Las cosas duelen
por inteligencia
y no por corazón.
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miércoles, 15 de mayo de 2013
miércoles, 1 de mayo de 2013
A una biblioteca (1)
Eran sus muros
los papeles de un viejo dios
dictando libertad y justicia
para otros tiempos.
Mil setecientos
sus hojas eran cantos monacales
hubo ojos rendidos al silencio.
Sus restos
el piso que ahora piso
la lejana noticia del suplicio
y una historia que comienza
pero no es finita.
Primer encuentro con Toth
más allá del fuego de la poesía
las lanzas, la plaga, las guerras
otra vez el inicio.
Este México arde y enamora.
los papeles de un viejo dios
dictando libertad y justicia
para otros tiempos.
Mil setecientos
sus hojas eran cantos monacales
hubo ojos rendidos al silencio.
Sus restos
el piso que ahora piso
la lejana noticia del suplicio
y una historia que comienza
pero no es finita.
Primer encuentro con Toth
más allá del fuego de la poesía
las lanzas, la plaga, las guerras
otra vez el inicio.
Este México arde y enamora.
miércoles, 10 de abril de 2013
Didascalia (Amor)
Abrazar al alma
para que no se pierda la raíz cósmica
o los cantos de dios
en el relato de la materia.
Abrazarla porque vale la pena
salvar del eco su canción
porque no hay dos días iguales
y hoy se está como para dialogar
al fin
con la bondad del universo.
Abrazarla porque sí
porque han pasado muchos días
y la gente sigue aquí
y no entiende
que soledad no es igual a ascensión
ni multitud es sinónimo de agradecimiento
que convivencia no es por el temor
de mirarse el otro yo al caer la noche;
que se puede amar a la piedra y al asteroide
a la fiereza y a la ternura
a la lucha y a la quietud
a la música y al silencio
a la verdad y su misterio
a la justicia y sus limitaciones
a la lealtad y sus trampas
a la inteligencia y su soberbia
a la vulnerabilidad y a la fuerza
al orgasmo en tierra y a la piedad infinita de la distancia.
Abrazar al alma porque sí
por ver las raíces helénicas amarrando este siglo
los salmos dulcísimos de la India
la leche tibia en los labios del niño
las arrugas de la anciana
la virilidad de un cuerpo flotando entre volutas
la feminidad de un cuerpo cantando la fe.
Abrazar al alma porque sí.
para que no se pierda la raíz cósmica
o los cantos de dios
en el relato de la materia.
Abrazarla porque vale la pena
salvar del eco su canción
porque no hay dos días iguales
y hoy se está como para dialogar
al fin
con la bondad del universo.
Abrazarla porque sí
porque han pasado muchos días
y la gente sigue aquí
y no entiende
que soledad no es igual a ascensión
ni multitud es sinónimo de agradecimiento
que convivencia no es por el temor
de mirarse el otro yo al caer la noche;
que se puede amar a la piedra y al asteroide
a la fiereza y a la ternura
a la lucha y a la quietud
a la música y al silencio
a la verdad y su misterio
a la justicia y sus limitaciones
a la lealtad y sus trampas
a la inteligencia y su soberbia
a la vulnerabilidad y a la fuerza
al orgasmo en tierra y a la piedad infinita de la distancia.
Abrazar al alma porque sí
por ver las raíces helénicas amarrando este siglo
los salmos dulcísimos de la India
la leche tibia en los labios del niño
las arrugas de la anciana
la virilidad de un cuerpo flotando entre volutas
la feminidad de un cuerpo cantando la fe.
Abrazar al alma porque sí.
Didascalia (justicia)
Un himno lejano
Baghavad Gita y otros salmos
invadiendo con su sándalo
al alma:
Hermano, tengo sed de mí
de platicarte un día cualquiera
la cantidad de vino con la que nací
y este reino no ha respetado.
Hermano, tengo ganas de creer en mí
en que soy capaz de tocar mi alma
al oír tu risa o tu llanto
de quebrar mi espada en tu cena de azúcar y pan
pintar la línea roja alrededor de los verdaderos culpables
y luego perdonarlos.
No hay justicia sin ley
es cierto.
Pero tampoco la hay existiéndola:
espejo y ficción no, alma
tradición dolida tampoco: amor.
Origen, capacidad de entender
el lugar inamovible de las estrellas.
