Confieso que en cada amanecer
siempre espero ver
el hombre que me amará hoy.
Que a veces no sé
quién me está llamando
a mediodía.
Quién es el caballero en turno
o el rockero que desgasta
sus suelas en mi paraíso.
Confieso que me importa un pito.
Confieso que a todos los amo
aunque de pronto ninguno de ellos seas tú
y todos te den nombre.
Confieso que soy feliz
porque es como estrenar amante
sin dejar de amar a un mismo corazón.
Confieso que quiero
que así siempre sea,
una falta de memoria de uno mismo
para que así
el amor se quede en el núcleo
y explore cada vida
que vivimos en esta.
Confieso que eres mágico
y yo debería guardarme palabras
para no desarmar mi corazón
uno de estos días.
Confieso que se ama sin armas
y por eso vengo
con las manos arriba.
Confieso que quiero
que me vuelvas puta a las tres
y luego me reces a las siete.
Confieso que lo he confesado ya antes
pero tal vez
me faltaba escribírtelo
como la última prueba
de mi escenario amante.
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viernes, 19 de septiembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
9,9
Nueve anillos
tu carne
tu estambre
mi pistilo.
Delirio
fuego seco
ámbar quemado
de ti
de semen y aire.
Demasiado
como para no volar
contigo
por estos nueve anillos
su cielo
su infierno
el malagradecido llanto
del mundo
porque de tanto amor nuestro
sus ojos le duelen.
Nueve meses
bajo la tierra
liberando todas las olas del mar
que a Fuensanta
se le quedaron por morir.
Nunca mueras de mí
yo he de morirme contigo
Y viajaré por el eterno nueve
su mejilla de ángel
su rodilla de cielo
por el nueve que te toma
y me mueve
hasta olvidar
que yo poseía un lamento.
tu carne
tu estambre
mi pistilo.
Delirio
fuego seco
ámbar quemado
de ti
de semen y aire.
Demasiado
como para no volar
contigo
por estos nueve anillos
su cielo
su infierno
el malagradecido llanto
del mundo
porque de tanto amor nuestro
sus ojos le duelen.
Nueve meses
bajo la tierra
liberando todas las olas del mar
que a Fuensanta
se le quedaron por morir.
Nunca mueras de mí
yo he de morirme contigo
Y viajaré por el eterno nueve
su mejilla de ángel
su rodilla de cielo
por el nueve que te toma
y me mueve
hasta olvidar
que yo poseía un lamento.
martes, 2 de septiembre de 2014
Sed/Whisky
I
Toma mi whisky
lo escarpé de mi deseo
y lo volví arena blanca.
Vuela con él desde mi cuerpo.
II
Si mi ombligo no fuera un pozo
entonces en mi vagina te diera
gota a gota
el jugo de luna plateada
que nace y se duerme conmigo
esperando por ti
una caricia de oyamel
y un abrazo de secuoya.
Flamboyante,
soy aún una niña
en materia de ternura y viento.
III
Sobre mi pelo llevo inscrito
tu tipo de sangre y semen
por si algún día mi piel la olvidara el mundo
supieran, al hallarme
que no le pertenecí más
desde el momento en que mi alma
embriagada de ti
embriagante para ti
te perteneció en pleno sol
y con el desierto muerto.
IV
Tengo teorías nuevas
para los oasís.
Los que creen en el espejismo
creen en su propia ilusión débil.
Yo que creo en este amor
miro el paraíso
cada vez que tú caminas conmigo
y ríes como tu madre y yo
lo amamos.
Toma mi whisky
lo escarpé de mi deseo
y lo volví arena blanca.
Vuela con él desde mi cuerpo.
II
Si mi ombligo no fuera un pozo
entonces en mi vagina te diera
gota a gota
el jugo de luna plateada
que nace y se duerme conmigo
esperando por ti
una caricia de oyamel
y un abrazo de secuoya.
Flamboyante,
soy aún una niña
en materia de ternura y viento.
III
Sobre mi pelo llevo inscrito
tu tipo de sangre y semen
por si algún día mi piel la olvidara el mundo
supieran, al hallarme
que no le pertenecí más
desde el momento en que mi alma
embriagada de ti
embriagante para ti
te perteneció en pleno sol
y con el desierto muerto.
