De entre tu piel tomé la tiza
y escribí en la mía tu nombre,
mujer páramo.
Después grabé tu relato.
y era de oro y sed,
un ocre salido entre la niebla
No dijiste nada.
Me volverás la cara al lloverte,
guerrera amante
corazón de átomo y el todo.
Yo te daré
esta alegría enferma y sola
danzando la letra dentro de tu lengua.
y no nos curaremos nada
porque la muerte es también
a veces
la poesía.
Mostrando entradas con la etiqueta Corazón de Nopal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corazón de Nopal. Mostrar todas las entradas
viernes, 22 de febrero de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
Aridoamérica
Penas besar la frente
la frente besar.
O algo así decía la poeta rusa.
No soy rusa, qué dices
no te entiendo Aridoamérica
pero soy tuya, no me ves
la emperatriz del huarache
la de los cabellos sin peinar
la misma aunque compre mil pares de zapatos
en las rebajas.
Y me siento igual de triste que tú
Cielo Ocre
no hay tregua para el éxodo
pero así es nuestro Amor
una pendiente para deslizar la vida
satisfechos de inmolarse
a pesar de que todo siga siendo páramo.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Recorrido por el corazón de una amargada
El guía:
Éste no es un lugar
para ser visitado
por princesas
vayamos hacia el otro lado del pabellón
donde existe la ignominia
y florece la dulzura.
Éste no es un lugar
para ser visitado
por princesas
vayamos hacia el otro lado del pabellón
donde existe la ignominia
y florece la dulzura.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Piel
Ésta es la piel
para un poema de amor.
La turgencia para los besos guardados,
la bolsa de té de siete azahares y diez mil caracteres dulces,
la corona de una reina de un naipe de corazones escondido bajo la lengua,
la escalera sutil del perfume de las acacias a pesar del otoño,
el polen refrigerado de las primaveras de mis abuelas, cuando aún eran felices.
La miro dormir entre palabras de ópalo.
Mañana será la envoltura de un rebelde que aún late dentro de mi cuerpo.
para un poema de amor.
La turgencia para los besos guardados,
la bolsa de té de siete azahares y diez mil caracteres dulces,
la corona de una reina de un naipe de corazones escondido bajo la lengua,
la escalera sutil del perfume de las acacias a pesar del otoño,
el polen refrigerado de las primaveras de mis abuelas, cuando aún eran felices.
La miro dormir entre palabras de ópalo.
Mañana será la envoltura de un rebelde que aún late dentro de mi cuerpo.
martes, 4 de octubre de 2011
Corazón
Salto, salto,
los sánscritos los descubrieron.
Kurd, cordis,
núcleo amante, vida punzante,
sea siempre así tu rojo vibrante,
oh rubí de las gentes
las comunes,
las fuertes,
las extraordinarias,
las ausentes.
Brincos de la humanidad
acercándose a una melodía:
oh, que así fuera siempre la vida,
un constante salto de amor,
para entender que no hay muerte,
sino vida eterna,
mientras el corazón nos lata.
los sánscritos los descubrieron.
Kurd, cordis,
núcleo amante, vida punzante,
sea siempre así tu rojo vibrante,
oh rubí de las gentes
las comunes,
las fuertes,
las extraordinarias,
las ausentes.
Brincos de la humanidad
acercándose a una melodía:
oh, que así fuera siempre la vida,
un constante salto de amor,
para entender que no hay muerte,
sino vida eterna,
mientras el corazón nos lata.
lunes, 27 de junio de 2011
El inicio de la inutilidad
Toda inutilidad
comienza al querer encontrarle un sentido
a la palabra más sagrada.
Amor,
hoy me dormiré creyendo
que hay otras formas
de tenerte
sin que me pidas serenidad a cambio
ante la inmensidad de la distancia.
Y sé que fallaré.
Por eso te susurro este poema
que en realidad
es un S.O.S. en malva
comienza al querer encontrarle un sentido
a la palabra más sagrada.
