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miércoles, 4 de abril de 2012

Que los cumplas feliz

Que los cumplas feliz. Que los escribas en una caja en blanco. Que la selles y la guardes bajo tu piel. Que la abras cuando llegues a los noventa años. Que llores de alegría por haber vivido tan feliz esta vida. Y vuelvas a cumplirlos feliz cuando el eco de los besos que te dieron, de los abrazos que te ensalzaron tus veintitantos años, inunde tu oído izquierdo y le salga hecho un canto por el derecho. Que los cumplas feliz, sí, porque es tu obligación sonreírle al mundo para esperar su respuesta cuando menos te lo imagines. Que los cumplas feliz.


Para Marisela Magdaleno.
Por brillar conmigo en la batalla.

viernes, 30 de diciembre de 2011

A los virtuosos

Por la música del helio y la fiesta del sol
cada mañana de mayo.
Por el cantar de los zapatos bajo la lluvia
y el trayecto justiciero de las estrellas
(lo que es arriba, es abajo).
Por las lunas y la escafandra que compraré
otro día de septiembre.
Por el silencio primigenio
esperando por una palabra nueva.
Por el misterio que aguarda, maravilloso,
en cada cuento leído,
en cada trazo ficticio que está por venir.
Por las canciones en el viento
en el agua, en los niños, en el desierto.
Por el granate del fuego,
y los diamantes de las lágrimas
refulgiendo la fuerza contenida en ellas.
Por la sinfonía del tiempo humano,
réplica de la música de los astros.
Por las fotografías, beso intacto de los años.
Por el aroma de los enamorados,
el temple de los amigos
y el tornasol del amor,
prisma de rayos infinitos.
Por Miguel y Margarita,
los túneles del destino
y sus caricias.
Por los maestros en todas sus categorías
en sus artes y flaquezas
en sus tesoros y sus fronteras.
Por la tinta impresa
y la que está por deslizarse
en la piel desnuda del pensamiento humano.
Por el chocolate amargo,
por las caras nuevas y las entrañables.
Por la adrenalina de los contratiempos
y las arrugas en la frente.
Por los manifiestos de los carros combatientes
de los seres que dibujan mi ciudad.
Por los colores de la inocencia en los globos,
en las cenizas y en las almas
de mis seres amados.
Por el cantar de los ángeles en los camiones
en los mercados, en las escuelas. En el barro.
Gracias por los listones de viento y sal
trayendo lenguas diversas
de uno y otro lado de la Tierra
de uno y otro lugar de la Historia.
Gracias la sabiduría y la humildad de la Luna,
el vals de los mares diciendo "sí" a cada día.
Gracias, Vida por la vida,
gracias por la Gracia.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Canción de Lux

A lo lejos te escucho componer
una canción para todo esto
y brillas y haces que renazca en mí
lo que había olvidado a lo largo de las eras.
Ojalá sus notas incluyeran
la paz que me regalas
cuando me miras dormir mientras
vas construyendo
ese lugar donde te daré la vida.
Ojalá su melodía te permita descubrir
que llenas el valle donde vivo y soy
renombrando la pureza con tu inteligencia:
eres la flor que perfuma mi existencia
tuyo es el tiempo que tengo.
A lo lejos escucho venir tu melodía:
como un volcán de palabras dulces
abrasarás la tristeza para ser felicidad.

jueves, 17 de noviembre de 2011

La hora


Llegó el tiempo de la lluvia,
nena,
la hora de resanar las grietas del cielo
usando la savia de tu pelo.

De perpetuar tu vestido áureo
con el que pájaros y flores
tu arribo bendijeron.

De dispersar los pétalos de tu nombre
sobre el suelo agreste que te parió
y te vio, cristalina, crecer.

Lumínica eras
y en luz te eriges, hija de Atenea,
entre las fauces de la Tierra
para con tu canto
al mundo volver a endulzar.


Llegó la hora de hacer una lista,

niña,
de tus profesiones disparadas cual asteroides
viajando en un escenario perpetuo:

Médica de uñas, de teclas.
Médica de telas, de letras.
Médica de almas solas, médica de himnos espartanos.

Médica de pomadas de chabacano y oro
para conciliar un sueño más melifluo.
Médica de la palingenesia, ojalá volvieras en colibrí.

Lumínica eras
y en luz te eriges, hija de Atenea,
entre las fauces de la Tierra
para con tu canto
al mundo volver a endulzar.

Llegó la hora de la ruptura,
ángel,
de ungir los platos de seca avena con tu labial
de volar la estulticia de las páginas del mundo con tus zapatos.

