Vénceme, mujer de liquen
a la orilla de tu propio río
ven y camina como lo haría
la bailarina de la nube
dando saltitos porque quiere
darle un beso al infinito.
Te sabrás más desnuda que carne
más silencio que lágrima.
Ahora que la risa te embriaga
y eres feliz
dime
por qué habrías de querer volver
a la casa del herrumbre
donde la roya no te hablará del mar
tanto como lo haría yo
mujer de pestañas larguísimas
de tanto ser amada.
Véncete, mujer de liquen.
Todo tiempo presente
en mis brazos es mejor.
martes, 9 de diciembre de 2014
Moncho y yo
viajando por el espacio sideral
descongelando estrellas
para comerlas a besos.
Moncho y yo
abriéndonos paso entre
la asfáltica gente
abrigados de un misterio llamado futuro
pertrechados de amor
en nueve de diciembre.
Moncho y yo
y la música: Janis y The Who
Hendrix para el chocolate
luego, las páginas abiertas
deseosas de nuevos signos
luego el coro de los ángeles
que vienen a vernos.
viajando por el espacio sideral
descongelando estrellas
para comerlas a besos.
Moncho y yo
abriéndonos paso entre
la asfáltica gente
abrigados de un misterio llamado futuro
pertrechados de amor
en nueve de diciembre.
Moncho y yo
y la música: Janis y The Who
Hendrix para el chocolate
luego, las páginas abiertas
deseosas de nuevos signos
luego el coro de los ángeles
que vienen a vernos.
domingo, 7 de diciembre de 2014
Amor/didas (foto del deseo)
El sacacorchos llamándole a Rosa
que venga a darme tu rojo
que venga a darme tu entraña
de vino tinto y ámbar
de beso sutil y profundo
enamorado hombre bailando
flotando
sobre un mar de castañas y flores
sobre la miel de su hembra
pariendo amor
y resuelve anagramas al calor
de las aves que es su hombre.
La rumba o el vals
bien colocados entre sus tejidos
un hombre y una mujer
macho y hembra que bailan
y recuerdan a la madre patria
o al génesis
o al punto de la Eneida
donde nadie advirtió el amor
porque de amor fueron proscritos
los bailes y los versos
los besos y las pieles
el ven y dame tu leche
el tomo tus senos de agua.
El sacacorchos que me recuerda tu mano
fragante y valiente
robándome la espina.
La rosa que son tus labios
que un día me dijeron te amo
y ahora me construye con la ternura del sí
en las nueve esquinas
en los palacios del aire y de la carne.
que venga a darme tu rojo
que venga a darme tu entraña
de vino tinto y ámbar
de beso sutil y profundo
enamorado hombre bailando
flotando
sobre un mar de castañas y flores
sobre la miel de su hembra
pariendo amor
y resuelve anagramas al calor
de las aves que es su hombre.
La rumba o el vals
bien colocados entre sus tejidos
un hombre y una mujer
macho y hembra que bailan
y recuerdan a la madre patria
o al génesis
o al punto de la Eneida
donde nadie advirtió el amor
porque de amor fueron proscritos
los bailes y los versos
los besos y las pieles
el ven y dame tu leche
el tomo tus senos de agua.
El sacacorchos que me recuerda tu mano
fragante y valiente
robándome la espina.
La rosa que son tus labios
que un día me dijeron te amo
y ahora me construye con la ternura del sí
en las nueve esquinas
en los palacios del aire y de la carne.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Deseos para un primer año de amor
Que mil voces africanas
retumben en nuestro corazón
ahora que somos uno y bastante
ahora que nos repite Dios
en el espiral de la vida.
Que mil lunas tejan con su cariño
los mil perfumes con los que acariciaremos
otra vez, nuestra vida instalada más allá
de aquellas vidas
ahora que nos llamamos Uno
y somos suficiente barro
como para borrar a Noé
y fincar la vida entre animales y plantas.
Que mil soles nos remitan siempre a Dios
ahora que somos su risa y somos un eco
vibrante amor bonito brillando
entre lagañas de indolentes.
Que mil estrofas nos formen otra vez
la piel y sus huesos
que diez mil versos oxigenen la casa
donde habitamos el deseo y su jugo
ahora que somos uno y el fuego
ahora que somos uno y su carne
ahora que somos uno y el agua
ahora que somos uno y por el viento
unificamos el perdón para los otros
mientras regresamos al hogar
ataviados del amor que da la alegría.
retumben en nuestro corazón
ahora que somos uno y bastante
ahora que nos repite Dios
en el espiral de la vida.