Hermano, tengo ganas de recitar dentro de ti
que extraño las puntas del todo
pero más la canción de su equilibrio.
martes, 9 de abril de 2013
Didascalia (Libertad)
El caracol dentro de la escalera
cuesta arriba cuánto cuesta
pensar antes que liberar los bolsillos
comprando a mansalva la gratitud de los otros
cuánto cuesta emancipar el rencor
esa manía de rezar el salmo al pretérito
y conservarlo en formol
darle gotas de cariño y alcohol
dos o tres veces semanales
cuánto, saber que liberar no es escribir pancartas
con sangre del osado, posdata, te espero a mis sesenta
con mi casa de dos pisos
cuánto, evitar invocar muertes instantáneas
sobre tálamos efímeros.
El caracol dentro del oído
muy adentro la voz de la filosofía:
todos nacimos con el kit activado en axiología
pero la tiza y la tele
los fonemas dulces de la novela divina
y los faraones de todos los tiempos
su ira y su abuso, la melancolía agazapada
en los corazones de las masas
divirtiéndose para no observarse
siempre han de ser
nuestros enemigos a ultranza.
cuesta arriba cuánto cuesta
pensar antes que liberar los bolsillos
comprando a mansalva la gratitud de los otros
cuánto cuesta emancipar el rencor
esa manía de rezar el salmo al pretérito
y conservarlo en formol
darle gotas de cariño y alcohol
dos o tres veces semanales
cuánto, saber que liberar no es escribir pancartas
con sangre del osado, posdata, te espero a mis sesenta
con mi casa de dos pisos
cuánto, evitar invocar muertes instantáneas
sobre tálamos efímeros.
El caracol dentro del oído
muy adentro la voz de la filosofía:
todos nacimos con el kit activado en axiología
pero la tiza y la tele
los fonemas dulces de la novela divina
y los faraones de todos los tiempos
su ira y su abuso, la melancolía agazapada
en los corazones de las masas
divirtiéndose para no observarse
siempre han de ser
nuestros enemigos a ultranza.
domingo, 7 de abril de 2013
Swimming pool (2)
Dime, sombra, las manchas de las aves
dormidas sobre el tiempo
los ecos de dios escondidos en el silencio
el amor agazapado nutriéndose
de la tierra ahora encendida.
Shaumbra, digo, y me nace tu estrella
yo, que siempre hablo contigo cuando emerges:
serena, eres mi madre.
Fui concebida de noche
como los versos de Virgilio
o las resonancias de Schumann.
Dime, hermana, los pies del sino
los años entre espejos
los venideros amamantando libros
y piedades sobre estanques de papel y tinta.
Dime, mujer
el kilometraje de la risa y el llanto.
dormidas sobre el tiempo
los ecos de dios escondidos en el silencio
el amor agazapado nutriéndose
de la tierra ahora encendida.
Shaumbra, digo, y me nace tu estrella
yo, que siempre hablo contigo cuando emerges:
serena, eres mi madre.
Fui concebida de noche
como los versos de Virgilio
o las resonancias de Schumann.
Dime, hermana, los pies del sino
los años entre espejos
los venideros amamantando libros
y piedades sobre estanques de papel y tinta.
Dime, mujer
el kilometraje de la risa y el llanto.
jueves, 28 de marzo de 2013
Certezas
Yo sólo sé que no he soñado.
Eso lo pudo decir
en orden de sinimportancia y o exclusión
un insomne
algún empleado sobreexplotado
un politólogo
un profeta burlado
algún testigo de la felicidad
un niño habitante de condominios
o suelos africanos
(se rumora que) Borges después de morir
Breton, tal vez
una ama de casa multiplicada a la n
la prostituta que hizo felices a nuestros padres
la URSS cuando hablaba
Cuba, antes del desencanto
Venezuela
aquellos trozos de muro alemán
algún personaje de Unamuno
el periodista al transcribir el espacio
un astronauta
Dios ante la calumnia del octavo día
o quizá ninguno de los anteriores
Eso lo pudo decir
en orden de sinimportancia y o exclusión
un insomne
algún empleado sobreexplotado
un politólogo
un profeta burlado
algún testigo de la felicidad
un niño habitante de condominios
o suelos africanos
(se rumora que) Borges después de morir
Breton, tal vez
una ama de casa multiplicada a la n
la prostituta que hizo felices a nuestros padres
la URSS cuando hablaba
Cuba, antes del desencanto
Venezuela
aquellos trozos de muro alemán
algún personaje de Unamuno
el periodista al transcribir el espacio
un astronauta
Dios ante la calumnia del octavo día
o quizá ninguno de los anteriores
miércoles, 29 de agosto de 2012
Lex divinae
Quién legitimará tu lengua,
poeta
quién legitimará el sonido
vibrando desde tu carne
el paso lento de las horas
dentro de un frasco.
Los amigos no trascienden lo bello
no confundas la estética
con la lealtad.
