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domingo, 16 de diciembre de 2012

A una cajera

Señorita, permítame hablarle
sobre la inquietud
de los últimos cinco días
en este mundo,

cómo las agujas se revuelven
y nombran por los apellidos maternos
a las mujeres tristes
como usted o como yo
nueve veces
hasta no quedar
rastro de hombre alguno.

Luego, con las cenizas de hombre
pintamos nuestros cabellos,
los mezclamos con ruido
y llanto
y los damos a beber
a ese otro mundo
que está más o menos ahí

donde su dedo señala
mientras envuelve con mudez y cansancio
mi vestido.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Quelqu'n m'a dit

Alguien me dice
que estoy muy cansada
mis piernas
estas hibris charlando
calando
el calendario de mi cuerpo.

-Finjamos que soy feliz
-Espejo, te detesto a estas horas
de la tarde
es muy tarde
cuán tarde
los olvidos, ese nombre
los cuatro puntos de sal
sin lamer (nunca hubo amor).

A lado
dos pares
dos de todo
dos para llevar
y lo dejo, me dejan
porque esa es
la cuestión de no estar enamorada.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Negación (before the sweet 30's)

Que no me gane la rodilla
la acedia
ni el vértigo se apodere
de mis últimos tres meses
antes de los treinta años.

Que no caiga la lluvia
sobre mi sombrero de red
ni ensucie mi carnet de baile
la ausencia de periodos largos de amor
a pesar de que yo no lo quiera.

Que no sean enmarcadas
las líneas del otoño
con las canciones de mis veinte;
que tampoco las olvide
pero que ellas no me recuerden
cuando era de otro nombre.

Que no nada, ni piso ni cielo
ni alfombra, ni esqueleto en llamas
ni danza fortuita
ni venganza ni soledad
ni tarjeta postal enviada a mí misma:
"Te amo, te extraño,
espero verte mañana".

martes, 10 de abril de 2012

Progresive Art

El sonido del collar
raspando la pantalla del televisor
mudo
el televisor perchero
el televisor lámpara.
Hay una música detrás
de esas perlitas plásticas:
acuéstate y no pienses más
duérmete y dedícate a escribir,
suena el collar violeta
terminando su periplo por mi cuello.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Ondas lejanas

Las ondas, desde muy lejos, vendrán.
Llegarán como las musas de siempre
a acariciarnos con sus gasas
los girones de la vida rutinaria.

Con su iridiscencia noctámbula dirán
una oración para habitar la noche;
y a los guerreros enardecerán,
deseosos de combatir la muerte,
con el augurio de la muerte misma en el pecho.

Podríamos partir, sí.
Es una cuestión de adelantarnos
al Padre Tiempo,
y sacar a bailar
a las doncellas de un espumoso mar
que ahoga la línea índigo del horizonte.

Mientras, otra vida se nos promete.

domingo, 13 de marzo de 2011

Instantáneas

I

El niño eternizado
guiado hacia la gran ola
por el perfume de su madre.

II

Inmóvil, altivo,
el manto transparente
reflejando un cielo ansioso:
demasiados son en tan inesperado viaje.

III.

El viento trajo consigo
el cerezo de tus labios;
la ola, se lleva conmigo
tu abrazo sin fin.

IV

La luz nuclear levanta una lengua neptuniana
engendrando el pánico.
Nos volvimos dioses
para extinguirnos los unos a los otros.

martes, 15 de febrero de 2011

Quisiera escribir cosas lindas más seguido:

Una estrella que puebla de luz un resquicio;
el mapa hallado de un hombre perdido;
Mil caras como una sola volviéndose dueñas de sí;
una oda al Sol por su perseverancia
ante el congestionamiento de los días-mono torpes.

Es imposible hacerlo entre esta horda de orangutanes.

Me imposibilita la asfixia de ciertos nombres.
Y esta fecha con olor a huevo podrido
[siempre la sentaron en la fila que estaba justo
en la alcantarilla;
desde ahí veía con catalejos el mundo]
me saca de la órbita
que marca mi risible intento de resistencia.

También quisiera ser más estúpida
más inmune a las muestras de cariño prosaico.
En verdad no necesito
que adulen mis redondeces.

Tengo al espejo.

Dejé de necesitar ser reconocida como un objeto
incendiario del corazón más primitivo
el primer día que no concebí la luz
sin el conocimiento a mi costado.

