Aleksandr Pushkin sentado junto a mí
comiendo zucaritas:
cuántos zafios, perlas de cerdos
entonando líneas que perdidas
quisieran darle sentido
una vez más
a este raro universo.
La poesía no es como antes
la literatura es una cosa fría
te extraño, amigo
tú nunca dejarías de mover un sol
para mirar tus dedos.
viernes, 7 de noviembre de 2014
Ahora que me recorren los gritos
de mil venados ardiendo bajo la lluvia
puedo decirte
que nunca estos labios adentrándose
en las fauces
su color grana envolviendo
la hermosa cadencia el deseo.
Ahora que estamos frente a frente
nuestro instinto animal nos toca
y somos dioses y materia
sonriéndole al magno fuego.
de mil venados ardiendo bajo la lluvia
puedo decirte
que nunca estos labios adentrándose
en las fauces
su color grana envolviendo
la hermosa cadencia el deseo.
Ahora que estamos frente a frente
nuestro instinto animal nos toca
y somos dioses y materia
sonriéndole al magno fuego.
jueves, 6 de noviembre de 2014
Solsticio de noviembre 6
Todos los rostros
los guarda el tiempo
ahora me los entrega
son tus guiños
tus gestos
cada lapso que contigo
no viví
porque me preparaba
para este solsticio.
Solsticio de amor
tus pétalos
solsticio de vida
tu agua divina
de hombre jadeante
y muslo enamorado.
Llevaré conmigo
la mansa sombra de los días
la inigualable paz de las noches
el corazón de dios
vertido en mi sonrisa
cada vez que hablen de ti
mis ojos
cada vez que confirme mi amor
porque te amo para toda la vida.
A la salud de este once tan deseado
11
Es cierto, mi vida,
te peinaría los años
con mi peine de locura
te invitaría un café
preparado con mis hojas sin escribir
porque te aguardo
para ser melodía.
Es cierto, mi vida,
te pediría tres veces
el amor
una en el colchón
y dos más
en el terreno mundo.
te peinaría los años
con mi peine de locura
te invitaría un café
preparado con mis hojas sin escribir
porque te aguardo
para ser melodía.
Es cierto, mi vida,
te pediría tres veces
el amor
una en el colchón
y dos más
en el terreno mundo.
11 meses
Sigue vibrando, amor
el perfume total
de tu ansia amante
en mis venas
Estas venas que te llevan
y oxigenan mi pintura
Esta sangre que te dice
llévame hasta el fin del mundo
para siempre
Para ti, Ramón,
por nuestros once maravillosos meses juntos.
Gracias, Señor, porque aunque a veces caigo, siempre me das tu fuerza para levantarme. Y entonces le digo a mi hombre poesía. Y entonces le digo que lo esperaré a que cante más fuerte, o viaje como paloma hasta mí, para decirle AMOR. Y entonces comprendo que el tiempo y la distancia no rompen la armonía de lo que siento por él, ni de la vibración que él me da al despertar.
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