El sacacorchos llamándole a Rosa
que venga a darme tu rojo
que venga a darme tu entraña
de vino tinto y ámbar
de beso sutil y profundo
enamorado hombre bailando
flotando
sobre un mar de castañas y flores
sobre la miel de su hembra
pariendo amor
y resuelve anagramas al calor
de las aves que es su hombre.
La rumba o el vals
bien colocados entre sus tejidos
un hombre y una mujer
macho y hembra que bailan
y recuerdan a la madre patria
o al génesis
o al punto de la Eneida
donde nadie advirtió el amor
porque de amor fueron proscritos
los bailes y los versos
los besos y las pieles
el ven y dame tu leche
el tomo tus senos de agua.
El sacacorchos que me recuerda tu mano
fragante y valiente
robándome la espina.
La rosa que son tus labios
que un día me dijeron te amo
y ahora me construye con la ternura del sí
en las nueve esquinas
en los palacios del aire y de la carne.
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domingo, 7 de diciembre de 2014
sábado, 6 de diciembre de 2014
Deseos para un primer año de amor
Que mil voces africanas
retumben en nuestro corazón
ahora que somos uno y bastante
ahora que nos repite Dios
en el espiral de la vida.
Que mil lunas tejan con su cariño
los mil perfumes con los que acariciaremos
otra vez, nuestra vida instalada más allá
de aquellas vidas
ahora que nos llamamos Uno
y somos suficiente barro
como para borrar a Noé
y fincar la vida entre animales y plantas.
Que mil soles nos remitan siempre a Dios
ahora que somos su risa y somos un eco
vibrante amor bonito brillando
entre lagañas de indolentes.
Que mil estrofas nos formen otra vez
la piel y sus huesos
que diez mil versos oxigenen la casa
donde habitamos el deseo y su jugo
ahora que somos uno y el fuego
ahora que somos uno y su carne
ahora que somos uno y el agua
ahora que somos uno y por el viento
unificamos el perdón para los otros
mientras regresamos al hogar
ataviados del amor que da la alegría.
retumben en nuestro corazón
ahora que somos uno y bastante
ahora que nos repite Dios
en el espiral de la vida.
Que mil lunas tejan con su cariño
los mil perfumes con los que acariciaremos
otra vez, nuestra vida instalada más allá
de aquellas vidas
ahora que nos llamamos Uno
y somos suficiente barro
como para borrar a Noé
y fincar la vida entre animales y plantas.
Que mil soles nos remitan siempre a Dios
ahora que somos su risa y somos un eco
vibrante amor bonito brillando
entre lagañas de indolentes.
Que mil estrofas nos formen otra vez
la piel y sus huesos
que diez mil versos oxigenen la casa
donde habitamos el deseo y su jugo
ahora que somos uno y el fuego
ahora que somos uno y su carne
ahora que somos uno y el agua
ahora que somos uno y por el viento
unificamos el perdón para los otros
mientras regresamos al hogar
ataviados del amor que da la alegría.
Aniversario (voz de mujer hablándole al Amor y a su hombre, que es lo mismo)
Que me da la lluvia buena
maná y sonido querubín
aunque sea enero
aunque sea enano color de uva
jacaranda naciendo
Que pongo mi silla y habla Dios
cada vez que paso mis dedos
por tu brazo o desde tu abrazo
y entonces espero no ser Benedetti
ni Eva hablándole a Adán
simplemente yo
la Diana de tus sueños
pero más bien la fruta que muta
hasta volverse aire y agua
que te dan de beber
a cada hora de este arbitrio
de vivir la ceniza divina
de mojarla y besarla
hasta volverla arcilla para nosotros
un hombre y una mujer
que se aman
que vuelven sobre el mundo y lo bendicen
que regresan a su casa y son uno.
Que dejo mi escafandra y dejo de buscar
más palabras.
Amor te digo Amor
y todo el mundo me sabe tú
y tú me sabes montado y entero
y filología viene a mí
con un cesto de tinto y galletitas.
maná y sonido querubín
aunque sea enero
aunque sea enano color de uva
jacaranda naciendo
Que pongo mi silla y habla Dios
cada vez que paso mis dedos
por tu brazo o desde tu abrazo
y entonces espero no ser Benedetti
ni Eva hablándole a Adán
simplemente yo
la Diana de tus sueños
pero más bien la fruta que muta
hasta volverse aire y agua
que te dan de beber
a cada hora de este arbitrio
de vivir la ceniza divina
de mojarla y besarla
hasta volverla arcilla para nosotros
un hombre y una mujer
que se aman
que vuelven sobre el mundo y lo bendicen
que regresan a su casa y son uno.
