Miraste al televisor
y quince años sin ti
de pronto te oyeron llegar.
Era la boca de dios
mostrándote el universo,
era la danza hindú
posándose en tus ojos.
Te despertaste más morena
y más cadenciosa
al ruido de la tierra.
Eras otra vez María Luna
y nadie pudo retenerte.
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domingo, 24 de agosto de 2014
Pon tu miedo en una vasija
y toma mi voz
mujer
para que nunca la ola del hombre
como una mano
sobre tu danza
para que jamás la idea de su mundo
atisbe tu mirada encendida.
Te he visto andar
por el perímetro del mundo.
Acércate y no respondas.
Cree y crea.
La multivocidad está en ti
y no en las fórmulas
o los cantos secos de los monjes.
Pon tus deudas milenarias
en esta vasija
y óyete, mujer,
y verás cómo el tiempo
te debe más dulzura
de lo que tu miedo pensaba.
Quiero verte encender la montaña
de vida nueva, de palabras fuertes
de dulces planetas cantados por ti.
Quiero ver cómo todo lo perdonas
y lo escindes de la historia
a la que tanto le urge
bañarse en tu leche.
Quiero ver cómo castigas con tu misericordia
y dejas de presionar tu llaga
porque naciste ave
y eres bella, mujer,
como la mañana celeste de Buda.
y toma mi voz
mujer
para que nunca la ola del hombre
como una mano
sobre tu danza
para que jamás la idea de su mundo
atisbe tu mirada encendida.
Te he visto andar
por el perímetro del mundo.
Acércate y no respondas.
Cree y crea.
La multivocidad está en ti
y no en las fórmulas
o los cantos secos de los monjes.
Pon tus deudas milenarias
en esta vasija
y óyete, mujer,
y verás cómo el tiempo
te debe más dulzura
de lo que tu miedo pensaba.
Quiero verte encender la montaña
de vida nueva, de palabras fuertes
de dulces planetas cantados por ti.
Quiero ver cómo todo lo perdonas
y lo escindes de la historia
a la que tanto le urge
bañarse en tu leche.
Quiero ver cómo castigas con tu misericordia
y dejas de presionar tu llaga
porque naciste ave
y eres bella, mujer,
como la mañana celeste de Buda.
Desnúdense y vibren esta noche.
No hay camino individual
cuando un beso los ha sellado.
No hay esperanza unilateral
si ambos padecen la tristeza.
El todo se vuelve uno
y el universo es la multivocidad
de su orgasmo.
Bienaventurados ustedes, Los Amantes
porque de ustedes
es el cielo reconstruido
de nosotros los dioses.
No hay camino individual
cuando un beso los ha sellado.
No hay esperanza unilateral
si ambos padecen la tristeza.
El todo se vuelve uno
y el universo es la multivocidad
de su orgasmo.
Bienaventurados ustedes, Los Amantes
porque de ustedes
es el cielo reconstruido
de nosotros los dioses.
Cuando veas que la estrella pasa
por el filamento de la aguja,
cuando sepas que el perfume
es lo que permanece a la flor
aún después de muerta,
cuando oigas al silencio
como tu canto iniciático
para entender el universal himno
entonces yo te diré
que estás en el firmamento de Buda
o en la cabeza de Brahma
o en las hojas de Dios.
Cuando no me preguntes quién eres
darás tu poesía
a la risa de tu hijo.
por el filamento de la aguja,
cuando sepas que el perfume
es lo que permanece a la flor
aún después de muerta,
cuando oigas al silencio
como tu canto iniciático
para entender el universal himno
entonces yo te diré
que estás en el firmamento de Buda
o en la cabeza de Brahma
o en las hojas de Dios.
Cuando no me preguntes quién eres
darás tu poesía
a la risa de tu hijo.
La Gracia es saber
que el desenlace es siempre
el inicio.
La coda debe unirse al corpus,
los pies al dormir
a la cabeza de dios
-cualquiera que sea hoy su nombre.
La Gracia es saber
que la continuidad es el Amor
y no la apariencia de la Vida.