IV
Tengo teorías nuevas
para los oasís.
Los que creen en el espejismo
creen en su propia ilusión débil.
Yo que creo en este amor
miro el paraíso
cada vez que tú caminas conmigo
y ríes como tu madre y yo
lo amamos.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Vente,Venecia,
venís de siempre
con tu llave puerta
y las volutas de oro
en tus faldas de agua turbia.
Estoy en la esquina del viento
y no espero mirarte
sino entrar en tus ojos
cuando haya amado
los ojos profundos de mi amado.
Ven, corazón acuoso,
que hoy de trenes y fábricas
mi tiara está repleta.
Quiero abrirme como lo haces tú
cuando llega la tardía primavera,
quiero iluminarme para envolverlo a él
que es a veces
mitad niño y mitad capricho.
Vente, Venecia,
sin nosotros eres nada,
nunca un fuego de dos bocas en una,
nunca este grito de bruja y fiera
cada vez que sus labios me braman.
Venus de siempre
aniquila el tiempo.
Ven y te muestro
los mapas de mi corazón
para dar cada noche
con mi hombre.
venís de siempre
con tu llave puerta
y las volutas de oro
en tus faldas de agua turbia.
Estoy en la esquina del viento
y no espero mirarte
sino entrar en tus ojos
cuando haya amado
los ojos profundos de mi amado.
Ven, corazón acuoso,
que hoy de trenes y fábricas
mi tiara está repleta.
Quiero abrirme como lo haces tú
cuando llega la tardía primavera,
quiero iluminarme para envolverlo a él
que es a veces
mitad niño y mitad capricho.
Vente, Venecia,
sin nosotros eres nada,
nunca un fuego de dos bocas en una,
nunca este grito de bruja y fiera
cada vez que sus labios me braman.
Venus de siempre
aniquila el tiempo.
Ven y te muestro
los mapas de mi corazón
para dar cada noche
con mi hombre.
Es tu calor
una cajita de niño endiablado
a la hora de permanecer desnudo
sobre las estrellas
la que extraño y me extraña
a la hora de dormir
y por eso es que andamos cansados
como con ganas de un puente
o de una casa a la mitad del camino
donde el deseo haga guardia
y la tristeza se vaya a repartir
pelotas rojas por la tarde.
Es tu calor
lo que me pone a decirte
que a las seis te haré el amor
y después poesía.
una cajita de niño endiablado
a la hora de permanecer desnudo
sobre las estrellas
la que extraño y me extraña
a la hora de dormir
y por eso es que andamos cansados
como con ganas de un puente
o de una casa a la mitad del camino
donde el deseo haga guardia
y la tristeza se vaya a repartir
pelotas rojas por la tarde.
Es tu calor
lo que me pone a decirte
que a las seis te haré el amor
y después poesía.
Septiembre 1
Porque llevamos tatuado
a la zarza emplumada
dentro del gran ojo del mundo
y nacimos dioses
antes de darnos la cara.
Porque tu vida sin la mía
es una máscara
y existo más al ras del suelo
cuando mi piel te canta.
Porque la fortuna es
un beso entregado al aire
y saberlo de vuelta
cargado de ti o de mí,
o de ambos, ensalivados y en marrones
sándalos aterciopelados
atropellados a punto de cielo magenta.
Porque el verano fue nuestro
y seguimos caminando por el oro,
feliz septiembre, amor,
Andrómeda nos espera.
a la zarza emplumada
dentro del gran ojo del mundo
y nacimos dioses
antes de darnos la cara.
Porque tu vida sin la mía
es una máscara
y existo más al ras del suelo
cuando mi piel te canta.
Porque la fortuna es
un beso entregado al aire
y saberlo de vuelta
cargado de ti o de mí,
o de ambos, ensalivados y en marrones
sándalos aterciopelados
atropellados a punto de cielo magenta.
Porque el verano fue nuestro
y seguimos caminando por el oro,
feliz septiembre, amor,
Andrómeda nos espera.
sábado, 30 de agosto de 2014
Oda a mi Amor en Agosto
Óyeme vivir, Emperador
Rey y Dios
que a veces simulas
un lejano placer escondido
en tu oído medio.
Óyeme latir tu cielo, Señor
alrededor de tu cuerpo voy
como ungido por miel de ángel.