Que dejo mi escafandra y dejo de buscar
más palabras.
Amor te digo Amor
y todo el mundo me sabe tú
y tú me sabes montado y entero
y filología viene a mí
con un cesto de tinto y galletitas.
6 de diciembre
Rayo de luna
verga preciosa
voz silenciosa
paso de hombre moreno
Dije tres veces o más
el sándalo de tu cuerpo
Entonces abriste una ventana
entonces la llama ardiendo
Angelito azul y demonio blanco
que vives y ríes y me absuelves
y me unges de semen
y me das de tu pan de miel
de mil y un noches esperando mi arribo
Sabes bien que soy yo
la que te esperaba
Sabes bien que soy la niña que te aguardaba
para ser la mujer
de estos versos.
verga preciosa
voz silenciosa
paso de hombre moreno
Dije tres veces o más
el sándalo de tu cuerpo
Entonces abriste una ventana
entonces la llama ardiendo
Angelito azul y demonio blanco
que vives y ríes y me absuelves
y me unges de semen
y me das de tu pan de miel
de mil y un noches esperando mi arribo
Sabes bien que soy yo
la que te esperaba
Sabes bien que soy la niña que te aguardaba
para ser la mujer
de estos versos.
Para ti, Ramón Córdoba Alcaraz, la expresión de mis días
mis ojos, mis letras, mi poesía y mi ficción
todas son yo y todas te amamos.
Gracias por este primer año de amor.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Elemento definitivo, 6 de diciembre
Quién hacia el aire
la fruta mecida en los pétalos del cielo
su corola suave
como de Virgen de la Estepa
que te trajo a mí
un buen día.
Quién hacía el aire
Dios, la brújula, Guadalajara
que de tanto inmerecer misericordia
los llanos se cubrieron de metales
y todos juntos cantaron la gloria
e hicieron nacer el ritual del amor de amante enamorado
el que mira con ojos tan negros
tan tiernos, tan de oso dulce
tan cupidos y flechas atravesándose
en mis alcanzados ojos.
Mis ojos de luna y cepa
que atraviesan las verdades para decirte
que te amo con la entrepierna y el alma.
Hallaré en ti la respuesta a mi imaginario colectivo
la danza de las mil mujeres y hombres que fui
para conocerte.
Pero aguardo una cornisa y cinco horas
y me baño en tu nombre cada noche:
prefiero llamarte Cielo o Ramón
porque es igual a llamarte Oxígeno y Cadencia;
prefiero llenarte de Piernas y Curvas
porque es mi ritual de Diciembre
ahora que tan de enero al resto del año
nos perfuma la fortuna
ahora que somos cómplices de nuestra amalgama.
la fruta mecida en los pétalos del cielo
su corola suave
como de Virgen de la Estepa
que te trajo a mí
un buen día.
Quién hacía el aire
Dios, la brújula, Guadalajara
que de tanto inmerecer misericordia
los llanos se cubrieron de metales
y todos juntos cantaron la gloria
e hicieron nacer el ritual del amor de amante enamorado
el que mira con ojos tan negros
tan tiernos, tan de oso dulce
tan cupidos y flechas atravesándose
en mis alcanzados ojos.
Mis ojos de luna y cepa
que atraviesan las verdades para decirte
que te amo con la entrepierna y el alma.
Hallaré en ti la respuesta a mi imaginario colectivo
la danza de las mil mujeres y hombres que fui
para conocerte.
Pero aguardo una cornisa y cinco horas
y me baño en tu nombre cada noche:
prefiero llamarte Cielo o Ramón
porque es igual a llamarte Oxígeno y Cadencia;
prefiero llenarte de Piernas y Curvas
porque es mi ritual de Diciembre
ahora que tan de enero al resto del año
nos perfuma la fortuna
ahora que somos cómplices de nuestra amalgama.
Plurinascencia
Quién hacia la tierra
su menguada grieta sacando hijos
volviendo historia y filigrana los versos de Virgilio
su viñedo junto al crepúsculo italiano.
Quién hacia los pechos de Isolda o María
la piel morena de la obrera triste
el trigal de la hoz vuelta Magdalena.
