Cuánto enero respirándose
acá entre las montañas.
Cuánto enero entre los vestidos
de las amantes que esperan.
De violeta mi gente pinta
a sus caminantes.
De violetas alimentan sus sombras.
Dormida atrapo la nueva luz
de tu mirada:
eran violáceos tus ojos
y tu cuerpo y tu espíritu eran felices
cuando el regalo de tu olvido.
sábado, 26 de enero de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
Para el mundo
Para odiar al mundo
apenas dejarse los labios sin leche
o los ojos ponerlos bajo tierra
para no ver al mundo
Apenas cortarse las manos
para no sentirlo
un golpe de cuágulo al oído
para no escucharlo.
Podré escribir cien palabras más
de lo debido e importante.
No puedo dejar de escribir.
Que el tiempo no me abandone
para escribirlo
para contarle la vergüenza que seré
apenas unos años más
me rodee la carne
(nunca el alma).
Para odiar al mundo
apenas vendiendo mi ternura a la desesperanza.
apenas dejarse los labios sin leche
o los ojos ponerlos bajo tierra
para no ver al mundo
Apenas cortarse las manos
para no sentirlo
un golpe de cuágulo al oído
para no escucharlo.
Podré escribir cien palabras más
de lo debido e importante.
No puedo dejar de escribir.
Que el tiempo no me abandone
para escribirlo
para contarle la vergüenza que seré
apenas unos años más
me rodee la carne
(nunca el alma).
Para odiar al mundo
apenas vendiendo mi ternura a la desesperanza.
miércoles, 23 de enero de 2013
Entierro 2
Eran tus alas de ángel crucificado
la fortuna del crepitar naciente
en mis entrañas.
Ya no lo echo de menos.
Para morir el fuego, cenizas.
Me pinto los labios de negro.
la fortuna del crepitar naciente
en mis entrañas.
Ya no lo echo de menos.
Para morir el fuego, cenizas.
Me pinto los labios de negro.
Canción de cuna
Vamos a dormirnos, niña
muñeca
mujer
amante
loca
poeta
sobreviviente.
Afuera los lirios de la noche
cantando vendrán
para tejernos la red del sueño.
Afuera los grillos dormidos
en el invierno de la memoria.
No hay más ecos
palabras o cantos.
No más promesas ni cuentos cortos
o guiones para vivir en la tierra.
Vamos a dormirnos, niña.
Ya todo queda atrás.
muñeca
mujer
amante
loca
poeta
sobreviviente.
Afuera los lirios de la noche
cantando vendrán
para tejernos la red del sueño.
Afuera los grillos dormidos
en el invierno de la memoria.
No hay más ecos
palabras o cantos.
No más promesas ni cuentos cortos
o guiones para vivir en la tierra.
Vamos a dormirnos, niña.
Ya todo queda atrás.
Estatua
La divinidad es tu piel brincando
bajo las olas de otros cielos.
Ojo hombre, mano materia
canto de marfil o barro.
La divinidad es tu voz
renombrando el todo.
bajo las olas de otros cielos.
Ojo hombre, mano materia
canto de marfil o barro.
La divinidad es tu voz
renombrando el todo.
martes, 22 de enero de 2013
Multitudes
Rostros multe
bajo su lengua
subyacen los cuerpos del desierto.
Oro por el oro de su alimento
oro por la triste charla de sus huesos
oro por la encomiable virtud de permanecer
a pesar del espejo urbano.
Sabré tejerlos si me dan de beber
el pan de su alma.
Sabré tender una raíz y un puente
si me dejo llevar por su flama.
No sé si el viento es canjeable
o tierno
pero habrá que amarlo
porque viento está.
bajo su lengua
subyacen los cuerpos del desierto.
Oro por el oro de su alimento
oro por la triste charla de sus huesos
oro por la encomiable virtud de permanecer
a pesar del espejo urbano.
Sabré tejerlos si me dan de beber
el pan de su alma.
Sabré tender una raíz y un puente
si me dejo llevar por su flama.