Que mil lunas tejan con su cariño
los mil perfumes con los que acariciaremos
otra vez, nuestra vida instalada más allá
de aquellas vidas
ahora que nos llamamos Uno
y somos suficiente barro
como para borrar a Noé
y fincar la vida entre animales y plantas.
Que mil soles nos remitan siempre a Dios
ahora que somos su risa y somos un eco
vibrante amor bonito brillando
entre lagañas de indolentes.
Que mil estrofas nos formen otra vez
la piel y sus huesos
que diez mil versos oxigenen la casa
donde habitamos el deseo y su jugo
ahora que somos uno y el fuego
ahora que somos uno y su carne
ahora que somos uno y el agua
ahora que somos uno y por el viento
unificamos el perdón para los otros
mientras regresamos al hogar
ataviados del amor que da la alegría.
Aniversario (voz de mujer hablándole al Amor y a su hombre, que es lo mismo)
Que me da la lluvia buena
maná y sonido querubín
aunque sea enero
aunque sea enano color de uva
jacaranda naciendo
Que pongo mi silla y habla Dios
cada vez que paso mis dedos
por tu brazo o desde tu abrazo
y entonces espero no ser Benedetti
ni Eva hablándole a Adán
simplemente yo
la Diana de tus sueños
pero más bien la fruta que muta
hasta volverse aire y agua
que te dan de beber
a cada hora de este arbitrio
de vivir la ceniza divina
de mojarla y besarla
hasta volverla arcilla para nosotros
un hombre y una mujer
que se aman
que vuelven sobre el mundo y lo bendicen
que regresan a su casa y son uno.
Que dejo mi escafandra y dejo de buscar
más palabras.
Amor te digo Amor
y todo el mundo me sabe tú
y tú me sabes montado y entero
y filología viene a mí
con un cesto de tinto y galletitas.
maná y sonido querubín
aunque sea enero
aunque sea enano color de uva
jacaranda naciendo
Que pongo mi silla y habla Dios
cada vez que paso mis dedos
por tu brazo o desde tu abrazo
y entonces espero no ser Benedetti
ni Eva hablándole a Adán
simplemente yo
la Diana de tus sueños
pero más bien la fruta que muta
hasta volverse aire y agua
que te dan de beber
a cada hora de este arbitrio
de vivir la ceniza divina
de mojarla y besarla
hasta volverla arcilla para nosotros
un hombre y una mujer
que se aman
que vuelven sobre el mundo y lo bendicen
que regresan a su casa y son uno.
Que dejo mi escafandra y dejo de buscar
más palabras.
Amor te digo Amor
y todo el mundo me sabe tú
y tú me sabes montado y entero
y filología viene a mí
con un cesto de tinto y galletitas.
6 de diciembre
Rayo de luna
verga preciosa
voz silenciosa
paso de hombre moreno
Dije tres veces o más
el sándalo de tu cuerpo
Entonces abriste una ventana
entonces la llama ardiendo
Angelito azul y demonio blanco
que vives y ríes y me absuelves
y me unges de semen
y me das de tu pan de miel
de mil y un noches esperando mi arribo
Sabes bien que soy yo
la que te esperaba
Sabes bien que soy la niña que te aguardaba
para ser la mujer
de estos versos.
verga preciosa
voz silenciosa
paso de hombre moreno
Dije tres veces o más
el sándalo de tu cuerpo
Entonces abriste una ventana
entonces la llama ardiendo
Angelito azul y demonio blanco
que vives y ríes y me absuelves
y me unges de semen
y me das de tu pan de miel
de mil y un noches esperando mi arribo
Sabes bien que soy yo
la que te esperaba
Sabes bien que soy la niña que te aguardaba
para ser la mujer
de estos versos.
Para ti, Ramón Córdoba Alcaraz, la expresión de mis días
mis ojos, mis letras, mi poesía y mi ficción
todas son yo y todas te amamos.
Gracias por este primer año de amor.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Elemento definitivo, 6 de diciembre
Quién hacia el aire
la fruta mecida en los pétalos del cielo
su corola suave
como de Virgen de la Estepa
que te trajo a mí
un buen día.
Quién hacía el aire
Dios, la brújula, Guadalajara
que de tanto inmerecer misericordia
los llanos se cubrieron de metales
y todos juntos cantaron la gloria
e hicieron nacer el ritual del amor de amante enamorado
el que mira con ojos tan negros
tan tiernos, tan de oso dulce
tan cupidos y flechas atravesándose
en mis alcanzados ojos.
Mis ojos de luna y cepa
que atraviesan las verdades para decirte
que te amo con la entrepierna y el alma.
Hallaré en ti la respuesta a mi imaginario colectivo
la danza de las mil mujeres y hombres que fui
para conocerte.
