domingo, 7 de agosto de 2011

Obturador Manual

San Miguel Arcángel
Santón
No me dejes caer en la tentación
achica mi cama, encoge el colchón
No digas que me ama
como sé que me ama.

Liliana Felipe, "San Miguel Arcángel"



Tengo un ojo en la mano que caza:
la dialéctica de Zoroastro
una mañana de plaza pública.
El phi de los girasoles
en la cortina de unas ventanas.

Yo llevo conmigo todo el rojo
de la fruta del mercado
y de las mujeres con falda amplia.

El cítrico de los corazones rotos
para echarlos muy lejos de aquí
a ver si reverdecen
en la violácea montaña.

Tengo un ojo en la mano que caza:
el viento como oración exhalada
por las dulces ancianas,
el olor de la carne entre las gentes
devorando lo que resta de vuelta planetaria.

Los crisantemos necesarios para hacer un mandala,
el rosario hecho de cantares de otras ganas
y el kilómetro mágico
para las distancias desahuciadas.

Yo tengo en mi mano la gracia
de poseer el obturador manual
con el que se interpreta la policromía de la nada.
Lo adquirí el día que supe del amor
y dejé de creer en las páginas solitarias.

Oración de la tarde

El perfume del viento
sea una oración
y las otroras olas de mi desierto
arriben al puerto de tu lengua.

He visto los pétalos cercar el cielo
cuando la tarde.
He visto la mar brillante
con las estrellas del índigo reflejando.

Vivo para contarlo
vivo para cantarlo.

La Reunión (Enamorados Anónimos)

Esta vez
ya no hablaré
de las mitades que se menean solas,
como pataleando el auxilio
en las aguas de un dios bíblico sulfurado.

Me limitaré a relatar que comprobé la existencia
de los confines medievales de la Tierra
en mis nudillos:
uno por cada agosto repitiéndose sin fin.

Mi nombre es silencio y es semilla desierta.
No son necesarios sus aplausos.
Siempre supe que iba a parar
aquí.

Ocupo mi sitio en este barco, gracias a todos:
tengo la impresión de conocerlos y amarlos tanto
que ya realmente no me importa
dónde termina este viaje.

sábado, 6 de agosto de 2011

Hostia

Es el tiempo del tiempo en el tiempo lo que me tiene sorda.
Un hastío como guardado en la hostia,
una fecha indeterminada para sanar las averías por cobrar
de todos mis hermanos.
Es la pureza del requesón de las enchiladas de Joaquina
y el Santocristo de la Capilla hablando
a través del padre de las garantías,
un hecho inaudito
a la hora de trozar el pan.
Es el tiempo del tiempo en el tiempo lo que me tiene sorda.
Es la luz real lo que me equilibra
las ventanas de mi casa de viento.

jueves, 4 de agosto de 2011

Brasa Reina

Ahora, justo cuando la brasa reina
entre los muslos de la tarde
humedece la sala,
con un pezón erecto
y el otro seno liso
me doy cuenta
del olor a aquello que me falta
-tu diente de ajo y miel en la cocina, tu ojo de vidrio azul concentrado en mi recámara
tu lluvia humana en este jardín-,
la mitad que dejo cuando camino
tu peso vespertino haciendo sobre mí
magia.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Supernova

Proyecto supernova uno-dos-tres:
la piel de la luz nos toca,
fragmentos luminosos rodando por la Tierra
somos.
Que mi hermano fuera contagiado
con mi palma que no llora y no muerde.
Que mi hermano deje de sufrir
por todos los eones de tanta humanidad.
Que la estrella con la que nací le alcance
para volverse supernova antes de morir olvidado
y que yo nunca vuelva a perder de vista
que mi polvo no es mío
y si respiro
que sea para mantener la vida
y nada más.

Proyecto Woody Allen.doc

Quisiera ser Woody Allen
pero en Saltillo.
Despeinado, fachosito.
Un judío sin igual por las estrellas sin lustre de mi ciudad
perseguido.
Abrir la cartera:
¡Dios santo, cuánta zalamera en la agenda
y los filmes de las vidas de nadie/indie
sin etiquetar!

La T.V. juega otra vez con mi jungla colectiva
y yo le rezongo desde la cocina:
anda, vente por un par de guiones,
Woody Allen es la onda a la hora de cenarse la humanidad.

De verdad quisiera ser Woody Allen,
entrevistas de preguntas directas y simplonas, chaparrito, esposa joven que no habla,
genialidad insuperable y crítico de los yunáited
viviendo dentro de la manzana roja de su penthouse.
Saltillo realmente no me importa
(no si Annie Hall me espera
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad,
en aquella otra ciudad).