No habrá poesía después de tu ropa
al menos no tu onda sonora
Quién legitimará tu esencia,
poeta,
quién te legitimará.
poeta
quién legitimará el sonido
vibrando desde tu carne
el paso lento de las horas
dentro de un frasco.
Los amigos no trascienden lo bello
no confundas la estética
con la lealtad.
No habrá poesía después de tu ropa
al menos no tu onda sonora
Quién legitimará tu esencia,
poeta,
quién te legitimará.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Charla
Oh exégesis del mundo:
ya no importas
porque en tu espejo veo
la tercera parte
de otra gran ilusión.
ya no importas
porque en tu espejo veo
la tercera parte
de otra gran ilusión.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Tao
Leyendo
l
e
n
t
a
m
e
n
t
e
al tao te ching
como gota que cae del grifo
en el desierto
caigo dormida y me doy cuenta
que es mi ego asustado
el que no quiere imposiciones
de humildad.
Vencerlo ahora
leer el Tao esta noche,
la consigna del mes.
l
e
n
t
a
m
e
n
t
e
al tao te ching
como gota que cae del grifo
en el desierto
caigo dormida y me doy cuenta
que es mi ego asustado
el que no quiere imposiciones
de humildad.
Vencerlo ahora
leer el Tao esta noche,
la consigna del mes.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Final próximo
El final ya casi llega.
Si pierdo mis ojos en el intento
gozaré ciega de haber conquistado
el sueño de cuando aún era inocencia:
es este mi combustible
es esta mi razón para decir Sí.
Que vivan las letras:
moriré junto a ellas
pero nunca sin mí.
Si pierdo mis ojos en el intento
gozaré ciega de haber conquistado
el sueño de cuando aún era inocencia:
es este mi combustible
es esta mi razón para decir Sí.
Que vivan las letras:
moriré junto a ellas
pero nunca sin mí.
sábado, 15 de octubre de 2011
Angustia
Leo cada noche
mil versos escritos por ochocientas manos diestras
y doscientas siniestras.
No te puedo copiar, poesía,
no alcanzo.
No alcanza mi puño a volverse papel carbón,
me aturde tu voz todo el día.
Sí, tu voz, es tu voz la que no atrapo,
fémina misteriosa
que me consume el tiempo.
mil versos escritos por ochocientas manos diestras
y doscientas siniestras.
No te puedo copiar, poesía,
no alcanzo.
No alcanza mi puño a volverse papel carbón,
me aturde tu voz todo el día.
Sí, tu voz, es tu voz la que no atrapo,
fémina misteriosa
que me consume el tiempo.
sábado, 8 de octubre de 2011
Polisemia umbilical
La alegría, ataviada
del dulce de los otros siglos enamorados,
irrumpe en el zagüán de la casa
abandonada por el estío.
El cordel de plata
reforzado por doscientos sonetos de amor,
por cien mil caricias, por
elegías sin verso,
florece la polisemia de las palabras
en el ombligo de un gigante.
del dulce de los otros siglos enamorados,
irrumpe en el zagüán de la casa
abandonada por el estío.
El cordel de plata
reforzado por doscientos sonetos de amor,
por cien mil caricias, por
elegías sin verso,
florece la polisemia de las palabras
en el ombligo de un gigante.
jueves, 6 de octubre de 2011
Todas las mujeres hemos sido Helena
"All women are not Helen,
I know that,
but have Helen in their hearts...".
-William Carlos Williams.
I know that,
but have Helen in their hearts...".
-William Carlos Williams.
Y yo, en la raíz del nombre
me llamo Helena,
a pesar de la miseria,
aún en tiempos de estar verde el trigal.
No sé cuándo, ni cómo,
manzana,
llegaste a mí para despertar este lamento:
inteligencia sutil
en mis brazos abiertos,
todo es nube y todo es silencio,
pues siendo lo que soy
debería callarlo todo de momento.
Hacer las paces con los aliños, olvidarme
del fallido madrigal.
A chile tostado me sabe la boca
y es dulce y es amargo
y es lo que me da la vida
cuando saco una parte de mi lengua
para entender al mundo.
Y es sabido que no siempre te entiende el tumulto
pues es un tumulto dentro de ti
lo que te orilla
a abandonarte en lo que otros
ya han probado en el vuelo de la gnosis y la poesía.
me llamo Helena,
a pesar de la miseria,
aún en tiempos de estar verde el trigal.
No sé cuándo, ni cómo,
manzana,
llegaste a mí para despertar este lamento:
inteligencia sutil
en mis brazos abiertos,
todo es nube y todo es silencio,
pues siendo lo que soy
debería callarlo todo de momento.
