Por la música del helio y la fiesta del sol
cada mañana de mayo.
Por el cantar de los zapatos bajo la lluvia
y el trayecto justiciero de las estrellas
(lo que es arriba, es abajo).
Por las lunas y la escafandra que compraré
otro día de septiembre.
Por el silencio primigenio
esperando por una palabra nueva.
Por el misterio que aguarda, maravilloso,
en cada cuento leído,
en cada trazo ficticio que está por venir.
Por las canciones en el viento
en el agua, en los niños, en el desierto.
Por el granate del fuego,
y los diamantes de las lágrimas
refulgiendo la fuerza contenida en ellas.
Por la sinfonía del tiempo humano,
réplica de la música de los astros.
Por las fotografías, beso intacto de los años.
Por el aroma de los enamorados,
el temple de los amigos
y el tornasol del amor,
prisma de rayos infinitos.
Por Miguel y Margarita,
los túneles del destino
y sus caricias.
Por los maestros en todas sus categorías
en sus artes y flaquezas
en sus tesoros y sus fronteras.
Por la tinta impresa
y la que está por deslizarse
en la piel desnuda del pensamiento humano.
Por el chocolate amargo,
por las caras nuevas y las entrañables.
Por la adrenalina de los contratiempos
y las arrugas en la frente.
Por los manifiestos de los carros combatientes
de los seres que dibujan mi ciudad.
Por los colores de la inocencia en los globos,
en las cenizas y en las almas
de mis seres amados.
Por el cantar de los ángeles en los camiones
en los mercados, en las escuelas. En el barro.
Gracias por los listones de viento y sal
trayendo lenguas diversas
de uno y otro lado de la Tierra
de uno y otro lugar de la Historia.
Gracias la sabiduría y la humildad de la Luna,
el vals de los mares diciendo "sí" a cada día.
Gracias, Vida por la vida,
gracias por la Gracia.
viernes, 30 de diciembre de 2011
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Brindis de fin de año
Para el amor de nuestros días
que eres tú y soy yo danzando
los tambores de nuestros antepasados
corazones bravos sometidos
a la música del primer silencio.
Para el amor de nuestros días,
animales blancos cantando odas
una caricia anticipada por el deseo
seres alados multicolores recitando Góngora
la primavera de Praga, la de Arabia
y la de Orión.
Para el amor de nuestros días
kleenex, papel sanitario
hojas enteras desnudas transitando
por nuestros ojos antes que por nuestras manos,
agua bendita para limpiar el caos
sudor volcánico y sol.
Para el amor de nuestros días
estas coplas viejas
armarios vacíos, lenguas muertas,
cansadas, despiertas.
Un día prolongado absteniendo la tristeza,
una bailarina de vestido blanco
diciendo estas líneas,
una bailarina y un ejecutante
para el amor.
que eres tú y soy yo danzando
los tambores de nuestros antepasados
corazones bravos sometidos
a la música del primer silencio.
Para el amor de nuestros días,
animales blancos cantando odas
una caricia anticipada por el deseo
seres alados multicolores recitando Góngora
la primavera de Praga, la de Arabia
y la de Orión.
Para el amor de nuestros días
kleenex, papel sanitario
hojas enteras desnudas transitando
por nuestros ojos antes que por nuestras manos,
agua bendita para limpiar el caos
sudor volcánico y sol.
Para el amor de nuestros días
estas coplas viejas
armarios vacíos, lenguas muertas,
cansadas, despiertas.
Un día prolongado absteniendo la tristeza,
una bailarina de vestido blanco
diciendo estas líneas,
una bailarina y un ejecutante
para el amor.
Incógnita
Quién serás tú
que evito las formas de la muerte
y abrazo, demente
la claridad de tu sabor
a medida que pasas por mi tiempo.
Quién serás tú
canción dulce
nombre común entre los valientes
que oro y despido la tristeza
elevándome, entera
desde mi propio pasto azul.
Quién serás
planeta,
quién serás tú.
que evito las formas de la muerte
y abrazo, demente
la claridad de tu sabor
a medida que pasas por mi tiempo.