Óyeme danzar por ti,
héroe discreto,
y verás las zarzas que he sembrado
para ti
cuando en el verano
dejabas tu muda flor
reposando en mi puerta.
Óyeme escribirte la vida, Amor
y canta conmigo
noche y día
la melodía suprema
por la que una estrella somos
y en la frontera de dios y el mundo
vivimos.
Rey y Dios
que a veces simulas
un lejano placer escondido
en tu oído medio.
Óyeme latir tu cielo, Señor
alrededor de tu cuerpo voy
como ungido por miel de ángel.
Óyeme danzar por ti,
héroe discreto,
y verás las zarzas que he sembrado
para ti
cuando en el verano
dejabas tu muda flor
reposando en mi puerta.
Óyeme escribirte la vida, Amor
y canta conmigo
noche y día
la melodía suprema
por la que una estrella somos
y en la frontera de dios y el mundo
vivimos.
Recorriendo un camino de magma
a veces así llegas a mí
y la luna que todo lo mueve
mi sangre ventral
tu semen abriendo mis vértebras
una escalera roja
para amar o arañar
para gritar convencidos
de que no hay otra oportunidad
salvo la vida
para ser saliva y sudor.
A veces ardes tanto
que te preferiría a ratos
suave como hijo de higuera
y ciprés.
Llenando de brisa mi melancolía
porque sabes que de ahí provengo
y es a la paz de tu cuerpo
adonde puse yo mi casa.
Pero te siento y te creo y te quiero
asido a mí como un volcán
sin noción de la frontera
ese hilo azul que divide la tierra del cielo
para seguir haciéndolos uno mismo.
Abro entonces mi herida de luna nueva
y te doy lo inasible para tu país de hombre
y de héroe y de hijo.
Me fundo contigo
y fundo contigo las estrellas.
viernes, 29 de agosto de 2014
Te amo
cuando las plantas
regalan Andrómedas
y se posan bajo tus pies
o entre el asfalto.
Te amo
cuando dan las seis
y el tren me pasa
por encima del silencio
llevándose mi beso
hasta tu puerta poesía.
Te amo
cuando las teorías se caen
y otros las levantan con risas.
Te amo
cuando las horas pasan sin ti
y yo creo firmemente
en el pulso de tu propio cielo
abriéndote a mí
como río caudaloso
de nubes blancas y morenas.
Te amo
cuando despierto y tengo 22
y al día siguiente me veo de 70.
Siempre amé tu alma
siempre amaré tu alma.
cuando las plantas
regalan Andrómedas
y se posan bajo tus pies
o entre el asfalto.
Te amo
cuando dan las seis
y el tren me pasa
por encima del silencio
llevándose mi beso
hasta tu puerta poesía.
Te amo
cuando las teorías se caen
y otros las levantan con risas.
Te amo
cuando las horas pasan sin ti
y yo creo firmemente
en el pulso de tu propio cielo
abriéndote a mí
como río caudaloso
de nubes blancas y morenas.
Te amo
cuando despierto y tengo 22
y al día siguiente me veo de 70.
Siempre amé tu alma
siempre amaré tu alma.
Eterna luminix
De terso aire está clavado
mi deseo sobre tu cuello.
Ahora que viajo a contraluz
por tu cabello que es plata
y oxímoron,
Ahora, que no puedo establecer
el nunca porque vivo
en tu peso seminal de siempre,
Ahora, que en mis rodillas penden
más de doscientos hilos de tu savia,
tu cortina de tres soles y tintas.
De prado sembrado suavecito
bajo tus plantas
estoy amamantando tu estrella.
Fijada estoy como en un día
que nunca muere y vuelve
vuelve como malva y pezón
en el ojo alcalino de tu cuerpo.
Ya bien tersa me tienes
me das y no me arrebatas
me quitas y combates
por pura razón de amor
que es lo mismo
que enunciar al paraíso
desde su palabra no nacida.
mi deseo sobre tu cuello.
Ahora que viajo a contraluz
por tu cabello que es plata
y oxímoron,
Ahora, que no puedo establecer
el nunca porque vivo
en tu peso seminal de siempre,
Ahora, que en mis rodillas penden
más de doscientos hilos de tu savia,
tu cortina de tres soles y tintas.