La Gracia es llegar aquí
y cantarte sin piano, oh Señor,
que mi alma no tiene destino
y por eso es que ama.
La lengua desnuda debe posarse
en el firmamento de dios
al hablar.
La lengua dividida debe unirse
en la hora de dios
al amar.
La lengua escindida debe reunirse
en la mano de dios
al hacer.
La lengua amedrentada debe levantarse
en los hombros de dios
al combatir.
La lengua sin caricias debe resurgir
en la boca de dios
al renacer.
La lengua llena de amor de escribir
en la noche sagrada de dios
al pensar en el amado.
en el firmamento de dios
al hablar.
La lengua dividida debe unirse
en la hora de dios
al amar.
La lengua escindida debe reunirse
en la mano de dios
al hacer.
La lengua amedrentada debe levantarse
en los hombros de dios
al combatir.
La lengua sin caricias debe resurgir
en la boca de dios
al renacer.
La lengua llena de amor de escribir
en la noche sagrada de dios
al pensar en el amado.
Sobre un tapiz te guarde
el canto fecundo, la golondrina.
Tu miseria será descrita
con flores trinadas.
Tu miedo será diseminado
como pétalos de loto
por la piel de Brahma.
Sobre un tapiz resuene
la campana de Ammavaru
hasta que te digas hijo
de Saraswati y Gaitri
tu mano izquierda y derecha
tu madre cósmica
sonando como lluvia de estrellas.
Sobre un tapiz te liberen
el colibrí y la libélula.
el canto fecundo, la golondrina.
Tu miseria será descrita
con flores trinadas.
Tu miedo será diseminado
como pétalos de loto
por la piel de Brahma.
Sobre un tapiz resuene
la campana de Ammavaru
hasta que te digas hijo
de Saraswati y Gaitri
tu mano izquierda y derecha
tu madre cósmica
sonando como lluvia de estrellas.
Sobre un tapiz te liberen
el colibrí y la libélula.
Qué guardas en tu manita
niño
qué mariposa triturada
en agua de alegría y prosa
mantiene tu poesía.
Qué guardas tras de tus ojos
niño
qué arco iris fijado
como por intención del daemon
qué es eso
dices
dime qué guardas
niño.
Qué guarda tu risa
niño
una fila de peones libertos
jugando a ser como tú
una ristra de ajos dormidos
a punto de princesa.
Abriste las manos
y de pronto el fuego.
Abriste tus ojos
y entonces la lluvia.
Abriste la boca
y todo el universo.
Dime tu nombre, niño
y eras Visnú
jugando en mi patio.
Saben a flor las carambolas
en el reino de Buda.
Los patios se pueblan
de risas niñas
graduándose de sí
olvidando que serán libres
por la inocencia.
Saben a flor las golondrinas en el cielo
cuando las mira Buda.
La emancipación del artista
nace con un sombrero
con la boca abierta:
bienaventurado aquel que sepa
crear creyendo en el universo
porque es de él
que le llega la creativa sabiduría.
Saben a flor
las máximas de Buda.
En la hora azul
Buda bendice a los seres alados
con otros nombres.
Los llama eternos
o acidulados frutos volátiles.
Nunca pájaros
nunca libélulas
nunca luciérnagas
nunca aves.
Sobre su manto giran
los fonemas de dios
y son serenos.
En la hora azul
el rostro de tu hijo viene a mí
para que lo acaricie
como si fuera su nacimiento.
Todos los días en el templo
es navidad,
dice Buda.
Por eso las viandas en forma de estrellas.
Buda bendice a los seres alados
con otros nombres.
Los llama eternos
o acidulados frutos volátiles.
Nunca pájaros
nunca libélulas
nunca luciérnagas
nunca aves.
Sobre su manto giran
los fonemas de dios
y son serenos.
En la hora azul
el rostro de tu hijo viene a mí
para que lo acaricie
como si fuera su nacimiento.
Todos los días en el templo
es navidad,
dice Buda.
Por eso las viandas en forma de estrellas.
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