Querido Dios, este no es un poema
es una carta de petición y de agradecimiento.
Primero, el agradecimiento:
Soy la mujer más bendecida y agradecida
desde que Ramón llegó a mi existencia
me da alegría, me da motivos para salir al mundo
emocionarme si un niño lanzó una burbuja en el parque
emocionarme si oigo a Caifanes
y recuerdo la década de los noventa.
Cuando descubro un libro maravilloso
y es por él que lo leo;
cuando descubro, otra vez, a Wagner y su Parsifal
o a Vivaldi en sus cuatro estaciones
que ahora me parecen cinco
porque Ramón completo es una estación por sí mismo.
Tú me has visto:
abro mis ojos y te doy gracias por él
me enjabono y le canto a él
como y me alimento de sus besitos.
Te agradezco que lo hayas traído
justo cuando quería volver a tus brazos.
Ahora amo la vida, ahora la entiendo desde este
otro ladode la cancha.
Ahora, la petición:
Dame siempre la oportunidad de crecer y ser mujer
a veces soy tan niña
tan egoístamente niña.
Te he pedido que me dejes amarlo con tu Corazón
porque no deseo amarlo desde mi ego.
Ahí vamos, amigo Dios, padre madre míos.
Te pido que me des tu bendición
para hacerlo reír en vez de ser un cadillo
para abrazarlo con mi perfume y mi sándalo
para un buen día despertar y ser la mejor poeta.
Escribir que el amor existe
justamente porque estoy llena de él.
Te pido, en fin, Dios mio, que no me lo quites nunca:
él es mi vida. En verdad lo amo.
Mucho más que los premios y los libros
mucho más que llenarme de curvas y zapatos.
Lo amo, esto es amor real y pleno.
Bendícelo, llénalo de tu luz
dale tu fuerza
dale siempre tu amor para que siga siendo tan bueno
tan noble.
Llénalo de buena vida
de alegrías y salud.
Dale tu opulencia y tu música.
Y dile, dile siempre
que mal o bien
yo lo amo por sobre todo el mundo.
lunes, 3 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
2 de noviembre
Romperemos las jaulas
aullando el perro cielo
sus ganas de estrellas paraíso
su permanencia en los recuerdos buenos
y las esperanzas que de tan ciertas
se acomodan
en los pliegues del alma.
Nos fuimos quedando solos
hasta hallarnos el rostro.
Haremos un ritual de primavera
por aquellos que nos escuchan
sin prender la radio.
aullando el perro cielo
sus ganas de estrellas paraíso
su permanencia en los recuerdos buenos
y las esperanzas que de tan ciertas
se acomodan
en los pliegues del alma.
Nos fuimos quedando solos
hasta hallarnos el rostro.
Haremos un ritual de primavera
por aquellos que nos escuchan
sin prender la radio.
Dame tu mano, cielo
y alcemos la plegaria del combate
mira los cielos
tienen tu sonrisa
mira los mares
son mis hermanos
mira nuestros cuerpos, amor
señor de los prados
mira mi templo, señor
refúgiate en mí
como cada noche
tu estrella de combate, mujer
es mi dicha
tu fuego naciente, hombre
es mi motor.
y alcemos la plegaria del combate
mira los cielos
tienen tu sonrisa
mira los mares
son mis hermanos
mira nuestros cuerpos, amor
señor de los prados
mira mi templo, señor
refúgiate en mí
como cada noche
tu estrella de combate, mujer
es mi dicha
tu fuego naciente, hombre
es mi motor.
Anoche soñé con tu reflejo
soñaba que eras estrella de Arabia
y también bandera y puerto.
Desperté queriéndote dar un beso.
Desperté sabiendo que no habrá más lunas
donde yo tenga que ir por agua
ni habrá más soles
que deba padecer yo sola.
Vivir esta estepa
se vuelve vida
si desde entre autos y asfalto
tu voz corrige lo corroíble
y de verde lumbre
de azul tiernito
mi cuerpo abraza.
Anoche pedí un deseo
llamarme de nuevo mujer
pero de aire y fuego
ser pies de tierra
y manos de cielo
Mirarte como al hijo hombre
al hombre sereno
al hombre sencillo
al hombre flor
que amo y me ama
el amor que quiero.
soñaba que eras estrella de Arabia
y también bandera y puerto.
