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miércoles, 21 de abril de 2010

Sí, sí y sí.

Te afirmo con el sonido de la flauta dulce
y con el coro de ángeles que le abre fuegos
a esta bóveda añil
sólo para tus labios de oro.

Yo nací para entenderte:
todos los días hallo luces
para dibujar tu silueta.

Eres parte de mi vida e inundas mi corazón.

domingo, 11 de abril de 2010

Mujer torbellino

Habrá devaluación de mis palabras
en tu pecho, en mente, en tu vida
excepto una:
yo te amo
y no hay nada que pueda hacer el mundo
contra mí
o yo contra el mundo
para cambiar el sentido, las formas,
el tacto, las sombras, la luz,
las flores, las aves, las mariposas,
el dolor, la esperanza, la tristeza y la alegría
de amarte como jamás había podido amar
a alguien en la vida.

Si tú te vas
mi corazón igual seguirá contigo.

A pesar de mis achaques,
de tus no tragedias y de mis palabras mal elegidas,
a pesar de toda la violencia
que parece que brota cuando nos vemos
letra a letra
de toda la agresión que me pone el ojo hinchado
de tanta agua salada.

Te amo,
como lo más sencillo que hay
como la vida que vivo en este lugar
como lo que soy y no puedo cambiar.

Guerrera de pies de plomo
extática valentía que llora por las noches.

Fuiste, eres y serás
el hombre perfecto para darle
lo poco bueno que he creado en esta vida.

Palabra de mujer torbellino.

jueves, 4 de marzo de 2010

Estas letras

Esparce estas letras
alarga los caminos de sol con ellas.
Yo achicaré el planeta.
Te daré en él
todos los latidos del mundo.

No hay más vida
que la que tú irradias:
Tic-Tac es un estorbo.
Son tus manos, tu densa pluma
lo que dicta el verdadero tiempo.

Y los relámpagos de tu-no-memoria
esos ahora ceñirán a la tristeza.
Míralos abordando
los aviones que ya no volarás más.
Toma del viento
su regalo del blanco sobre lo oscuro.

Vuelve tu cara
al mundo que por ti
gira completo.
Comprende la fuerza
de tu voz en el universo.

Esparce estas letras
envuelve con ellas
el escudo perfecto
construye un arco en tu faz:
quiero verte siempre sonriendo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Agreste mujer

Soy la agreste mujer
de la tierra infecunda
en apariencia
mientras tú no estés aquí
para tomarme de la mano
para encajarme tus uñas y dientes
en la espalda
para marcarme con tu huella agridulce
la carne, el alma y el nombre.

No estoy interesada
en desnudar mi fragilidad ante el mundo
llorar como la Magdalena escondida
detrás de mi apócope
contar relámpagos hasta dirimir las mazorcas
sin cosechar en esta tierra baldía
sin Elliot y sin rey (tú).

Me conformo con que sepas
que muy adentro hay un fuego de tristeza
que me quema
y estoy sufriendo
y muero de a poquito
y no intento ver nada que refleje
mi dura mirada,
escudera de las lloronas de clóset
como yo.

Soy la agreste mujer
de la tierra infecunda
en apariencia.
Deberías aprender a leer
mi corazón y mis labios,
hombre de mi amor.

domingo, 14 de febrero de 2010

Eres importante en este mundo

Eres importante en este mundo
y en el mundo de mi caos interno
quizá para que le aumentes las revoluciones
a su centrifugadora
o tal vez para girar dentro de su centro
sin padecer vértigo.

Mi historia estelar
se alimenta de tus gestos involuntarios.
Como cuando, por ejemplo,
le da un portazo a mi transparente corazón
(sobre todo en los días
cuando te da por no mirar al cielo);

O cuando me haces sentirme llamada
por ti, por tu cuerpo,
por tu vibra, por tu sangre,
por todo lo que hay de ti

y yo sucumbo y te respondo
y brota la telepatía de mí hacia tu nuca
convenientemente en la madrugada
-y si puedo, a otras horas,
la cosa es reponder a tu señal de onda corta-
escribirte, escribrirte tanto
hasta que concilies el sueño.

Hasta que te creas que en verdad
estoy contigo -aún sin tocar mi cuerpo-
y que todo estará bien porque yo lo he dicho
-aún sin ser dios-.

También los hay, días en que te gusta
dejarme pasar
sabiendo que volverás de rato
para despertarme en medio de la noche húmeda
robarte lo único que es enteramente mío
e inspirarme la veintena de poemas
que te escribo por telepatía
mientras imagino -o supongo- que recibes
por tu ojo y tu brazo izquierdos.