De destellar tu poder de inmarcesible blanca rosa
caminando en nueva tierra ya sin ciegos;
ascendiendo entre los cardos para dar cuenta de la palabra Dios.

De escribirla hasta volverte ella,
como al principio de todos tus tiempos,
más allá de la materia de los lamentos.

Lumínica eres
y en luz te eriges, hija de Atenea,
dejando las fauces de la Tierra
para con tu canto
ascender al origen y bailar.

Llegó el momento de no tener momentos,

eterna,
de iluminar el silencio
con tu belleza rebautizada en pureza inaudible.

De tomar nuevas fotos
al Edén cuyo alquiler
saldaste por adelantado.

De dispersar tus nuevos pétalos
hasta expandir el universo
poblándolo de estrellas.

Que el mundo no te arraigue más, etérea,
que el mundo se sirva con saber de tu paz perpetua.

Lumínica eres
y en luz te eriges, hija de Atenea,
para siempre con tu canto

tu Casa de Luz alabar.

Para Jaquelin

Con mi gratitud imposible de cifrar.

viernes, 6 de mayo de 2011

Oración para decirse la misma noche

Cauda de luz,
permanencia instantánea
del todo y la nada
en mi reducido cerebro:

Apelo a tu fulgor
para alumbrar la noche.
No ha de ser más triste que las previas.
Todas son una misma.

Gran Fuente de Luz,
aplícame la llama de tu palabra
y seré ojos que duerman
al abandono
y pies múltiples que bailen
la música que sigilosamente guardas
en Tu silencio.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Epigrama I

Como fruta de Marte vendré a quererte
hijo de la piel de otro tiempo
frecuencia infinita parida
sólo para mí.

sábado, 6 de marzo de 2010

Somos una caravana

Somos una caravana
en busca de la sonrisa perpetua.
Así seamos dos o tres
(lo digo por nuestros alteregos
siempre dispuestos a aparecer
en primera plana)
el convoy está completo.

Hay algo en el viento
capaz de hacernos creer
mares azul turquesa
bajo nuestros pies flotantes
en las gasas de sus vestidos vistos
desde el abrazo tierno
del technicolor.

Somos mantras

Los decibeles calman los caminos empedrados
cuando se forman en hileras melódicas,
exhortos al consenso musical
a estrecharse las manos y a rodearse por la espalda
el pecho y la cintura
con un millar de seres vivos
rojos, sinceros,
brotando de los labios
y como atravesando calles enormes
hasta construir un puente indiviso.

Somos mantras
y somos jazz
y somos el piano y el cello
y la batería y la guitarra
y la voz más perfecta
esta noche.

¿Puedes sentir en tu piel eriza
la vibración del cielo
riéndose con nuestra innata gracia
para deslizarnos en sus notas divinas?

jueves, 25 de febrero de 2010

Desobediencia

Pensé en ti en mi otro mundo
tu imagen se deslizó entre mis ojos
y se anidó como paloma recién nacida
en mi sexo.

Ya luego se fueron sumando
las huellas digitales
en hombros, caderas y costillas.
Fuimos la primer sinfónica sin luz
y con dos miembros, polifacéticos
encumbrados en el hallazgo de la octava nota
asociada aquel instrumento rojo de percusión.

Dios hizo la ventura de la música
de la misma forma que creó
las realidad alterna del sueño.
Todo fuera para restringir, eliminar
a la poesía de nuestras manos.

A mí me gusta desobedecer a Dios.

domingo, 21 de febrero de 2010

Plegaria (oh, belleza enclavada)

Oh, belleza enclavada
en los espectaculares sabatinos
que a media noche descansan
sobre la espalda de una madonna azul
inmensamente azul
que me seduce,

Vigila mi cuerpo,
permíteme flotar mientras viva
en la realidad alterna
a este mundo febril
tan falto de alfas y omegas
y tan lleno de cardos sin luz.

domingo, 10 de enero de 2010

Alabanza

Hermoso ha sido y es
el tener la conciencia
de entregarte mis manos
y lo que sale de ellas.

Tú lo vales
tú ameritas toda la luz
y el centro focal de la música etérea.

Alimento de otros tiempos
sueño turquesa de mi tierra viva.

Envío una bendición
desde y con mis cuatro cuerpos
para que jamás te falte
lo que más eres en este mundo
a pesar del exilio:

Lux.

Así sea.

martes, 29 de diciembre de 2009

Una canción galáctica

Una canción galáctica
para brillar de puntitas frente al sol de invierno
sarape entre las tinieblas del rey gris.