Hacer las paces con los aliños, olvidarme
del fallido madrigal.
A chile tostado me sabe la boca
y es dulce y es amargo
y es lo que me da la vida
cuando saco una parte de mi lengua
para entender al mundo.
Y es sabido que no siempre te entiende el tumulto
pues es un tumulto dentro de ti
lo que te orilla
a abandonarte en lo que otros
ya han probado en el vuelo de la gnosis y la poesía.
Personajes
A ciertas horas de la noche,
cuando la luz traspasa
el velo rojo que cae
cual telón ante mis ojos,
sueño las vidas de otros hombres
y sé que no estoy soñando:
un albañil en praga,
un bombero tomando mate el fuego de otros vigilando,
la bailarina exótica que lleva a sus hijos
a una escuela en los suburbios,
dos ancianos llenando el hueco
a base de palabras también huecas
(todo para no dejar que los nuevos respiren,
o quizá porque saben que el hombre
se renueva hablando de otro mundo),
el abogado ebrio con sus problemas
y su hijo navegando en las aguas de sus neuronas.
Cada cierta noche,
a cada cierta hora,
cuando el velo rojo no es más
que un simple pretexto para no desmentir
la inexistencia de la materia,
yo oigo las conversaciones de los aviones,
platico con los megahertz de un locutor ruso
y hago mutis cuando escucho
las policiales sirenas.
Todos los diálogos son posibles
Goethe, Moratín, Lope,
Molière, Beckett, William...
todos dicen algo,
algo así como ola versificada y repetitiva,
algo así como las vidas dentro de una vida.
Cada noche,
a cada cierta hora,
las vidas de otros respiran en mí
porque soy yo la que en ellos respira.
cuando la luz traspasa
el velo rojo que cae
cual telón ante mis ojos,
sueño las vidas de otros hombres
y sé que no estoy soñando:
un albañil en praga,
un bombero tomando mate el fuego de otros vigilando,
la bailarina exótica que lleva a sus hijos
a una escuela en los suburbios,
dos ancianos llenando el hueco
a base de palabras también huecas
(todo para no dejar que los nuevos respiren,
o quizá porque saben que el hombre
se renueva hablando de otro mundo),
el abogado ebrio con sus problemas
y su hijo navegando en las aguas de sus neuronas.
Cada cierta noche,
a cada cierta hora,
cuando el velo rojo no es más
que un simple pretexto para no desmentir
la inexistencia de la materia,
yo oigo las conversaciones de los aviones,
platico con los megahertz de un locutor ruso
y hago mutis cuando escucho
las policiales sirenas.
Todos los diálogos son posibles
Goethe, Moratín, Lope,
Molière, Beckett, William...
todos dicen algo,
algo así como ola versificada y repetitiva,
algo así como las vidas dentro de una vida.
Cada noche,
a cada cierta hora,
las vidas de otros respiran en mí
porque soy yo la que en ellos respira.
martes, 4 de octubre de 2011
Don't regret (el día más terso del mundo)
No me queda otra ropa,
me queda el destino.
Ese caballero que se rindió a tus pies
amado amante amigo,
el día que lo tocaste con la furia dulce de tus trompetas
y el excelso sabor de la libertad convertido en vino.
Este día yo viviré
para siempre
para mí
para lo que quise ser y tal vez no seré.
No me arrepiento
de haber amado cuanto paraje extraño
con mi miopía a cuestas pude ver.
Tampoco me arrepiento de la soledad
que me arrojó a este nuevo espacio,
porque supe entender
que para amante solamente estabas tú,
y a ti me entrego,
antes de mudar esta piel.
me queda el destino.
Ese caballero que se rindió a tus pies
amado amante amigo,
el día que lo tocaste con la furia dulce de tus trompetas
y el excelso sabor de la libertad convertido en vino.
Este día yo viviré
para siempre
para mí
para lo que quise ser y tal vez no seré.
No me arrepiento
de haber amado cuanto paraje extraño
con mi miopía a cuestas pude ver.
Tampoco me arrepiento de la soledad
que me arrojó a este nuevo espacio,
porque supe entender
que para amante solamente estabas tú,
y a ti me entrego,
antes de mudar esta piel.
Para Arte
sábado, 21 de mayo de 2011
Zédula Real
Soy maestra y abnegada,
pero hoy quiero dispararme el erario
de la casa de estudios
que no da nada
ni agua, ni hojas, ni letras
ni títulos en cuero de cochino.
