jueves, 30 de enero de 2014

Galopante
gota de río bajo flores violáceas.

Por ti lloro la ausencia
como un muñeco de cuerda.
Por ti corro las horas
hasta dar con la química de tu beso.

Aire vivo soy
antes lejana tierra.

Tú puedes oír el golpe de mi propio oído
tú puedes sentir la textura de mi mano buscando tu mano.
Tú lo puedes cambiar, magnificar todo:
claridad sin espejo
aquí estoy esperando por ti
para que me vuelvas a escribir
tus signos de esta vida.
Mediterránea.
Atrás quedan los nudos de sal, Leda
amante cisne colocaré en tu cintura
para cubrirte el pubis.

No hay sol que por ti no aparezca, niña
no hay rostro de dios ni de sangre
que por tus manos no se nombren.

Mediterráneo.
Delante de ti están
los amaneceres de los cuatro tiempos.
Antiguos discos de bronce y eurítmicos
que vuelan hacia ti
para recordarte cuán eterno eres.

No hay sonido que de ti se oculte, niño
no hay rastro de dios ni de ternura

que hasta tu cuerpo venga. 

miércoles, 29 de enero de 2014

Existes.
Me fecundas la savia letra
con cada beso
colocado en mi mejilla
en los bordes de mi sexo
en mi antebrazo
en mis ojos entregados ígneos por ti.

Mi lengua aprende tu lengua.
De mis manos brotan signos
para amarte.

Hoy hace frío y me siento en paz
no crecieron lunas para los árboles
fueron los árboles los que hicieron crecer la lluvia
y luego aquí la esperanza
vaga mansa tardía
como todas las máscaras de esta impronta
de cielo milenario en sepia orgullosas
orugas botones copos.
Fe acidulada de sangre de ciclo de hembra.
Orificio sacrosanto donde filtró la trinidad
un eco dulce de quetzal algún rubí de colibrí
de ala ahíta de amor
de esos amores que ya no se hacen.

Pero a mi puerta llegan. 
Lluvia de cero
mueve las caderas del asfalto
vuélvete asiento de café
léeme la entrepierna
interprétame la raíz de mi corazón.

Entre lluvia voy rememorando
la densidad exacta de su cuerpo.
Con gotas de lluvia enerosa
voy marcando los alcances de su vista.

Nace de mí el orgasmo de amor
insólito bosque donde me reconozco otra
cada vez que busco su rostro
para mirarme en él.
Costumbres sí
pero de las buenas
perpetuidades como planas
tareas serenas:

yo te escribiré te quiero
aunque en realidad ya te amo
y por teoría tengo
que no hay pasado ni futuro
siempre presente renovándose.

Como el beso que se escribe igual
y no sabe a lo mismo.

Sino más grande
más combatiente en tus hoyos negros
de negra ausencia de fuego y aire.

Costumbres, sí
pero a mi raro estilo.
Hombre
héroe
macho
niño
matador
rey
amo
 
Ruega por la del norteño tálamo
que no duerme 
por ausencia de tu latido
que no come bien
porque eres su carne
que no está del todo aquí
porque ella quiere estar siempre contigo

en el silencio y en la obviedad
en lo cotidiano y lo perfecto. 

Amo
rey
matador
niño 
macho
héroe
hombre amado mío. 

En tu sombra y en tu luz 
el fuego y la vida. 
En tu ausencia 
mi yo buscándote a contraterreno. 

martes, 28 de enero de 2014

Flor de arroyito
la primavera de enero te guarda
y yo, aguanieve
espero tu brazo ígneo
para reanimarme en tu fuego.


lunes, 27 de enero de 2014

Tam tam tam
Con el cayado de un cosmos
muy tuyo, muy de dios
abro la tierra.

Tierra sirena
envuelta en orquídeas de arena y sal
medusas conversas
que escriben un trozo de mi agua.

Has venido hasta aquí
has pronunciado en mí tu playa.
Oh sol de bronce
guárdame los días de alba y añil
hasta perderme
en tu dulce memoria
de un caos sin final.

Tam tam tam
con la lluvia de un pajarito blanco
que es mi ánima
y enclavada en ti está
yo abro mi corazón
aunque duele.

Te ofrendo sus arterias
su sangre chorreante
como las magníficas noches blancas
que me has dado.

Te ofrendo su latido
su guía su pulso su esplendor
también su miedo atávico
su resquemor de planta y huella mamífera.

Todo es tuyo por derecho de conciencia
conciencia hombre
fruto de carne bendita
de la divina enredadera.

Tam tam tam:
mediodía y te hablo
tam tam tam
medianoche y te arrullo.

Eres la piel del silencio
mojada de estrellas verdes.
Eres la piel del grito
mojando paredes rojas.

Tam tam tam
un grito es una canción que es un hito
fortuna para un elegido
macho o hembra
de las piezas a merced de la lluvia de amor
girar.
Entre tanto mito de los hombres
resultas ser la canción más bella
no habrá minuto o espacio 
lunar o fuego
en que yo olvide tu armonía. 

Salgamos a la luna
te dije a noche
comeremos alegría de plata. 

Salgamos al sol 
te digo ahora
vibraremos el fuego
al ofrendar el sabor 
de nuestras bocas. 
Me vistes me mojas me amasas
vuelvo a abrir los ojos
arcilla maíz en tu anafre
todo está puesto en tu cuerpo

tus utensilios son las partes de tu cuerpo.

Abre el sol sus armas
tú has abierto de mí todo
amor, tú has dado luz
a cada puerta abierta.