Quién serás tú
canción dulce
nombre común entre los valientes
que oro y despido la tristeza
elevándome, entera
desde mi propio pasto azul.
Quién serás
planeta,
quién serás tú.
Crepúsculo
Pasa que fuimos muy viejos
así no hay lugar posible para el reproche.
Tu caballito de mar
se hundió entre las nubes
dejándome las manos libres
para cantar otra ave.
A quién puedo ir a reclamar
esta arena silenciosa,
el vestido de otro día se alista
calla, escucha,
observa cómo baila
a pesar de la inercia dormida en mi cuerpo.
Cómo no callar, si fuimos muy viejos
la cobardía es propia de estos años.
A mí me quedan collares nuevos
zapatos verdes para engañar al invierno.
así no hay lugar posible para el reproche.
Tu caballito de mar
se hundió entre las nubes
dejándome las manos libres
para cantar otra ave.
A quién puedo ir a reclamar
esta arena silenciosa,
el vestido de otro día se alista
calla, escucha,
observa cómo baila
a pesar de la inercia dormida en mi cuerpo.
Cómo no callar, si fuimos muy viejos
la cobardía es propia de estos años.
A mí me quedan collares nuevos
zapatos verdes para engañar al invierno.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Charla
Oh exégesis del mundo:
ya no importas
porque en tu espejo veo
la tercera parte
de otra gran ilusión.
ya no importas
porque en tu espejo veo
la tercera parte
de otra gran ilusión.
Guitarra azul
La guitarra azul quedó callada
sonaba para aliviar la pena
sonaba para cantarle a la nada.
Ya en la playa limpia de mi veintena
cantan
hojitas de la paz que a mí llega
hojitas que perdí veinte años atrás.
Soy feliz a la manera de los que sueñan
con callar las manos
para en silencio cantar
para en silencio cantar.
La guitarra azul en silencio se come
a la luna
para a la noche regresar
y brillar como antes
como antes volver a brillar.
sonaba para aliviar la pena
sonaba para cantarle a la nada.
Ya en la playa limpia de mi veintena
cantan
hojitas de la paz que a mí llega
hojitas que perdí veinte años atrás.
Soy feliz a la manera de los que sueñan
con callar las manos
para en silencio cantar
para en silencio cantar.
La guitarra azul en silencio se come
a la luna
para a la noche regresar
y brillar como antes
como antes volver a brillar.
Águila
Cuántos filmes habríamos grabado
juntos
a estas alturas,
hermano,
mi mentor y mi padre.
Buenos y malos, excelsos y dos o tres pifias.
Todo en nuestras manos
las tuyas chatas, las mías en pico.
Cuántas calles hemos reído,
las rutas que callamos
-el camino a Monterrey
para despedir a papá-.
Cuántas melodías habremos recreado:
nuestros oídos son más fuertes
que las antiguas mitologías.
Cuántos artículos de periódico
los libros circulando
hasta matar con nuestro caos
al caos de la vida.
Cuántos veranos sin nadie
cuántos inviernos juntos.
Tu navidad cuarenta. Te ves igual
a cuando me arrullabas.
A mí me sigue faltando madurez
cada que te abrazo.
Aramos la eternidad sin éxito.
Es un pasatiempo bueno.
Y porque la poesía es nula
tratándose de seres queridos
que la superan con sus actos cotidianos
termino diciéndote que te amo,
beso de buenas noches,
Feliz Navidad.
juntos
a estas alturas,
hermano,
mi mentor y mi padre.
Buenos y malos, excelsos y dos o tres pifias.
Todo en nuestras manos
las tuyas chatas, las mías en pico.
Cuántas calles hemos reído,
las rutas que callamos
-el camino a Monterrey
para despedir a papá-.
Cuántas melodías habremos recreado:
nuestros oídos son más fuertes
que las antiguas mitologías.
Cuántos artículos de periódico
los libros circulando
hasta matar con nuestro caos
al caos de la vida.
Cuántos veranos sin nadie
cuántos inviernos juntos.
