Ojalá que su estío en la cópula de su otoño
me supiera llover las preprimaveras
del sur que jamás ha perdido
y a mí tanta falta me hacen
en tiempos de extrañar algo más que la patria.
Digamos, amor, por ejemplo.
Aunque me conformo con poesía.
Ojalá que esto no quedara
en un simple poema
y al fin no se me agrediera
por sentir lo que he sentido siempre y hoy.
Haga la diferencia,
bofetadas no.
Casi estoy segura que su creación tampoco piensa
que el amor sea una lata de cerveza.
jueves, 3 de septiembre de 2009
PD:
Y si yo me equivocara
entonces déjeme este sueño feliz
para avanzar otro tanto
de aquí a la treintena.
El silencio es el regalo sustituto
casi tan preciado como el oro asfáltico
cuando la poesía y el alma
no pueden o no quieren dar para más.
entonces déjeme este sueño feliz
para avanzar otro tanto
de aquí a la treintena.
El silencio es el regalo sustituto
casi tan preciado como el oro asfáltico
cuando la poesía y el alma
no pueden o no quieren dar para más.
Los antropófagos de la postmodernidad
Ojalá que también a mí
alguien me pidiera dar la media vuelta
y no desaparecerme más.
Yo visto de alteridades la noche
las otras yin la desvisten
y todo queda limpio, fresco, albeante,
listo para no mortificar las paces
entre la dualidad macho-hembra...
Con el tiempo
uno descubre su vocación:
quien haya dicho que soy sensible
se equivoca.
Lo mío es llenar de flores
los campos que no las necesitan
porque más que campos, son condominios.
Lo mío es hacer el ridículo.
Así lo dijeron los antropófagos de la postmodernidad.
alguien me pidiera dar la media vuelta
y no desaparecerme más.
Yo visto de alteridades la noche
las otras yin la desvisten
y todo queda limpio, fresco, albeante,
listo para no mortificar las paces
entre la dualidad macho-hembra...
Con el tiempo
uno descubre su vocación:
quien haya dicho que soy sensible
se equivoca.
Lo mío es llenar de flores
los campos que no las necesitan
porque más que campos, son condominios.
Lo mío es hacer el ridículo.
Así lo dijeron los antropófagos de la postmodernidad.
Voz
Lo amo.
Aunque la idea lo espante
aunque me mande con Platón
a dialogar largo y tendido.
Es sensual la sinapsis de su verso
es embriagante la indolencia de su paso
de joven a viejo
que lo hacen ganar entre los imberbes
por muchísimo que ya no sé contar con los dedos.
Imaginé en la noche lluviosa y aburrida
que me permitía tomarlo por la espalda.
Había algo más que un hueco lleno:
era filosofía y era poiesis y se llamaba su nombre.
Lo amo.
Aunque me mande a la lona.
No supe cómo
pero le di lo que aún sobrevive de mí
tras las bombas de todos estos tiempos años
en el olvido del yang:
mi corazón, la razón primero, tal vez.
Las faldas se levantan hasta después
y con la misma pasión
de estas ganas de escuchar su voz.
Sólo su voz, estar dentro de su voz
tener dentro de mí su voz.
Volar su voz, fragmentarme en su voz.
Aunque la idea lo espante
aunque me mande con Platón
a dialogar largo y tendido.
Es sensual la sinapsis de su verso
es embriagante la indolencia de su paso
de joven a viejo
que lo hacen ganar entre los imberbes
por muchísimo que ya no sé contar con los dedos.
Imaginé en la noche lluviosa y aburrida
que me permitía tomarlo por la espalda.
Había algo más que un hueco lleno:
era filosofía y era poiesis y se llamaba su nombre.
Lo amo.
Aunque me mande a la lona.
No supe cómo
pero le di lo que aún sobrevive de mí
tras las bombas de todos estos tiempos años
en el olvido del yang:
mi corazón, la razón primero, tal vez.
Las faldas se levantan hasta después
y con la misma pasión
de estas ganas de escuchar su voz.
Sólo su voz, estar dentro de su voz
tener dentro de mí su voz.
Volar su voz, fragmentarme en su voz.
Mi nombre
Me llamo Tristeza
espera de mail, foto en el messenger,
jaculatoria de besos que ni en sueños
me atrevería a entregarle por escrito.
Y me llamaban seno vacío
antes de mí, después de mí
y mucho antes de sus canas en mi avenida principal.
