Que dios se pose en tus párpados
y te llene de gozo la flor
con la que te elevas, dulce
limpio y niño,
al sueño.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Ram/Mar
De repente se enraizó
entre sábanas y cantos
en un corazón de santo.
De repente se enraizó
con sus puertos ya oídos
desde el brillo de sus hilos
de esta Mar.
De repente se nombró
como parte de la espalda
de las tierras y galaxias
de repente se blanqueó
con sus miedos y sus trinos
con su corazón erguido
en la celeste Mar.
entre sábanas y cantos
en un corazón de santo.
De repente se enraizó
con sus puertos ya oídos
desde el brillo de sus hilos
de esta Mar.
De repente se nombró
como parte de la espalda
de las tierras y galaxias
de repente se blanqueó
con sus miedos y sus trinos
con su corazón erguido
en la celeste Mar.
En cada viaje
un monumento de sal
y bocas tuyas y mías
repitiéndose
hasta volverse una.
En cada viaje el mar
sobre tus hombros
a la hora azul y con las cortinas
que no dejan ver
excepto tu corazón.
En cada viaje la perla
y nuestros ojos de perro
dulces, calladísimos
ante la orgía del mundo.
En cada viaje mi corazón
y es que amar está tan a la alza
que es mi mejor bien
a la hora de venirme en ti
y decirte que te amo.
martes, 2 de septiembre de 2014
Recordé la sombra.
Veintinueve años
de errores ininterrumpidos.
Ahora forman una escaleta
que será al final un póster.
La posteridad me llama
desde tu abrigo de sal y lluvia.
Y no tengo más vestidos
de piedras y encajes preciosos
que tus besos nocturnos.
Me río de mi lucha
tan ciega y tan a la espera de ti.
Tú, el despertador de todos mis mares
incluyendo éste
que llevo ahorita a inmediación
de mi alegría y mi garganta.
De todo cuanto he logrado
ser amada por ti
y entregarme a ti
es mi mejor trabajo.
Veintinueve años
de errores ininterrumpidos.
Ahora forman una escaleta
que será al final un póster.
La posteridad me llama
desde tu abrigo de sal y lluvia.
Y no tengo más vestidos
de piedras y encajes preciosos
que tus besos nocturnos.
Me río de mi lucha
tan ciega y tan a la espera de ti.
Tú, el despertador de todos mis mares
incluyendo éste
que llevo ahorita a inmediación
de mi alegría y mi garganta.
De todo cuanto he logrado
ser amada por ti
y entregarme a ti
es mi mejor trabajo.
Sed/Whisky
I
Toma mi whisky
lo escarpé de mi deseo
y lo volví arena blanca.
Vuela con él desde mi cuerpo.
II
Si mi ombligo no fuera un pozo
entonces en mi vagina te diera
gota a gota
el jugo de luna plateada
que nace y se duerme conmigo
esperando por ti
una caricia de oyamel
y un abrazo de secuoya.
Flamboyante,
soy aún una niña
en materia de ternura y viento.
III
Sobre mi pelo llevo inscrito
tu tipo de sangre y semen
por si algún día mi piel la olvidara el mundo
supieran, al hallarme
que no le pertenecí más
desde el momento en que mi alma
embriagada de ti
embriagante para ti
te perteneció en pleno sol
y con el desierto muerto.
IV
Tengo teorías nuevas
para los oasís.
Los que creen en el espejismo
creen en su propia ilusión débil.
Yo que creo en este amor
miro el paraíso
cada vez que tú caminas conmigo
y ríes como tu madre y yo
lo amamos.
Toma mi whisky
lo escarpé de mi deseo
y lo volví arena blanca.
Vuela con él desde mi cuerpo.
II
Si mi ombligo no fuera un pozo
entonces en mi vagina te diera
gota a gota
el jugo de luna plateada
que nace y se duerme conmigo
esperando por ti
una caricia de oyamel
y un abrazo de secuoya.
Flamboyante,
soy aún una niña
en materia de ternura y viento.
III
Sobre mi pelo llevo inscrito
tu tipo de sangre y semen
por si algún día mi piel la olvidara el mundo
supieran, al hallarme
que no le pertenecí más
desde el momento en que mi alma
embriagada de ti
embriagante para ti
te perteneció en pleno sol
y con el desierto muerto.
IV
Tengo teorías nuevas
para los oasís.
Los que creen en el espejismo
creen en su propia ilusión débil.
Yo que creo en este amor
miro el paraíso
cada vez que tú caminas conmigo
y ríes como tu madre y yo
lo amamos.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Vente,Venecia,
venís de siempre
con tu llave puerta
y las volutas de oro
en tus faldas de agua turbia.
Estoy en la esquina del viento
y no espero mirarte
sino entrar en tus ojos
cuando haya amado
los ojos profundos de mi amado.
Ven, corazón acuoso,
que hoy de trenes y fábricas
mi tiara está repleta.
Quiero abrirme como lo haces tú
cuando llega la tardía primavera,
quiero iluminarme para envolverlo a él
que es a veces
mitad niño y mitad capricho.
Vente, Venecia,
sin nosotros eres nada,
nunca un fuego de dos bocas en una,
nunca este grito de bruja y fiera
cada vez que sus labios me braman.
Venus de siempre
aniquila el tiempo.
Ven y te muestro
los mapas de mi corazón
para dar cada noche
con mi hombre.
venís de siempre
con tu llave puerta
y las volutas de oro
en tus faldas de agua turbia.
Estoy en la esquina del viento
y no espero mirarte
sino entrar en tus ojos
cuando haya amado
los ojos profundos de mi amado.
Ven, corazón acuoso,
que hoy de trenes y fábricas
mi tiara está repleta.
Quiero abrirme como lo haces tú
cuando llega la tardía primavera,
quiero iluminarme para envolverlo a él
que es a veces
mitad niño y mitad capricho.
Vente, Venecia,
sin nosotros eres nada,
nunca un fuego de dos bocas en una,
nunca este grito de bruja y fiera
cada vez que sus labios me braman.
Venus de siempre
aniquila el tiempo.
Ven y te muestro
los mapas de mi corazón
para dar cada noche
con mi hombre.
Porque entre los carmines
mi rojo es rey
y mis labios no necesitan hablar
para que el mundo gire
o se detenga
si yo por casualidad voluntaria
llego con el alma desnuda.
Estos son los treinta para los otros.
Por eso escribo la tierra y sus estrellas,
por eso me fijo en la danza del compás
como esperando la irrupción del fuego bueno
sobre las calles y sus almas.
Por eso le tengo fe a septiembre
tan marrón que no precisa rojos
porque aquí vale más transitar
que dedicarse a impedir el olvido.
Por eso te elegí a ti,
señor del magma dulce,
porque eres el único
que me abrazaría, amante
viendo el rojo desde mi pecho
y no de mi guerra ni mis labios.
mi rojo es rey
y mis labios no necesitan hablar
para que el mundo gire
o se detenga
si yo por casualidad voluntaria
llego con el alma desnuda.
Estos son los treinta para los otros.
Por eso escribo la tierra y sus estrellas,
por eso me fijo en la danza del compás
como esperando la irrupción del fuego bueno
sobre las calles y sus almas.
Por eso le tengo fe a septiembre
tan marrón que no precisa rojos
porque aquí vale más transitar
que dedicarse a impedir el olvido.
Por eso te elegí a ti,
señor del magma dulce,
porque eres el único
que me abrazaría, amante
viendo el rojo desde mi pecho
y no de mi guerra ni mis labios.
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