Nos vemos al rato,
voy a cenar al Casino
Nos dijo
y yo traía mi trabajo del siglo XVI a medias
"Tanto de Zédula Real que prohíbe
el comercio de encaxes de oro y platta
provenientes de Francia
y blablablá",
porque realmente
no me importa ya mucho
por no decir que nada
de absolutamente nada.
pero hoy quiero dispararme el erario
de la casa de estudios
que no da nada
ni agua, ni hojas, ni letras
ni títulos en cuero de cochino.
Nos vemos al rato,
voy a cenar al Casino
Nos dijo
y yo traía mi trabajo del siglo XVI a medias
"Tanto de Zédula Real que prohíbe
el comercio de encaxes de oro y platta
provenientes de Francia
y blablablá",
porque realmente
no me importa ya mucho
por no decir que nada
de absolutamente nada.
domingo, 24 de abril de 2011
El amor es universal
El amor es universal
pero hoy me siento muy sola.
La soledad hace al maestro
yo sólo sé que estoy en Su olvido.
Su olvido es en blanco y negro
aún guardo la esperanza de ver en mi alma
Su policromía.
La policromía es un fantasma que asusta
duele más el silencio de Dios todo el tiempo.
El tiempo nos hace frágiles
no me avergüenza mi fragilidad.
La fragilidad nos distingue de los dioses
pero eso a ellos no les importa.
pero hoy me siento muy sola.
La soledad hace al maestro
yo sólo sé que estoy en Su olvido.
Su olvido es en blanco y negro
aún guardo la esperanza de ver en mi alma
Su policromía.
La policromía es un fantasma que asusta
duele más el silencio de Dios todo el tiempo.
El tiempo nos hace frágiles
no me avergüenza mi fragilidad.
La fragilidad nos distingue de los dioses
pero eso a ellos no les importa.
miércoles, 20 de abril de 2011
Diálogo versus Cielo
¿Qué haces? Nada.
Pero te veo mirando al cielo. Eso hago.
¿Pides algo? ¿Más que poder no estar pidiendo nada? No.
No comprendo. No estás obligado.
Me subestimas. En lo absoluto.
Simplemente mi boca cerró. Ahora pienso en el silencio.
En el cansancio que me implicó llegar hasta aquí.
Todos estamos cansados. No más que yo, te lo aseguro.
Entonces sí pides algo. Sí.
Pido al destino que me libre de mí misma,
ya que estoy tan cansada de oírme...
¿Sigues ahí? Sí. Has callado.
Es que no te comprendo. No estás obligado.
Me subestimas. No, en realidad no me gusta torturarte.
Eres demasiado bello. Como el cielo. Míralo.
Pero te veo mirando al cielo. Eso hago.
¿Pides algo? ¿Más que poder no estar pidiendo nada? No.
No comprendo. No estás obligado.
Me subestimas. En lo absoluto.
Simplemente mi boca cerró. Ahora pienso en el silencio.
En el cansancio que me implicó llegar hasta aquí.
Todos estamos cansados. No más que yo, te lo aseguro.
Entonces sí pides algo. Sí.
Pido al destino que me libre de mí misma,
ya que estoy tan cansada de oírme...
¿Sigues ahí? Sí. Has callado.
Es que no te comprendo. No estás obligado.
Me subestimas. No, en realidad no me gusta torturarte.
Eres demasiado bello. Como el cielo. Míralo.
domingo, 10 de abril de 2011
La brevedad de la metáfora
A veces la brevedad de la metáfora me enciende una rabia y un hambre voraz, capaz de tragarse todas las palabras del mundo,
Que me lo trago,
quedando ahíta,
inmunda poeta
que nadando entre ellas
pretende hallar palabras buenas.
Hay instantes que me abruman. Fragmentos de mí que deseo borrar, trozarme la lengua en veinte y limpiar el registro de mi voz con ellas.
No puedo.
Me hundo más y más
en la arena de los verbos
que callo, reinterpreto, mastico.
Y me saben a vacío,
a un imponderable hueco
llenable únicamente
con una palabra pura.
En la insondable pureza del cristal fonético, me pierdo y me echo a dormir.
Que me lo trago,
quedando ahíta,
inmunda poeta
que nadando entre ellas
pretende hallar palabras buenas.
Hay instantes que me abruman. Fragmentos de mí que deseo borrar, trozarme la lengua en veinte y limpiar el registro de mi voz con ellas.
No puedo.
Me hundo más y más
en la arena de los verbos
que callo, reinterpreto, mastico.
Y me saben a vacío,
a un imponderable hueco
llenable únicamente
con una palabra pura.
En la insondable pureza del cristal fonético, me pierdo y me echo a dormir.
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