Una flor para el abrazo más esperado
de todos los tiempos,
un poema que no resulta poema
para estar feliz
simplemente porque lo que quiero
lo tengo a mi lado,
está aquí.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Invité a una voz

Invité a una voz inscrita
en un collar de perlas violetas
a sentarse en mi regazo:

Quise darle amargura de mi pecho;
ella tenía voluntad
y me sometió a este juego
de buscar por Usted
en este microuniverso de letras fucsias
y fondo negro.

Ahora sonrío con gravedad
ante lo posible de sentir el fuste
corona de macramé que me indica
cuál es mi sitio en la mesa común.

lunes, 6 de julio de 2009

Frida v.102

Frida:
todas las mujeres
queremos arrancarte
aunque fuera uno de tus cabellos;

Para que no nos duela
la muerte
cuando nos acaricia el seno
para mantenernos inermes
ante el olvido de nuestro propio sol
y su desenfreno.

Para saber pintarnos la frente
un letrero de No Pasarás
ante la horda de truhanes galopantes
y la ola incipiente
de terror que nos vibra la sangre:

Aquí todos somos hermanos
pero ninguno se acuerda
o finge que no lo sabe.

Frida, niña lasciva
aún recuerdo el paso de tus trenzas
una noche de verano
mientras en mi falda
de tu rostro un bordado hacía:

Eras de temple de hielo
y la carne la tenías más que tibia.
Chavela, María y otras te quisieron
yo me gané el mote de machorra por quererte
a pesar de que no sabían
el daño que me hacían.

Aún mantengo la cajita de fósforos
en mi canasta de peinetas:
el día que quiera largarme de este mundo
recordaré mi infancia de pirómana incierta
y mira que agarraré tus litografías
recordando tu voz de mezcal
y tu sangre que era óleo
y que era el motivo
por los que aún en la casa azul
y en otra dimensión,
tu maternidad frustrada
tu amor por ese sapo lleno de Gracia
tu fuerza creadora de matriz a pesar de no portar
la vida
pintas.

martes, 23 de junio de 2009

Oración

Nadie me acompaña
excepto esas palabras
de Cortázar
que me explican las batallas
a través de la armonía.

También están conmigo
dos nociones
muy bien definidas:
odio los buenos días por hipocresía
amo los besos del viento

y una que otra flor en el pavimento
que ondee al son de mi falda
y de la voz de algún sutil trueno.

Todo lo demás
está por partirse en capítulos
que leer no pretendo.

Dicho todo esto
abrazo el Universo.

Así sea.

domingo, 21 de junio de 2009

Rembrandt del veintiuno

Me pareciste sonreír
en un carrito
de un centro convenencieramente comercial:

inmensidad de mi mundo entero
sonrisa de fuego
ángel de mi guarda
luciérnaga de mi biblia individual.

Y ya la tarde me pintó
como un Rembrandt del veintiuno
como una Kahlo viviedo la maternidad.

lunes, 15 de junio de 2009

Jaculatoria

Postal, libros, pluma morada
ojos y boca de gomita
tarro de agua artificial sabor limonada
monitor que me viaja
péndulo donde pasea
una etérea calandria;

vaso de cristal cortado sin lavar
botella de whisky
que no me dan ganas de probar
cajas de discos sin discos
pinturas que se están secando
porque desde hace un año
que no me pongo a pintar;

música acomodada en mi mente
una canción por cada recuerdo
de entre los millones que tengo
faldas de flores que son faldas
y son primaveras y jardines y estaciones
y son mías nada más;

cepillo de dientes punketo
cansancio y ganas de el turno
en esta vida
dobletear,

rueguen por nosotras,
la del espejo y yo,
para que sigamos dejando el corazón
en cualquier banca
mientras practicamos la inocencia;

para que sigamos rompiendo lo onírico
de esta onírica realidad/
para que cantemos bajo la ducha
sin pensar en el futuro ya;

para que nos desnudemos
como si cualquier cosa.

Pero que nunca nos separemos
de la dignidad.

martes, 27 de enero de 2009

El eje

Llegar al final del día
sentarme frente a este lugar
escribir lo que siento por tu osadía
de volverme flor en pleno invierno
de sembrar en mí alegrías
en este inmenso mar.

Que sale del desierto mío
y sólo para tí.

Es lo que justifica el tránsito alocado
las ideas obtusas
y los tragos amargos.

Tu ser, niño, amor mío,
es el eje por el que llego hasta aquí feliz.

lunes, 12 de enero de 2009

Lanza

Lanza un grito
lanza una pedrada
lanza una flor
envuelta en un corazón de granada;

Lanza los prejuicios
y las presunciones por la ventana
lanza amores
pero nunca a tu voz
la dejes callada.