Amor,
hoy me dormiré creyendo
que hay otras formas
de tenerte
sin que me pidas serenidad a cambio
ante la inmensidad de la distancia.
Y sé que fallaré.
Por eso te susurro este poema
que en realidad
es un S.O.S. en malva
domingo, 12 de junio de 2011
Amor
No me traes muerta,
Amor.
Simplemente te repito
para que le dés más terciopelo
a mi entrepierna.
Y a mi lengua abierta,
a mi seda roja musical
y a esta cajita de luces llamada cerebro.
A mi comida
a mi desayuno
a mi desesperanza
a mi orgullo
a mi burdel de disparates
a mis guantes imperfectos
a mis letras invisibles.
A mi boca
que a veces la siento
medio muda
y otras
a punto de turrón con lava.
A mis oídos
que a veces olvido oírlos
Y a mis ojos,
que no te encuentran
ni te miran ni te tientan,
Amor,
tópico entre los tópicos,
enigma filosófico desconcertado.
A mis ojos,
lo más crédulo entre lo crédulo
de todo lo que contiene mi nombre.
Amor.
Simplemente te repito
para que le dés más terciopelo
a mi entrepierna.
Y a mi lengua abierta,
a mi seda roja musical
y a esta cajita de luces llamada cerebro.
A mi comida
a mi desayuno
a mi desesperanza
a mi orgullo
a mi burdel de disparates
a mis guantes imperfectos
a mis letras invisibles.
A mi boca
que a veces la siento
medio muda
y otras
a punto de turrón con lava.
A mis oídos
que a veces olvido oírlos
Y a mis ojos,
que no te encuentran
ni te miran ni te tientan,
Amor,
tópico entre los tópicos,
enigma filosófico desconcertado.
A mis ojos,
lo más crédulo entre lo crédulo
de todo lo que contiene mi nombre.
Nep Tune
Nunca dijimos el rechazo.
Yo nunca malgasté
las sílabas de tu nombre.
No te vi nacer la furia
ni provoqué la ira de la lluvia de tu cuerpo.
Tampoco dormí veinte horas diarias
tres meses
ni desnudé la hoja muda
tras el temblor de la ausencia.
Esta fecha la brinco con una cuerda
para situar la inocencia
enmedio de la fantasía.
Siempre te vi feliz,
inmarcesible guerrero de sol
y con eso escribí la nota final
de la sinfónica de esta historia.
Porque los corazones que han sabido querer
ven caleidoscopios rosas
en todas las ocasiones.
Yo nunca malgasté
las sílabas de tu nombre.
No te vi nacer la furia
ni provoqué la ira de la lluvia de tu cuerpo.
Tampoco dormí veinte horas diarias
tres meses
ni desnudé la hoja muda
tras el temblor de la ausencia.
Esta fecha la brinco con una cuerda
para situar la inocencia
enmedio de la fantasía.
Siempre te vi feliz,
inmarcesible guerrero de sol
y con eso escribí la nota final
de la sinfónica de esta historia.
Porque los corazones que han sabido querer
ven caleidoscopios rosas
en todas las ocasiones.
martes, 31 de mayo de 2011
La propuesta
Me pediste matrimonio
en las últimas horas de un mayo caliente,
uno de cuarenta grados.
Estás loco, cómo crees,
te dije en vez de responderte
"niño, gracias por iluminar
los últimos días recorridos
en este tren sin descanso,
lleno de aire y tierra,
de trabajo inexacto,
de puros vituperios y soledad".
Pero soy yo y alguna vez dijeron
que me parecía a Daria
por racional y anti magenta.
Puede ser.
El caso es que hoy mayo
fenece pareciéndome sui géneris:
tú, con tu mochila en el hombro;
yo, con la libreta en blanco
lista para escribir
los próximos doce años de mi vida
a ver qué tan atinado fue
haber rechazado tus días de cama batida,
viajes en metro,
días de encierro a causa de heladas,
comidas preparadas en el micro
y un perro azul (imagino que sería azul)
atisbándonos el oído
durante nuestras peleas maritales.