No sé si el viento es canjeable
o tierno
pero habrá que amarlo
porque viento está.
Cáucaso
Oh mi cáucaso, mi olvido
mi saco azul de lino,
la miés de mi verano.
En tus ojos enmudece la noche.
En mis labios no hay más nada
qué besarte, amor mío.
Apenas, apenas, apenas
se ilumina el mar de la memoria.
Apenas, apenas, apenas
un abrazo en otro tiempo.
Vamos a juntar los cuerpos
en la nada de los amantes pretéritos
pero vivos.
mi saco azul de lino,
la miés de mi verano.
En tus ojos enmudece la noche.
En mis labios no hay más nada
qué besarte, amor mío.
Apenas, apenas, apenas
se ilumina el mar de la memoria.
Apenas, apenas, apenas
un abrazo en otro tiempo.
Vamos a juntar los cuerpos
en la nada de los amantes pretéritos
pero vivos.
miércoles, 16 de enero de 2013
Despedida para un nido
Debajo del cero, el rostro de mi ciudad.
Alumbra el frío la mudez de su nombre
la tierra ya guarda el ritmo del adiós
eternamente producido al cantar el cierzo.
Padre, detrás de mis ojos jamás dejarás de serlo.
Padre, en las puntas verdes de este árbol
seguirás siendo el amante joven de mi madre.
Madre, debajo de mi mano jamás dejarás de cantarlo.
Madre, en las puntas del cielo
seguirás siendo su canción de enero.
Alumbra el frío la mudez de su nombre
la tierra ya guarda el ritmo del adiós
eternamente producido al cantar el cierzo.
Padre, detrás de mis ojos jamás dejarás de serlo.
Padre, en las puntas verdes de este árbol
seguirás siendo el amante joven de mi madre.
Madre, debajo de mi mano jamás dejarás de cantarlo.
Madre, en las puntas del cielo
seguirás siendo su canción de enero.
Para La Monsi
por guardar el origen.
martes, 15 de enero de 2013
Venta
Quién me dará el retroactivo
de la música empeñada a los años
a cambio de ganarse el tiempo
y en la dorada edad escribir la melodía.
Quién me asegurará buenos
profundos, inquietantes
pensamientos
quién pagará mi deuda con la letra
dónde esconderé la excusa
en lo que saco a plazos el refrigerador.
Quién me asistirá
cuando la boca cierre su venta.
de la música empeñada a los años
a cambio de ganarse el tiempo
y en la dorada edad escribir la melodía.
Quién me asegurará buenos
profundos, inquietantes
pensamientos
quién pagará mi deuda con la letra
dónde esconderé la excusa
en lo que saco a plazos el refrigerador.
Quién me asistirá
cuando la boca cierre su venta.
Allá, en el sol,
Mamá estará ahí, vendrá a ti
para iluminar tus labios con leche
Mientras
este cuarto de revelado, agredido
el rayo azul partiendo su memoria
¿acaso eres la Gracia discutiéndome la tristeza
o es que hablo ángeles?
Érase una vez una niña
un nido de palabras
la transversalidad del poema
-éste, el enviado a un futuro esposo
al nacituro imaginado
a la vagina pensante-.
Érase una vez una joven
un nido de espinillas
la verticalidad del poema
-oh, luz, llegaste a mi seno de invierno-.
Érase una vez una mujer
un ramo de ocupaciones
esta angustia por no marcar el fonema
llevarlo a cuestas en la sangre
-todo debe ser descanso y fatiga:
es la edad de la construcción del mundo-.
Pero realmente no importa nada.
Allá en el sol...
jueves, 10 de enero de 2013
Instantáneas
Soy este ruido que camina
entre su ceja y la mesa de ofertas
el ruido que cruje
en vez de la palabra.
Amado amante mío
qué lejos la esquina del todo
los dados del silencio gozoso.
entre su ceja y la mesa de ofertas
el ruido que cruje
en vez de la palabra.
Amado amante mío
qué lejos la esquina del todo
los dados del silencio gozoso.
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