martes, 4 de diciembre de 2012

Bello

Te miro y en verdad
eres bello.
Bello por puro
mío en mis sueños,
cuando suenan las notas
de tu universo.
Se acaba la necesidad del poema.
Poesía eres tú
al salir tu rostro
rumbo a mi vientre que es tu calle
a tu rostro que es la tarde
abrigando mi corazón.


Por la gracia y el deseo 
de todos los días recibir tu música

sábado, 1 de diciembre de 2012

Fotografía

En el suelo, la hoja
tres, ocho,
el dorado poema
escrito mil veces por el viento
la duda
de si el silencio o la flama
la estalagmita o la palabra.
Tu mansa mano
girando el sentido del mundo.

Pasos para una mujer de casi treinta

Silencio
que las hojas no te oigan
la alfombra de versos
no alberguen tu cuerpo desnudo
que esta piel palpitando
no hable por ti.

Acaso baila al compás de sus canciones
muévete lentamente
cuando su magia errante

ya sabes lo que ocurre

si la boca
si los ojos
si los muslos
si el corazón
protagonizan tu existencia.

Y ven y escribe aquí, mujer
que otra vez
(o quizá deberías decir
por primera vez tras el naufragio)
estás totalmente enamorada

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Diálogo II


Yo soy la mujer del abrigo
donde habitan todos los inviernos.

Quiero dejar de serlo.
Saturno, dame hospedaje sin mi carne.


Que alguien me libere
de mi cuerpo embargado
por la tristeza.

(Pasarán muchos autos
y la velocidad
pero esta vez tampoco
la muerte.)

Diálogo I

El peso triple en cada pierna
cuánto pesa
una calle transitada
a rastras

Algo así como la vida.

He descubierto, alma
que el mundo no entiende
mi tipo de cambio.

Demasiado amor
está a la baja en la bolsa de valores.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Lullaby from november to january

Llegó la hora del sueño
mujer
vete a descansar
las lágrimas se empacan
en bolsas de regalo
latas para servirse en los atunes
plásticos que aumentan
el tamaño de los senos
o impiden la colección
de los hijos
los cigarros que rozan labios azules
-de tu padre
de tu ex amante
del putativo
del que no quiere tomarte
del que te mira y no quieres tocar-
en tardes al vacío
en jardines sin niños

y no brotan más
y no brotan más.

Llegó la hora del sueño
mujer
no es necesario
tener que despertar.

Ausencia

La mirada del felino
acechándome en las mañanas
al comer, cuando parte mi alma
para descansar
de mi carne, mi saliva
mi espacio

La mirada del felino todo se lo lleva

Eres mujer sin llama
y tu hogar es la renuncia


Habitaba yo en sus rayas ígneas.


Hay un lago dentro de mí
que me invita a estar dormida



Celular

Faros iluminando
la ciudad
detrás
de esta caja con agujeros.

Autos hablando del tiempo.
Las llantas tatúan la piel de asfalto
no más caminos
no más te amos
no más palabras dibujando otros reinos.

Aire marcado de otoño
demasiado aire para alimentarnos.

Dame un celular
para llamar a lo que resta

siempre me dará tono ausente.

XXIX

Oh fulgor de los veinte
tierna promesa jamás cumplida.

Oh canciones de arrabal
las faldas rosas
con la virginidad expuesta
al azul lenguaje natural
impreso en una fotografía

Oh francas orquídeas de papel
en tu mundo naufragué
queriendo ser de metal,

Aquí yacen
los versos otoñales del poeta
aquí los epitafios prematuros
el fulgor de la melancolía.


Hay cosas destinadas
al chispear de la memoria
hay cosas que dejan sus nombres
porque no vuelven más.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Algo así

Algo así como infinito
tu risa de ángel
tu cuerpo desplegando luz
este sábado bonito
tarareando lo que mi alma
cuando te mira
canta.

Margarita

El día que dejaste
el frío lecho de mi padre
para viajar ultratierra
con tu sueño otoñal

madre
comprendí la importancia
de perdonar el viento.

Y saber que el origen está
no en el útero
sino en el amor.