Quién pudiera darme su piel vacante
piel de Woody
por un día
para entenderme a escala
y luego no despertar más.

Analogía de la noche

Como un bebé arrullado por su viuda madre,
así es la noche del segundo de agosto:
la calle se inquieta, sus autos mueren,
y una ventana rota deja
que la sangre escape insurrecta
por las venas del mundo que está muy triste.

Como un bebé llorando por la ausencia de su viuda madre,
así nos sentimos todos a veces
aunque nadie quiera aceptarlo.
Se larga el papá con los cuentos de enanos,
Viene la nana con el té para el cólico:
cien mil asteroides de plata disueltos en leche de Vía Láctea.
Administrar la dosis con la cuchara de la Luna Nueva.
Luego, mandar a dormir al extranjero
a todas las almas insomnes y las enfermas
y las amargas y las violentas
y las amedrentadas y las que no creen más.
Al día siguiente la cura
o intentar ahora con un canto grabado en el cabello rubio de los manzanos.

Como un bebé con los pezones de su viuda madre jugando:
los magos blancos el fieltro del sombrero asoman,
prometen otra vez la magia intentar.

Y aparecen las madreselvas en el jardín
del bebé durmiente en el sueño de una Eva aliviada.

Fotografía y dulzura

La luz que viene y va,
una voz que moja a la lluvia,
el talco de la palabra al disparar el obturador.

Un viaje, muchos
una boca, un abrazo,
la fotografía caminando sobre el cuerpo retratado
-el cuerpo captado viviendo una y otra vez
la misma historia de la fragilidad y la dulzura-
la canción de día que nunca duerme
y ese listón de música
amarrando -para que no vuelvan a salir-
los cabellos amargos del árbol de la tristeza.
Las flores y los cielos esculpidos en fondo y forma.

Los años que no vendrán
y aquellos que están listos para existir
en la historia blanca de una rumana
a punto de cumplir
un sueño más
en la escala sinfónica de la divinidad sonriendo ecos
por todo el universo:

Feliz cumpleaños, Teodora.
Dice.
Abre los brazos,
la lluvia de jazmines y piedras preciosas
es tuya.
Canta.
Que siempre seas mi puente de luz
en el cuarto de revelado.
Implora.
Dulce niña de anís, dulce flor de verano,
en tus ojos puedo confiar
la sonrisa que no muere por dentro.
Confiesa.

El columpio que viene y va
las historias y las comidas,
esas pequeñas salidas al mundo...
Todo está por volver a comenzar.

Para Teodora.
Feliz Cumpleaños

martes, 2 de agosto de 2011

Cantar no. 1

Tu lengua es un dátil en la medianía de mi desierto.
Alabado sea tu nombre
porque nunca más creeré en la desgracia.
Y no habrá soledad futura
si tejo los vestigios de la pasión
en mi vestido de noche tierna.

Tus ojos son el vaso divino desde donde mi alma veo.
Alabada sea tu alta llama
porque nunca más olvidaré mi origen
si toco los címbalos de tu espíritu
y converso con Dios al pensar en tu beso.

Tus manos son el legado de los sabios donde mi mente recojo.
Alabados sean tus dedos
haciendo el solfeo del universo:
hay música en el otrora lugar del aciago silencio.

Escribiré otro poema
para dar fe de los divinos morfemas
que encantan la leche azul de la noche.

lunes, 1 de agosto de 2011

Calypso Birthday

A ciertas horas de la Tierra
Calypso Frelimo es algo más que Davis
o los mandalas renaciendo para dar una buena nueva.
Son los instantes de la buena lluvia
Son las fechas de los decibeles
y las altas frecuencias de la sicodelia
Son los tiempos de renovar la alegría
en los proscenios de la Nueva Era

Lo que el perfume de sus segundos
su núcleo entrega.

Om-Shá. Om-Shá
A ciertas horas del Universo
los astros en sus centrales
flores polícromas
disparan.
Om-Shá. Om-Shá
A ciertos pasos se torna bailable
el tránsito del alma.
Om-Shá. Om-Shá
Om-Shá. Om-Shá
Un guerrero de sol y música
con un nuevo sonido en sus hombros
se levanta.

Mira su reflejo
las horas una nuevo viaje le regalan.
Abre su boca
una bendición naranja sutil estalla.

A ciertas horas de la Tierra
las guerras inútiles una tregua pactan:
renace el viento,
el agua purifica a cada alma

El todo bendice la renovación de un hijo de luz
en el día primero de un mes augusto
cuando las estrellas cantan.


Para Guillermo Henry.
En su cumpleaños.