Menstruación, regalo carmesí de las diosas olvidadas
para la perpetuidad del amor entre los hombres,
no sabes a estas alturas de mi semana cuánto te odio.
Tu caudal íntimo, ese diálogo que sostienes conmigo desde la mañana
y lo dejas inscrito en mis sábanas,
es el recuerdo latente de que no seré el conocimiento
y tal vez sí el fruto de la vida que no me recuerde cuando muera.
Te pienso deslizándote desde la mítica costilla
en la frontera de mi nombre y una Eva:
dueles tanto, roja mía.
Peor sería estar en tu ausencia:
sin ti yo no con estas curvas,
sin ti yo no mis exabruptos que me acompañan y me dejan cada vez más sola,
sin ti yo no la cer(t)eza del pastel en la Tierra.
Te miro corriendo a mi favor,
reparo entonces en la fórmula divina de tu existencia:
alma mía, nota roja,
esperaré la promesa de llamarme algo más
que simplemente mi nombre de pila.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Té de ojos azules
Hoy la lluvia pensó en ti. Y también era morena.
La tarde dejó de llamarse parque:
taza de té de ojos azules era,
endulzado con una gota de amor.
La tarde dejó de llamarse parque:
taza de té de ojos azules era,
endulzado con una gota de amor.
sábado, 13 de agosto de 2011
Ensayo que debió ser poema
Imagino que la lavadora debe tener
mejores propósitos que un presidente
mientras gira y gira y gira:
la lavadora lava las culpas, las enjuaga,
las exprime, deja el panorama prístino:
nuevas niñas podrán jugar
a lo que mis hijas no han podido porque no las tengo.
Otros jóvenes podrán bailar
la danza de la gloria que perdimos todos,
violencia adentro.
Un presidente, bueno, cómo decirlo...
Lo único que sabe hacer
es jugar con sangre sin importarle
cuán difícil sea de borrar la mancha.
Por eso lavo tanto los sábados.
Por eso no quise ser presidente cuando era joven
y tremendísimamente inteligente.
Lástima que las lavadoras
no puedan hacerse elegir
en las fiestas del votar.
mejores propósitos que un presidente
mientras gira y gira y gira:
la lavadora lava las culpas, las enjuaga,
las exprime, deja el panorama prístino:
nuevas niñas podrán jugar
a lo que mis hijas no han podido porque no las tengo.
Otros jóvenes podrán bailar
la danza de la gloria que perdimos todos,
violencia adentro.
Un presidente, bueno, cómo decirlo...
Lo único que sabe hacer
es jugar con sangre sin importarle
cuán difícil sea de borrar la mancha.
Por eso lavo tanto los sábados.
Por eso no quise ser presidente cuando era joven
y tremendísimamente inteligente.
Lástima que las lavadoras
no puedan hacerse elegir
en las fiestas del votar.
Listado
El frasco de papel para guardar
las más recientes lágrimas de agosto.
Los dolores de la regla que regresa
a ponerle disciplina militar a mi indecencia
de ser la libre y la madre que pare todos estos hijos escritos.
La guayabera que compraré para no dártela nunca.
El ticket del cine que me sobra
porque aquí no somos dos
y tú podrías usarlo con ella
-ojos que no ven el cine juntos
probablemente estarán ciegos de ira por la mañana
y de un secreto deseo a cada instante-.
La culpa por nacer tan lejos de todo
y sin un ápice para hacer temblar
el breve espacio que será mío y te aparto
con la luz de la inocencia que aún tengo.
Todo ha sido tuyo desde que nos vimos.
Me faltó agregar el beso del amor y el vértigo de sentir amor
y esa sensación de ser la única en un juego de dos,
un viernes al caer el mediodía.
las más recientes lágrimas de agosto.
Los dolores de la regla que regresa
a ponerle disciplina militar a mi indecencia
de ser la libre y la madre que pare todos estos hijos escritos.
La guayabera que compraré para no dártela nunca.