Desperté queriéndote dar un beso.
Desperté sabiendo que no habrá más lunas
donde yo tenga que ir por agua
ni habrá más soles
que deba padecer yo sola.
Vivir esta estepa
se vuelve vida
si desde entre autos y asfalto
tu voz corrige lo corroíble
y de verde lumbre
de azul tiernito
mi cuerpo abraza.
Anoche pedí un deseo
llamarme de nuevo mujer
pero de aire y fuego
ser pies de tierra
y manos de cielo
Mirarte como al hijo hombre
al hombre sereno
al hombre sencillo
al hombre flor
que amo y me ama
el amor que quiero.
Por la llanura de mi cuerpo va
este pajarito gorjeando
comiendo pan de miel sobre mi ombliguito
haciendo dunas con su piquito.
Por la espesura de mi noche va
este pajarito tentando
asomando muy adentro
sus alas a mi nido.
Por la dulzura de mis montañas va
este pajarito travieso
que me envuelve en sus besos
y me convierte en mala poesía
pero la mejor mujer para su vuelo.
este pajarito gorjeando
comiendo pan de miel sobre mi ombliguito
haciendo dunas con su piquito.
Por la espesura de mi noche va
este pajarito tentando
asomando muy adentro
sus alas a mi nido.
Por la dulzura de mis montañas va
este pajarito travieso
que me envuelve en sus besos
y me convierte en mala poesía
pero la mejor mujer para su vuelo.
Mi piel cada vez más blanca
atrapando el verde solariego
bajo mis ojos.
Mientras más me alejo de la infancia
más lo encuentro en mis rasgos
mi cara alargada sin buscar un grito
soy una especie de observadora
que en vez de llorar el mundo
le canta o acaricia dos veces al día
con los dedos
los largos dedos
que luego escriben amor, paraíso
lengua de fruta
unión de cielo y tierra
para después mojarse entre trapos sucios
que convierten en ropa.
Abrigo de quien se acerca
silencio para el que lo pide
juicio de ojos y manos
y pies y caderas
que dialoga con el mundo.
atrapando el verde solariego
bajo mis ojos.
Mientras más me alejo de la infancia
más lo encuentro en mis rasgos
mi cara alargada sin buscar un grito
soy una especie de observadora
que en vez de llorar el mundo
le canta o acaricia dos veces al día
con los dedos
los largos dedos
que luego escriben amor, paraíso
lengua de fruta
unión de cielo y tierra
para después mojarse entre trapos sucios
que convierten en ropa.
Abrigo de quien se acerca
silencio para el que lo pide
juicio de ojos y manos
y pies y caderas
que dialoga con el mundo.
Con miel de higo y altavoz
yo pongo mi misa
en tu cigarro
extiendo mi mantel deseoso
en tu cuerpo
Y dejo nacer las leguminosas mágicas
cinco tiempos verbales para nos
tres cintillos abrazando chocolates
un domingo especial
perfumado de ti y de mí
pero más de ti
que no conoces la magnitud del tiempo
pero más de mí
que sé de canciones de tierra y cielo.
yo pongo mi misa
en tu cigarro
extiendo mi mantel deseoso
en tu cuerpo
Y dejo nacer las leguminosas mágicas
cinco tiempos verbales para nos
tres cintillos abrazando chocolates
un domingo especial
perfumado de ti y de mí
pero más de ti
que no conoces la magnitud del tiempo
pero más de mí
que sé de canciones de tierra y cielo.
Todas mis raíces ya están en el cielo
mis abuelos de aire
mis sufridas abuelas
mis dos padres
mi amiga que se perfuma joven
por el resto de mi vida
mi hermano de viento
muerto en la batalla contra el destino.
Y todos son galaxias
y a ninguno hoy les lloro.
Sentada en la mesa
pelo las papas como desnudando la tierra
el cuchillo suave pasando su filo
purificando los recuerdos que aquí se quedan.
Qué cosa es esta ofrenda
mi oído puesto en la música del Corazón
palabras pobres con saliva tibia.
Te quiero, los quise.
Debo viajar para hallar mi propia heredad.
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