapiña.

Cubriré de jazmines tus ropas
oh, tú, mujer voluptuosa, ternura en los labios,
madre tierra.

Volaré el fotorama feliz de mi infancia
oh, tú, hombre extendido,
padre cielo.

domingo, 11 de abril de 2010

El corazón de algunos amantes

El corazón de algunos amantes
nace cuando ve al otro que esperaba;
camina, vive, canta y flota
cuando sabe que éste despierta y respira
el mismo aire
en la misma dimensión;
se vuelve inmune y fuerte
en el silencio y los platos rotos que a veces
con su ruido, las notas del amor trastocan;
y puede morir en la memoria del otro
pero nunca en la del que lo lleva bien puesto
contra luz y sombra
viento, sol, lluvia o marea alta.

Es difícil de hallar
tanto para el que lo porta como para el que lo tiene
y es una bendición de estrellas
en tiempos de primavera
y una congoja de invierno
cuando se le toma con cara azul.

Y la primavera,
en mi caso,
no se ha ido de su trono.

El corazón de algunos amantes
es más fuerte que los amantes mismos.

sábado, 20 de febrero de 2010

Una oportunidad

Abrí el cajón que guardaba el vestido púrpura
de aquel viernes en que llegaste a mi ciudad lejana:
inevitablemente lloré
tu aroma de hombre cosmopolita y distraído
tus ojos detrás de los ojos de vidrio
esa voz inconfundible
que tanto te choca y a mí me eriza
se arremolinaron en mi regazo
chocaron contra mi pared de viento
y retumbó en mi cabeza.

Todo es demasiado breve
y los errores se pagan al momento
y aún muchos meses después
y tandas enteras de poemas con dedicatoria adjunta.

Debí decir que sí:
nunca imaginé
que te volvieras este alud de amor tan inmenso;
yo sola
ya no lo puedo cargar en mi espalda
ni mucho menos contenerlo en mi pecho.

Ven un rato,
acompáñame a cargar esto
que me da vida y me extingue al mismo tiempo.

Yo te daré algo más
que la sonrisa azul que me caracteriza siempre
me despojaré del disfraz de mujer indiferente

Enviaré a un dragón para que extermine mis miedos.

Mezclaré el olor a frutas de mi propia estación primavera
te daré todas las historias posibles
en un sueño con desvelos.

Te haré el amor como en mi país
las mujeres que no somos humanas completamente
lo sabemos crear.

Amor mío, hombre imperfecto
(pero exacto para mis ojos, mi vientre y mis días):

Danos una oportunidad.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Duendes

Me dicen que les ilumino el día,
me abrazan,
juegan conmigo a hacerme enojar;
juego, me cuentan chistes,
lo que hicieron en su "finde",
sus penas de amor -con mi consecuente ¡oh,
pero si la vida es tan bella a tu edad!-...

se juntan a embellecer sus nítidos rostros
(todavía llevan en sus caras
el rastro del ángel que fueron).
Sus manos crecen, se alargan,
toman mi bufanda,
juegan a ser árabes con ella.

Son como duendes:
me pierden los marcadores, las respuestas
que curiosamente ellos sí hallan en el techo
y me enseñan la lógica de la vida actual
a pesar del rictus de dolor
por ser arrancados de su fuero interno infantil.

Y yo los amo
les tomo una fotografía con mi memoria
y me pregunto por qué ha de ser así,
por qué he de ser su madre temporal
y quedarme con el corazón achicado
al terminar el curso.

lunes, 15 de febrero de 2010

A ese nombre singular

Para Livio
"¿Por qué no?"
(De "Alicia en el País de las Maravillas")

Si tuviera que cortarme la lengua
o la luz para no teclear más palabras sin anverso
o dejar toda mi colección morada y roja
a cambio de no perder tu abrazo
de hombre tiernísimo con corazón de yin
con gusto me la juego,

Incluso mi carácter explosivo
marginal de toda ordinariedad no saturnina.

Y aunque tal vez jamás nos ganemos
el cervantes por narrativa o poesía
o el pullitzer cuando seamos viejos
creo haber ganado dos cuarzos
y una piedra del camino del cuatro
varios cafés acuosos
y maldiciones por millar.

Y la confianza de rogarte
que jamás te vayas
y sigas aguantándome la melancolía
y mi peculiar estatus bipolar.

Gracias por tener ese nombre singular
gracias por estar.

domingo, 14 de febrero de 2010

Después de todo (Se trata de amor)

Después de todo
se trata de amor,
vida mía,
de eso te he hablado todo este bendito tiempo.

El kit incluye espasmos de melancolía
arrebatos de indiscreción
fluidez de sentimientos entreverados
en tu sonrisa leve y queda.

Después de todo
se trata de amor,
niño mío.

Un amor justo para un mundo justo
loco y desajustado
abstracto y honesto
como el mío.

Después de todo
he estado hablando de lo mismo
durante años luz
que son meses humanos.

Extraordinariamente no hay cansancio
porque es lo más honesto que he parido
desde que supe que soy mujer
y trascendí la fecundidad de mi cuerpo.

sábado, 13 de febrero de 2010

Infinito

Niño mío,
hombre gruñón y alado,
premio mayor
en esta etapa de mi vida,

a estas alturas de nuestros tiempos,
nuestros días
y nuestras involuntarias colisiones
que le dan la pauta a mis poemas,

me atrevo a decirte
que creo que ya has entendido
lo que yo siento a cada segundo:

mis palabras son insuficientes
como el lenguaje mismo
y ni las flores de papel con tinta
ni las estrellas de letras luz
son capaces de igualar
a este universo

que nadie podría explicarte
la belleza de todo esto que has sembrado
porque yo lo he querido

acaso sólamente han podido
manifestarte mis verdaderas intenciones:

amarte tanto como le sea concedido
a esta mujer de una galaxia alterna;
alargar los puntos en los que habita
la etapa que te regalo.

Convertirlas, incluso,
en la posibilidad del infinito sideral.