Venderé mi cama vacía
para comprarte la eternidad de estas tres noches,
las bautizadas con el anticipo
del dolor de la belleza perdida
en la efímera felicidad,
a pesar de mi cuerpo fragante
y mi oleaje intacto,
de la mansedumbre de mi nombre
a la hora de esgrimir la huida
hacia el ignoto río de tu fertilidad ajena
a mí.
A pesar de ese pequeño regalo llamado ilusión
tan estúpidamente envuelto
en la sonrisa más blanca
que pude encontrar
mientras intento vestirme para ti
de mujer perfecta.
martes, 13 de septiembre de 2011
Extrañamiento para Nicolai Gogol
La entrada sin fin a la boca del tuerto,
mira cómo crecen las flores
en el paraíso con olor a camposanto.
Ellos juegan a creerlo todo,
incluso la reinvención de aquello que no les consta
pues no son dioses
ni se peinan con limón el desengaño;
ni tampoco les importa
porque están en la boca del dragón
y se reconstruyen a partir del tatemado fuego.
Solían mirarme como un vidrio que a la luz
regalaba puros tonos rosas.
Suelen mirarme como un fragmento no perecedero
de la voz que les dice que todo está mal
incluso el hacerse tontos con vodka
y muchas canciones insensatas
tratando de matar el tedio de la amarga realidad.
mira cómo crecen las flores
en el paraíso con olor a camposanto.
Ellos juegan a creerlo todo,
incluso la reinvención de aquello que no les consta
pues no son dioses
ni se peinan con limón el desengaño;
ni tampoco les importa
porque están en la boca del dragón
y se reconstruyen a partir del tatemado fuego.
Solían mirarme como un vidrio que a la luz
regalaba puros tonos rosas.
Suelen mirarme como un fragmento no perecedero
de la voz que les dice que todo está mal
incluso el hacerse tontos con vodka
y muchas canciones insensatas
tratando de matar el tedio de la amarga realidad.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Paréntesis
Hagamos un pequeño paréntesis
bajo mi cadera.
Hazme una pausa
que dure una vida entera
a pesar de abrir los ojos
y ver que todo sigue siendo hoy.
bajo mi cadera.
Hazme una pausa
que dure una vida entera
a pesar de abrir los ojos
y ver que todo sigue siendo hoy.
Muslos
Abriré los muslos a la noche
le sacaré brillo al engrane que le da cuerda
al corazón del desierto.
Y será sólo mío,
y lo gancharé de sus puntas hasta cambiarle el carmín
por otro nuevo.
Abriré los muslos
[como fauces a la espera
de un cuarto color en los semáforos]
a la noche.
Nadie me responderá
ni me verá caer al tratar de perseguir
eso llamado infamia, infancia, luz solar en pedacitos,
llamada que no suena y qué importa
porque la voz está en otro adentro.
Abriré los muslos a la noche
para ver si las epístolas griegas me absuelven
de creerme ciudad
a pesar de los huecos tuertos de la madrugada.
le sacaré brillo al engrane que le da cuerda
al corazón del desierto.
Y será sólo mío,
y lo gancharé de sus puntas hasta cambiarle el carmín
por otro nuevo.
Abriré los muslos
[como fauces a la espera
de un cuarto color en los semáforos]
a la noche.
Nadie me responderá
ni me verá caer al tratar de perseguir
eso llamado infamia, infancia, luz solar en pedacitos,
llamada que no suena y qué importa
porque la voz está en otro adentro.
Abriré los muslos a la noche
para ver si las epístolas griegas me absuelven
de creerme ciudad
a pesar de los huecos tuertos de la madrugada.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Sangre
Alguna vez escribiremos el otro lado de la historia,
sangre.
La vez que entendamos Luna por nuestro nombre,
y no haya otro espacio
más
que una bandera transparente
hablando de los días del sino cantados
bajo las notas del silencio.
sangre.
La vez que entendamos Luna por nuestro nombre,
y no haya otro espacio
más
que una bandera transparente
hablando de los días del sino cantados
bajo las notas del silencio.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Habitación 1511
Entra en la habitación,
Alma mía,
y entérate, purifícate, embriágate, guíate hacia mi agua
con el calor de mi dermis encendida.
No preguntes la hora,
no hay tal.
No intentes multiplicar el reflejo,
tú y yo somos un nuevo sol
quemando agrestes memorias.
No preguntes la alquimia, mi nombre es Reina Sonora
y extiendo la virtud en las cuatro esquinas
del microuniversal latido de mi cuerpo.
Estás en mi reino del desierto.
Entiende, mi bien, cómo el tiempo se diluye
en los rubíes hirviendo
de mi todo corazón.
Tú serás la paz y la llama
complementando mi misión contra la marea
del odio ajeno y la miseria universal.
Deja el silencio amargo afuera, señor,
entra como un viento dulce,
entra a esta habitación
y amemos la nada hasta hacerla nuestra,
plagada de nuestra verdad.