Porque lo cierto es
que la duda
es el otro destino que se elige
y es en la duda
donde muchas veces habita un rojo tambor
(como esto que me tiembla
entrada la noche
y no había vibrado
desde pasado un siglo completo).
en las últimas horas de un mayo caliente,
uno de cuarenta grados.
Estás loco, cómo crees,
te dije en vez de responderte
"niño, gracias por iluminar
los últimos días recorridos
en este tren sin descanso,
lleno de aire y tierra,
de trabajo inexacto,
de puros vituperios y soledad".
Pero soy yo y alguna vez dijeron
que me parecía a Daria
por racional y anti magenta.
Puede ser.
El caso es que hoy mayo
fenece pareciéndome sui géneris:
tú, con tu mochila en el hombro;
yo, con la libreta en blanco
lista para escribir
los próximos doce años de mi vida
a ver qué tan atinado fue
haber rechazado tus días de cama batida,
viajes en metro,
días de encierro a causa de heladas,
comidas preparadas en el micro
y un perro azul (imagino que sería azul)
atisbándonos el oído
durante nuestras peleas maritales.
Porque lo cierto es
que la duda
es el otro destino que se elige
y es en la duda
donde muchas veces habita un rojo tambor
(como esto que me tiembla
entrada la noche
y no había vibrado
desde pasado un siglo completo).
Para A. S.
domingo, 27 de marzo de 2011
Latir monocorde
Decimonónico arbitrio del corazón,
en la tarde te vi luchando contra ti mismo
y me diste pena.
La tarde es así, un durazno a medio ámbar;
la edad es una bicicleta olvidada por ahí
y esta consciencia de no ser lo que se debe
es un vestido ceñido a la piel, transparente.
Pero tú no dejas de latir.
Decimonónico latir monocorde,
algún día me sentaré a explicarte
por qué es mejor ocultarse y crear
que esperar una llama paralela, siempre viva,
única.
No será en esta ocasión.
Estoy cansada.
De cansarte a ti con mis indolencias;
de mortificarme por tus exabruptos.
La lluvia y la miel, las flores y sus estambres
no son para una cara a cuatro ojos.
Son mis manos las que así lo entienden
y así lo escriben.
Flamígero girón del corazón,
suéltame esta noche.
Yo te juro que a cambio cantaré
todo el conocimiento silenciado del mundo.
El mismo que de chiquita sentí
y me ha dado la única piel
más leal de todas las que he vivido.
en la tarde te vi luchando contra ti mismo
y me diste pena.
La tarde es así, un durazno a medio ámbar;
la edad es una bicicleta olvidada por ahí
y esta consciencia de no ser lo que se debe
es un vestido ceñido a la piel, transparente.
Pero tú no dejas de latir.
Decimonónico latir monocorde,
algún día me sentaré a explicarte
por qué es mejor ocultarse y crear
que esperar una llama paralela, siempre viva,
única.
No será en esta ocasión.
Estoy cansada.
De cansarte a ti con mis indolencias;
de mortificarme por tus exabruptos.
La lluvia y la miel, las flores y sus estambres
no son para una cara a cuatro ojos.
Son mis manos las que así lo entienden
y así lo escriben.
Flamígero girón del corazón,
suéltame esta noche.
Yo te juro que a cambio cantaré
todo el conocimiento silenciado del mundo.
El mismo que de chiquita sentí
y me ha dado la única piel
más leal de todas las que he vivido.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Shalalá
Una copla para esta noche
la-la-lá
cuando todos duermen el sueño de la víspera
sha-la-lá
y yo imagino la virtud entre lo medianamente bello
-mágica conclusión del frappé albino-.
No estoy diciendo nada
la-la-lá
no me importa no decirlo
sha-la-lá.
Lo siento y se refugia en el destello que ahora renace
oh-oh-oh
has regresado, estrella silente
ah-ah-ah
y cantas y me fulminas los espacios tristes del intertexto
sha-la-lá.
Algo revolotea entre mis costillas
oh-oh-oh!
estoy enamorada, sí
y las caras cambian
la-la-lá...
el amor no se crea ni se destruye
sólo se transforma.
la-la-lá
cuando todos duermen el sueño de la víspera
sha-la-lá
y yo imagino la virtud entre lo medianamente bello
-mágica conclusión del frappé albino-.
No estoy diciendo nada
la-la-lá
no me importa no decirlo
sha-la-lá.
Lo siento y se refugia en el destello que ahora renace
oh-oh-oh
has regresado, estrella silente
ah-ah-ah
y cantas y me fulminas los espacios tristes del intertexto
sha-la-lá.
Algo revolotea entre mis costillas
oh-oh-oh!
estoy enamorada, sí
y las caras cambian
la-la-lá...
el amor no se crea ni se destruye
sólo se transforma.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Merengue agrio
El olvido no es la omisión,
es el fardo que resulta de ella.
Gracias por el regalo en gramos
que me das en cada capítulo nocturno.
Quiero contarte
que su peso no se carga en mi espalda,
el peso de su peso no es nada,
un peso ahora es nada hasta en los estanquillos.
Con decirte
que con este peso no alcanzo a comprarme de nuevo
el silencio del cosmos que tanto amo
para poder oír tus mudas pestañas.
No.
Me dedico a comprar a plazos el estatus reincidente
adquirido por motivos de aire
y costumbres medievales,
hemipléjicas,
hijas de un oscurantismo del cortejo en tiempos de entregar el vacío
(empezando por la sinceridad de la soledad de todos los tiempos juntos,
de toda la sola humanidad,
apelmazados en esta época,
continuando con la desesperanza del norte
que en mi carta electrónica la otra vez te hablaba,
y terminando con este merengue agrio
que se junta en los confines
de algo que se llama amor
y no tiene nada que ver con cogimientos, transacciones,
favores, obsesiones,
limitaciones, o "cositas de nada").
A esta hora,
yo desfalco mi cuenta bancaria de contraluces.
es el fardo que resulta de ella.
Gracias por el regalo en gramos
que me das en cada capítulo nocturno.
Quiero contarte
que su peso no se carga en mi espalda,
el peso de su peso no es nada,
un peso ahora es nada hasta en los estanquillos.
Con decirte
que con este peso no alcanzo a comprarme de nuevo
el silencio del cosmos que tanto amo
para poder oír tus mudas pestañas.
No.
Me dedico a comprar a plazos el estatus reincidente
adquirido por motivos de aire
y costumbres medievales,
hemipléjicas,
hijas de un oscurantismo del cortejo en tiempos de entregar el vacío
(empezando por la sinceridad de la soledad de todos los tiempos juntos,
de toda la sola humanidad,
apelmazados en esta época,
continuando con la desesperanza del norte
que en mi carta electrónica la otra vez te hablaba,
y terminando con este merengue agrio
que se junta en los confines
de algo que se llama amor
y no tiene nada que ver con cogimientos, transacciones,
favores, obsesiones,
limitaciones, o "cositas de nada").
A esta hora,
yo desfalco mi cuenta bancaria de contraluces.
viernes, 20 de agosto de 2010
Agudización sensorial parte I
Una paleta con óleos revueltos invade nuestro ventanal.
Óyela venir, sticker no solicitado,
tatuado ya en esta piel iridiscente de puntos en su tinta
(a merced de tu boca olivetti).
Óyela venir, sticker no solicitado,
tatuado ya en esta piel iridiscente de puntos en su tinta
(a merced de tu boca olivetti).
viernes, 16 de julio de 2010
Espinita de luna
Espinita de luna,
apiádate.
Dentro de mi estadío nómada
escóndete.
No permitas
que la espera del fuego y la noche
haga añicos de mí.
De la palabra cruel de sus labios
protégeme.
A la hora de la dispersión de mi silueta en este llano
invócame
y hazme regresar al viento femenino
que siempre ha estado aquí.
