miércoles, 10 de diciembre de 2014

Nos veremos las caras, Buda
tu sonrisa contra mi canto
y luego a ver quién primero
le sale la elevación sobre las fábricas
su microuniverso.

Nos leeremos tus máximas, Buda
y esperaré sentada por un ticket
para verte, verde jade,
a los pies de mi viaje por la otra primavera.
Tránsitos
los planetas Júpiter Recáspitas Casiopea
que son canicas que fueron dioses
que son mitología que son horóscopos
I Ching para lavar a falta de suavizante
la ropa con la que el tiempo nos lija la cara

Tránsitos
policías sin ventajas cargando mortajas
mortadelas eternizables en sus lonches

para tránsitos
los de la sangre que se enclava
y se reconoce poesía y una estrella
la dueña del palpitar del amante mundo.
El pelo de la niña que trenza el aire
el algodón violeta que endulza el aire
las voces de la fruta que alimentan al aire
el gorrión dormidito que arrulla al aire.

Trenes

Los trenes con su voz tan libre
agujerando el tedio de las once a.m.
novecientos y un mil oídos
el manzano que reposa y vive
para soñarlo:

Alrededor del tren están las olas
dibujadas por el pikín de los niños
olas bermejas que gritan la vía
por donde libremente se esparce
la terquedad del azúcar que porta el aire.

Alrededor del tren un manicomio
sus pinturas de agua moviéndose
al unísono de las multívocas caras de sus habitantes
ellos fluyen como la primavera
ellos amaron como lo hicieran los dioses.

Alrededor del tren cinco fábricas
y sueños que no se dejan procesar
porque el tren viene desde cuarenta años
con su cargamento de inmigrantes
y espías del miedo que son piratas con esperanza.

Los trenes visten la voz de la mañana.
Dicen agua que lleva naranja y guayabita
clávesela muy bien en la sonrisa
los pies lave con dulzura
y ponga a flotar las camisas de su amor
porque el sueño nunca termina.
Es mi cuerpo tu duna
es mi pubis tu oasis
son mis labios negros tus dátiles
y mi lengua tu pluma.
Quiero ser estrella y hormiga
nunca gobernante
nunca tierra de hombre

porque a la hormiga le estalla la vida
que la estrella con su luz recoge

y la hormiga se alimenta de esperanza
cada que la estrella la acaricia.


Quiero la parte de ti hecha microbio
dijiste
y te volvimos la cara
porque siendo tan chiquitos
hace falta girar
y ya dejas de vernos.

Pero las estrellas no mienten
y desde sus puntas todas
nos señalan

Vienen, risueñas
a comerse el ego
de los bípedos querubines.

Vienen a reivindicarte, Señor
tú que estás entre las hormigas
y cenas luz de Orión
para ser panza luminosa
en este lado de la tierra.
Yo sé bailar el ritmo de la tierra
sus tambores fricativos
cómplices de mis caderas
su dulce raíz macerada
en las entrañas que me dan cuerpo

Yo sé bailar sola
desde que recuerdo

Pero sé bailar mejor
cuando me tomas de la mano
así sea risa o trueno
pero tu cara a mi cadente cuerpo
el pelo hacia tu rosa de los vientos

y entonces el fuego al cielo
pirotecnia y Mao hablando
los pasteles de la guerra
puestos sobre el mantel
ambrosía para desacralizar los tiempos

pues son muy toscos
pues son muy burdos
pues son de púas
porque no saben mirar al sol
porque piensan que son grandes
cuando apenas un misterio en Sideria.

Yo creía bailar sola bien
ahora tengo otros credos.

Que estando tú
perdono a los tiempos.
Osito mío
la playa es para los gentiles de corazón
que regalan sus pieles al sol
como tú
y se vuelve caricia el suelo

Arena

tu pelaje de osesno y miel
plegándose a mis dedos

a mi cuerpo de niña que soy
cuando vienes a comer conmigo
un trozo de primavera

a las afueras a las afueras
del mundo y su bestialidad
a las afueras.


martes, 9 de diciembre de 2014

Anémona lloviendo rosas rojas
mi vulva
la casa donde habitan las perlas
gotas de sudor que me embriagaron.

Soy mis propias manos
me enjuago
en la memoria olfativa de los mares
me sumo a él
abandonándome en el principio helicoidal
de su sexo hiptnotizante.

Yo antes era Tetis jugando con las niñas
ahora soy el favor dual
de los jugos de los dioses

porque hace fuego y me penetra
porque estando en mí su río me llena.

No soy de barro
soy de agua
cada 28 días.