Pero aguardo una cornisa y cinco horas
y me baño en tu nombre cada noche:
prefiero llamarte Cielo o Ramón
porque es igual a llamarte Oxígeno y Cadencia;
prefiero llenarte de Piernas y Curvas
porque es mi ritual de Diciembre
ahora que tan de enero al resto del año
nos perfuma la fortuna
ahora que somos cómplices de nuestra amalgama.
la fruta mecida en los pétalos del cielo
su corola suave
como de Virgen de la Estepa
que te trajo a mí
un buen día.
Quién hacía el aire
Dios, la brújula, Guadalajara
que de tanto inmerecer misericordia
los llanos se cubrieron de metales
y todos juntos cantaron la gloria
e hicieron nacer el ritual del amor de amante enamorado
el que mira con ojos tan negros
tan tiernos, tan de oso dulce
tan cupidos y flechas atravesándose
en mis alcanzados ojos.
Mis ojos de luna y cepa
que atraviesan las verdades para decirte
que te amo con la entrepierna y el alma.
Hallaré en ti la respuesta a mi imaginario colectivo
la danza de las mil mujeres y hombres que fui
para conocerte.
Pero aguardo una cornisa y cinco horas
y me baño en tu nombre cada noche:
prefiero llamarte Cielo o Ramón
porque es igual a llamarte Oxígeno y Cadencia;
prefiero llenarte de Piernas y Curvas
porque es mi ritual de Diciembre
ahora que tan de enero al resto del año
nos perfuma la fortuna
ahora que somos cómplices de nuestra amalgama.
Plurinascencia
Quién hacia la tierra
su menguada grieta sacando hijos
volviendo historia y filigrana los versos de Virgilio
su viñedo junto al crepúsculo italiano.
Quién hacia los pechos de Isolda o María
la piel morena de la obrera triste
el trigal de la hoz vuelta Magdalena.
Fui Esther y máxima
fui puta y cáliz
soy todas y me llamo Esperanza
porque has de saber bien
que llorar no es sólo de pena
y que el llanto favorece la fecundidad
de ésta, mi casa
mi grito que tanto amas y te ahoga, virgen, dulcísimo
en el canto de un libro bordado de oro y misterio umbilical.
También soy Horacio y Tácito
Séneca y Sócrates
Fassbinder y un obrero
Lenin, por supuesto,
hora del pan y conchitas
concha de Mar y café soluble
expresso de Oriente y dos o tres gotas de alquimia
porque para ser esta vez
se requería ser todos
porque para escribirte el amor
apenas padeciéndolo
en todas y cada una de esas costillas.
Quién hacia la tierra
Tú, Amor,
Yo soy tu tierra misma.
su menguada grieta sacando hijos
volviendo historia y filigrana los versos de Virgilio
su viñedo junto al crepúsculo italiano.
Quién hacia los pechos de Isolda o María
la piel morena de la obrera triste
el trigal de la hoz vuelta Magdalena.
Fui Esther y máxima
fui puta y cáliz
soy todas y me llamo Esperanza
porque has de saber bien
que llorar no es sólo de pena
y que el llanto favorece la fecundidad
de ésta, mi casa
mi grito que tanto amas y te ahoga, virgen, dulcísimo
en el canto de un libro bordado de oro y misterio umbilical.
También soy Horacio y Tácito
Séneca y Sócrates
Fassbinder y un obrero
Lenin, por supuesto,
hora del pan y conchitas
concha de Mar y café soluble
expresso de Oriente y dos o tres gotas de alquimia
porque para ser esta vez
se requería ser todos
porque para escribirte el amor
apenas padeciéndolo
en todas y cada una de esas costillas.
Quién hacia la tierra
Tú, Amor,
Yo soy tu tierra misma.
Acto de afirmación
Quién hacia el agua
la inteligencia femenina rascándose
los ánimos celestiales
ahora que escribe
ahora que dibuja
ahora que piensa y recibe
la carne trémula de su compañero
que deja la guerra por un instante
y se vuelve gitano con el destino arreglado
en sus dos bocas
la negra y la dulce
tan húmedas y palpitantes
tan sabias y jugosas.
Quién para el agua
su torrente prístino, casi ubicuo
aquí, adentro, el muslo callando la travesura.
Se es mujer y fuente
porque de niña se ha sido inocencia y espera.
Se es eternidad y perfume
porque al nacer el llanto de todas las evas
depositan su fe
en el nuevo, definitivo paraíso.
la inteligencia femenina rascándose
los ánimos celestiales
ahora que escribe
ahora que dibuja
ahora que piensa y recibe
la carne trémula de su compañero
que deja la guerra por un instante
y se vuelve gitano con el destino arreglado
en sus dos bocas
la negra y la dulce
tan húmedas y palpitantes
tan sabias y jugosas.