De prado sembrado suavecito
bajo tus plantas
estoy amamantando tu estrella.
Fijada estoy como en un día
que nunca muere y vuelve
vuelve como malva y pezón
en el ojo alcalino de tu cuerpo.
Ya bien tersa me tienes
me das y no me arrebatas
me quitas y combates
por pura razón de amor
que es lo mismo
que enunciar al paraíso
desde su palabra no nacida.
jueves, 28 de agosto de 2014
Vayamos a ver
la historia del futuro
su textura turgente
en un mar de papeles
por corregir y editar
el rastro de dios
bailando disco
sobre las dos de la tarde
justo cuando tienes hambre
y yo sigo leyendo
el anverso de cada hora escrita.
Vayamos a reflexionar
sobre la historia del futuro
habría que hacerla
más filosófica poesía
que varianza
más mudanza con destino a Nausicaa
que deconstrucción de sus placeres.
Quiero ver cómo deslumbra
nuestro templo de amor
apenas tu dedo en mi pezón
o en las estrellas de noviembre.
Vayamos a ver este amor
en pantalla del futuro
y te aseguro que perderás el llanto
dentro de mis felices lágrimas:
te habré de amar tanto
de explorarte tanto
de esperarte tanto
que te juro la voz de tu alma
se fusionaría a mi canción de siempre.
Esperemos la llegada de Andrómeda
bajo las campanas de aire
su cristalino anclaje de canción
para nosotros, los niños
que amamos la sopa y las cactáceas.
Esperemos a la catarina de pétalo dulce
a la luciérnaga de sable de cactus
para tallar de rojo y de espada
la incongruencia del suelo inventado
sin siquiera conocer de nuestro secreto país.
Esperemos el nacimiento de Andrómeda
con el té de adorar de mi treintena
y dos o tres rayitos de sol
a modo de mermelada.
Tú serías el brazo para comerla
yo sería el azúcar para tu agua hervida.
Toc, toc
o plin o bom
o tal vez la octava sin escribir
del músico divino tras los cardos.
Ella es Andrómeda y es la conciencia
de que la vida llegó
y luego dices que nos engalana
para que yo te mire con amor de niña
sabiendo que eres mi universo.
bajo las campanas de aire
su cristalino anclaje de canción
para nosotros, los niños
que amamos la sopa y las cactáceas.
Esperemos a la catarina de pétalo dulce
a la luciérnaga de sable de cactus
para tallar de rojo y de espada
la incongruencia del suelo inventado
sin siquiera conocer de nuestro secreto país.
Esperemos el nacimiento de Andrómeda
con el té de adorar de mi treintena
y dos o tres rayitos de sol
a modo de mermelada.
Tú serías el brazo para comerla
yo sería el azúcar para tu agua hervida.
Toc, toc
o plin o bom
o tal vez la octava sin escribir
del músico divino tras los cardos.
Ella es Andrómeda y es la conciencia
de que la vida llegó
y luego dices que nos engalana
para que yo te mire con amor de niña
sabiendo que eres mi universo.
Ese otro sentido del cielo
el crujir del mundo
bajo la aspereza de la lluvia
su tornasolado fuego
que brinca y forma países
listos para ser lamidos
de amor dulzura.
Te regalo las letras nuevas
del alfabeto de las flores
su sentido abierto
a la deidad vuelta flor,
su tiempo, sus ganas
su perfume formando palabras
en la poética dormida
bajo la lengua real
de griegos y orientales.
Te regalo los nimbos y los cirros
su sentido de purificación
sobre las mismísimas aguas negras
su color liberado de nombres
a la entrega de tu piel
marchando sobre nuevas tierras.
Ese otro sentido de lo bello
su lugar de origen albergado
en la profundidad de la herida
la muerte y su sagrario,
ese otro sentido de la risa
su matriz refulgiendo
sobre los pétalos de Buda
o Jesucristo
Kutumi o la Nada Blanca,
Te regalo mis dedos
por si hubiera otra poesía.
Toda te hablaría de mi amor por ti
porque es por él
que yo vengo a darte
el otro sentido de mí misma.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Voy a crear un alfabeto
con la ayuda de tus besos
y tus abrazos matinales.
Le pondré letras a tu sonrisa
y a tu cuerpo serpenteante
le daré un fonema sagrado.
