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miércoles, 3 de julio de 2013

Noir

Abrí mis palmas:
todos los caminos siempre van
donde el origen:
de sangre y muerte
estamos pegados, ungidos
con hedor nos saludamos cordialmente.

Basta es una mera interjección animando el egoísmo.
Ya no tengo canciones para barcos
ni libertades.
Siento asco por las mentes
los oídos las bocas
tragando luz para volverla mierda.

Basta es una melodía sin escuchar.

Hermanos, me retiro del juego.


viernes, 4 de enero de 2013

-1°C

Una estepa cubierta de tanques
monóxido y humor en las casas
el vidrio de cada una empañado
como un cielo sin dividir.

Todos los huérfanos reconocemos
el mismo trozo de páramo
donde cohabitamos con nuestros padres. 

Saltillo, cuando enfrías
eres el mausoleo adonde vamos
y vivimos estando en tierra.
El himno ebúrneo desquebrajado
caminando por nuestras pieles,
un recuerdo ígneo entre la niebla. 

No me odies.

Sabes que te amaré siempre
que te escribiré mi rencor toda la vida
que eres mi nido estéril
y me devolverás todo lo sentido
aunque de momento 
no tengas vuelto para tanto amor.  

domingo, 25 de marzo de 2012

De trenes

Camino y hago como que lloro
reflexiono, como
me acongojo
pero termino siempre negando el vestido
confeccionado por Acedia.
Soy un tren que se sueña tren
invadidas sus rutas
por personajes de maíz y cristal.

viernes, 9 de marzo de 2012

Saltillo 14:43

Tu falda
esa tela plúmbago
de hilo universal
que penetra a la hora
en que lucha el último cierzo.

Tu abrigo
la fantasía de calles sin arreglar
visitando el tedio
para volverlo amante.

Tu calor, tu frío
eso que me hace hablar
a ratos quedo,
fuerte por un instante.

No te he querido como me han dicho
que te quiera
y sin embargo soy tu favorita
y por eso dueles y brillas
en mí
tanto.

lunes, 27 de febrero de 2012

Horizonte

El ala perdida de ícaro
apareció en carretera.
Tiembla mi alma
al recordar lo que ya fui
y sigo siendo
sólo por recordar al fruto de dios
que es el beso en cada estación
de los hombres.

sábado, 25 de febrero de 2012

Last Saturday

Fábricas de sílfides
que lavan el coro de las patrullas,
en el manto frío
los carros imprimen versos.
Se acomoda un niño
en el tercer turno del cielo.
Los labios pardos de Noche
arrullan su respiración.

miércoles, 15 de junio de 2011

Pequeña

Y te sientes tan pequeña,
ignota entre las piernas cubiertas
por las medias de asfalto,
que no dudarías un instante
en vender tu ojo de cristal verdoso
por unas cuantas gotas
de megalomanía.
Total, el mundo está como para romperse
a besos sueltos
y tú ya no eres
la misma muchacha (la misma fiera) de antes.

sábado, 11 de junio de 2011

Atardecer en carretera

El crepúsculo,
jinete naranja de viento,
cabalga voraz los segundos
para fundirse
con el seno al aire
de su amada.
Y es de piedra y es violeta
y lo espera
como cuando se va por la mañana.

Tiende su escena rosa y dorada
sobre la pupila del que observa el silencio
para que nadie sepa del beso final
de esa jornada.

Después de eso,
nadie sabe el grito del combate
entre dos cuerpos amantes.
Sólo queda un plácido viento
sobre la alfombra caliente y gris
por la que caminamos.

Y entendemos que no hay agobio
sin redención del tiempo.


Para Teodora. Por el viaje corto
que es saber la vida desde la fotografía

martes, 21 de diciembre de 2010

Adiós, Charles Dickens

Charles Dickens puede irse a dormir
a escribir otro cuento navideño
en un país aburrido y lejano.