El ticket del cine que me sobra
porque aquí no somos dos
y tú podrías usarlo con ella
-ojos que no ven el cine juntos
probablemente estarán ciegos de ira por la mañana
y de un secreto deseo a cada instante-.
La culpa por nacer tan lejos de todo
y sin un ápice para hacer temblar
el breve espacio que será mío y te aparto
con la luz de la inocencia que aún tengo.
Todo ha sido tuyo desde que nos vimos.
Me faltó agregar el beso del amor y el vértigo de sentir amor
y esa sensación de ser la única en un juego de dos,
un viernes al caer el mediodía.
jueves, 11 de agosto de 2011
Lluvia parlante
Se limpia el alma de la ciudad.
La tragedia y el miedo eran sombras mal proyectadas
de nuestros yoes caminando;
ahora se han ido con el agua del cielo.
En su lugar quedan las voces de las ancianas dulces
y las mujeres que hoy se enteran que darán vida.
La lluvia ha hablado.
La tragedia y el miedo eran sombras mal proyectadas
de nuestros yoes caminando;
ahora se han ido con el agua del cielo.
En su lugar quedan las voces de las ancianas dulces
y las mujeres que hoy se enteran que darán vida.
La lluvia ha hablado.
Signo
Con la música del signo
rompo las cadenas.
Vuelve a mí el sentido prístino
de la lluvia y las estrellas:
polvo cósmico soy,
abandonaré los fierros oxidados
de la oscuridad que habla.
rompo las cadenas.
Vuelve a mí el sentido prístino
de la lluvia y las estrellas:
polvo cósmico soy,
abandonaré los fierros oxidados
de la oscuridad que habla.
Alegría
Alegría, alegría, alegría.
Dominus pater luminis expandit seu core
sous la face de la terra.
Il sognio finisse, la porta s'ouvre.
Alegría, alegría, alegría.
Dominus mater victoriam remplise
avec l'argenta lux
les fleurs du coeur de la grande femme.
Alegría, alegría, alegría.
Dominus pater luminis expandit seu core
sous la face de la terra.
Il sognio finisse, la porta s'ouvre.
Alegría, alegría, alegría.
Dominus mater victoriam remplise
avec l'argenta lux
les fleurs du coeur de la grande femme.
Alegría, alegría, alegría.
Discurso del intermezzo (protesto lo necesario)
Respeto la ira de no dormir
por estar alerta
-a ver si el inicio del mundo-.
Respeto el cansancio de no mentir
por ser abierta
-a ver si el fin de las rencillas-.
Pero no puedo aceptar el hecho de no querer escribir
por estar estúpidamente enamorada
-a ver si el rosa del tutú
o la fantasia en HD de mi corto,
a ver si el avión o las flores
los imposibles entornos-
Como tampoco acepto
el hecho de vender mi dignidad literaria
a un par de horas de visita guiada
por el corazón de mi perra ciudad
una tarde de verano que también duerme
-por ver las espinas del tiempo congeladas,
por ver si las medias de la puta huelen a incienso,
por ver si la otra cara de Juno sabe actuar
la felicidad...
por estar alerta
-a ver si el inicio del mundo-.
Respeto el cansancio de no mentir
por ser abierta
-a ver si el fin de las rencillas-.
Pero no puedo aceptar el hecho de no querer escribir
por estar estúpidamente enamorada
-a ver si el rosa del tutú
o la fantasia en HD de mi corto,
a ver si el avión o las flores
los imposibles entornos-
Como tampoco acepto
el hecho de vender mi dignidad literaria
a un par de horas de visita guiada
por el corazón de mi perra ciudad
una tarde de verano que también duerme
-por ver las espinas del tiempo congeladas,
por ver si las medias de la puta huelen a incienso,
por ver si la otra cara de Juno sabe actuar
la felicidad...
miércoles, 10 de agosto de 2011
Implosión
Soñó ser beso y no bala.
