Hojas verde olivo
camino y ya no doy al traste
con la maceta de siempre
Melancolía, creo le llamaban.
Derrapa en el asfalto el viento
se detiene, hace flanco izquierdo
cuenta piedritas hasta llegar
con la pluma intacta
la cana totalmente blanca
los ojos bien puestos en la negra bala
un estertor que destasa heridas
abre luces como en bocanadas
todo me lo dirige
todo me lo regala.
Tengo necesidad
de insistirle
que el verano durmiente
se parece a la libertad de su palabra
y yo creo en las analogías
me enamoro de cada elemento
que une a este viento
con la posibilidad
la fragilidad posible
de llorar yin en su pared.
martes, 1 de septiembre de 2009
lunes, 31 de agosto de 2009
Bilateralidad
Leo las características
del derecho objetivo.
Objetivo, ¿para quién?
No somos el punto a favor,
no somos el target positivo,
lo positivo sólo se aparea con la justicia
mientras tenga joyas
y acciones para regalar.
Dicen que el derecho objetivo
es toda norma jurídica
que posee bilateralidad:
el otro y yo, usted y los demás.
Nada más incierto.
A estas alturas, la bilateralidad
me suena a traición,
a Abraxas chafo, a Dualidad apócrifa.
Todo se parece a su dueño.
No hay baile común,
no estás invitado, yo tampoco lo estoy,
a mover los pies sobre Iudex
a deslizarte por esta landia
sólo hay dos lados: en ninguno figuramos.
Lo subjetivo de nuestro tema de hoy
ha rebasado todo límite de la imaginación.
Pasemos al lugar del shock
paseemos en el lugar, por el lugar,
en lugar de...
del derecho objetivo.
Objetivo, ¿para quién?
No somos el punto a favor,
no somos el target positivo,
lo positivo sólo se aparea con la justicia
mientras tenga joyas
y acciones para regalar.
Dicen que el derecho objetivo
es toda norma jurídica
que posee bilateralidad:
el otro y yo, usted y los demás.
Nada más incierto.
A estas alturas, la bilateralidad
me suena a traición,
a Abraxas chafo, a Dualidad apócrifa.
Todo se parece a su dueño.
No hay baile común,
no estás invitado, yo tampoco lo estoy,
a mover los pies sobre Iudex
a deslizarte por esta landia
sólo hay dos lados: en ninguno figuramos.
Lo subjetivo de nuestro tema de hoy
ha rebasado todo límite de la imaginación.
Pasemos al lugar del shock
paseemos en el lugar, por el lugar,
en lugar de...
Pase, aquí hay un lugar
Soy una taciturna
nacida anciana el penúltimo de diciembre.
Si aún así Usted quisiera
(lo digo como deséandolo,
valga la propuesta enunciada en este falso poema)
conservar a la amiga, la admiradora,
la mujer, la intolerancia postmodernista, la inocencia,
entonces lo invito
a vivir un paraje incierto
algo nublado, chubascos a deshoras,
absurdos sobre mojados,
ternura y desenfreno de cuando en vez de
en este septiembre que suena
y toca la puerta como si quisiera creer
que todavía creemos en la libertad.
Pase, quédese un rato
no sé como cuánto tiempo tenga disponible
debe haber mejores cosas para viajar.
Pero pase, aquí hay un lugar.
Uno que lo necesita en calidad de urgente
pocas veces se puede conversar
entre tanta gente y tanto malabar eclesiástico neoliberal.
Los ornamentos estético-filosóficos
los dejo para otro momento;
vaya, que sólo es una invitación
a vivir mi nombre y ya.
nacida anciana el penúltimo de diciembre.
Si aún así Usted quisiera
(lo digo como deséandolo,
valga la propuesta enunciada en este falso poema)
conservar a la amiga, la admiradora,
la mujer, la intolerancia postmodernista, la inocencia,
entonces lo invito
a vivir un paraje incierto
algo nublado, chubascos a deshoras,
absurdos sobre mojados,
ternura y desenfreno de cuando en vez de
en este septiembre que suena
y toca la puerta como si quisiera creer
que todavía creemos en la libertad.