Para que con mis pechos y mis cabellos
yo te alabe por ser tan sola como mi alma.
Por el resto de las senectudes que me espera
en el hogar lejano de Saturno
y por el caos estilo six flags
tan propio de ese genio de Urano.
[Coda:
Espinita de luna,
no le digas a ese tierno vanidoso y triste
que hundido me lo has dejado en la epidermis
de este corazón de nopal
la noche de su etílica tristeza
justo cuando el dulce de mi higuera cuajó en deseo].
apiádate.
Dentro de mi estadío nómada
escóndete.
No permitas
que la espera del fuego y la noche
haga añicos de mí.
De la palabra cruel de sus labios
protégeme.
A la hora de la dispersión de mi silueta en este llano
invócame
y hazme regresar al viento femenino
que siempre ha estado aquí.
Para que con mis pechos y mis cabellos
yo te alabe por ser tan sola como mi alma.
Por el resto de las senectudes que me espera
en el hogar lejano de Saturno
y por el caos estilo six flags
tan propio de ese genio de Urano.
[Coda:
Espinita de luna,
no le digas a ese tierno vanidoso y triste
que hundido me lo has dejado en la epidermis
de este corazón de nopal
la noche de su etílica tristeza
justo cuando el dulce de mi higuera cuajó en deseo].
sábado, 5 de junio de 2010
Ciudades de mar
Rompe el lienzo de tela podrida
extiende esta luz que sale de nuestras yemas.
Hoy los muros se disuelven
en esas calles anchas de arena
donde las playas de nuestros desiertos
nunca dejaron de esperar a nos...
[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].
Abrazo tiernamente tu voz
donde quiera que te encuentres
para no olvidarte nunca
para estar contigo cuando la materia me disuelva
para alimentarte de mi leche cuando tu beso me absuelva
del pecado pirata que robé para ser más humana y accesible.
Levanto un templo de anís y miel
para lavar la negrura que nos dejó el tiempo
tras las cenizas de los otros,
los inasibles insensibles de hoy.
Canto este mantra mío
marrakesh de mi vida tercera antes de Cristo:
fruto dulce
fuego bendito
cauda de papel para escribirnos la vida...
[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].
extiende esta luz que sale de nuestras yemas.
Hoy los muros se disuelven
en esas calles anchas de arena
donde las playas de nuestros desiertos
nunca dejaron de esperar a nos...
[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].
Abrazo tiernamente tu voz
donde quiera que te encuentres
para no olvidarte nunca
para estar contigo cuando la materia me disuelva
para alimentarte de mi leche cuando tu beso me absuelva
del pecado pirata que robé para ser más humana y accesible.
Levanto un templo de anís y miel
para lavar la negrura que nos dejó el tiempo
tras las cenizas de los otros,
los inasibles insensibles de hoy.
Canto este mantra mío
marrakesh de mi vida tercera antes de Cristo:
fruto dulce
fuego bendito
cauda de papel para escribirnos la vida...
[Blancas ciudades de mar
lumpen inscrito en las pupilas de la luna marina.
Inmensas ciudades de mar
archipiélago ceñido de flores volátiles
Puras ciudades de mar
antología de luces acuáticas].
martes, 1 de junio de 2010
Forajida
Encubro mi debilidad
forajida de mi propio ánimo.
Vuelas hacia dentro
hacia dentro,
yo no lo grito porque es mío
el proceso de esclavitud
de mi ser a tu nombre.
Que me quede libre la dignidad
de soñar que soy de hierro
-aunque ambos sepamos lo contrario-.
Y en esta soledad marchita de junio
yo te pregunto
si las rosas también crecen los martes
-como hoy-
y es posible creer en la belleza de abril.
forajida de mi propio ánimo.
Vuelas hacia dentro
hacia dentro,
yo no lo grito porque es mío
el proceso de esclavitud
de mi ser a tu nombre.
