viernes, 9 de octubre de 2009

Ese trío

Ese trío cuando canta
forma del aire una silla turca.
Tlaquepaque vuelve a mí
y yo aún sigo creyendo
que el amor es igual a libertad
y se les vive más o menos
como en los andes.

En derredor de un muerto

Cuatro vidas
girando en derredor
de un muerto.

Cuatro pares de ojos
las playas que llaman los surcos en las manos
esa distancia entre el momento del nacimiento
y el de la verdadera vida
completamente ignoradas:

lo suyo es girar en derredor
de un prodigioso muerto.

Los hablantes de las nubes
acumuladas en el pelo
han erigido un templo en honor
a esa verdad:
no hay fé más sincera
que la que no se paga con mentiras,
se cree en el giro vital porque ahí se desplazan sus familias
cirros, nimbos, nubes abortadas,
no tanto por el placer de estar ahí.

Cuando los titanes murieron
de la luna bajó la sustancia
era semen, era noticia y era la infancia
mira bien el espejo acuífero
la playa es para flotar la piel
la tierra gira per se y desde ya.

Pero ellos cuatro giran
en derredor, y con movimiento cadencioso
casi lento, fúnebre paso, lúgubre ministerio,
en derredor de un escritor muerto.

Rapunzel

Pisa aquí la línea fronteriza
entre el mar y la tierra seca.

Todo está listo:
el mantel, las fresas, la enredadera muerta
dan ganas de mudar la voz
esperar la luna en mi ciudad.

Capaz que te he confundido
y no entiendo tu nombre.

Aún así, el barandal está abierto
y no hay torre ni soy Rapunzel.

Discurso

¿Captas, o no captas?
No hay camino hacia Y
brincando las cetas.

Tampoco hay flotador que aguante
a este insomnio sideral
insólito lenguaje de manos entrecruzadas
para ver si de uno mismo renace
una paloma, un pañuelito rosa,
algún objeto mínimamente cursi
baqueta tocador de algún tambor no de hojalata
reverberación del sentimiento que ajena
el dominio en la otredad.

Sólo hay este cuerpo materia
esta luz astringente que todo lo sabe
pero nada platica
soldador de magma en el vientre
parada sutil en la eternidad.

Huracancillo

Encuadrar los objetos de la luna
en un azul de estanque algo agradecido;
doblar la servilleta verde,
cantar al sonido de este hueco cansado.

Imperativo es, pelear por lo perdido
recuperar el ánimo, trasculcar el alivio
de nuestros antepasados;

y respirar.

Muy hondo, hasta el fondo bermejo de Júpiter
el huracancillo que envidia callado a Saturno.

Establecer las horas muertas, muertes por hora
los pechos que no lactan, el cuerpo que no pare
para la vigilia
del sueño de un niño agradecido
de no estar aquí.

Capaz que yo no soy yo a esta hora
cansada estoy de la patada justifiera
es hora de comer paz
arroz con leche en el firmamento
que nadie me ha regalado,
pero es mío, porque está enmedio del desierto
y nada más.

miércoles, 7 de octubre de 2009

1 Pista 1

Dormirse pensando en mis vidas paralelas
-para qué servirán tantos guiones sin director de escena.
Para qué los materiales-;
la anforita llena de papeles con planes postergados
catafixiados, reformados,
me recuerda cuán fácil es romper protocolo
y decidir soñar otra realidad
que no dure más de cuatro horas.

Pista: un beso tierno,
un abrazo
al fin que yo también siento
a pesar de caretas y armaduras
a pesar de la fuerza metálica de mi desnudez.

Dormirse pensando en mis vidas paralelas.

El señor del topaz rojo

Agradezco al señor del topaz rojo:
sus silbidos me nublaron el día,
yo que traigo alergia y calentura,
tiznarme de besos vibrados
era lo que me faltaba
para cruzar el Nazario Ortiz Garza
rumbo a la trepanada ciudad.

Aprende

Aprende del lenguaje corporal
y no mires sus canicas de cielo
ni su manzana de Adán.

Erotismo también es una tarde
de plática cotidiana
sabiendo que las pautas se siguen,
no se crean, ni se amoldan;
y los compromisos acarrean,
no construyen ni edifican.

Total, que me vale más
imaginarlo y ya.

Escribir

Escribir para no sentirse más sola
y estar sola para poder escribir bien.

Yo no quiero redescubrirme
más bien quiero hallar la fórmula perfecta
que penetre el campo etéreo de esta letra rara
traspasarlo, ser otra vez yo,
pero más feliz después.

Escribir para publicar en este caldo cuántico...
no estoy muy segura.
Sólo sé que se viaja bien;
estoy más segura aquí que en aquel lugar.

Escribir para memorizar la historia
buena o mala, prefiero la buena
aunque la mala da mejores textos...

Desdoblamiento

Desdoblarme en varias gotas pequeñitas
de morados intentos de vida
entregarme en esas caras tan tristes
compradores absurdos de libros
-como yo-
buscando un buen lugar
para este cuento que casi ya llega a su fin.

Me compraré aquel libro
aunque no tenga gasolina
ni manera de regresar a la verdad.

Llanta y libertad

La llanta siempre te confiesa
lo sobrada de tiempo
y lo falta de horas
para morir el día en el asfalto
y regalárselo a la luna con nubes.

Eso es la libertad.
Una fase, un punto axial.
Mañana
/u otro día/
veremos otro concepto.