Pase, quédese un rato
no sé como cuánto tiempo tenga disponible
debe haber mejores cosas para viajar.
Pero pase, aquí hay un lugar.
Uno que lo necesita en calidad de urgente
pocas veces se puede conversar
entre tanta gente y tanto malabar eclesiástico neoliberal.
Los ornamentos estético-filosóficos
los dejo para otro momento;
vaya, que sólo es una invitación
a vivir mi nombre y ya.
Mazel Tav
Despacio
la película de saliva no ensoñada del cielo
atolondra a los conductores
yo voy en la caravana junto a ellos.
Lo gris hace que siempre algo de mí
se desprenda
esa cosa que nace y no le llamas por un nombre
porque te da sueño y sientes
las ganas de existir en otro mundo.
Anoche pensé
que la paz del mundo
era vivir dentro de otros ojos
dejar de ser el sueño de alguien más
y soñarme a mí.
Hoy,
junto a la calle vacía de seres vivos
y plena de zombies inconexos
tuve ganas de gritar Mazel Tav.
No lo hice.
Nadie entendería qué quise decir con eso.
Si lo repito, la acústica me volvería
el instrumento de la anulación del ser expresado
en Mazel Tav.
Por eso no repito los nombres que amo,
ni siquiera el mío propio.
Pink Floyd estaría bien
si alguien entendiera
por qué ya no están aquí.
la película de saliva no ensoñada del cielo
atolondra a los conductores
yo voy en la caravana junto a ellos.
Lo gris hace que siempre algo de mí
se desprenda
esa cosa que nace y no le llamas por un nombre
porque te da sueño y sientes
las ganas de existir en otro mundo.
Anoche pensé
que la paz del mundo
era vivir dentro de otros ojos
dejar de ser el sueño de alguien más
y soñarme a mí.
Hoy,
junto a la calle vacía de seres vivos
y plena de zombies inconexos
tuve ganas de gritar Mazel Tav.
No lo hice.
Nadie entendería qué quise decir con eso.
Si lo repito, la acústica me volvería
el instrumento de la anulación del ser expresado
en Mazel Tav.
Por eso no repito los nombres que amo,
ni siquiera el mío propio.
Pink Floyd estaría bien
si alguien entendiera
por qué ya no están aquí.
Nota a una poesía en desbandada
Y nada, hombre de pensamiento total
poesía en desbandada,
viento sideral:
Vengo a decirle
que gracias a su voz
a su aura, a su estar
agosto se salvó
de no morir
en la pretérita, confusa,
inconexa
eternidad.
Pido a dios
o al que haga las veces de él
mis ojos posean pronto
el regalo cósmico
de su paso de luz
por este ahora bendito páramo.
Concédame esta noche
soñar con Usted.
poesía en desbandada,
viento sideral:
Vengo a decirle
que gracias a su voz
a su aura, a su estar
agosto se salvó
de no morir
en la pretérita, confusa,
inconexa
eternidad.
Pido a dios
o al que haga las veces de él
mis ojos posean pronto
el regalo cósmico
de su paso de luz
por este ahora bendito páramo.
Concédame esta noche
soñar con Usted.
domingo, 30 de agosto de 2009
Nido en el suelo
Hay un nido en el suelo
desgajado, es tierra de cinco años
el segundo intento
por permanecer
en la obra amorfa de dios.
No sé si recogerlo,
abrazarlo, enterrarlo, lloverlo,
olvidarlo, tomarle una foto,
llorar como quien no tiene necesidad
de reír.
Hoy mis golondrinas se quedaron sin techo
estamos tan unidas
que pareciera
escucharon los escombros dentro yo.
desgajado, es tierra de cinco años
el segundo intento
por permanecer
en la obra amorfa de dios.
No sé si recogerlo,
abrazarlo, enterrarlo, lloverlo,
olvidarlo, tomarle una foto,
llorar como quien no tiene necesidad
de reír.
Hoy mis golondrinas se quedaron sin techo
estamos tan unidas
que pareciera
escucharon los escombros dentro yo.
