Como el mar cantando un himno
me diste la promesa de un invierno
donde la belleza
no moriría por falta de ternura.
Respira en mí la primavera,
mi cabello canta una elegía
para tu silencio cuando duermes.
domingo, 8 de abril de 2012
Fotografía
En el vacío
una gasa magenta
su danza de espera y vientre va dibujando.
La he visto mientras dormía otra vida.
Es mi alma.
una gasa magenta
su danza de espera y vientre va dibujando.
La he visto mientras dormía otra vida.
Es mi alma.
Tous
Dicen que todos los caminos
llevan adonde mismo.
Tengo fe en las máximas de antaño
para esta noche
volver a besar tu frente.
llevan adonde mismo.
Tengo fe en las máximas de antaño
para esta noche
volver a besar tu frente.
sábado, 7 de abril de 2012
Noche
La noche de mi alma
se repite cada viernes
y tu cuerpo tibio entre mis pechos
emerge
incendiando esta habitación escarlata
de papeles, tinta y silencio.
Miro mi cara
y veo tus labios esculpiéndome tiernamente.
Toco mi cuerpo
y siento tus ojos habitando mi orografía.
Le hablo en desierto a mi corazón
y me responde con la lluvia originada en tu lengua.
La noche de mi alma
se repite cada viernes
como piedra ígnea entre mis piernas
y mi cuerpo ya no es más mío
porque está donde tú.
se repite cada viernes
y tu cuerpo tibio entre mis pechos
emerge
incendiando esta habitación escarlata
de papeles, tinta y silencio.
Miro mi cara
y veo tus labios esculpiéndome tiernamente.
Toco mi cuerpo
y siento tus ojos habitando mi orografía.
Le hablo en desierto a mi corazón
y me responde con la lluvia originada en tu lengua.
La noche de mi alma
se repite cada viernes
como piedra ígnea entre mis piernas
y mi cuerpo ya no es más mío
porque está donde tú.
viernes, 6 de abril de 2012
Décimo viernes
Todos los pétalos para bañarme
la piel que arde y habla
a la espera de tu aroma.
Estas rosas estallando amaneceres
la luz escondida
bajo la fragancia
de los milagros que creas.
Aire perfumado de las cosas
que callamos, las sueño y las cantas
bailando juntos la promesa de abril.
Diez períodos con Venus
girándome las raíces del corazón.
Piel blanca, ojos de cielo,
la última primavera no tendría sentido
si tus besos no me hubieran mostrado
el paraíso.
la piel que arde y habla
a la espera de tu aroma.
Estas rosas estallando amaneceres
la luz escondida
bajo la fragancia
de los milagros que creas.
Aire perfumado de las cosas
que callamos, las sueño y las cantas
bailando juntos la promesa de abril.
Diez períodos con Venus
girándome las raíces del corazón.
Piel blanca, ojos de cielo,
la última primavera no tendría sentido
si tus besos no me hubieran mostrado
el paraíso.
jueves, 5 de abril de 2012
34
Es tu cumpleaños y abracé tu foto
lo pedí tres veces:
volverte a ver, risa flotante
entre todas las risas posibles
abrazar estos diez años sin platicarnos
las cosas comunes
que nos atropellan la cara
las extraordinarias
que nos vuelven imposiblemente joviales.
Es tu cumpleaños treinta y cuatro.
Ginsberg cumple quince de flotar
entre las estrellas.
Pero dudo mucho que él sepa
del sonido de los címbalos cuando cantas
o de la magia de estar ahí,
vestida de flores a pesar de las tristezas:
acaparaste los mantras desde pequeñas
sabías que los usarías para cocinar
en memoria de aquello que nos dejaron nuestros padres
y nuestros siempre silentes abuelos.
Feliz cumple, Laura,
desde aquí te grabo una nana
para cuando seas tú quien quiera
que te arrullen.
Tus hijos, mis cabellos sin canas,
toda esta ilusión de vivir algo nuevo,
pájaros polícromos a la entrada de tu casa
nubes perfumadas para ti,
en lo que llega el abrazo.
lo pedí tres veces:
volverte a ver, risa flotante
entre todas las risas posibles
abrazar estos diez años sin platicarnos
las cosas comunes
que nos atropellan la cara
las extraordinarias
que nos vuelven imposiblemente joviales.
Es tu cumpleaños treinta y cuatro.
Ginsberg cumple quince de flotar
entre las estrellas.
Pero dudo mucho que él sepa
del sonido de los címbalos cuando cantas
o de la magia de estar ahí,
vestida de flores a pesar de las tristezas:
acaparaste los mantras desde pequeñas
sabías que los usarías para cocinar
en memoria de aquello que nos dejaron nuestros padres
y nuestros siempre silentes abuelos.
Feliz cumple, Laura,
desde aquí te grabo una nana
para cuando seas tú quien quiera
que te arrullen.
Tus hijos, mis cabellos sin canas,
toda esta ilusión de vivir algo nuevo,
pájaros polícromos a la entrada de tu casa
nubes perfumadas para ti,
en lo que llega el abrazo.
