Manifiéstese tu beso
en la luz lunar.
Alúzeme tu palma
el camino entero de mi cuerpo
Arrúllame el corazón
tocando en el viento
la bravura y la sed
la sutileza y la caricia
de tu melodía.
sábado, 27 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
A las aves y los dioses del viento:
Despiértenlo con su trinar
díganle que lo quiero.
Vístanlo con su padre sol
susúrrenle que es invencible.
Cuéntenle de mí a esta hora:
sin rímel, también mi rostro guarda
el salmo de su melodía.
Que no desayuno nunca
y espero verlo en la sonrisa de algún transeúnte
igual de enamorado que mi pelo.
Hoy es viernes último de abril.
Alcáncenle su bendición
en dedos, alma y corazón.
díganle que lo quiero.
Vístanlo con su padre sol
susúrrenle que es invencible.
Cuéntenle de mí a esta hora:
sin rímel, también mi rostro guarda
el salmo de su melodía.
Que no desayuno nunca
y espero verlo en la sonrisa de algún transeúnte
igual de enamorado que mi pelo.
Hoy es viernes último de abril.
Alcáncenle su bendición
en dedos, alma y corazón.
jueves, 25 de abril de 2013
Dust
Cernir los polvos de los muertos
sobre el manjar de los nacituros.
Habría que colocar un espejo
y no tocar el llanto de sus madres.
Canción, luz de viento, amante esquina
algunos regalos para el día
que no regresa jamás.
sobre el manjar de los nacituros.
Habría que colocar un espejo
y no tocar el llanto de sus madres.
Canción, luz de viento, amante esquina
algunos regalos para el día
que no regresa jamás.
Ra
Ra ra ra
la técnica del mantra
y los trajes de Egipto he robado.
Esté de nuevo en casa
el astro sol
la técnica del mantra
y los trajes de Egipto he robado.
Esté de nuevo en casa
el astro sol
Hagan fila
Observo
todas las mujeres van en fila al baño
tomadas de las manos
como elefantitos.
Todas las mujeres hablan dos tercios de hora
sobre lo mismo
todas comparten catálogos
sin detenerse a contemplar
su natural belleza.
Todas toman la misma dieta
todas tachan el calendario de la regla
con el color que compraron juntas
antes de perder la virginidad
todas intercambian recetas
para el hombre de sus sábanas
y pócimas para alimentarse a mediodía.
Todas cantan
pero la mayoría prefiere graznar.
Todas las mujeres unidas son como patos.
Todas se abrazan ante la desdicha
y viajan el rumor entre sus ropas:
en la mañana era un secreto de estado matriarcal
por la tarde la abuela de la amiga sabrá todo.
Todas las mujeres saben el dolor de siempre
con la raíz teñida en rojo.
Su media luna es arma y placer
algunas pueden llegar a ser amor, pero sin olvido.
Todas las mujeres ensayan el llanto
para volverse menos francas ante la vida
para decir amor sin sentirlo
y negarlo a altas horas de la madrugada.
Todas las mujeres prefieren leer el cuerpo
antes que el relato del mundo
(adiós filosofía, arquitectura, leyes de las matemáticas,
justicia para qué, tenemos hijos
y ellos son por nacencia injustos).
Todas las mujeres dejan de comer tortillas
y panes y chocolates
y se miman con helados light
cuando su plan no ha funcionado
(la reconquista del mundo no ocurre
y es que todos estamos muy solos).
Todas las mujeres se tienden trampas entre sí
y al final todas quedan en el abismo:
primero abajo que refulgentes
ardidas que creativas.
Todas las mujeres me miran.
Lo siento, dejé de ser parte de ellas
al abrazar la verdadera vida a mis doce.
todas las mujeres van en fila al baño
tomadas de las manos
como elefantitos.
Todas las mujeres hablan dos tercios de hora
sobre lo mismo
todas comparten catálogos
sin detenerse a contemplar
su natural belleza.
Todas toman la misma dieta
todas tachan el calendario de la regla
con el color que compraron juntas
antes de perder la virginidad
todas intercambian recetas
para el hombre de sus sábanas
y pócimas para alimentarse a mediodía.
Todas cantan
pero la mayoría prefiere graznar.
Todas las mujeres unidas son como patos.
Todas se abrazan ante la desdicha
y viajan el rumor entre sus ropas:
en la mañana era un secreto de estado matriarcal
por la tarde la abuela de la amiga sabrá todo.
Todas las mujeres saben el dolor de siempre
con la raíz teñida en rojo.
Su media luna es arma y placer
algunas pueden llegar a ser amor, pero sin olvido.
Todas las mujeres ensayan el llanto
para volverse menos francas ante la vida
para decir amor sin sentirlo
y negarlo a altas horas de la madrugada.
Todas las mujeres prefieren leer el cuerpo
antes que el relato del mundo
(adiós filosofía, arquitectura, leyes de las matemáticas,
justicia para qué, tenemos hijos
y ellos son por nacencia injustos).
Todas las mujeres dejan de comer tortillas
y panes y chocolates
y se miman con helados light
cuando su plan no ha funcionado
(la reconquista del mundo no ocurre
y es que todos estamos muy solos).
Todas las mujeres se tienden trampas entre sí
y al final todas quedan en el abismo:
primero abajo que refulgentes
ardidas que creativas.
Todas las mujeres me miran.
Lo siento, dejé de ser parte de ellas
al abrazar la verdadera vida a mis doce.
Visita
La cuenta del cinco al trece y del treinta al diez
cuarenta niños jugando
a trenzar los cabellos del sol
mientras está dormido.
Despierta del césped su flauta
en cánticos se mueven las olas del tiempo.