Alma mía,
y entérate, purifícate, embriágate, guíate hacia mi agua
con el calor de mi dermis encendida.
No preguntes la hora,
no hay tal.
No intentes multiplicar el reflejo,
tú y yo somos un nuevo sol
quemando agrestes memorias.
No preguntes la alquimia, mi nombre es Reina Sonora
y extiendo la virtud en las cuatro esquinas
del microuniversal latido de mi cuerpo.
Estás en mi reino del desierto.
Entiende, mi bien, cómo el tiempo se diluye
en los rubíes hirviendo
de mi todo corazón.
Tú serás la paz y la llama
complementando mi misión contra la marea
del odio ajeno y la miseria universal.
Deja el silencio amargo afuera, señor,
entra como un viento dulce,
entra a esta habitación
y amemos la nada hasta hacerla nuestra,
plagada de nuestra verdad.
Paraíso
Me he perdido
en el sueño de un gigante,
en los besos que no le he dado,
en el revuelo prometido, taciturna fémina de diciembre.
Dime por qué tardas tanto, paraíso.
Dime dónde está el pecado o por qué la espera,
zafiro dilecto entre todas las estrellas.
Dime por qué el silencio consume más
a la hora de encenderse la piel, estando sola.
Dime si tengo el valor para abrir la puerta de tu alegría,
de hacer el éxtasis y la alquimia con tan pocas horas,
de perpetuar tu pieza de destino conmigo,
de poetizar tu verbo precioso de hilos de otros mundos y placeres,
luminoso de mi corazón.
en el sueño de un gigante,
en los besos que no le he dado,
en el revuelo prometido, taciturna fémina de diciembre.
Dime por qué tardas tanto, paraíso.
Dime dónde está el pecado o por qué la espera,
zafiro dilecto entre todas las estrellas.
Dime por qué el silencio consume más
a la hora de encenderse la piel, estando sola.
Dime si tengo el valor para abrir la puerta de tu alegría,
de hacer el éxtasis y la alquimia con tan pocas horas,
de perpetuar tu pieza de destino conmigo,
de poetizar tu verbo precioso de hilos de otros mundos y placeres,
luminoso de mi corazón.
Señor Domingo
El amor, en todas sus variedades, nace
de la mirada que laza el mundo
de uno
con los ojos del de enfrente
soñando otro mundo,
igualmente posible.
Alguien escribió al final de la resolución
del dilema,
"Amar es entregarse a sabiendas
del imposible próximo,
del viento lejano,
del silencio dormido en los labios cerrados
del otro".
El amor es lo que me condujo hasta aquí.
Por amor viajé hasta sus pestañas,
robadora de uno de sus latidos,
Señor Domingo,
distancia blanca que dulcifica mi madrugada.
Y será Amor lo que mantiene mi letra viva.
de la mirada que laza el mundo
de uno
con los ojos del de enfrente
soñando otro mundo,
igualmente posible.
Alguien escribió al final de la resolución
del dilema,
"Amar es entregarse a sabiendas
del imposible próximo,
del viento lejano,
del silencio dormido en los labios cerrados
del otro".
El amor es lo que me condujo hasta aquí.
Por amor viajé hasta sus pestañas,
robadora de uno de sus latidos,
Señor Domingo,
distancia blanca que dulcifica mi madrugada.
Y será Amor lo que mantiene mi letra viva.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Duda
La madrugada me fascina
con su vestido de congal y sus zapatos Dior.
Vente, Duda,
juguemos a las respuestas
que no nos da el señor.
Dudo entregarme, Duda,
me aterra romper mi corazón.
Tú me conoces, Duda,
cepillo mis libros abiertos,
los labios aislados,
mi poema no publicado,
mi boleto al centro del universo,
mi vestido de gala para reír en paz.
Y entre cepillada y cepillada
veo
que no soy igual a las otras
aunque ya no quiera ser la misma.
Me aterra y me mortifica
aprender el vuelo de ave de paso
y no el que conduce a la Verdad.
Yo quiero amar, Duda.
Regalar libertad para jamás perder la mía.
Entregar mi llama a una excelsa filosofía,
tener ese regalo que a todos les ha llegado
pero a mí, jamás.
Siempre tan callada, Duda.
Siempre tan distante, bella dama.
Ven, acuéstate conmigo a contar horas,
acurrúcate en el resquicio de mi locura ansiosa.
Ámame, quédate a mi lado.
Igual da que hables o guardes silencio.
Vente, vanidosa,
dime que esta noche me amarás.
con su vestido de congal y sus zapatos Dior.
Vente, Duda,
juguemos a las respuestas
que no nos da el señor.
Dudo entregarme, Duda,
me aterra romper mi corazón.
Tú me conoces, Duda,
cepillo mis libros abiertos,
los labios aislados,
mi poema no publicado,
mi boleto al centro del universo,
mi vestido de gala para reír en paz.
Y entre cepillada y cepillada
veo
que no soy igual a las otras
aunque ya no quiera ser la misma.