Eres infaltable en este mundo
y en el mundo de mi caos interno
por las cosas que ya te he dicho
y por otras que me callo para no perderlas nunca
ni siquiera entre tus ojos:

Son signos y señales y símbolos que nos regalamos
-lo neguemos o no-
el uno al otro a campo sideral abierto...

Y aún más importante que todo esto
es el te amo de todos mis días:
sin ti, el absurdo ya me habría tomado por esclava
y la nada reinaría en mi reino rojo azul.

Eres insustituible en este mundo,
hombre extraño, regalo de cuando estaba de buenas
un buen día nuestro extraño dios.

Contigo todo, amor,
por ti, la vida misma y la siguiente,
corazón.

martes, 26 de enero de 2010

Duda (reencarnación)

De volver a nacer,

volvería a hacer el ridículo
si coincidieran mis ojos
con tu carne, tu aroma y tu cabello.

De todo lo demás, lo pongo en duda.

Prometo sonreír

Prometo sonreír
y no por mí ni por ti,
sino por la magia que me envuelve
y gira
para dar gracias a lo que hay después de conocerte.

Prometo sonreír
a pesar de lo que hay dentro de mí:
soy temblor,
he sido temblor entre tus pupilas y tus seis abrazos;
y soy el escombro que queda,
basurita llena de partículas de luz,
cuando reparo en tu larga ausencia
que me provoca amarte otro poquito más

y nunca lo suficiente como para llenar mi planeta entero
de tu nombre.

Prometo sonreír,
esta mañana y las que sobrevengan
para ser una puerta y ser faro y ser todo
por si un día
quieres en mí entrar.

viernes, 22 de enero de 2010

Hubo nubes

Hubo nubes
sensuales
esta mañana:
los primeros naranjas y toronjiles
de enero
se desnudaron frente a mi miopía en stand by.

Hubo demasiado derroche de lava celeste.
Abrí mis manos y derramé mi nombre adrede
ordené que en ese mar de aire
navegara tu nombre
para que al reconocerte el viento
abrazara tu cuerpo.

Giré la cabeza:
había demasiados labios que no eran los tuyos,
demasiadas manos sin ansiedad.

Cerré los ojos,
grité tu nombre hacia mis entrañas;
reapareciste como cada día lo haces
desde que te conozco.

Flores Helicoidales

Hay demasiadas flores helicoidales
alabanzas de estrellas a mundos tiernos y alternos.
Yo he vivido su lluvia.

También he sentido mis caderas abriéndose
a tu respiración
y el largo hilo de luz plateada
narradora de los cuentos escondidos
en cada línea de nuestras palmas.

Alargo el beso más mío,
te entrego el más allá del paso entre la mancha difusa y el pensamiento,
te entrego algo más que mi ser.

Y por eso,

Hay demasiadas flores helicoidales
alabanzas de estrellas a mundos tiernos y alternos:
todas giran, todas deslizan sus rituales por el Universo:

Saben que en este momento,

Yo ofréndote mi corazón.

miércoles, 20 de enero de 2010

Que me disculpen

Quiero estropear lo estropeado
o estropear hasta volver perfecta la situación.
Pasa que no tengo fuerza para unir cabeza y corazón
pasa que estoy así porque tú y ya.

Que me disculpen los dioses,
que me perdone tu aroma.

El asunto está así
y tampoco es secreto de Estado.

Ya quisieran los Estados
parir amor como yo lo hago a diario.

No temeré

No temeré por el sentido de la palabra
en tanto su esencia no escape de mi boca
y sus formas se queden en mi cuerpo.

No temeré por el sentido de la frase
en tanto su aroma se impregne con mi aliento
y sus reglas no sirvan para guía de las ortodoxas
palomas todas, para ave sólo unas cuantas.

No temeré por el sentido del idioma
en tanto abrace el microcosmos, el macrocosmos
y el microondas de la vida presencial
calor humano erguido en enredadera de asfalto
y palmera desértica,
manto de nieve en las afueras,

lluvia de besos para dormir para siempre
con la sonrisa de la paz de frente a barbilla
y de oreja a oreja.

Imecas (creo en ti, dios)

Creo en ti, dios,
porque me has dado
un par de ojos para mirar lo que siempre soñé ver
y aún lo sueño.

Se llama como lo nombro
y es mi todo sideral
a pesar de sus defectos
(o quizás por eso).