Fui Esther y máxima
fui puta y cáliz
soy todas y me llamo Esperanza
porque has de saber bien
que llorar no es sólo de pena
y que el llanto favorece la fecundidad
de ésta, mi casa
mi grito que tanto amas y te ahoga, virgen, dulcísimo
en el canto de un libro bordado de oro y misterio umbilical.
También soy Horacio y Tácito
Séneca y Sócrates
Fassbinder y un obrero
Lenin, por supuesto,
hora del pan y conchitas
concha de Mar y café soluble
expresso de Oriente y dos o tres gotas de alquimia
porque para ser esta vez
se requería ser todos
porque para escribirte el amor
apenas padeciéndolo
en todas y cada una de esas costillas.
Quién hacia la tierra
Tú, Amor,
Yo soy tu tierra misma.
su menguada grieta sacando hijos
volviendo historia y filigrana los versos de Virgilio
su viñedo junto al crepúsculo italiano.
Quién hacia los pechos de Isolda o María
la piel morena de la obrera triste
el trigal de la hoz vuelta Magdalena.
Fui Esther y máxima
fui puta y cáliz
soy todas y me llamo Esperanza
porque has de saber bien
que llorar no es sólo de pena
y que el llanto favorece la fecundidad
de ésta, mi casa
mi grito que tanto amas y te ahoga, virgen, dulcísimo
en el canto de un libro bordado de oro y misterio umbilical.
También soy Horacio y Tácito
Séneca y Sócrates
Fassbinder y un obrero
Lenin, por supuesto,
hora del pan y conchitas
concha de Mar y café soluble
expresso de Oriente y dos o tres gotas de alquimia
porque para ser esta vez
se requería ser todos
porque para escribirte el amor
apenas padeciéndolo
en todas y cada una de esas costillas.
Quién hacia la tierra
Tú, Amor,
Yo soy tu tierra misma.
Acto de afirmación
Quién hacia el agua
la inteligencia femenina rascándose
los ánimos celestiales
ahora que escribe
ahora que dibuja
ahora que piensa y recibe
la carne trémula de su compañero
que deja la guerra por un instante
y se vuelve gitano con el destino arreglado
en sus dos bocas
la negra y la dulce
tan húmedas y palpitantes
tan sabias y jugosas.
Quién para el agua
su torrente prístino, casi ubicuo
aquí, adentro, el muslo callando la travesura.
Se es mujer y fuente
porque de niña se ha sido inocencia y espera.
Se es eternidad y perfume
porque al nacer el llanto de todas las evas
depositan su fe
en el nuevo, definitivo paraíso.
la inteligencia femenina rascándose
los ánimos celestiales
ahora que escribe
ahora que dibuja
ahora que piensa y recibe
la carne trémula de su compañero
que deja la guerra por un instante
y se vuelve gitano con el destino arreglado
en sus dos bocas
la negra y la dulce
tan húmedas y palpitantes
tan sabias y jugosas.
Quién para el agua
su torrente prístino, casi ubicuo
aquí, adentro, el muslo callando la travesura.
Se es mujer y fuente
porque de niña se ha sido inocencia y espera.
Se es eternidad y perfume
porque al nacer el llanto de todas las evas
depositan su fe
en el nuevo, definitivo paraíso.
Avión 5 de diciembre 13
Quién hacia el fuego
quién, los muslos cobrizos
de las negras amantes
de pie, haciéndole frente
a los pezones erguidos
de la que escribe algo
para aclarar más que la garganta
la llama
la fiera
la niña
aclarar la sentencia definitiva
se ama porque se es ángel y paraíso
se deja amar porque al descender un rato
hay que vivir el canto de los hombres a la tierra.
Quién hacia el único fuego
quién, los ojos llorozos de tanto recorrer
las millas los objetos que de tanto escribirse
se escriben a sí mismos
el sujeto prendado del sujetador
que mima los pechos de la mujer
emancipada ya por su grito y su decisiva lascivia
traspolada a un beso y un trono
ahora que puede amar con las alas
entre las manos.
quién, los muslos cobrizos
de las negras amantes
de pie, haciéndole frente
a los pezones erguidos
de la que escribe algo
para aclarar más que la garganta
la llama
la fiera
la niña
aclarar la sentencia definitiva
se ama porque se es ángel y paraíso
se deja amar porque al descender un rato
hay que vivir el canto de los hombres a la tierra.
