Azul grana noviembre
su oído medio desnudo
al aullido de la noche
su impenetrable lluvia
jueves, 6 de noviembre de 2014
Siento que la historia ancestral
del hombre mayor y la niña
se tejió con hilos de miel ventral
por los surcos de la vida
pues la niña descalza
lanzó morena su carne para ser fecunda
pues el guerrero armado
besó los pies de la luna
y por eso las canas.
Siento que la historia del tiempo
en realidad es una consecución
de actos sin medida.
Se fundan deber y presencia
se escarban hormigas indiscretas
para sosegar la rutina
y entonces la vida se aparta
de los frutos de las versiones
del barco que bebió las olas
o del ave que rasgó los cielos.
Siento que la historia ancestral
del amor y sus batallas
son falacias de corazones agrios
de jarritas de agua oxigenada:
El amor no se combate
lucha allá afuera
y como los cazadores al anochecer
un bisonte de pasión
entrega a la luna llena.
El amor no es postergadas citas
ni indiferencias de husos y alegrías.
Es la permanencia de la nada
la incertidumbre de lo que se toca
con el alma.
Siento que la poesía
es una fórmula traída de Dios
con sus letras griegas
y sus números de luz.
del hombre mayor y la niña
se tejió con hilos de miel ventral
por los surcos de la vida
pues la niña descalza
lanzó morena su carne para ser fecunda
pues el guerrero armado
besó los pies de la luna
y por eso las canas.
Siento que la historia del tiempo
en realidad es una consecución
de actos sin medida.
Se fundan deber y presencia
se escarban hormigas indiscretas
para sosegar la rutina
y entonces la vida se aparta
de los frutos de las versiones
del barco que bebió las olas
o del ave que rasgó los cielos.
Siento que la historia ancestral
del amor y sus batallas
son falacias de corazones agrios
de jarritas de agua oxigenada:
El amor no se combate
lucha allá afuera
y como los cazadores al anochecer
un bisonte de pasión
entrega a la luna llena.
El amor no es postergadas citas
ni indiferencias de husos y alegrías.
Es la permanencia de la nada
la incertidumbre de lo que se toca
con el alma.
Siento que la poesía
es una fórmula traída de Dios
con sus letras griegas
y sus números de luz.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Cómo eres dulce, noviembre
cómo con un altar de veladoras
ahuyentas los secretos de dos mundos
unes las distancias como si de un ombligo plata
colgara la respuesta divina.
Cómo te sabes adentrar en mí
con esa ternura buena
con humedad de ojos de niño.
Cómo pudiste saber que lo amaba
cómo fuiste capaz de darme uno de tus días
para yo decir "te quiero"
y luego un beso.
Mírame, cómo es posible
que después de un año
yo siga creyendo en un amor expansible
en una luz de amor contra toda oscuridad.
Me responderás que sí, y luego,
mi hombre, mi niño tierno
buscándome como su nana y su cama de fuego
mi Ramón sereno e inquieto
brincando de sol en sol
y al mismo tiempo observando los colores de mi piel
en cada casa de luz.
Cómo te agradezco, noviembre
que siempre vengas a mí
que ahora vengas a mí
y me digas que te enorgullece mi amor por él.
Cuídanos, protege nuestro amor
avívalo siempre
dale de comer tus dulces frutos
llegados de la serranía de dios
donde el edén es supermercado sin precio.
cómo con un altar de veladoras
ahuyentas los secretos de dos mundos
unes las distancias como si de un ombligo plata
colgara la respuesta divina.
Cómo te sabes adentrar en mí
con esa ternura buena
con humedad de ojos de niño.
Cómo pudiste saber que lo amaba
cómo fuiste capaz de darme uno de tus días
para yo decir "te quiero"
y luego un beso.
Mírame, cómo es posible
que después de un año
yo siga creyendo en un amor expansible
en una luz de amor contra toda oscuridad.
Me responderás que sí, y luego,
mi hombre, mi niño tierno
buscándome como su nana y su cama de fuego
mi Ramón sereno e inquieto
brincando de sol en sol
y al mismo tiempo observando los colores de mi piel
en cada casa de luz.
Cómo te agradezco, noviembre
que siempre vengas a mí
que ahora vengas a mí
y me digas que te enorgullece mi amor por él.
Cuídanos, protege nuestro amor
avívalo siempre
dale de comer tus dulces frutos
llegados de la serranía de dios
donde el edén es supermercado sin precio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