Me aterra y me mortifica
aprender el vuelo de ave de paso
y no el que conduce a la Verdad.
Yo quiero amar, Duda.
Regalar libertad para jamás perder la mía.
Entregar mi llama a una excelsa filosofía,
tener ese regalo que a todos les ha llegado
pero a mí, jamás.
Siempre tan callada, Duda.
Siempre tan distante, bella dama.
Ven, acuéstate conmigo a contar horas,
acurrúcate en el resquicio de mi locura ansiosa.
Ámame, quédate a mi lado.
Igual da que hables o guardes silencio.
Vente, vanidosa,
dime que esta noche me amarás.
Nova
Soy un núcleo de emociones a punto de estallar en nova.
Piel de grietas rascándose lo atávico
a eso de las dos de la tarde.
Un vidrio de diamante, la mariposa de metal
jamás factible.
Una hoz de palabras engarzadas
dichas en endecasílabos
el primer día de mi suerte terrestre.
Campesina y emperatriz que viajó
desde otra Luna
para hacer brillar el sol que a veces no veo.
El polvo facial de arroz cósmico
disperso en las neuronas de Dios
un día de fábula silvestre
dentro de la materia lumínica cuyo nombre olvida y luego retoma.
Soy un libro con las respuestas escritas
y su glosario en blanco.
La pasión de los mediodías en Marte,
los saltos de bailarina en un espectáculo en Saturno.
Nada me detiene
todo me implosiona antes de estallar
contra mí misma.
Amor y misterio, éxtasis y lucero,
riqueza de no saber nada
por adorar el todo en una palabra.
Soy la nova que soñé de niña
a pesar de las historias
que pudiera contarles el noveno viento.
La que está lejos
la que no esperas para un fragmento sin medidas
de tu dorada vida.
La rara del jardín de tus andanzas
(pero jamás la única ni la especial).
Soy la nova que esperó veintiocho años
para darte el Verdadero Beso.
Y nada más.
Piel de grietas rascándose lo atávico
a eso de las dos de la tarde.
Un vidrio de diamante, la mariposa de metal
jamás factible.
Una hoz de palabras engarzadas
dichas en endecasílabos
el primer día de mi suerte terrestre.
Campesina y emperatriz que viajó
desde otra Luna
para hacer brillar el sol que a veces no veo.
El polvo facial de arroz cósmico
disperso en las neuronas de Dios
un día de fábula silvestre
dentro de la materia lumínica cuyo nombre olvida y luego retoma.
Soy un libro con las respuestas escritas
y su glosario en blanco.
La pasión de los mediodías en Marte,
los saltos de bailarina en un espectáculo en Saturno.
Nada me detiene
todo me implosiona antes de estallar
contra mí misma.
Amor y misterio, éxtasis y lucero,
riqueza de no saber nada
por adorar el todo en una palabra.
Soy la nova que soñé de niña
a pesar de las historias
que pudiera contarles el noveno viento.
La que está lejos
la que no esperas para un fragmento sin medidas
de tu dorada vida.
La rara del jardín de tus andanzas
(pero jamás la única ni la especial).
Soy la nova que esperó veintiocho años
para darte el Verdadero Beso.
Y nada más.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Song train
This is the song train
singing the beauty who once upon a time lost
the sun.
Estos fueron los versos lejanos
susurrados con la miel que queda del estío.
Los recogí con mi mano libre.
Acomodé sus notas en mi oído.
And suddenly, a september morning,
returned.
See the tears of her heart,
she really has fallen in love.
Qué grande y qué fuerte es mi latido,
señor de la marea.
Daría todos mis papeles escritos
y los sueños de cajón
con tal de aumentar la plusvalía
de este germen callado,
que creciendo va hasta aniquilarme
(presiento que otra vez moriré de amor).
Dime si las flores afuera de tu casa
brillan como les he ordenado esta noche yo.
This is the song of her lips
wondering why the miracle
if she can't touch you, lord.
(Oh, what a gift, mystical, blue king,
to feel the beating again.
Beyond the darkness, after the eternity,
no matter what,
Life takes sense, I guess).
singing the beauty who once upon a time lost
the sun.
Estos fueron los versos lejanos
susurrados con la miel que queda del estío.
Los recogí con mi mano libre.
Acomodé sus notas en mi oído.
And suddenly, a september morning,
returned.
See the tears of her heart,
she really has fallen in love.
Qué grande y qué fuerte es mi latido,
señor de la marea.
Daría todos mis papeles escritos
y los sueños de cajón
con tal de aumentar la plusvalía
de este germen callado,
que creciendo va hasta aniquilarme
(presiento que otra vez moriré de amor).
Dime si las flores afuera de tu casa
brillan como les he ordenado esta noche yo.
This is the song of her lips
wondering why the miracle
if she can't touch you, lord.
(Oh, what a gift, mystical, blue king,
to feel the beating again.
Beyond the darkness, after the eternity,
no matter what,
Life takes sense, I guess).
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