Tu navidad cuarenta. Te ves igual
a cuando me arrullabas.
A mí me sigue faltando madurez
cada que te abrazo.
Aramos la eternidad sin éxito.
Es un pasatiempo bueno.
Y porque la poesía es nula
tratándose de seres queridos
que la superan con sus actos cotidianos
termino diciéndote que te amo,
beso de buenas noches,
Feliz Navidad.
A Mundo
domingo, 25 de diciembre de 2011
Eres
Eres la risa de abril
contenida en los textos sabios,
la alegría que llegó hasta aquí
en frascos de un perfume de otro tiempo
y se esparce, febril
enseñándome la dulzura
protegiendo mis atribulados labios.
Eres la fuerza que me hace dimitir
el orgullo falso de mis pocos años.
Bienvenido seas
con todo y tus demoras
tus silencios que me queman
tus escaleras y tus bromas.
Acepto lo que hay en ti,
el instante que llega y se acerca
con la tibia miel de tus pasos.
Acepto la bienaventuranza
de decir por primera vez que sí
a tu espacio.
contenida en los textos sabios,
la alegría que llegó hasta aquí
en frascos de un perfume de otro tiempo
y se esparce, febril
enseñándome la dulzura
protegiendo mis atribulados labios.
Eres la fuerza que me hace dimitir
el orgullo falso de mis pocos años.
Bienvenido seas
con todo y tus demoras
tus silencios que me queman
tus escaleras y tus bromas.
Acepto lo que hay en ti,
el instante que llega y se acerca
con la tibia miel de tus pasos.
Acepto la bienaventuranza
de decir por primera vez que sí
a tu espacio.
Alka-Seltzer
Flores sencillas, mariposas silentes -duermen-, canciones de hojas con villancicos al aire. Las faldas de mis abuelas penden como banderas para indicar que se ha cruzado el límite y es posible alargar el sueño
dolor de cabeza
mareo
no tomé nada, juro que es prestada
mi boca.
Odio la Navidad porque no está tu perfume
y hago como que río.
Luego bailo, atrayendo cada uno de tus átomos. Y nada.
Qué le pasa al sol que no durmió. Le pregunto al tocacintas y me dirá que está muerto.
Ánimo, falta una nada,
ánimo, no soy yo la que habla.
Ánimo, quizá sea la última Navidad, según los mayas.
dolor de cabeza
mareo
no tomé nada, juro que es prestada
mi boca.
Odio la Navidad porque no está tu perfume
y hago como que río.
Luego bailo, atrayendo cada uno de tus átomos. Y nada.
Qué le pasa al sol que no durmió. Le pregunto al tocacintas y me dirá que está muerto.
Ánimo, falta una nada,
ánimo, no soy yo la que habla.
Ánimo, quizá sea la última Navidad, según los mayas.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Arrivo del invierno
Ha llegado.
De un momento a otro
las flores del invierno
caerán
trayendo cierta melodía feliz
que resuena solamente
en el viento y las rodillas de todas las edades.
Alegría en los troncos desnudos
las mejillas de las mujeres
pariendo alimentos;
en tu corazón de oro cantando
las bondades del amor.
De un momento a otro
las flores del invierno
caerán
trayendo cierta melodía feliz
que resuena solamente
en el viento y las rodillas de todas las edades.
Alegría en los troncos desnudos
las mejillas de las mujeres
pariendo alimentos;
en tu corazón de oro cantando
las bondades del amor.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Amnesia
Recuerdo el vago canto
cuando veo al ave.
Revivo el confuso aroma
al despertar al mediodía.
Renazco la niebla
si pronuncio tu carne.
Háblame de ti esta tarde
como si fuésemos desconocidos.
Olvidaré tu nombre
mientras recito tus besos a pie juntillas.
cuando veo al ave.
Revivo el confuso aroma
al despertar al mediodía.
Renazco la niebla
si pronuncio tu carne.
Háblame de ti esta tarde
como si fuésemos desconocidos.
Olvidaré tu nombre
mientras recito tus besos a pie juntillas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
