martes, 7 de octubre de 2008

Canción para un ser especial

Qué lindo
es tocar tu carne
mirar tus ojos
y apagar la luz
para seguirte escuchando
tú a un lado mío
haces que me despoje la cruz
que los humanos acarreamos
desde antes de nacidos:
contigo me vuelvo diosa
de ti aprendo a venerar tu luz.

Qué lindo
es sentir tus manos
entender tus palabras
bailar con tu silencio
y hacerme de cada canción
que mi alma inventa cuando te beso
el manto con el que abrigo nuestras pieles
el manto que arropa nuestro andar.

Qué lindo
es vivir un momento que se vuelve eterno contigo
una nada galáctica
un espasmo sideral
en el que los dioses me miman
cantando versos que se vuelven escritos
sentencias por las cuales
mi lumbre se vuelve estrella
y tu estrella me lanza a un más allá

Donde los prejuicios se terminan
donde las tristezas no llegan
donde la fe se renueva
en la idea de poder encontrar
un sentido a esta vida absurda
que es toda una coherencia
si tus manos tocan las mías
si tu luz se fusiona con mi cantar.

1 comentario:

sarah dijo...

todo eso que dices es verdad y lo comprendemos cuando miramos a laguien que tiene los ojos iguales a todo el mundo pero para nosotros son únicos y brillan con una luz diferente.
abrazos
gracias por el bonito comentario sobre las hadas que te ha inspirado nuestro texto, según uno de nuestros cuentos, todos los niños del mundo tiene al menos un Hada para ellos solos, así que se necesitarán tantas como sugieren tus palabras.