Un vals con rana de la noche crujiente y sax de Coltrane,
un martini a la Thelonious Monk
('round de midnight, dice y suena).
como en combo,
a domicilio
-desde tu casa hasta la mía-.
Alrededor de la medianoche, luz de luna,
me derrito frente al televisor
cuando le disparan a RFK
y la dulce chica mimetiza su rabia con la sangre de su hombre:
volteo. Oh, tu mano es tan suave,
la palabra ternura se inventó para las noches más azules
-y para los reclinables de piel cuando hace demasiado calor-
a la hora justa en que tu mano ausente me cruje la bolsa de papel donde anoto
la vida que desde hace algunos tú me conmueve
muy adentro, muy adentro
y me invita a bailar:
Con tu mano ausente en mi espalda izquierda
recuerdo que mi vida nació para decir que te quiero
aunque no sepa tu sopa favorita
o el color de la habitación perfecta para guardar tus disfraces;
con tu mano inquieta, vibrante,
sacas el Mi sostenido de mi sujetador emancipado
bajo la lluvia de las estrellas que solo brillan por mí ('round the midnight);
con tu mano a la distancia
yo juro que el polvo es una llama
y el desierto es en realidad el paraíso de este mundo.
Con tu mano de profeta
yo agudizo mis futuras canas
y digo que no es posible la elegía
entre tanta oda nacida
en la resurrección del verano.
Es lindo poder bailar juntos ('round the midnight),
signos y palabras enteras caen como oxidadas tuercas:
tú eres la lengua que me quiebra el tiempo,
yo soy la saliva que cura tu costado al anochecer.
sábado, 30 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
VELVETINE LLEGA A LOS DECIBELES DE RADIO ETIOPÍA DE RADIOUNAM
¡¡¡Estoy Feliz porque mis poemas saldrán el 22 de agosto en Radio Etiopía, programa semanal de Guillermo Henry transmitido los lunes a las 23:00 hrs. en RadioUNAM!!! Gracias, Guillermo. Gracias, LUZ.
La liga para escucharlo vía Internet es:http://www.radiounam.unam.mx/site/
De cualquier manera, estaremos enlazando en días previos la estación, para que puedan acompañarnos.
La mano de miel
Pon la mano en el pozo de miel debajo de tu pecho,
niña,
mujer crucificada,
silenciada,
forzada,
olvidada,
atormentada,
desplazada,
a plazos comerciales mutilada.
Siente esto mil veces, reina de los mares y los tiempos,
siente esto en el agua que brota de tu fuente individual:
el dolor ha desaparecido.
Se ha ido.
Los cardos huyeron por otros caminos,
son lenguas de azúcar y flores
aquello que tu silueta perfuman.
Levántate y exige otro espejo:
la ilusión de la destrucción es tela ya quemada.
Envuélvete en la pureza de tu nombre:
la purificación existe en ti y en tu sexo.
Y porque eres grande,
canta.
Y porque eres polícroma,
brilla.
Y porque eres melodía,
abraza a otros con tu luz.
Los días de la otra guerra se han ido.
Eco y sonido,
latido y amor.
Sean esas las trincheras.
Sea ese el poder del rosa relámpago.
Sea la vida traducida en una sola mano
perteneciente a la diosa tierra.
Pon nuestra mano en el pozo de miel brotando de nuestro pecho,
niña,
mujer, semilla que ama y alabanza.
Elegida y duplicada en cada rincón de las grandezas
te veo silenciar el negro
en las figuras y la música del agua.
Reconozco tu sonido en la punta de mi flama
y tus pasos son los míos
a la hora de llegar a Casa.
niña,
mujer crucificada,
silenciada,
forzada,
olvidada,
atormentada,
desplazada,
a plazos comerciales mutilada.
Siente esto mil veces, reina de los mares y los tiempos,
siente esto en el agua que brota de tu fuente individual:
el dolor ha desaparecido.
Se ha ido.
Los cardos huyeron por otros caminos,
son lenguas de azúcar y flores
aquello que tu silueta perfuman.
Levántate y exige otro espejo:
la ilusión de la destrucción es tela ya quemada.
Envuélvete en la pureza de tu nombre:
la purificación existe en ti y en tu sexo.
Y porque eres grande,
canta.
Y porque eres polícroma,
brilla.
Y porque eres melodía,
abraza a otros con tu luz.
Los días de la otra guerra se han ido.
Eco y sonido,
latido y amor.
Sean esas las trincheras.
Sea ese el poder del rosa relámpago.
Sea la vida traducida en una sola mano
perteneciente a la diosa tierra.
Pon nuestra mano en el pozo de miel brotando de nuestro pecho,
niña,
mujer, semilla que ama y alabanza.
Elegida y duplicada en cada rincón de las grandezas
te veo silenciar el negro
en las figuras y la música del agua.
Reconozco tu sonido en la punta de mi flama
y tus pasos son los míos
a la hora de llegar a Casa.