Que me quede libre la dignidad
de soñar que soy de hierro
-aunque ambos sepamos lo contrario-.
Y en esta soledad marchita de junio
yo te pregunto
si las rosas también crecen los martes
-como hoy-
y es posible creer en la belleza de abril.
Vestidos
¿Qué será de mi nombre
ahora que quede ciega mi arena de ti?
Un suicidio total
antes del acto de la desencarnación.
La huída hacia la cueva
donde nadie sale vivo.
Si la compasión se remoja en tus olas
no sueltes mis vestidos.
ahora que quede ciega mi arena de ti?
Un suicidio total
antes del acto de la desencarnación.
La huída hacia la cueva
donde nadie sale vivo.
Si la compasión se remoja en tus olas
no sueltes mis vestidos.
lunes, 31 de mayo de 2010
Ciento treinta
Me viste sola y me enviaste ciento treinta minutos
de magia envuelta en pétalos de loto
frotando mis hombros de metal.
Tu voluntad al final
ha sido magnánima con mi melancolía.
Y yo que te creía sordo, Dios.
Ahora más bien te creo algo caprichoso,
amante de hacerme aquello que tanto nos une.
La terquedad de hacer la voluntad última
y entregarse
sin mediación ni permisos de nadie.
de magia envuelta en pétalos de loto
frotando mis hombros de metal.
Tu voluntad al final
ha sido magnánima con mi melancolía.
Y yo que te creía sordo, Dios.
Ahora más bien te creo algo caprichoso,
amante de hacerme aquello que tanto nos une.
La terquedad de hacer la voluntad última
y entregarse
sin mediación ni permisos de nadie.
Este cromosoma
Este cromosoma no aplica igual en todas:
se vive la experiencia matriz
formarse el durazno en los pechos
y hasta una corola de luz en las caderas.
Le damos todo lo nuestro
a su esencia.
Pero nos está vedado el amor.
Morimos después de los treinta
viajamos y danzamos
creamos y esperamos la segunda muerte
pariendo nuevas estrellas breves
cantando la gloria de unos minutos
siempre muertas,
siempre muertas,
muertas eternas en flor.
Ojo de tigre sin pupila
fauces de un león resguardando el paraíso.
Se necesita valor y locura
para aceptar la misión
y no hacerle preguntas al mundo
ni llorarle
ni explicarle...
Pues este cromosoma no aplica igual en todas:
se vive la experiencia matriz
formarse la flor en los pechos
y hasta una corola de luz en las caderas.
Pero no hay lugar para nuestro corazón.
se vive la experiencia matriz
formarse el durazno en los pechos
y hasta una corola de luz en las caderas.
Le damos todo lo nuestro
a su esencia.
Pero nos está vedado el amor.
Morimos después de los treinta
viajamos y danzamos
creamos y esperamos la segunda muerte
pariendo nuevas estrellas breves
cantando la gloria de unos minutos
siempre muertas,
siempre muertas,
muertas eternas en flor.
Ojo de tigre sin pupila
fauces de un león resguardando el paraíso.
Se necesita valor y locura
para aceptar la misión
y no hacerle preguntas al mundo
ni llorarle
ni explicarle...
Pues este cromosoma no aplica igual en todas:
se vive la experiencia matriz
formarse la flor en los pechos
y hasta una corola de luz en las caderas.
Pero no hay lugar para nuestro corazón.
viernes, 21 de mayo de 2010
Salamerías
La vida es algo más que salamerías y un colchón.
Me sobran voces de verano tierno
para comprobar este axioma a mi medida
a través de un beso puesto a conciencia
y en tus días y tus labios maduros
en tus ojos de relámpago cansado
y en tus manos de héroe a medio hacer,
ciudadano del asfalto, pero con corazón.
Me sobran voces de verano tierno
para comprobar este axioma a mi medida
a través de un beso puesto a conciencia
y en tus días y tus labios maduros
en tus ojos de relámpago cansado
y en tus manos de héroe a medio hacer,
ciudadano del asfalto, pero con corazón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