Creo en tu existencia, dios,
porque la he tocado
en ese ángel de piel áurea y horarios dispares
como esta vigilante de estrellas que ahora te escribe
un saludo para quemarlo con el calor del sol.

Derrito mis palabras en su alma.
Quieras tú que al amanecer le lluevan
estas piritas de besos y no imecas de enorme ciudad.

Ultradecibeles

Fija tus pequeños y universales ojos
en lo negro de este cielo:
figúrate que yo ya he estado en ese lugar
bajé por ti para tocar tus dedos de poeta y músico
libertador callado de rabieta incrustada
en el mar que no es
porque es algo más que agua en mi latido.

Esencia le decían los antiguos.
Razón de escribir de madrugada
le llamo yo.

Conspiré con todas las galaxias
para hacerte mi hombre,
caballero azul plata
que se une a mis pétalos de loto salvaje
y enfurecido de cierta ternura
irrepetible en esta vida.

Ahora todo el firmamento canta canciones en ultradecibeles
y son tuyas.

martes, 19 de enero de 2010

Total como la música

Eres total como la música:
te enciendes, reverberas,
vibras otros confines sagrados,
te callas y te liberas,
abres paso a otras imágenes etéreas,
acompasas, te estancas, después te aligeras,
y finalmente explotas en armonías
que graban y tatúan y envician de a poquito
a este melómano corazón.

No es un honor

No es un honor para mí
tomar conciencia de la combinación que hay entre mis ojos
y el horizonte a través del cual Horus se abre paso cada día
pegada siempre de tu nombre,

asida siempre de los desiertos existentes
en los caminitos de tus manos
de las cuales imagino que antes de nacer
y puesto que nací después de tí
pude caminar y enamorarme de tu esencia.

No, no es un honor.
Es una función de primigenia vida
es el viento divino del día
el tic-tac que reconozco
me hace falta para vivir una y otra y otra vez.

lunes, 18 de enero de 2010

Quiero

Quiero mantener la atención de estos días de juventud
para guardarlos con esmero y mucho antes
de la puesta de la sol-edad.

Es cierto.

Pero no es verdad que la obsesión por jugarle una cascarita a Cronos
sea el motivo de mi oficio de veladora de estrellas.

Mi motivo tiene un nombre
y apunta a los cuatro puntos cardinales.

Es la bendición del día
y la canción acompasada del viento nocturno.

Es la guerra por la paz
y la paz de mi cama tibia;
promesa de realidad alterna
en tanto no me falte la creencia de la consciencia multiplicada
y me reciba entre sus brazos de remador de aguas turbias y dulces
para jamás volver a sentir que tiemblo
bajo el cielo cuando es rojo
y ante la manada humana que camina hacia mí
pero no conmigo.

Quiero mantener la atención de estos días de juventud muy adentro

Escarbo

Escarbo con las manos
la parcela de barro de mis días previos;
sé que mi raíz nunca estuvo ahí.

Pongo flores al vacío,
regalo estrellas a mi dador de sentido.

Vuelvo a nacer cada día
sólo para venerar la coincidencia cuántica
y las nubes y los pájaros artificiales
extraídos de una neurona de dios.

domingo, 17 de enero de 2010

Agradezco

Agradezco a tu luz cada día que miro con ojos miopes
el que yo pueda recorrer el mundo
con tu nombre en mi brazo izquierdo
y tu sonrisa desértica en la palma de mi mano.

Tiempo real

Subo al despertador de chip de celular morado a las siete de la mañana:
es sábado, los delitos de lesa humanidad
también sobrevienen con los inventos japoneses;

Pero ese chip que es riñón y es cerebro y está
pegado a nuestros cuerpos,
jamás sabrá lo que es entregar el alma y los besos
en tiempo real y en este intento de poema.

Ahora,
dormiré hasta quedarme despierta.

sábado, 16 de enero de 2010

Lunar rojo del tablero

Encriptaré este caminito de savia con carta-corazón dentro
que me corre por los parénquimes
de mis hojas muertas
y las nacituras.

Demostraré que el silencio es el mejor aliado
para soledades de amor y sin fin como la mía
apostaré mi voz nasal y mis labios partidos
al status quo de mi corazón.

Ensartaré la aguja de la persistencia de tu imagen en mi crónica azul
justo al centro del lunar rojo del tablero:
correrá lava y amor al instante,
lavaré con sus químicos tu rostro
y lo pondré en mi altar sereno de medio día adormilada.

Estropearé la imaginación y los mundos paralelos
me quedaré esperando por un guiño
a la hora de comer vida en el día y por la madrugada...