Navidad, deja tus productos en la puerta.
Ni Oreo ni Diet Coke hicieron mi infancia más feliz
y Barbie sólo me sacó espinillas de frustración.

Aquí no nevará.
Sólo hiela
y sucede en enero.
En realidad no preciso de ello.

Destellos de memorias futuras a escribirse,
dulces que se deshagan en mi boca y en mi vientre,
una ventana para escaparme del odio estando despierta,
eso es lo que más quiero.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Calle ancha

Una calle ancha se atavía
de gente en el letargo.
Tum-tum
es el latir de mi sitio
la gente que come prójimo
o no tiene vestido,
un azul chocando contra el amarillo
sólo por hoy
o por esta mancha-ciudad.

Duerme, ¿qué sueña
la gente
vestida de ayeres
un recuerdo de cinemas
palomitas o bailes en pensiones
casas de jubilados
o escuelas que fueron hogar?

Ya ni las compras saben a verso en hemistiquio.
Algo se ha ido,
algo nos impacta fuerte,
la voz del ciudadano transformado
en algo así como muñeco de pilas y luces multicolor cuando camina

por la calle ancha
-click, la foto para el pasaporte-
la que se enjuta con la misma gracia
del atardecer que no parió un poema
sino esta reflexión en semiverso.

viernes, 19 de noviembre de 2010

A una calle

Tómame, calle
vuélame libre con tu aire
excúlpame la mala ortografía de mi vida
perfúmame con la vainilla
de una flor artificial.

Bautízame bajo el neón de tus lámparas

y con el barullo de tus muros de todos los tiempos
-los vistos
los nuevos
los imaginados
los muertos-

trózame la herida
para poder compartirla
con el asfalto índigo
que me seduce
cual cuento chino sin fin.

martes, 28 de septiembre de 2010

A una ciudad

Turgente luz encarnada
en la grandeza de los callejones.
Eres un beso sin despedida
a la humedad de sus paredes fusionado.

Mágicas secuencias virginales
de un inconsciente colectivo trabajando a destajo.
Por ti la ropa;
contigo, el contagio cinemático o virtual
de una flor abriéndose,
reina polícroma en el fango.

Mírame/
-abrázame-
Óyeme/
-desplázate bajo mis pies-
Alcánzame/
-fabrícame un film interminable-
Abárcame un segundo luz.

De la misma forma en que yo venero
tu sepia bendita
tu olor indulgente
esta rabia no escrita
por aferrarte a mis caderas,
mujer inmensa y silente.

Dejo de humildad en la entropía a través de la historia.
Punto rojo y torbellino
en los cúmulos de años sin luz.
Canto de alhajero de la postguerra.
Eco e himno de quien no recuerda
haber sido también mi hermano.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Calles frutales

Tengo entre las piernas una esfera.
Yo paro el mundo para dártelo,
nuevo, libre de máculas,
austero
-cántale una canción por mí-.

Silencio, arrullan los orgullos de esta noche negra:
habrás pensado marcharte
-abandonar tu olor iracundo en mi piel-.

Yo, que no sé por tí ni contigo rabiarme,
hago mutis y le danzo de tus vilezas al calor.

Puedo morir de pie y girando
mientras la muerte en decibeles
de un piano la vida me arrebata.

O por qué si no
las calles entonces son frutales
apenas el otoño irrefrenablemente las abarca
vistiéndolas de añiles sitios no mortales
a las tres.

viernes, 30 de julio de 2010

Destino a Pólux

Como purpúreos pétalos entre las falanges
palpo el hollín que va enterrando la fe ciega de los camiones.
Esto es el progreso.

Murió la intención de detener sus llantas.
Todo ha sido en vano:
El Todo se ha convertido
en mixtura oleaginosa atacante,
una ola pesteañeando con la largueza de un tsunami.
El llanto de una mujer made in taiwan.

Mejor mirar cristalinos ataúdes,
desnudarse en la mentira,
socavar a la muchedumbre de los actos circenses
puesta en coliseos apócrifos de tiempo y luz.

