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viernes, 8 de abril de 2011

Canción de arena

Canción de arena para mecer adversidades
fosilizadas en un rostro múltiple,
lleno de historias:

La marea va,
el calor de fuego perenne viene.
El tremor del tiempo acontece,
la distancia su propia cauda devora.

Es el aire lo que trae cantos y voces.
Insufla vida y recrea temores
y lo mismo se acurruca en la impermanencia de las cosas.

Ahora que todo viaja y está por despegar
no llores más, niño,
no llores más.

Que los dioses jónicos atraviesan la luz y la sombra
y los budas de la casa de tu abuela
un guiño de esperanza cuando duermas
te darán.

Arru-rú, duerme ya,
que los dioses todos
su copa en tu nombre alzarán.

Canción de arena para adorar
la impermanencia de las canciones:

Porque eres finito en el aliento universal,
grábate este canto
y luego tíralo al mar
al mar
al mar
al infinito, estrellado mar.

Que lo atrapen los labios azules de la playa,
deja que se ocupe ella de cantar.

lunes, 21 de marzo de 2011

Marmóreo canto:

Yo podría permanecer
en el vórtice de tus ojos azules,
pléyade bendita de palabras extraviadas.

Y ver y comprender
y admirarme (otra vez)
del origen de los ritmos
del canto primigenio entre los hombres
y los pétalos endecasílabos
con que se enamoran las mujeres.

Si tan sólo estuvieras cerca.
Si yo supiera que es para mí,
mar sin sal
laberinto marmóreo pero turgente,
el remolino con el que caminas la Tierra

...aunque fuera unos segundos.

martes, 1 de marzo de 2011

El mar era alado

Fuera del mar, el mar estaba creado.
Los ojos del mundo permanecían indivisibles,
mi memoria era la del ciego del cono sur
y la suya, la de un sabio griego transliterado.

Al lado del mar, el mar era alado.
los oídos del mundo prestaban atención
al galopar furioso de los unicornios sobre el agua,
la noche y el añil eran uno sólo en el mapa doble estrellado.

Dentro del mar, el mar era sagrado.
Los guerreros crecían sus espadas con atómica luz encendida
al ritmo de las danzas de las mujeres florecidas.
Las alfombras ondulantes apenas se disponían
para dormir a sus hijos añorados.

Debajo del mar, el mar era imaginado.
Las entrañas rojas de la tierra
en opuesto tono primario lo invocaban.
Azul debía ser, proclamaron.
Las bocas del hombre así lo recibieron.
Y a sus hijos así lo pasaron.

Encima del mar, el mar nos sigue esperando.
Espera la risa, la humilde victoria
de todos los ojos del mundo en la parte seca de la tierra.
Alegría, decimos nosotros.
Noticias buenas, dicen sus olas.

El mar es alado.

sábado, 5 de junio de 2010

Ciudades de mar

Rompe el lienzo de tela podrida
extiende esta luz que sale de nuestras yemas.

Hoy los muros se disuelven
en esas calles anchas de arena
donde las playas de nuestros desiertos
nunca dejaron de esperar a nos...

[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].

Abrazo tiernamente tu voz
donde quiera que te encuentres
para no olvidarte nunca
para estar contigo cuando la materia me disuelva
para alimentarte de mi leche cuando tu beso me absuelva
del pecado pirata que robé para ser más humana y accesible.

Levanto un templo de anís y miel
para lavar la negrura que nos dejó el tiempo
tras las cenizas de los otros,
los inasibles insensibles de hoy.

Canto este mantra mío
marrakesh de mi vida tercera antes de Cristo:
fruto dulce
fuego bendito
cauda de papel para escribirnos la vida...

[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].