Quién hacia el único fuego
quién, los ojos llorozos de tanto recorrer
las millas los objetos que de tanto escribirse
se escriben a sí mismos
el sujeto prendado del sujetador
que mima los pechos de la mujer
emancipada ya por su grito y su decisiva lascivia
traspolada a un beso y un trono
ahora que puede amar con las alas
entre las manos.
lunes, 17 de noviembre de 2014
14 de noviembre, noche
Lamí las huellas de óxido ceñidas
celebrando que al fin te conocía el alma.
Arrullé tu cuerpo sin otra guerra
más que la sostenida con mi cuerpo batiente.
Llegó el amor como un árbol de frutos dulces
apiñados en tu cuerpo oloroso.
Llegó el amor como un diente
tallado en el marfil de tu blanco, espesísimo deseo.
celebrando que al fin te conocía el alma.
Arrullé tu cuerpo sin otra guerra
más que la sostenida con mi cuerpo batiente.
Llegó el amor como un árbol de frutos dulces
apiñados en tu cuerpo oloroso.
Llegó el amor como un diente
tallado en el marfil de tu blanco, espesísimo deseo.
17 de noviembre
Debajo, muy debajo de la tierra
del lugar donde los tubérculos se pudren
de la raíz sin azúcar de mis otros días
los lejanos y ajenos
los benditos por el caldo de la rabia
Más allá de mi vida negra
de las historias que dejé cuando abracé tu alma
Está esta mujer
un poco más ángel que perra
un poco más puta que niña
Ardorosa Ángela
hoja de papel que ríe
sin escribirle nada.
Debajo, muy debajo de mis ojos
más allá de su tramoya
está mi corazón inocente
extasiado de la flor de tus días.
Pues eres tú mi ciudad colorida
mi explosiva energía feliz
mi carne vibrante de telas de colores
banderas para el paraíso
victorias para mí, la que te ama mucho
con su lucero bajo la niebla
con sus medias caladas sobre tu pene
con la oración matutina que le cuenta a la divinidad
lo mucho que te quise antes del primer beso
lo mucho que te amo
ahora que eres tanto y todo
lo mucho que te adoraré
cuando seamos polvo enamorado
y tal vez, la materia de la estrella que me explota
y me guía y me dice
ámalo fuerte
ámalo, como si de ello dependiera salvar el mundo
y déjate amar por él
como si fueras la húerfana del mundo
totalmente redimida y escuchada.
Debajo, muy debajo de mi poesía
está la pureza
están tres palabras:
nos amamos, Ramón
y eso es lo que importa.
del lugar donde los tubérculos se pudren
de la raíz sin azúcar de mis otros días
los lejanos y ajenos
los benditos por el caldo de la rabia
Más allá de mi vida negra
de las historias que dejé cuando abracé tu alma
Está esta mujer
un poco más ángel que perra
un poco más puta que niña
Ardorosa Ángela
hoja de papel que ríe
sin escribirle nada.
Debajo, muy debajo de mis ojos
más allá de su tramoya
está mi corazón inocente
extasiado de la flor de tus días.
Pues eres tú mi ciudad colorida
mi explosiva energía feliz
mi carne vibrante de telas de colores
banderas para el paraíso
victorias para mí, la que te ama mucho
con su lucero bajo la niebla
con sus medias caladas sobre tu pene
con la oración matutina que le cuenta a la divinidad
lo mucho que te quise antes del primer beso
lo mucho que te amo
ahora que eres tanto y todo
lo mucho que te adoraré
cuando seamos polvo enamorado
y tal vez, la materia de la estrella que me explota
y me guía y me dice
ámalo fuerte
ámalo, como si de ello dependiera salvar el mundo
y déjate amar por él
como si fueras la húerfana del mundo
totalmente redimida y escuchada.
Debajo, muy debajo de mi poesía
está la pureza
están tres palabras:
nos amamos, Ramón
y eso es lo que importa.
miércoles, 29 de octubre de 2014
lunes, 27 de octubre de 2014
Tres palabras, noventa y cuatro
sobre las sombras se impone
el beso de dios entre los amantes.
Tú que has renacido para ser oro y niño
tú que has embestido amorosamente
la herida de tu hembra que te ama
Ven a conocer la turgencia de la madrugada
alimentos de sol por la mañana
extraídos de la fe mántrica de un sueño
que volverá a decir su nombre
pues es la esencia de tu amada.
Ven a susurrar en el mismo árbol
las ciudades pequeñas de tus manos
tus milagros tus zapatos vendidos al cielo,
ven a domar su cabello de tierra necia
a tomar la paz que gira su cuerpo moreno.