Para las mujeres que siguen la luz.
lunes, 25 de julio de 2011
Per Sé
Tocar las alas de la diosa
con la punta del mismo lápiz con el que te escribo,
pecho cama, horas largas sin dormir
y una danza de telas vaporosas
naranjas, fresas, ciruelas, un cuento interminable
en el jardín de mi cuarto.
Entonar un himno amarillo porque sí,
porque el tedio lleva mucho tiempo
y es momento de percibir el perfume original
de los días divinos.
Robarle el amarillo a la flor amante del astro rey,
pintar con él las jacarandas abandonadas de las ancianas tristes
y de las mujeres oficinistas.
Lavar los pétalos de las flores
una a una, con el sol de una auténtica mañana
de verano
y dejar de pensar en aquello
que mis hermanos tientan con el día.
Danzar la angustia hasta purificarla,
volverse neón para desquiciar las sandías
y las ciruelas y las uvas y las lentejuelas de la mañana.
Agarrar unas moscas y transmutarlas:
zafiros para los pobres, pase por su dotación en el jacal de chocolate.
Escribir una tontería
-como ésta-
y no pensar en la consecuencia fáctica
si no en una sonrisa luminosa
capaz de abrir otro mundo per sé.
con la punta del mismo lápiz con el que te escribo,
pecho cama, horas largas sin dormir
y una danza de telas vaporosas
naranjas, fresas, ciruelas, un cuento interminable
en el jardín de mi cuarto.
Entonar un himno amarillo porque sí,
porque el tedio lleva mucho tiempo
y es momento de percibir el perfume original
de los días divinos.
Robarle el amarillo a la flor amante del astro rey,
pintar con él las jacarandas abandonadas de las ancianas tristes
y de las mujeres oficinistas.
Lavar los pétalos de las flores
una a una, con el sol de una auténtica mañana
de verano
y dejar de pensar en aquello
que mis hermanos tientan con el día.
Danzar la angustia hasta purificarla,
volverse neón para desquiciar las sandías
y las ciruelas y las uvas y las lentejuelas de la mañana.
Agarrar unas moscas y transmutarlas:
zafiros para los pobres, pase por su dotación en el jacal de chocolate.
Escribir una tontería
-como ésta-
y no pensar en la consecuencia fáctica
si no en una sonrisa luminosa
capaz de abrir otro mundo per sé.
A los amores de mi tierra.
En el día sin tiempo.
En el día sin tiempo.
domingo, 24 de julio de 2011
Espera
Mi ramo de flores está intacto,
(todo este amor sigue aquí).
Espero a que no vuelva la añoranza
y pueda purificar algún día mi casa
con agua y aire de un aliento divino.
Y tu llegada aguardaré,
mi bien,
aunque de momento ya no sepa tu nombre.
(todo este amor sigue aquí).
Espero a que no vuelva la añoranza
y pueda purificar algún día mi casa
con agua y aire de un aliento divino.
Y tu llegada aguardaré,
mi bien,
aunque de momento ya no sepa tu nombre.
Adagio de adiós sin número
Nos hemos dado tanto
que sólo un adiós cabe en este barco.
La luz enciende todos los caminos,
ilumina el lado no sacro,
el no bendecido de las bifurcaciones, a orillas del tiempo,
justo donde yo me encuentro recostada,
saboreando la fina capa de hielo que conduce
a mi castillo de amor amurallado
de propiedad exclusiva para tu barba.
Nos hemos debido tanto
que sólo un silencio cabe en este cuarto.
Soñaré otra galaxia para ti donde pueda ser una mujer
capaz de reír en tu penumbra,
de abrir las manos por completo en el invierno,
de adorar los sucios salmos de la historia cada día más enjuta,
de besar a pesar de tanta culpa,
de cantar mientras te afeitas y bebemos la victoria o un café.
Te he amado tanto
que con todo el amor que me sobrevive he comprado otra vida
para reencontrarte y darme a ti una y otra y otra vez.
que sólo un adiós cabe en este barco.
La luz enciende todos los caminos,
ilumina el lado no sacro,
el no bendecido de las bifurcaciones, a orillas del tiempo,
justo donde yo me encuentro recostada,
saboreando la fina capa de hielo que conduce
a mi castillo de amor amurallado
de propiedad exclusiva para tu barba.
Nos hemos debido tanto
que sólo un silencio cabe en este cuarto.
Soñaré otra galaxia para ti donde pueda ser una mujer
capaz de reír en tu penumbra,
de abrir las manos por completo en el invierno,
de adorar los sucios salmos de la historia cada día más enjuta,
de besar a pesar de tanta culpa,
de cantar mientras te afeitas y bebemos la victoria o un café.
Te he amado tanto
que con todo el amor que me sobrevive he comprado otra vida
para reencontrarte y darme a ti una y otra y otra vez.
jueves, 21 de julio de 2011
Tierra de girasoles
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Conozco la luna que me habla de ti,
niña, rizo canela, mariposita que revolotea.