Anudaré la carga naval con destino a Pólux
tejiendo una soga de libertad con cada uno de mis cabellos.

lunes, 24 de mayo de 2010

Cruda vida

Cruda vida,
no me preguntes
por qué te nombro así.

Si has hecho coincidir
al beso de la soledad y el premio de consolación
estando yo
sin nombre ni escudo.

El valor de la mariposa en mi atuendo
carga sin fuerza mi destino:
aposté todo a sabiendas que no se puede ganar
y tú me trajiste estas yemas
que me alzaron como la rosa frágil
de todos los tiempos.

Cruda vida,
ambas sabemos que eres
una hermosa y etérea ilusión.

Por eso te hablo de frente,
te escribo poemas
y no me da miedo morir.

lunes, 17 de mayo de 2010

Anónimos por omisión

Asfaltos autónomos
Vileza en marcha
se tragan las plantas de sus cuerpos.

Es que son anónimos por omisión
la inexistencia arrulla al villano
con la leche de la savia de los vencidos.

¡Espera!
Esto es un holograma.
Yo no inventé este sueño.

Tus manos lo tocan
tu mente lo olvida:
eres el eco del suceso ígneo
la furia del impostado
la tristeza de la ciudad que no conoce tu nombre.

Yo no inventé este juego.

Tocarás la realidad
en los titulares impresos:
rastrea tu nombre,
no estás ahí.

Prende el televisor
sintoniza la radio
navega en la red:

Anónimo por omisión es tu nombre
y el de tus padres
y el de tus hermanos.
Tu linaje fue heredado por tus abuelos
los conocidos por tu memoria
y los que no verás
porque escapan de tus córneas.

Anónimo por omisión,
vuelve al ciprés alado
duerme con el gato de la hambruna
inquieta las luciérnagas y canta la mañana.

Pero nunca olvides tu nombre
en las cunetas llenas de agua sucia
y los barquitos de papel que se deshicieron
antes de zarpar.

Tal vez tu nombre lo escriba un tercero.

Asfaltos autónomos
Vileza en marcha
se tragan las plantas de mi cuerpo.

domingo, 11 de abril de 2010

De allá para acá

Ya sé que todo fue un sueño,
muchas horas de mi imaginación,
cuentos e inventos sin importancia para vos.

Tú siempre dices las cosas certeras.

De aquí para allá, todo el amor del mundo.
Todos los poemas del espacio
todas mis mañanas y mis noches para ti.

De allá para acá, la nada y un silencio
que me obliga a amarte muda.

sábado, 3 de abril de 2010

Freeway

Freeway
no me hables de la libertad
si lo único que hay
entre mis piernas y las tuyas
es el asfalto ígneo
por la llanta de mi palomo.

Freeway
no me hables de progreso:
ya sé que llegaré a mi destino
con tus curvas
y tu piel de zombie.

Freeway
no te quedes estancado:
si tan solo llovieras flores
en vez de esos diamantitos sintéticos...

viernes, 26 de febrero de 2010

Agreste mujer

Soy la agreste mujer
de la tierra infecunda
en apariencia
mientras tú no estés aquí
para tomarme de la mano
para encajarme tus uñas y dientes
en la espalda
para marcarme con tu huella agridulce
la carne, el alma y el nombre.

No estoy interesada
en desnudar mi fragilidad ante el mundo
llorar como la Magdalena escondida
detrás de mi apócope
contar relámpagos hasta dirimir las mazorcas
sin cosechar en esta tierra baldía
sin Elliot y sin rey (tú).

Me conformo con que sepas
que muy adentro hay un fuego de tristeza
que me quema
y estoy sufriendo
y muero de a poquito
y no intento ver nada que refleje
mi dura mirada,
escudera de las lloronas de clóset
como yo.

Soy la agreste mujer
de la tierra infecunda
en apariencia.
Deberías aprender a leer
mi corazón y mis labios,
hombre de mi amor.