En los caudillos del viento
encontramos el silencio
no nos dijo nada, no nos entregó nada
bebió nuestro beso
y partió su boca para entregar
la luz de dios grabada con nuestro único nombre.
Al amarse, Amor mío,
la indivisible manía de ser
se nutre y se amalgama.
Al amarse, Amor mío,
la unicidad remite a dios
una carta de buenaventura.
sobre las sombras se impone
el beso de dios entre los amantes.
Tú que has renacido para ser oro y niño
tú que has embestido amorosamente
la herida de tu hembra que te ama
Ven a conocer la turgencia de la madrugada
alimentos de sol por la mañana
extraídos de la fe mántrica de un sueño
que volverá a decir su nombre
pues es la esencia de tu amada.
Ven a susurrar en el mismo árbol
las ciudades pequeñas de tus manos
tus milagros tus zapatos vendidos al cielo,
ven a domar su cabello de tierra necia
a tomar la paz que gira su cuerpo moreno.
En los caudillos del viento
encontramos el silencio
no nos dijo nada, no nos entregó nada
bebió nuestro beso
y partió su boca para entregar
la luz de dios grabada con nuestro único nombre.
Al amarse, Amor mío,
la indivisible manía de ser
se nutre y se amalgama.
Al amarse, Amor mío,
la unicidad remite a dios
una carta de buenaventura.
Todos los manglares atardecieron el sábado
su cualidad de julio y sandía
como un cuchillo de vida
abrió la mente de la niña y la puta
la santa y la intelectual
la callada que encierra un misterio
llamado alegría.
Ocurrió que era vía y viñedo
un racimo violeta de pétalos para su amado
dos o tres oraciones con olor a enjuague
a limpiador que calla la tristeza
porque ella cree en la risa de dios
porque ella a la noche
dormirá creyendo que atisba el tiempo
y que ahoga la distancia.
su cualidad de julio y sandía
como un cuchillo de vida
abrió la mente de la niña y la puta
la santa y la intelectual
la callada que encierra un misterio
llamado alegría.
Ocurrió que era vía y viñedo
un racimo violeta de pétalos para su amado
dos o tres oraciones con olor a enjuague
a limpiador que calla la tristeza
porque ella cree en la risa de dios
porque ella a la noche
dormirá creyendo que atisba el tiempo
y que ahoga la distancia.
domingo, 26 de octubre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
Toma la punta de mi país, Vida
deshila sus filas de gentes poros
haz una hilaza de almendra y miel
para tu camino precioso.
Toma la punta de mi jardín. Vida,
recuérdame como heliotropo y manto
de jazmines y lotos.
Toma la punta de mi corazón. Vida,
te hago de un mismo gusto
de un mismo olfato
de un mismo apellido galáctico
la tierra y la galaxia
para que vivas en él.
deshila sus filas de gentes poros
haz una hilaza de almendra y miel
para tu camino precioso.
Toma la punta de mi jardín. Vida,
recuérdame como heliotropo y manto
de jazmines y lotos.
Toma la punta de mi corazón. Vida,
te hago de un mismo gusto
de un mismo olfato
de un mismo apellido galáctico
la tierra y la galaxia
para que vivas en él.
Altar
Unes tus palmas a mi pecho
flamígeras, me das un latido indiscreto
de zafiros orbitando nuevas olas.
Dos corazones crean la verdadera religión.
Mi religión es nuestro amor
y el éxtasis es tocarnos
con la lengua etérea y la que vive
en la humedad de la materia.
Mientas que mi boca se atraganta de luz
mis ojos transitan la campiña de la fe.
Canto,
alabo,
tiento
las horas del aire inscritas en mi país negro
un tumulto de gigantes acariciando mi alegría.
Creer es crear.
Amar es agradecer esta vida.
Mirándote a los ojos, oliendo tu carne
besando tu alma
llego aquí
y tiemblo.
flamígeras, me das un latido indiscreto
de zafiros orbitando nuevas olas.
Dos corazones crean la verdadera religión.
Mi religión es nuestro amor
y el éxtasis es tocarnos
con la lengua etérea y la que vive
en la humedad de la materia.
Mientas que mi boca se atraganta de luz
mis ojos transitan la campiña de la fe.
Canto,
alabo,
tiento
las horas del aire inscritas en mi país negro
un tumulto de gigantes acariciando mi alegría.