Mujer del espejo
Salimos:
en las afueras del mundo
donde no hay límites ni geografía
placitas comerciales
parques, algarabía dominical
hueco resultante entre estrella y persona
y que nombramos generalmente
viento,
no hay mapa estelar que nos indique lo contrario.
Me pregunto
quién nos protegerá de la lluvia
del temporal odiado
del soplo divino pero mojado
si ya sabemos
que el yang no existe
en la línea de nuestras manos.
Tomemos un café, mujer del espejo.
en las afueras del mundo
donde no hay límites ni geografía
placitas comerciales
parques, algarabía dominical
hueco resultante entre estrella y persona
y que nombramos generalmente
viento,
no hay mapa estelar que nos indique lo contrario.
Me pregunto
quién nos protegerá de la lluvia
del temporal odiado
del soplo divino pero mojado
si ya sabemos
que el yang no existe
en la línea de nuestras manos.
Tomemos un café, mujer del espejo.
Demasiados tengos
Creo haber encapsulado mis cuerpos
los trece u once que tengo;
creo haber renunciado a otros mundos
por cada tres de ellos.
Y creo que tengo demasiados tengos
para dar y compartir
aunque a los demás
les valga un carajo.
los trece u once que tengo;
creo haber renunciado a otros mundos
por cada tres de ellos.
Y creo que tengo demasiados tengos
para dar y compartir
aunque a los demás
les valga un carajo.
Refugio
Refugio de equis o ye momentos
nadie lo necesita
específicamente yo
he aquí
que yo ya no quiero
tener memoria de elefante.
Ele, pregunta al viento
cuánto pesa
cargar con la libertad.
Luego,
busquemos la palabra en la almohada
y no queramos
mentir, pensar, recurrir
reclamar, esperar más.
nadie lo necesita
específicamente yo
he aquí
que yo ya no quiero
tener memoria de elefante.
Ele, pregunta al viento
cuánto pesa
cargar con la libertad.
Luego,
busquemos la palabra en la almohada
y no queramos
mentir, pensar, recurrir
reclamar, esperar más.
Agosto
Que no se me acabe agosto
es casi como lanzarle piedras al sol
y enterrar la posibilidad
de cultivar el maíz de la existencia.
es casi como lanzarle piedras al sol
y enterrar la posibilidad
de cultivar el maíz de la existencia.
Ni siquiera, ay, reclamo.
Aunque su barba sea otoño
yo aún pienso
que la galantería es no ser azul
pero sí una voz fecunda
en sus letras, señor.
No sabe lo que daría
excepto mi alma, esa la tengo para soñarlo a Usted
por entender que me eclipsó los mares
y redescubrí el valor
del amor universal.
Aprender a amar así
suena casi franciscano.
No tengo otra opción...
¿acaso alguien me dio a elegir?
No. Ni siquiera, ay, reclamo.
Debe ser porque entiendo
y casi casi me anticipo
a saber
que también, como los otros, Usted, señor mío, pensará,
que es algo platónico,
y mis faldas no dan más señales
para explicar mi realidad...
A saber,
qué más da.
Me alimento de sus abrazos.
No se imagina la soledad
edad del sol, sol en soledad,
que visita mis arterias carreteras
porque no capto muy bien
qué hago aquí.
Nadie dijo que también debiera reclamar
por qué no bailo como los demás.
yo aún pienso
que la galantería es no ser azul
pero sí una voz fecunda
en sus letras, señor.
No sabe lo que daría
excepto mi alma, esa la tengo para soñarlo a Usted
por entender que me eclipsó los mares
y redescubrí el valor
del amor universal.
Aprender a amar así
suena casi franciscano.
No tengo otra opción...
¿acaso alguien me dio a elegir?
No. Ni siquiera, ay, reclamo.
Debe ser porque entiendo
y casi casi me anticipo
a saber
que también, como los otros, Usted, señor mío, pensará,
que es algo platónico,
y mis faldas no dan más señales
para explicar mi realidad...
A saber,
qué más da.
Me alimento de sus abrazos.
No se imagina la soledad
edad del sol, sol en soledad,
que visita mis arterias carreteras
porque no capto muy bien
qué hago aquí.
Nadie dijo que también debiera reclamar
por qué no bailo como los demás.
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