Dice que te gusta la hoja hervida de la selva
envolviendo tiras de palabras por sembrar
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Yo siempre he sabido quién eres tú, niña,
reflejo de sol embravecido una mañana cualquiera
canción en la semilla de los girasoles que bailan en tu tierra.
Por eso vengo hoy, niña, rizo canela,
a darte todo el tiempo que llevo conmigo,
a los costados, arriba y abajo, delante y detrás
para florecer palabras buenas
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Yo, yo soy un beso que anda despacio, niña,
yo no sé de la palabra no ni del descanso.
Yo llevo el viaje alto, niña,
uno donde me llevo la mano al pecho hasta dar con tu llanto,
uno de casa libre, de hogar sin viento para cantar.
Por eso vine a tu tierra de girasoles, rizo canela,
luna que no duerme, mariposita que revolotea:
quiero pedirte permiso
de mi corazón venirte a dar.
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Conozco la luna que me habla de ti,
niña, rizo canela, mariposita que revolotea.
Dice que te gusta la hoja hervida de la selva
envolviendo tiras de palabras por sembrar
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Yo siempre he sabido quién eres tú, niña,
reflejo de sol embravecido una mañana cualquiera
canción en la semilla de los girasoles que bailan en tu tierra.
Por eso vengo hoy, niña, rizo canela,
a darte todo el tiempo que llevo conmigo,
a los costados, arriba y abajo, delante y detrás
para florecer palabras buenas
en la tierra de girasoles que te dio tu mamá.
Tierra de girasoles,
niña,
¿o por qué tú crees que la milpa
espera a la fragancia de tu risa
antes de arribar, tras la lluvia, erguida?
Yo, yo soy un beso que anda despacio, niña,
yo no sé de la palabra no ni del descanso.
Yo llevo el viaje alto, niña,
uno donde me llevo la mano al pecho hasta dar con tu llanto,
uno de casa libre, de hogar sin viento para cantar.
Por eso vine a tu tierra de girasoles, rizo canela,
luna que no duerme, mariposita que revolotea:
quiero pedirte permiso
de mi corazón venirte a dar.
miércoles, 20 de julio de 2011
Intermezzo Veraniego
A la hora tierna
del bochorno soñado,
hablo de amor con un señor llamado
Lou Jurioso
y me dejo enamorar por un poeta
de nombre Código Captcha.
del bochorno soñado,
hablo de amor con un señor llamado
Lou Jurioso
y me dejo enamorar por un poeta
de nombre Código Captcha.
martes, 19 de julio de 2011
ἀναγνώρισις
La impronta de tu pie sobre la carne del mundo,
o dame algo que no te asuste,
blanca, espuma afuera de tu labio eterno, supernova naciente.
Algo para cambiar otra vez mi nombre,
creyendo firmemente en el valor
de la poesía danzante
-o yo lanzo la primera de mis veinte manos
a favor de un núcleo de saliva nuevo-.
o dame algo que no te asuste,
blanca, espuma afuera de tu labio eterno, supernova naciente.
Algo para cambiar otra vez mi nombre,
creyendo firmemente en el valor
de la poesía danzante
-o yo lanzo la primera de mis veinte manos
a favor de un núcleo de saliva nuevo-.
lunes, 18 de julio de 2011
Eva Dominical
Me gusta pensar en el viento y su trayecto largo,
como trenzas infinitas
coqueteando al suelo seco de mi casa
un día de tantos,
pienso sentada, casi flotando
en la espalda núbea de Zapalinamé
un domingo de gracia
cuando Eva devolvió la muerte por paquetería
y se dedicó a rebautizar
los regalos de su enamorado invisible y tierno.
como trenzas infinitas
coqueteando al suelo seco de mi casa
un día de tantos,
pienso sentada, casi flotando
en la espalda núbea de Zapalinamé
un domingo de gracia
cuando Eva devolvió la muerte por paquetería
y se dedicó a rebautizar
los regalos de su enamorado invisible y tierno.
Sirena Sabatina
Tornasoladas ventanas,
cola bifurcada de citadina sirena,
azules y platas veo por ti en la arena
cuando tu saliva ríe contenta.
Es el preludio de tu arpa,
la cicatriz llamándose fiera,
los detonadores del golpe
-golpe, suelo, lengua, victoria horizontal y vertical
pero siempre triunfante sobre las horas
las vivas y las muertas-
de los atávicos retratos de ti
que mi mente piensa.
cola bifurcada de citadina sirena,
azules y platas veo por ti en la arena
cuando tu saliva ríe contenta.
Es el preludio de tu arpa,
la cicatriz llamándose fiera,
los detonadores del golpe
-golpe, suelo, lengua, victoria horizontal y vertical
pero siempre triunfante sobre las horas
las vivas y las muertas-
de los atávicos retratos de ti
que mi mente piensa.
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