sábado, 10 de noviembre de 2012

Oración por la del espejo

Amado aire
amado espejo
amada tortura llamada tiempo
ojo inmenso de mares y galaxias

Acude en su ayuda
llénala con tu ternura
defiéndela de ella
apártala de sus trampas y juegos
de sus memorias
sus obsesiones
de su maternidad entre raíces
pirañas
y tarjetas sin saldo
para llamar a la alegría
y de ese ánimo de llamar por cobrar
con cargo a su piel
a la nostalgia.

Sabes bien que merecía tener
mejor fin
pero a veces el temor
es más grande que la vida.

Santa trinidad de su nacimiento
protégela de sus lamentos
mañana, tarde y noche
grítale que no volverá a nacer
la luna creciente en sus pestañas
que la primavera se ha ido
pero llega el verano

ainda

Quelqu'n m'a dit

Alguien me dice
que estoy muy cansada
mis piernas
estas hibris charlando
calando
el calendario de mi cuerpo.

-Finjamos que soy feliz
-Espejo, te detesto a estas horas
de la tarde
es muy tarde
cuán tarde
los olvidos, ese nombre
los cuatro puntos de sal
sin lamer (nunca hubo amor).

A lado
dos pares
dos de todo
dos para llevar
y lo dejo, me dejan
porque esa es
la cuestión de no estar enamorada.

Trueque

Cubos polícromos, hileras en decibeles,
tu carita sucia al frente

voy a limpiar la rareza
de tu apellido, turgencia

Dame un tren para viajar
adonde no recuerdo estaba mi guarida
algo, horas, globos
tres segundos de tu parcela imaginaria
tus cabellos-flores, tú
yo, mi péndulo.

Quiero tu risa en mi alma
para lavar esta sabanostalgia.




jueves, 8 de noviembre de 2012

Delivery

Lágrimas de sal para la nevera
sacos, plumas
dientes de tigre, de ángel
y ciertas cadenas
para escribir historias.

No importa cuántas medias
pestañas ciruelas
uñas brillantes
libros y proyectos
acá el almacén
está lleno de heridas
y de sueños escritos
en un papel que olvidé
en la banca de los ilusos.

martes, 6 de noviembre de 2012

Return of Saturn

Yo tuve una muñeca, un vestido, una lengua
dos, tres, hasta cuatro
para lamer al mundo desde sus orígenes
para adentrarme a mi madre
cuando hablaba el lenguaje del silencio.

Yo tuve una risa, una mujer
poesía en mis yemas,
la piel de fuego quemando juventud
un par de ojos que leyeron
la proximidad del mundo y su distancia.

Poseí sueños, un almanaque privado
danzas sin estrenar entre rieles
frutos, dátiles y corazones
para colorear los escenarios.

Tuve amor, demasiado amor, y también treinta años
nací con ellos y llegué hasta ellos
y con el sol doré sus puntas
para coserme la boca mientras cantaba.

Tuve lo mismo en la mano izquierda
que en la diestra
y todo lo entregué
hasta quedarme vacía.

Yo tuve un nombre y un espejo
y frente a él sonreí cuando me fue posible.
Yo tuve cuatro sueños
y en cada uno me comí al mundo
un sólo continente
mi propia bitácora del viaje.

Que deje de ser todo arena
y vuelvan mis edificios.
Que deje de ser tierra agreste
y regresen mis castillos
yo, princesa del aire, reina del silencio
vasalla de la música
suplico esta noche mi regreso.

jueves, 25 de octubre de 2012

Rodin a propos du Soumaya

mille sculptures dansent
tout autour de ma face
mon amour

La memoire tous les bisous  perdus
brillent
comme un seul corps
celeste, chagrin de l'univers
hors l'elipse de toi
roi soleil, tigre en flammes.

Oh Solitude, reine, donne moi
tes épaules pour écrire

tu me manqueras
la pluiepart 
de mes ombres nudes. 



A   E.S., 
malgré  le silence et l'amour 


martes, 16 de octubre de 2012

Señor Numeralia

Ventanas amplias para transparentar
la imaginación a galope
cuando tú pasas
señor numeralia
paso de equilibrista entre mujeres hielo.

Un día llegarás y me dirás
cursimente
secretamente
que la flor de tu solapa 
es mi fotografía
y preguntarás que adónde 
mis piernas torneadas y solas
que si no se les ofrece 
salir a pasear entre las estrellas tristes
de una ciudad triste

y yo te diré que sí
porque me gusta que termine
en sílaba aguda tu nombre
siempre y cuando me sepas contar
los espacios que viví aguardándote

como hoy
detrás de esta amplia ventana. 

domingo, 14 de octubre de 2012

Plaza


La vista nublada al cielo,
mi niño,
Monterrey vestida de yugo y sal
frente al hotel
transformado en el último paraíso.

No podrás llegar
no volverás.
(cuando dos amantes
no pueden estar juntos
ocurre el silencio).

Domingo, como tu padre,
azul, como tus ojos.

Jueves once, madrugada
ambos dijimos absurdos
era el sueño o la antesala
a la despedida
(y ese cerro sin ti
era mi cuerpo lejano
de tu amor).

Qué magras son las horas
qué dentado, el camino
para llegar a la muerte
y volverte a ver
desnuda de mi consciencia
no impelida por las formas
libre para recibirte libre
con la ternura, nuestra hija,
con mi alma llena de amor por ti
tantos eones.

La vista nublada al cielo,
hoy ya no sé si quiero llamarme por mi antiguo nombre
o si prefiero guardarme entre los pliegues de tu rostro
para soñarte, soñarme
que una vez fui amor y fue en tus manos.


Para C. 
Por darme la justificación del resto de mis días.

sábado, 6 de octubre de 2012

Laundry Saturday

El sol de octubre para lavar
la manta negra con la que cubro
mi cuerpo.

Los rayos lagañosos,
los días de parda felicidad
usados a imagen olfativa del detergente.

Hay que aprovechar el día
cantar la hora alegre
optimizar esta nueva vida que me das
Tigre
aunque yo no la quiera.

miércoles, 3 de octubre de 2012

non omnes moriar

Blanquecina piel anidando
horas de papeles
Nadie habla
por la tarde sentiré de nuevo miedo.
Y recordaré, que

Yo soy la niña que sale amedrentada del colegio
la cruz pintada de verde tierno
paseándose por las tardes de oficina;
Yo soy la adolescente que durmió mil horas
en vez de besar las tardes,
la infeliz Gertrudis (o Ana o Sarah, da igual)
que mendigó libertad a temprana hora.

Yo soy la escultural princesa de cabellos rojos
etiquetada para el amor frío
que jamás miró mi pecho.

Yo soy la escribiente, la doliente diva
sentada para imaginarse
otros mundos.
Soy la comida sin hacer de mis hijos
el cigarro que me habrá de matar
a los cuarenta.
O el cabello blanco tejiendo la odisea
del Tigre y sus manías
del paraíso y sus puertas cerradas.

Yo soy la mágica, la silente.

A mí no me importa
que me calle el mundo,
hablo desde otro lenguaje
y así no moriré jamás.

Que la ley divina
me recuerde
y no me deje como mujer bandera
tendida a expensas de las estrellas.

Nap

Al final de la siesta
el hueco para llenarse de acedia
hora acedia
caminante, no, tránsfuga
río corriendo tras de los faros
siguiendo el rastro
de lo que era este amargo tambor.