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sábado, 23 de febrero de 2013

Poema de un sábado

Este poema empieza
con los párpados secos e hinchados
con las 16:30 en el pulso
y los treinta como un trapo
frente al tocador. 
Este poema así empieza

como seguramente comienza 
la poesía
entre las mujeres solas
o las deshinibidas
o las intranquilas que muy por dentro
se quedaron amando. 

Este poema camina
con las canciones torpes de los veinte
y una lavandería
proyectando amor. 

En eso no quedamos, destino
grita la cuarta estrofa
correspondiente a los primeros treinta
las manos secas
el cuerpo dolorido 
un estómago como fruto podrido
inmolado a los perros. 

Este poema sufre
y se inquieta:
adónde el consuelo, el botón
para confundir al pasado 
la aguja que ha de enhebrar el futuro

Él era mi carne y mi raíz
después, todos, la cascada de espinas 
amansándome el alma. 

Este poema termina con una escoba 
como cada sábado 
o lunes, o viernes
con la esquina destinada a la cuna 
llena de libros
y el arte del silencio cada día 
más desarrollado. 

Este poema termina
en el río de las voces femeninas
hermanadas en el olvido. 

lunes, 9 de mayo de 2011

Variantes para un muerto (12)

No puedes dejar de estar muerto.
Yo cantaré: "Oh lord, bring the light again",
sólo por saber si él entiende
en otra lengua tu ausencia.

Variantes para un muerto (11)

No puedes dejar de estar muerto.
Abriré los marcos de las fotografías
para que me puedas oír y ver.

Variantes para un muerto (10)

No puedes dejar de estar muerto.
Nos imaginaré dormidos
sobre el verde pasto,
con las flores.
En lo que sobre este sol
revivimos.

Variantes para un muerto (9)

No puedes dejar de estar muerto.
Dibujaré tu silueta perdida
en el verde pasto
y recostaré mi cabeza
en lo que me llega el inmortal sueño.

domingo, 8 de mayo de 2011

Variantes para un muerto (8)

No puedes dejar de estar muerto.
Exigiré a los ángeles
una canción para guiarte,
sacarte del silencio,
ahuyentarte el horror que nos queda.

Variantes para un muerto (7)

No puedes dejar de estar muerto.
Aluzaré tu camino
con la flor de la palabra
hasta verte llegar a la paz,
alma mía.

Variantes para un muerto (6)

No puedes dejar de estar muerto.
Animaré lo inerte
y te demostraré que es mentira tu estadio
en mi alma.

Variantes para un muerto (5)

No puedes dejar de estar muerto.
Preguntaré a las autoridades
si hay tal autoridad
para arrumbar tu voz
entre el escombro de expedientes.

Variantes para un muerto (4)

No puedes dejar de estar muerto.
Ataré un minuto mío
a tu lívida memoria.
Para viajar este lapso contigo.

Variantes para un muerto (3)

No puedes dejar de estar muerto.
Vigilaré tu tela de sueño,
alta y vacía,
para que nadie cuelgue su voz en ella.

Variantes para un muerto (2)

No puedes dejar de estar muerto.
Preguntaré a las flores del camposanto
si una alfombra para tus pies del más allá
será suficiente
ante tu inesperada despedida.

Variantes para un muerto (1)

No puedes dejar de estar muerto.
Incautaré el silencio de tu bala perdida
y la obligaré a pronunciar tu herida
cien veces
hasta que camines tu nombre
de nuevo.