Lo que no decimos
Y son las palabras que no decimos
mis piernas tornéandose en esta primavera
mis tacones bailándote un sí
desesperado.
Enredaderas de teorías y palabras
floreciendo cartas viajando
por túneles secretos.
Es este esqueleto que vibra eléctricamente
por ti
desde ti
cuando me escribes de ti y contigo.
Vestidos hechos del vaho
de mi nombre y la espera de tu carne.
Constructo amasado con besos merecidos.
Ciudad ternura que compraste
con mariposas.
Y es este silencio...
Dios es el motor del universo.
Tú eres el motor de mi alma.
mis piernas tornéandose en esta primavera
mis tacones bailándote un sí
desesperado.
Enredaderas de teorías y palabras
floreciendo cartas viajando
por túneles secretos.
Es este esqueleto que vibra eléctricamente
por ti
desde ti
cuando me escribes de ti y contigo.
Vestidos hechos del vaho
de mi nombre y la espera de tu carne.
Constructo amasado con besos merecidos.
Ciudad ternura que compraste
con mariposas.
Y es este silencio...
Dios es el motor del universo.
Tú eres el motor de mi alma.
miércoles, 4 de abril de 2012
Que los cumplas feliz
Que los cumplas feliz. Que los escribas en una caja en blanco. Que la selles y la guardes bajo tu piel. Que la abras cuando llegues a los noventa años. Que llores de alegría por haber vivido tan feliz esta vida. Y vuelvas a cumplirlos feliz cuando el eco de los besos que te dieron, de los abrazos que te ensalzaron tus veintitantos años, inunde tu oído izquierdo y le salga hecho un canto por el derecho. Que los cumplas feliz, sí, porque es tu obligación sonreírle al mundo para esperar su respuesta cuando menos te lo imagines. Que los cumplas feliz.
Para Marisela Magdaleno.
Por brillar conmigo en la batalla.
Por brillar conmigo en la batalla.
martes, 3 de abril de 2012
Poema traído de mi senectud
Cuando estuve enamorada
crecí flores mientras veía nacer
poemas de amor callados
y los árboles del silencio maté
para engendrar nuevos frutos
de saliva y coro de mieles de sol.
Creí en un sueño malva,
tejí colores de bruma y sudor
para mi príncipe de heno y cielo
y los edificios nanas me cantaron
pues cuando estuve enamorada
esperaba su retorno desde ultracielo
para justificar con danzas de aire
la existencia de mi octogenaria vida.
Aprendí a hablar a través del viento.
En las noches capté los mensajes
de la inteligencia que subyugó a la mía.
Los escribí con hilo invisible
en la piel enamorada de mis casi treinta.
Cuando estuve enamorada
canté las elegías de una primavera
sutilmente escondida en la eternidad.
Transcribí los colores que me habitaban
en los ojos de cielo que me vieron con ternura.
Perdí el pudor ante la cursilería.
Me abandoné al fuego que abrasó mi corazón.
Olvidé los imposibles,
me peiné con agua magenta los cabellos
vestí mi cuerpo con sus caricias...
Y escribí esto, para recordarlo
cuando fuera frágiles huesos
y el recuerdo de un gran amor
sostuviera la carne
que ardió en magma por ese hombre
de turgencia transparente e ígnea
cuando estuve enamorada.
crecí flores mientras veía nacer
poemas de amor callados
y los árboles del silencio maté
para engendrar nuevos frutos
de saliva y coro de mieles de sol.
Creí en un sueño malva,
tejí colores de bruma y sudor
para mi príncipe de heno y cielo
y los edificios nanas me cantaron
pues cuando estuve enamorada
esperaba su retorno desde ultracielo
para justificar con danzas de aire
la existencia de mi octogenaria vida.
Aprendí a hablar a través del viento.
En las noches capté los mensajes
de la inteligencia que subyugó a la mía.
Los escribí con hilo invisible
en la piel enamorada de mis casi treinta.
Cuando estuve enamorada
canté las elegías de una primavera
sutilmente escondida en la eternidad.
Transcribí los colores que me habitaban
en los ojos de cielo que me vieron con ternura.
Perdí el pudor ante la cursilería.
Me abandoné al fuego que abrasó mi corazón.
Olvidé los imposibles,
me peiné con agua magenta los cabellos
vestí mi cuerpo con sus caricias...
Y escribí esto, para recordarlo
cuando fuera frágiles huesos
y el recuerdo de un gran amor
sostuviera la carne
que ardió en magma por ese hombre
de turgencia transparente e ígnea
cuando estuve enamorada.
domingo, 1 de abril de 2012
Coordenadas
En la cercanía de un cuerpo cobalto
nace el sonido del silencio
y todo adquiere sentido
bosque, llama imperfecta, canto solar,
desierto estallando en el cielo
su petición de estallar una falda ígnea.
En la cercanía de un cuerpo cobalto
nace la piedad de la luz.
nace el sonido del silencio
y todo adquiere sentido
bosque, llama imperfecta, canto solar,
desierto estallando en el cielo
su petición de estallar una falda ígnea.
En la cercanía de un cuerpo cobalto
nace la piedad de la luz.
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