Hoy demostraremos al mundo
que si escribimos
es por puro acto simbólico.
Al amarnos una mano nos eleva
somos los mismos
somos los primeros
los del origen de aguas blandas
dulcísimas
poblando la tierra.
Voy a decirte que te amo
con la lengua untada de noche,
voy a decirte que te amo
con la nube cautiva entre tus canas,
voy a decirte que te amo
con el sable de tu sol entre mis piernas
voy a decirte que te amo
con este árbol de la vida
besando a tu árbol
en cada raíz, en cada rama.
La bondad de las luces
emanando de tu cuerpo,
rostro de corazón de nuez
eligiendo las mejores flores
para que repose mi cuerpo.
Tu fuerza exacta
en cada diente y uña
un arco camino al cielo
en mi dermis instala
llegaste, templo de oro
con la noche blanca
llegaste, dorado credo
con la pura mañana.
Ya el brío del fuego
en cada ojo se repite
por nuestros labios.
La casa se perfuma en su suelo,
su puerta abierta
abraza los anhelos.
Veinte aves blancas
en tornasolado vuelo
por el amarillo cielo
que pegado a la flor multiplicada
está
como la realidad de tus besos.
emanando de tu cuerpo,
rostro de corazón de nuez
eligiendo las mejores flores
para que repose mi cuerpo.
Tu fuerza exacta
en cada diente y uña
un arco camino al cielo
en mi dermis instala
llegaste, templo de oro
con la noche blanca
llegaste, dorado credo
con la pura mañana.
Ya el brío del fuego
en cada ojo se repite
por nuestros labios.
La casa se perfuma en su suelo,
su puerta abierta
abraza los anhelos.
Veinte aves blancas
en tornasolado vuelo
por el amarillo cielo
que pegado a la flor multiplicada
está
como la realidad de tus besos.
miércoles, 13 de agosto de 2014
Nubes
Hoy no vengo a hablarte
de los rincones de la piel
acordados para ser tuyos y míos.
Hoy vengo a hablarte del verano
de la flor que responde
al inmenso grito del estío.
Sobre las nubes vamos, alma mía,
y te pregunto los ojos en monosílabos
y tú me respondes uno o dos dientes
antes de tocarme.
Habrá o no frontera para ellos
no lo sabemos,
te lo digo con el destello del sol
sobre la carne firme.
Habrá oportunidad para los hombres
de crear algo mitad heliotropo
mitad perfume de sándalo,
no lo creo.
Dices con tus yemas untadas en fuego,
dices con la lágrima de niño travieso
y el hambre pantera de tu cielo.
Hoy vengo a decirte que el día es nuestro
siempre que al día
no le pongamos nombre ni hora.
de los rincones de la piel
acordados para ser tuyos y míos.
Hoy vengo a hablarte del verano
de la flor que responde
al inmenso grito del estío.
Sobre las nubes vamos, alma mía,
y te pregunto los ojos en monosílabos
y tú me respondes uno o dos dientes
antes de tocarme.
Habrá o no frontera para ellos
no lo sabemos,
te lo digo con el destello del sol
sobre la carne firme.
Habrá oportunidad para los hombres
de crear algo mitad heliotropo
mitad perfume de sándalo,
no lo creo.
Dices con tus yemas untadas en fuego,
dices con la lágrima de niño travieso
y el hambre pantera de tu cielo.
Hoy vengo a decirte que el día es nuestro
siempre que al día
no le pongamos nombre ni hora.
miércoles, 6 de agosto de 2014
Ocho
De tiempo en tiempo, de loto en loto
las ranitas del parque
omitiendo nuestro delirio
y las astromelias de tu cuerpo
mirándonos caer
de tiempo en tiempo, de gota en gota
por la palabra éxtasis
después del amor.
De tanto en tanto, de ojo en ojo
te exijo un universo total y mío
de tu sexo en mi sexo, de tu corazón en mi corazón
porque he de ser tuya
de mi amor en tu amor, de década en década
antes y después de acostumbrarme a la tierra
yo te amaba desnuda de todo nombre
de tiempo en sexo
de herida en silencio
de explosión en regalo.
De dedo en dedo, amor,
mi saliva amorosa te va ungiendo
de toro en alivio, de embestida en celo
de papel en seda
y de atardecer en ternura.
