domingo, 6 de enero de 2013

Deuda de cumpleaños


Me debes mi regalo de cumpleaños,

Nada
excepto que vuelvas
y hagas de mi cuerpo
la casa consagrada que fui para ti
desde el momento de nacer.

Me debes la tanda diaria de besos
calcetines, tarjetas y hojas perdidas
tus escritos en borrador
la fruta que debía partirte
los ojos de niño caprichoso a las seis
la nieve derretida en mi alma
cada vez que bailaras conmigo.

Una dedicatoria con tinta invisible
al despertar por la mañana.

Un poema en blanco
para olvidarme de esta poesía.



Para E. S.

Five

I'm an inmortal girl
I can swim in all the agains in the time
I always write on all the written pages
(Cicerón, Petrarca, Pushkin, Gogol
you must watch your step)
I can walk as a Rodin sculpture
except today
when 

(la luna abre los párpados
y un hilo de lluvia se escapa
sin mi permiso
de la cara.

Múzquiz, 5 de enero,
camiones chocando con mujertaxista
la gorda no deja atrás su rencor 
y va por el matriarcado.

Allende, 5 de enero,
yonkeros tomando autobuses
mientras
un señor a punto de morir
reparte una gran rosca a los habitantes jodidos.

Aldama, 5 de enero,
Michoacán recoge su lana burda
dejando a Saltillo sin gorros.

Yo soy yo, lo juro
y no solía llorar enmedio de ellos
hasta estos días 
cuando sabe a memoria de raya ígnea mi cuerpo
y en mi lengua)

no more words
only ashes. 

How do you feel? (Status for Facebook)

It really doesn't mean nothing
except
that I will miss my sleep
when you leave me in my dreams
and the thruth, my sweet lord,
is that I'm already lonely.

Snow doesn't born in my place
but the ice in the soul
maybe sings my song.

viernes, 4 de enero de 2013

-1°C

Una estepa cubierta de tanques
monóxido y humor en las casas
el vidrio de cada una empañado
como un cielo sin dividir.

Todos los huérfanos reconocemos
el mismo trozo de páramo
donde cohabitamos con nuestros padres. 

Saltillo, cuando enfrías
eres el mausoleo adonde vamos
y vivimos estando en tierra.
El himno ebúrneo desquebrajado
caminando por nuestras pieles,
un recuerdo ígneo entre la niebla. 

No me odies.

Sabes que te amaré siempre
que te escribiré mi rencor toda la vida
que eres mi nido estéril
y me devolverás todo lo sentido
aunque de momento 
no tengas vuelto para tanto amor.  

In memoriam

Le queda la canción nueva
tras la implosión de su cuerpo
el sonido irregistrable
en su caja de recuerdos:

El futbol bajo su entrenamiento
la lámpara y los libros
aquel enlace entre dos mundos
(Norte y América jamás serán lo mismo)
el vino cancelado
las aspiradoras en venta
un giro de cariño y otro apéndice
para ser tres al final
los que condujeron el duelo.

No contará el mío:
habló el médico y nació la mitad
del hombre que sembró mi huerta;
perdió su memoria
y renació una parte en mí
cuando su fruto aliviaba la herida.

La melancolía de dos mares
estará pensando qué le restará
tras la fisura de la partida.

Le queda la luz de muchas eternidades
un pase doble para el cine dorado
transmitido al cerrar las cortinas
El orgullo de la responsabilidad temprana
la paz de haber hecho las cosas por amor
justo a su medida.



Para C.   


domingo, 30 de diciembre de 2012

Bienvenida

Tengo treinta
hilaré un sueño para mi bebé
escondido entre las montañas azules
compraré varios dátiles
para mi amante amado
que me llama en sueños
brincaré una cuerda hecha con mis cabellos
la inocencia de esperar
y mejor escribiré la uña
el ojo, el labial
los leggins
esta libertad, la sinfonía
de vivir para contarlo.

Memoras 3:30

Cierro los ojos
mamá columpiándome
acariciando mi fleco
en la dulzura del álamo
a eso de las seis treinta
un domingo.

Primer recuerdo falso de la noche
mamá sacrificó a la niña
para que el padre la columpiara.

In versum site
Papá alguna vez me columpió
pero mi fleco era impecable.

30 de diciembre, 3:30

Te miro. Cierro los ojos
bajo mis párpados,
el zorzal que vuela por mi cadera
la raíz del eco
la dulzura del dátil
otro invierno azul
tallado a imagen del amante viento.

Afuera las cosas siguen
girando, tierra
atrayendo, luna
llamando, mar.

Mis ojos recién se cubrieron
con la gasa
de esta década de mujeres tristes/
generaciones infecundas
me abrazan con su cariño:

un disco sin bocina
una blusa a rayas fiuchas
en la cocina.

Yo sé que sigo siendo
demasiado amor
demasiada inmadurez
demasiada alegría en la piel
para triunfar la acedia;

es sólo que la melancolía
de las caderas
y las penas anchas
no dejan de conmoverme.

Abro los ojos. Estás ahí, sensual como la ola
bailando el rock de nuestros padres.
Encajo las uñas en mis palmas
pido un deseo a los ángeles
entre el tabaco sabatino:
que seas tú y sólo tú
el que me indique cómo hacerle el amor
al amor
el que silencie mi herida con silencio de amor
el que barra mi casa con su cabello amoroso.

Ojos, ojos. Los tuyos siempre.

Return of Saturn

Si regresas
(ojalá que vuelvas)
hazlo con un poema bajo el brazo
Tigre
uno que hable de tu amor
por mi pelo
mis uñas
mis ojos
mis senos
las piernas que te he de abrir
una vez más
igual que el corazón

Uno, aunque sea de Carlos Pellicer.



Para E. S.
Esperándolo.

sábado, 29 de diciembre de 2012

A un cowboy II

Tengo tu aroma
-lavanda de hombre de cuarenta
con alma de niño-
para dárselo a mi tristeza.

Algodones para las heridas
de mis veintes
un pase exclusivo
para que vivas conmigo
estos recién llegados treintas,

Un mal genio
que se destruye con tu risa
curvas para una noche tibia,

Vaquero
Cowboy de la Luna.

Si tan solo aceptaras
lo que hay de mí
a estas alturas.

A un cowboy

Tu piel olía esta mañana
bonito
cowboy
lavanda y agua
el mismo hervor en la sangre
la misma lava para limpiarte
la tristeza
un rosario que ambos no sabemos rezar
para purificar mi corazón
y darte una casa a tu nombre
vaquero
digno hijo de Horus.