Doce, ocho, veinte,
las pelotas amarillas se transforman
en las mariposas que un viejo escritor inmortalizó.
cuarenta niños jugando
a trenzar los cabellos del sol
mientras está dormido.
Despierta del césped su flauta
en cánticos se mueven las olas del tiempo.
Doce, ocho, veinte,
las pelotas amarillas se transforman
en las mariposas que un viejo escritor inmortalizó.
martes, 23 de abril de 2013
21
Veintiún días de mi regreso
entre savia melíflua y trajes antiespinas.
Vemtiún días de haber depositado
tu dulce magia y tu hombría
en la urna de mi renacida luz.
entre savia melíflua y trajes antiespinas.
Vemtiún días de haber depositado
tu dulce magia y tu hombría
en la urna de mi renacida luz.
Tiempos
Los tiempos divinos son perfectos
por eso me trajo un veinticuatro tu aroma
y dos meses después
ya tengo en mi haber cuatro besos.
Dicen que no se les escapa nada
y es cierto:
contigo aprender a bailar los labios y los cuerpos
es igual que descubrir el edén de a poco.
Los tiempos de Dios me han enseñado
a contar tus cabellos cada noche,
besarlos uno a uno
hasta quedarme ahíta de ternura.
Cronos puede estar orgulloso de nostros:
observamos el ritual de los días
y no reclamamos.
Cada minuto es oro.
Lo aprendimos
de la concepción divina del tiempo
en nuestras manos.
por eso me trajo un veinticuatro tu aroma
y dos meses después
ya tengo en mi haber cuatro besos.
Dicen que no se les escapa nada
y es cierto:
contigo aprender a bailar los labios y los cuerpos
es igual que descubrir el edén de a poco.
Los tiempos de Dios me han enseñado
a contar tus cabellos cada noche,
besarlos uno a uno
hasta quedarme ahíta de ternura.
Cronos puede estar orgulloso de nostros:
observamos el ritual de los días
y no reclamamos.
Cada minuto es oro.
Lo aprendimos
de la concepción divina del tiempo
en nuestras manos.
lunes, 22 de abril de 2013
Postal ocre (1)
Los violentos carros ocre
no pueden, en verdad
amedrentar la postal divina
de la montaña escondiendo al sol
entre sus faldas.
Todos los días nace un Rodin
un Van Gogh o un Picasso
en los detalles mínimos
sus decibles audibles por los perros
su aroma inmarcesible entre las plantas
el gesto de la vida en las agrietadas casas.
no pueden, en verdad
amedrentar la postal divina
de la montaña escondiendo al sol
entre sus faldas.
Todos los días nace un Rodin
un Van Gogh o un Picasso
en los detalles mínimos
sus decibles audibles por los perros
su aroma inmarcesible entre las plantas
el gesto de la vida en las agrietadas casas.
Carta para Abril
Abril, otra vez ardes mis plantas.
2005, te recuerdo, el cabello rojo
pugnando por la voz que hoy te escribe.
En la batalla perdí dos o tres amigos
una ilusión equívoca
los quince kilos que gané al deprimirme
los axiomas jurídicos en la pizarra de mi otra vida
la imposición nuclear
y dos amantes.
Gané mi nuevo nombre
mi libertad de ser mujer en vez de personaje
un amor como para mojarme en llanto de alegría
varios poemas sin resolver
otros escritos a imagen y semejanza del equilibrio buscado
en el amor en el sexo
en el espejo en los libros
en los ojos de mi gente
en la primavera que eres, Abril.
Volvería a tocar la misma canción
con los dedos o la lengua.
Volvería a sufrir por la llegada de los treinta
y la gratitud por el arribo del nuevo sol en muslos y dedos.
Todo ha valido la pena.
Estoy en paz con el tiempo y la creación.
2005, te recuerdo, el cabello rojo
pugnando por la voz que hoy te escribe.
En la batalla perdí dos o tres amigos
una ilusión equívoca
los quince kilos que gané al deprimirme
los axiomas jurídicos en la pizarra de mi otra vida
la imposición nuclear
y dos amantes.
Gané mi nuevo nombre
mi libertad de ser mujer en vez de personaje
un amor como para mojarme en llanto de alegría
varios poemas sin resolver
otros escritos a imagen y semejanza del equilibrio buscado
en el amor en el sexo
en el espejo en los libros
en los ojos de mi gente
en la primavera que eres, Abril.
Volvería a tocar la misma canción
con los dedos o la lengua.
Volvería a sufrir por la llegada de los treinta
y la gratitud por el arribo del nuevo sol en muslos y dedos.
Todo ha valido la pena.
Estoy en paz con el tiempo y la creación.
A los locos mancebos
Me sorprende la atracción de los mancebos
hacia mi aún cabello sin canas.
Me da risa, en realidad
que llenen mis cuentas con mensajes
y trova moderna y películas de James Bond.
No los imagino, en verdad no puedo
creer que estarán ahí
cuando mis ochenta y la necesidad
de que alguien cambie mis pañales
o me dé de comer en la boca:
He venido por ti, sensual viejecilla
en agradecimiento a tus caderas
que de joven recitaron salmos en solitario
y por las calles me gritaron
deja de molestar y ve a hacer tu tarea, niño:
amor, amor, no hormonas.
No los imagino pagando mis cuentas
en el asilo
ni leyéndome a Donne
o recordándome a Debussy
para ver si en mí regresa
la treintona enamorada como si la eternidad
fueran veintidós años.
Tampoco creo
que logren saber que en mi entierro
quiero Tunnels no. 1 de Arcade Fire
o Ropa Interior de Eugenia León
Perfume de Gardenias
o cierta pieza de Brahms para inmortalizar el beso más feliz de mi existencia.
Cierro el chat.
Me voy a escribir verdaderos versos.
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