Ocho meses son la medida justa
igual que el siete y el décimo eterno
para decirte que te amo, Ramón,
absolutamente entero
y en todos los intervalos posibles.
las ranitas del parque
omitiendo nuestro delirio
y las astromelias de tu cuerpo
mirándonos caer
de tiempo en tiempo, de gota en gota
por la palabra éxtasis
después del amor.
De tanto en tanto, de ojo en ojo
te exijo un universo total y mío
de tu sexo en mi sexo, de tu corazón en mi corazón
porque he de ser tuya
de mi amor en tu amor, de década en década
antes y después de acostumbrarme a la tierra
yo te amaba desnuda de todo nombre
de tiempo en sexo
de herida en silencio
de explosión en regalo.
De dedo en dedo, amor,
mi saliva amorosa te va ungiendo
de toro en alivio, de embestida en celo
de papel en seda
y de atardecer en ternura.
Ocho meses son la medida justa
igual que el siete y el décimo eterno
para decirte que te amo, Ramón,
absolutamente entero
y en todos los intervalos posibles.
Para Ramón Córdoba Alcaraz,
por hacerme tan feliz en mi número favorito:
el ocho.
martes, 5 de agosto de 2014
No interrumpo el esquerzo
diáfana alegría del zorzal
entregado al canto de mi garganta.
Óyeme gorgear
pasea mi cuerpo húmedo bajo tu axila.
Hay días, vida mía, hay ramas
de caliente sol y un bramido vacuno
cuasi galáctico
barriendo las funestas teorías
que si hay que sufrir para tener
pero éste se detiene cuándo.
Hay vías, alma mía, hay llamas
de estrellada falda y un lunar entre los senos.
Hay ofrenda de tus dos templos
donde el pi toma lógica
y el placer se repite como presagio
a la fecundidad de tu estirpe.
Por eso te pido que me oigas gorgear
como quien nunca ha sabido de algo
llamado amante lluvia.
Por eso es que te canto entre los ladrillos
y la espuma y tu espuma
y las orejas de dios y sus dientes.
diáfana alegría del zorzal
entregado al canto de mi garganta.
Óyeme gorgear
pasea mi cuerpo húmedo bajo tu axila.
Hay días, vida mía, hay ramas
de caliente sol y un bramido vacuno
cuasi galáctico
barriendo las funestas teorías
que si hay que sufrir para tener
pero éste se detiene cuándo.
Hay vías, alma mía, hay llamas
de estrellada falda y un lunar entre los senos.
Hay ofrenda de tus dos templos
donde el pi toma lógica
y el placer se repite como presagio
a la fecundidad de tu estirpe.
Por eso te pido que me oigas gorgear
como quien nunca ha sabido de algo
llamado amante lluvia.
Por eso es que te canto entre los ladrillos
y la espuma y tu espuma
y las orejas de dios y sus dientes.
domingo, 3 de agosto de 2014
Regis lunae
Vimos la luna aparecer
montada en la silla regia,
su cuerpo húmedo y plateado
como tu pelo escurriéndome sal
pues a mi luna ya tenías montada.
Entonces los pétalos del norte
brotaron como peces en nuevo Mar.
Entonces la lluvia de tus besos
anunciando un diluvio para mi vientre.
Nos asumimos como seres felices
y sumidos el uno en el otro
llamamos a Dios
pero él ya estaba en la habitación
abrazándonos con una llama
de amor que humedece al suelo.
Vimos la luna en nuestros cuerpos:
no dimos un nombre ni nos preguntamos
si serían felices los solitarios marinos.
Nos abrimos al mundo
y julio renació entre la risa.
montada en la silla regia,
su cuerpo húmedo y plateado
como tu pelo escurriéndome sal
pues a mi luna ya tenías montada.
Entonces los pétalos del norte
brotaron como peces en nuevo Mar.
Entonces la lluvia de tus besos
anunciando un diluvio para mi vientre.
Nos asumimos como seres felices
y sumidos el uno en el otro
llamamos a Dios
pero él ya estaba en la habitación
abrazándonos con una llama
de amor que humedece al suelo.
Vimos la luna en nuestros cuerpos:
no dimos un nombre ni nos preguntamos
si serían felices los solitarios marinos.
Nos abrimos al mundo
y julio renació entre la risa.
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