Soñó ser arena y verdad.
¡Adiós, adiós, herida!
Quiso ser viento y no esquirla,
un pedazo de lengua para amar.
Lejos se va aquello que ya no importa,
lejos está, como la mar.
Soñó ser arena y verdad.
¡Adiós, adiós, herida!
Quiso ser viento y no esquirla,
un pedazo de lengua para amar.
Lejos se va aquello que ya no importa,
lejos está, como la mar.
LuzAzuL
Bendigo tu luz azul, vida.
Con ella vuelvo a entender la patria de mi cielo
y en mis dedos crece de nuevo
la ambrosía.
Exhalan azúcar los mares
el cítrico fortalece la algarabía
de los niños del verano.
La piel es un pozo de Dios observando
el gozo continuado de mis padres:
policromía estival, dijo un ciego.
Agradezco el technicolor de tus días:
he escalado la violácea montaña.
Apuro el verso, derramo la caña.
Sé bien que es tu promesa el dulce silencio
guardado en mi falda.
Con ella vuelvo a entender la patria de mi cielo
y en mis dedos crece de nuevo
la ambrosía.
Exhalan azúcar los mares
el cítrico fortalece la algarabía
de los niños del verano.
La piel es un pozo de Dios observando
el gozo continuado de mis padres:
policromía estival, dijo un ciego.
Agradezco el technicolor de tus días:
he escalado la violácea montaña.
Apuro el verso, derramo la caña.
Sé bien que es tu promesa el dulce silencio
guardado en mi falda.
lunes, 8 de agosto de 2011
8-8
Ocho-ocho
ábrete, Sol,
envuélvete en azúcar.
Lame el silencio de la Luna,
salgan de sus rayos
los árboles buenos y los dátiles
y las peras y las uvas
y las ciruelas y la dulzura
de ella cantando,
floreciendo,
como lo hace su gemela Tierra.
Que mi gente no vibre del miedo la raíz
que mi gente vuelva a sonreír.
Y la aflicción sea un ave iracunda pero muerta
y el padecimiento y la víctima erosionen
y su polvo desaparezca.
Las mujeres renueven el poder de su seno.
Los hombres alaben al Reino
el poder de sus lenguas.
Descansen en paz todos nuestros muertos:
la cama, su lecho, el ataúd en llamas.
Descansen en paz nuestros pensamientos:
regrese la tranquilidad a las cuerdas de nuestras gargantas.
Alabemos el phi de la bicicleta del tiempo,
mandemos traer los ocho sentidos a este interminable momento:
La raíz de la verdadera vida está aquí,
Oh, Padre Cielo.
Las estrellas dibujan su danza,
Oh Madre Tierra.
Infinito es tu manjar
a la vera de las manos de nosotros,
los microdioses.
ábrete, Sol,
envuélvete en azúcar.
Lame el silencio de la Luna,
salgan de sus rayos
los árboles buenos y los dátiles
y las peras y las uvas
y las ciruelas y la dulzura
de ella cantando,
floreciendo,
como lo hace su gemela Tierra.
Que mi gente no vibre del miedo la raíz
que mi gente vuelva a sonreír.
Y la aflicción sea un ave iracunda pero muerta
y el padecimiento y la víctima erosionen
y su polvo desaparezca.
Las mujeres renueven el poder de su seno.
Los hombres alaben al Reino
el poder de sus lenguas.
Descansen en paz todos nuestros muertos:
la cama, su lecho, el ataúd en llamas.
Descansen en paz nuestros pensamientos:
regrese la tranquilidad a las cuerdas de nuestras gargantas.
Alabemos el phi de la bicicleta del tiempo,
mandemos traer los ocho sentidos a este interminable momento:
La raíz de la verdadera vida está aquí,
Oh, Padre Cielo.
Las estrellas dibujan su danza,
Oh Madre Tierra.
Infinito es tu manjar
a la vera de las manos de nosotros,
los microdioses.
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