sábado, 11 de octubre de 2014

Quiero que vayas y escuches
la melodía de la palabra
y luego vengas a mi casa

la llenes de risa y savia
te quedes a dormir conmigo
y sobre mi
hasta el domingo.

Quiero que me veas volando
por las calles pequeñitas
la mano celeste de tu foto
sosteniendo mis caderas,
tu ojo de venadito
sorteando el verano que no muere.

Quiero que oigas cómo somos libres
y entre tanta libertad
nos enamoramos
una y otra vez,
recordando la espiral buena de tu libro.

No hay comentarios: