Sabe más de flores que yo
y por eso sus manos
hacen poesía.
Conoce los milagros del color
y permanece en silencio.
Es un espíritu errante
entre el placer y el éter
un grito de niño desenfrenado
y la calma de la piedra
sublimada en astro.
Este es mi hombre,
él es el lugar adonde iré a parar
el día que muera
él es el oxígeno de mi palabra
aunque se empeñe
en que no diga más
que simplemente un beso
o una golondrina desde mis ojos
mi palma sobre su espalda
diciéndole que sobra el tiempo
mi otra boca cubriéndolo
contra sus males de la noche.
Sabe más de flores que yo
y aún así le escribo poesía.
sábado, 30 de agosto de 2014
Oda a mi Amor en Agosto
Óyeme vivir, Emperador
Rey y Dios
que a veces simulas
un lejano placer escondido
en tu oído medio.
Óyeme latir tu cielo, Señor
alrededor de tu cuerpo voy
como ungido por miel de ángel.
Óyeme danzar por ti,
héroe discreto,
y verás las zarzas que he sembrado
para ti
cuando en el verano
dejabas tu muda flor
reposando en mi puerta.
Óyeme escribirte la vida, Amor
y canta conmigo
noche y día
la melodía suprema
por la que una estrella somos
y en la frontera de dios y el mundo
vivimos.
Rey y Dios
que a veces simulas
un lejano placer escondido
en tu oído medio.
Óyeme latir tu cielo, Señor
alrededor de tu cuerpo voy
como ungido por miel de ángel.
Óyeme danzar por ti,
héroe discreto,
y verás las zarzas que he sembrado
para ti
cuando en el verano
dejabas tu muda flor
reposando en mi puerta.
Óyeme escribirte la vida, Amor
y canta conmigo
noche y día
la melodía suprema
por la que una estrella somos
y en la frontera de dios y el mundo
vivimos.
Recorriendo un camino de magma
a veces así llegas a mí
y la luna que todo lo mueve
mi sangre ventral
tu semen abriendo mis vértebras
una escalera roja
para amar o arañar
para gritar convencidos
de que no hay otra oportunidad
salvo la vida
para ser saliva y sudor.
A veces ardes tanto
que te preferiría a ratos
suave como hijo de higuera
y ciprés.
Llenando de brisa mi melancolía
porque sabes que de ahí provengo
y es a la paz de tu cuerpo
adonde puse yo mi casa.
Pero te siento y te creo y te quiero
asido a mí como un volcán
sin noción de la frontera
ese hilo azul que divide la tierra del cielo
para seguir haciéndolos uno mismo.
Abro entonces mi herida de luna nueva
y te doy lo inasible para tu país de hombre
y de héroe y de hijo.
Me fundo contigo
y fundo contigo las estrellas.
Pero tu hongo no fue tranquilo
y tu lluvia ácida
al mundo de nuevo corroe.
Pretendes dar una nueva religión
la esperanza detrás
de los pensamientos orgánicos.
Mil muertes te circundan
clamando una razón
y tú les llueves sal para su llaga
y tú les dices que no vendrá mamá
y que la distribución del sorgo
es para los destinados a muerte.
y tu lluvia ácida
al mundo de nuevo corroe.
Pretendes dar una nueva religión
la esperanza detrás
de los pensamientos orgánicos.
Mil muertes te circundan
clamando una razón
y tú les llueves sal para su llaga
y tú les dices que no vendrá mamá
y que la distribución del sorgo
es para los destinados a muerte.
viernes, 29 de agosto de 2014
Te amo
cuando las plantas
regalan Andrómedas
y se posan bajo tus pies
o entre el asfalto.
Te amo
cuando dan las seis
y el tren me pasa
por encima del silencio
llevándose mi beso
hasta tu puerta poesía.
Te amo
cuando las teorías se caen
y otros las levantan con risas.
Te amo
cuando las horas pasan sin ti
y yo creo firmemente
en el pulso de tu propio cielo
abriéndote a mí
como río caudaloso
de nubes blancas y morenas.
Te amo
cuando despierto y tengo 22
y al día siguiente me veo de 70.
Siempre amé tu alma
siempre amaré tu alma.
cuando las plantas
regalan Andrómedas
y se posan bajo tus pies
o entre el asfalto.
Te amo
cuando dan las seis
y el tren me pasa
por encima del silencio
llevándose mi beso
hasta tu puerta poesía.
Te amo
cuando las teorías se caen
y otros las levantan con risas.
Te amo
cuando las horas pasan sin ti
y yo creo firmemente
en el pulso de tu propio cielo
abriéndote a mí
como río caudaloso
de nubes blancas y morenas.
Te amo
cuando despierto y tengo 22
y al día siguiente me veo de 70.
Siempre amé tu alma
siempre amaré tu alma.
Te hablan mis ojos
ocultos desde la piedra
con la que tallo al amor
en días de querer pronunciar
algo más que fuego y lluvia.
Míralos:
son tan tiernos
tan absurdos entre otros ojos
porque ellos no aman.
A mí me sobra una esquizofrenia
llamada Amor
y nadie lo nota
excepto tú
porque siempre habrás de venir
a tocar y tañer
cada uno de mis ojos.
Alguna vez se sentarán
a hablar contigo
de fut o de basquetbol
pero este día no
porque te hablan del paraíso.
Eterna luminix
De terso aire está clavado
mi deseo sobre tu cuello.
Ahora que viajo a contraluz
por tu cabello que es plata
y oxímoron,
Ahora, que no puedo establecer
el nunca porque vivo
en tu peso seminal de siempre,
Ahora, que en mis rodillas penden
más de doscientos hilos de tu savia,
tu cortina de tres soles y tintas.
De prado sembrado suavecito
bajo tus plantas
estoy amamantando tu estrella.
Fijada estoy como en un día
que nunca muere y vuelve
vuelve como malva y pezón
en el ojo alcalino de tu cuerpo.
Ya bien tersa me tienes
me das y no me arrebatas
me quitas y combates
por pura razón de amor
que es lo mismo
que enunciar al paraíso
desde su palabra no nacida.
mi deseo sobre tu cuello.
Ahora que viajo a contraluz
por tu cabello que es plata
y oxímoron,
Ahora, que no puedo establecer
el nunca porque vivo
en tu peso seminal de siempre,
Ahora, que en mis rodillas penden
más de doscientos hilos de tu savia,
tu cortina de tres soles y tintas.
De prado sembrado suavecito
bajo tus plantas
estoy amamantando tu estrella.
Fijada estoy como en un día
que nunca muere y vuelve
vuelve como malva y pezón
en el ojo alcalino de tu cuerpo.
Ya bien tersa me tienes
me das y no me arrebatas
me quitas y combates
por pura razón de amor
que es lo mismo
que enunciar al paraíso
desde su palabra no nacida.
Traigo atorado un beso
tras de los ojos y hasta la garganta
ando atrapando besos tuyos
de otras mañanas
ando hilvanando humedades
para no echar de menos
tus labios.
Pero aún así me paro
y sobre la hora azul
mi elemento pongo.
Sé que lloraré al fin
tan pronto acabe
este lugar de barro salado.
Y mi horno serás tú
aunque estés lejos.
Traigo atorado el squerzzo
y los movimientos pendulares
de tu oda cuando ríes
y me tomas en un jadeo,
una suerte de cámara de luz
mordiendo su fuente
para evitar que estalle.
Traigo entre el corazón y mi edad
una niña con sus manos
repletas de nubes y flores
para que la mires y ames siempre.
Ando mezclando cuerpos tuyos
en cada noche de fuego y semen
que me has dado
para no sufrirte la insistencia
para a mi impaciencia de fuego loco
darle tu leche.
Traigo el alma a inmediación
de todas las horas del aire.
Te amo, corazón
y por eso es que te hago mi canto
en la piel del viento,
tu padre.
tras de los ojos y hasta la garganta
ando atrapando besos tuyos
de otras mañanas
ando hilvanando humedades
para no echar de menos
tus labios.
Pero aún así me paro
y sobre la hora azul
mi elemento pongo.
Sé que lloraré al fin
tan pronto acabe
este lugar de barro salado.
Y mi horno serás tú
aunque estés lejos.
Traigo atorado el squerzzo
y los movimientos pendulares
de tu oda cuando ríes
y me tomas en un jadeo,
una suerte de cámara de luz
mordiendo su fuente
para evitar que estalle.
Traigo entre el corazón y mi edad
una niña con sus manos
repletas de nubes y flores
para que la mires y ames siempre.
Ando mezclando cuerpos tuyos
en cada noche de fuego y semen
que me has dado
para no sufrirte la insistencia
para a mi impaciencia de fuego loco
darle tu leche.
Traigo el alma a inmediación
de todas las horas del aire.
Te amo, corazón
y por eso es que te hago mi canto
en la piel del viento,
tu padre.
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