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viernes, 22 de febrero de 2013

Mujer páramo

De entre tu piel tomé la tiza
y escribí en la mía tu nombre,
mujer páramo.

Después grabé tu relato.

y era de oro y sed,
un ocre salido entre la niebla

No dijiste nada.

Me volverás la cara al lloverte,
guerrera amante
corazón de átomo y el todo.

Yo te daré
esta alegría enferma y sola
danzando la letra dentro de tu lengua.

y no nos curaremos nada
porque la muerte es también
a veces
la poesía.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Aromas

La vida quizá sea esa ráfaga que inunda el todo
como pasa ahora con esta guayaba en la cocina
o como mi chaqueta púrpura invadida
por el tabaco que se posa ante ella
como las divas del cine de oro.

Espejo parlante

Entonces el labial malva, niña
el que estaba escondido, el del perfume bonito
escribió un nuevo abecedario
y construyó vocablos nuevos con etimologías
de estrella y flor.
¡Sí, niña, el labial malva,
el del perfume bonito que se escondía!
Trazó el perímetro de la república de los pájaros,
creados ellos con gotas de música naciente
de otro cielo.
Coloreó el volumen de la república de las mariposas,
creadas ellas con páginas en blanco
sobrantes de un otoño mudo.
¡Entonces el labial malva los himnos tristes, niña!
Los tachoneó hasta volverlos cenizas,
le habló a las cenizas al oído:
No vuelvan, la paz se finca en otro sitio.
Sí mi niña, el labial malva,
el que te vas a poner hoy

Anotaciones en una servilleta (3) (Nezahualcóyotl)

La presentación del libro espacio
de un citadino con nombre italiano dos puntos.
Los cien años del diseño gráfico tachoneo
en México.
Me gustan los carteles estridentistas
lástima la inercia de la unificación imperante.
Entre los veinte y los cincuenta
los artistas sabían integrar
la interpretación de los signos literarios coma
musicales coma políticos coma
sociológicos y no solamente el visual punto.
Se lo diré al expositor
en cuanto termine de hablar de diseño y arte aplicado puntos suspensivos
Ahora todo es tan plano asterisco
Nota al pie (o en la otra esquina)
el expositor es de un pedante acabado en mármol
acota que el Carrilo Gil es un museo
paréntesis no era necesario decirlo coma
en provincia también hay google en todo caso.
Se cierra el paréntesis.
Me parece que no le comentaré ya nada punto

Se acaba la conferencia
el libro costaba setecientos pesos.
Después de todo, no es para tanto
Hace frío en los pies, debí traerme otros zapatos
son las siete cuarenta y cinco,
me voy a casa
se cierra la nota mental.
Salúdame a fulanito, el martes lo veo.
Las escaleras son tan profundas
tanto como mi deuda de sueño.

Otro viernes más se desvanece
como pintura.

Anotaciones en una servilleta (2)

Alcáncenme los barbitúricos del alma
las pastillas de sueños lilas
los cuentos conciliadores en mi cabeza
los artículos -literarios y legales- que llegan por cohete
las mareas rendidas a contraluz:
todo es un stand up comedy
les da la bienvenida su payaso principal.

Anotaciones en una servilleta

Si me lo preguntas,
yo también siento el cansancio.
En el volante, los libros obligados,
la casa que nunca para,
las listas calificables,
los muros desnudos ocupando un pupitre,
ese poema que jamás llega,
el icú en descendencia -no más pensar por hoy-
estos cuentos que me asustan.

Se fuga el valor.
Imposible acariciar con mis actos
la fragilidad de la lluvia:

Hace demasiado ruido.
Sale desde dentro de mi cuerpo.
Música no, fluidos.

No he aprendido aún el valor del silencio.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Himno 2

Yo soy el oído de la gran mujer del mundo.
Cuelo la maldad de los verbos
para entender las canciones
de las naciones todas.

Escucho sus notas:
yo quiero hallar entre tantas palabras
la palabra exacta para rehacer al mundo.
Yo habré de escuchar la letanía sacra
de los tenores sempiternos de la vida.
Entenderé la mar como un núcleo que adormece al fuego
y al fuego como el amante que espera
por el viento convertido en águila.
Sembraré semillas en los ojos de los recién nacidos
talaré la maleza de las manos ajadas.
Hablaré de mi costilla donada
solamente para que vuelva a existir
la parte media del universo.

Himno 1

Cierro los ojos
pasan ante mí
todas las naciones,
las antiguas y las pequeñas,
las efímeras y las fieras.
Todas presentan sus números
como himnos de vino
van corriendo.