QUISIERA ESCRIBIR COSAS LINDAS MÁS SEGUIDO:

Por poner un ejemplo,
Cantar que no fui yo
la que, iracunda, rompió con el vínculo
entre la gran estrella y mi humanidad pequeña.

Es imposible hacerlo hecha llanto
mar adentro de los orangutanes.

Me atan ciertas normas inaudibles
pequeñas y falibles,
de caducidad próxima.
Impresión, Deuda, Adulación, Zoon Politikon.
Nada de eso me conducirá a la Verdad.

También voy al cine sola
a pesar de la caridad de los ojos de los otros.

No la necesito.

Lástima es lo que uno debiera sentir
por tanto y tanto hedonismo en charcos de sangre
y tantos y tantos chips borrando nuestra inmemorial voz colectiva.
Compasión es lo que merecen
los incautos con sus neuronas tendidas
bocarriba, en la tundra de lo ignoto.

Quisiera escribir algo más lindo.
Lo digo en serio.

La fecha de mi muerte segura,
el día que nací cuando unos pocos me esperaban.
O aquel otro en que yo latí por única vez
al unísono del útero del universo
y me sentí inconmensurablemente viva.

Es imposible hacerlo
bajo la lluvia de los orangutanes.

domingo, 13 de febrero de 2011

Ciudad Carmesí

Oh, mujer,
que crees que la libertad
proviene del carmesí de tu labial,
ojalá que algo más supremo que tu sombra
te proteja a la hora de la revelación:

La ciudad que creaste desde ti y para todos tus reflejos
es una nube desapareciendo
en la oscuridad de la noche.

Está sitiada. Muñequitos de cristal custodian sus muros.
[Porque te erigiste en una torre
creyendo ser princesa].
De agrio merengue son sus paredes.

Muérdete los labios mientras disciernes
lo iluso de la ilusión.

Mientras, te sigo contando
que veré tu ritual desde mi ventana roja.
Grabaré en mis ojos el negro de tus ojos saliéndose por los párpados.
Presenciaré cuando vistas de metal
esa ansia tuya
por controlar la imagen colectiva
que te conoce desde que naciste
[y te verá morir también].

Escupiré en ella por ti
como huyendo de este destino acromático
[y sabiendo por adelantado que no podré].
Maldeciré
tu terquedad
y mi mala suerte
hasta quedarme dormida y despertarme anciana.

¿Por qué creíste,
diva sin nombre,
que eran todos estos días el tiempo de la resurrección?
¿No te bastó saber
que has sido para muchos una vil costilla?

Acaso el culpable fue tu ego
que es más fuerte que tú
y más débil que aquello
invisible,
invencible,
intocable,
pero que nos mira y nos dirige,

marioneta curvilínea de acento dulce.

Oh, mujer,
que crees que la libertad
provenía del carmesí de tu labial,
ojalá que algo más supremo que tu yo chiquito
guarde memoria de lo que un día no fue.

viernes, 14 de enero de 2011

La alegría de estar vivo, v. 2011

Esto que ves y que sube
se adentra y camina
despacito
como serpiente de dos cabezas,
se llama ausencia.

Te la regalo todita.
Para que sepas nomás
la alegría de estar vivo.

martes, 11 de enero de 2011

La Super Mujer según Kitschtzsche

Traigo demasiado rímel como para ver mis defectos.
Tanta sombra tapando todos mis recuerdos non gratos.
Demasiado rubor como para sonrojarme por el mundo...

Aparta tu mano derecha de mi rostro perfecto:
todo lo que hiciste, orbe, se reduce
en olvidar nuestros nombres y valuarte en un color ridículo.

Porque cada parte de mi cuerpo
es un ser de mi sexo olvidado por tu cara.
¡Si tan sólo tu magma palpitara
como un corazón!

También llevo puesto demasiado labial:
ya no puedo arrepentirme de lo que he dicho
ni de todo el amor que no he dado.

Porque yo soy grande.
Sólo yo, en este ebúrneo páramo,
diginifico la nada en la que he sido inscrita
desde la primer memoria de la noche del tiempo

Y puedo otorgar mi desdén
a lo absurdo
en tanto siga siendo yo

La única.
La inabarcable.
La siempre magnífica.
La Super Mujer
instalada en el registro de todos los minutos
de un cosmos tan sutil
que me cabe en la palma de mi mano izquierda.

La misma que no precisa más alhajas
mas que un rayo de luz
de todo aquello que me ha olvidado.