Creer es crear.
Amar es agradecer esta vida.
Mirándote a los ojos, oliendo tu carne
besando tu alma
llego aquí
y tiemblo.
Amor eterno
Alzo mi brazo
tu perfume es violeta y rosa
el perfume de la estancia
en los divinos parajes.
Siéntate a mi lado,
te digo, los ojos llenos de música
y tú me sacas a bailar
porque dices
que la vida se vuelve piedra
si no se la goza.
Te toco entonces.
Mi mágica presencia
mi resplandor de agua madura
de carne alegre,
cómo me gusta bailar
en el centro de la mano de dios,
cómo agradezco volver
al origen del sonido
en cada beso que doy contigo.
Tomas mi alma
mi obra la resucitas
por el simple hecho de la acción del beso
de tus manos siempre tibias
siempre libres y llenas de oro:
La alquimia, a fin de cuentas
nunca se equivocó.
Ambiciosos corazones la destruyeron.
La alquimia es el paso de la materia al amor
la alquimia es la respuesta a la transfiguración de las palabras
la cópula las caricias las salivas
la alquimia es la esencia sublimada del infinito amante
el oro de tus manos, por ejemplo.
tu perfume es violeta y rosa
el perfume de la estancia
en los divinos parajes.
Siéntate a mi lado,
te digo, los ojos llenos de música
y tú me sacas a bailar
porque dices
que la vida se vuelve piedra
si no se la goza.
Te toco entonces.
Mi mágica presencia
mi resplandor de agua madura
de carne alegre,
cómo me gusta bailar
en el centro de la mano de dios,
cómo agradezco volver
al origen del sonido
en cada beso que doy contigo.
Tomas mi alma
mi obra la resucitas
por el simple hecho de la acción del beso
de tus manos siempre tibias
siempre libres y llenas de oro:
La alquimia, a fin de cuentas
nunca se equivocó.
Ambiciosos corazones la destruyeron.
La alquimia es el paso de la materia al amor
la alquimia es la respuesta a la transfiguración de las palabras
la cópula las caricias las salivas
la alquimia es la esencia sublimada del infinito amante
el oro de tus manos, por ejemplo.
jueves, 23 de octubre de 2014
Al centro de la vida
la mesa, la cortina roja, el tulipán
al centro de la vida
una niña bailarina un niño súper héroe
segundos en las zapatillas de Dorita
para empezar, de una entera vez
el gran baile de los amantes.
Recórreme el brazo con tu lengua
sostén mis muslos con tu carne
ábreme el paso con tu agua
gírame y estírame la vida
a cada minuto risa de tu pecho.
Son tantas luces las que veo
hoy, a mitad de la madrugada, encendida
feliz por el extracto divino que oí de ti
desde la primera noche que vivimos juntos.
Paraíso, no te vayas
danza, alójame en tus piernas
música mía, te acaricio de silencios
Amor de mi vida, ya tengo la vía libre
para contarte que soy
la mujer de tu vida.
De esta risa quiero que te vistas siempre
hijo, hombre mío
de luces de neón compuestas de salmos
entreverados en los tiempos
que no ocultan, que no deben ni quieren ocultar
que la vida es una y a ti llega siempre
cargada de plata, de especias
de lugares de lotos y de estrellitas caninas.
De esta risa quiero que me unjas siempre
lucero que pende yerbas de aroma brujo
de aroma bonito que llegan al cielo.
Es esta la vida que quiero para ti
y no otra
es esta la vida que quiero oír
cada vez que te sientas cansado.
Si la risa viene a ti, entrégamela un rato
yo la bendeciré como a tu perfume
porque nada más se ama una vez en la vida
y nada más una vez se nos confiere la magia
a las mujeres que amamos.
hijo, hombre mío
de luces de neón compuestas de salmos
entreverados en los tiempos
que no ocultan, que no deben ni quieren ocultar
que la vida es una y a ti llega siempre
cargada de plata, de especias
de lugares de lotos y de estrellitas caninas.
De esta risa quiero que me unjas siempre
lucero que pende yerbas de aroma brujo
de aroma bonito que llegan al cielo.
Es esta la vida que quiero para ti
y no otra
es esta la vida que quiero oír
cada vez que te sientas cansado.
Si la risa viene a ti, entrégamela un rato
yo la bendeciré como a tu perfume
porque nada más se ama una vez en la vida
y nada más una vez se nos confiere la magia
a las mujeres que amamos.
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