Quién para el agua
su torrente prístino, casi ubicuo
aquí, adentro, el muslo callando la travesura.
Se es mujer y fuente
porque de niña se ha sido inocencia y espera.
Se es eternidad y perfume
porque al nacer el llanto de todas las evas
depositan su fe
en el nuevo, definitivo paraíso.
Avión 5 de diciembre 13
Quién hacia el fuego
quién, los muslos cobrizos
de las negras amantes
de pie, haciéndole frente
a los pezones erguidos
de la que escribe algo
para aclarar más que la garganta
la llama
la fiera
la niña
aclarar la sentencia definitiva
se ama porque se es ángel y paraíso
se deja amar porque al descender un rato
hay que vivir el canto de los hombres a la tierra.
Quién hacia el único fuego
quién, los ojos llorozos de tanto recorrer
las millas los objetos que de tanto escribirse
se escriben a sí mismos
el sujeto prendado del sujetador
que mima los pechos de la mujer
emancipada ya por su grito y su decisiva lascivia
traspolada a un beso y un trono
ahora que puede amar con las alas
entre las manos.
quién, los muslos cobrizos
de las negras amantes
de pie, haciéndole frente
a los pezones erguidos
de la que escribe algo
para aclarar más que la garganta
la llama
la fiera
la niña
aclarar la sentencia definitiva
se ama porque se es ángel y paraíso
se deja amar porque al descender un rato
hay que vivir el canto de los hombres a la tierra.
Quién hacia el único fuego
quién, los ojos llorozos de tanto recorrer
las millas los objetos que de tanto escribirse
se escriben a sí mismos
el sujeto prendado del sujetador
que mima los pechos de la mujer
emancipada ya por su grito y su decisiva lascivia
traspolada a un beso y un trono
ahora que puede amar con las alas
entre las manos.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Primer poema de una libreta enamorada
Tengo los zapatos clareados
de un amor que amanece, enredado
bajo las sábanas y dentro de la vulva
que apetece cantarte una canción de Mar
a la una de la tarde
cuando el erizo se vuelve costilla
y camina entre la gente y los libros
los mares de letras tintineado
silbidos de hombres y mujeres que amaron
pero no tanto como tú y yo
porque esto es masa de Dios
hecha carne.
Tengo la libreta en blanco
los ojos en s eblanco
la piel en blanco
la mente en blanco
tu mirada y tu fuerza me anulan el mundo gris
la materia gris
la inseguridad tan gris
la vida antes gris
Entonces, la lluvia roja de poesía
que es tu sangre haciendo enhiesta tu verga
mi sangre que reactiva la vida
apenas la besas
entonces soy tu rosa roja
y tú mi torito bien parado
Y vuelvo a tener los zapatos y el concepto
muy claros:
esto es el amor, Amor
lo imaginé más pequeño
cuando resulta que es partir de un alfiler
llamado espermatozoide
y parar en un sol llamado hambre de naranja femenina
fémur o femoral de amor embravecido
media luna esperando tu vía láctea
luna llena reflejada en mi sonrisa.
El amor llega cuando uno no lo pide
descansa su sed en los amantes
revira entre las almas destinadas a verlo nacer
crecer y crecer y crecer
sin darles tiempo ni tregua para la muerte.
de un amor que amanece, enredado
bajo las sábanas y dentro de la vulva
que apetece cantarte una canción de Mar
a la una de la tarde
cuando el erizo se vuelve costilla
y camina entre la gente y los libros
los mares de letras tintineado
silbidos de hombres y mujeres que amaron
pero no tanto como tú y yo
porque esto es masa de Dios
hecha carne.
Tengo la libreta en blanco
los ojos en s eblanco
la piel en blanco
la mente en blanco
tu mirada y tu fuerza me anulan el mundo gris
la materia gris
la inseguridad tan gris
la vida antes gris
Entonces, la lluvia roja de poesía
que es tu sangre haciendo enhiesta tu verga
mi sangre que reactiva la vida
apenas la besas
entonces soy tu rosa roja
y tú mi torito bien parado
Y vuelvo a tener los zapatos y el concepto
muy claros:
esto es el amor, Amor
lo imaginé más pequeño
cuando resulta que es partir de un alfiler
llamado espermatozoide
y parar en un sol llamado hambre de naranja femenina
fémur o femoral de amor embravecido
media luna esperando tu vía láctea
luna llena reflejada en mi sonrisa.
El amor llega cuando uno no lo pide
descansa su sed en los amantes
revira entre las almas destinadas a verlo nacer
crecer y crecer y crecer
sin darles tiempo ni tregua para la muerte.
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