Me nombraría diferente
algo así como lumbre, planeta refulgente, estrella,
fogata, animalillo nocturno...
si su verso vital supiera regresar el tiempo
y la primera de agosto no diera para adelante
pero tampoco para atrás.
Todos me quedan demasiado grandes
por eso me gusta
tirar la ropa antes de correr al mar.
Culpar a alguien
es como darle de comer cianuro a los pájaros.
Me haré nombrar Soledad
hasta que Usted regrese al centro azul violáceo
de mi páramo
y los dos cantemos en Si bemol algo muy bermejo.
Entonces seré Edad del Sol.
espera de mail, foto en el messenger,
jaculatoria de besos que ni en sueños
me atrevería a entregarle por escrito.
Y me llamaban seno vacío
antes de mí, después de mí
y mucho antes de sus canas en mi avenida principal.
Me nombraría diferente
algo así como lumbre, planeta refulgente, estrella,
fogata, animalillo nocturno...
si su verso vital supiera regresar el tiempo
y la primera de agosto no diera para adelante
pero tampoco para atrás.
Todos me quedan demasiado grandes
por eso me gusta
tirar la ropa antes de correr al mar.
Culpar a alguien
es como darle de comer cianuro a los pájaros.
Me haré nombrar Soledad
hasta que Usted regrese al centro azul violáceo
de mi páramo
y los dos cantemos en Si bemol algo muy bermejo.
Entonces seré Edad del Sol.
Cantando odas (al desencanto)
Vuélvame loca
descubrirá que ya lo era antes
de conocerme.
Entienda mi insistencia
pocas veces me topo con la vida
cinética parida en día de eclipse solar
cantando odas al desencanto
y encantando paredes
hasta derrumbarlas
para luego libertar a quien se deje.
Yo lo miré directo a las manos
y no lo supe decir
habría sido más sencillo
morir por la transformación de sus vanguardias
que estarle escribiendo tarugada y media
por aquí.
descubrirá que ya lo era antes
de conocerme.
Entienda mi insistencia
pocas veces me topo con la vida
cinética parida en día de eclipse solar
cantando odas al desencanto
y encantando paredes
hasta derrumbarlas
para luego libertar a quien se deje.
Yo lo miré directo a las manos
y no lo supe decir
habría sido más sencillo
morir por la transformación de sus vanguardias
que estarle escribiendo tarugada y media
por aquí.
Pithecantropus
Pithecantropus salió por la leche
la mala leche que nos nutre
ahora, piel de luna que se muere
porque no están sus palabras
invadiéndome la piel.
Estoy al paso del grito
estallido pernicioso que crujiría los dientes
hace falta tener sus lentes
para la paciencia acaparar.
Pithecantropus salió a ver
si los correos dicen su nombre.
No hay palomas mensajeras
sólo está la tonta que escribe
y curiosamente soy yo misma.
Hace falta oír su voz por aquí.
Qué regalos divinos me hace la vida
unos muy efímeros, como si supieran
que lo mío no es perentorio.
Pithecantropus regresa con las manos huecas
se parece a mi vecino
que saluda por saludar.
La vuelta de tuerca de la tierra
es un absurdo rimado
si no respira en mí.
Por eso dicen que aquí comienza la penitencia
qué condena me regala, señor libertad,
con su cuerpo a no sé cuántos kilómetros de aquí.
Y yo iridiscente como luna de Saturno sin ser descubierta.
la mala leche que nos nutre
ahora, piel de luna que se muere
porque no están sus palabras
invadiéndome la piel.
Estoy al paso del grito
estallido pernicioso que crujiría los dientes
hace falta tener sus lentes
para la paciencia acaparar.
Pithecantropus salió a ver
si los correos dicen su nombre.
No hay palomas mensajeras
sólo está la tonta que escribe
y curiosamente soy yo misma.
Hace falta oír su voz por aquí.
Qué regalos divinos me hace la vida
unos muy efímeros, como si supieran
que lo mío no es perentorio.
Pithecantropus regresa con las manos huecas
se parece a mi vecino
que saluda por saludar.
La vuelta de tuerca de la tierra
es un absurdo rimado
si no respira en mí.
Por eso dicen que aquí comienza la penitencia
qué condena me regala, señor libertad,
con su cuerpo a no sé cuántos kilómetros de aquí.
Y yo iridiscente como luna de Saturno sin ser descubierta.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Sonría
Sonría
de todos modos
Usted está aquí
y nadie le preguntó
cómo se encontraba
o si de acuerdo estaba
vaya, si hacerlo quería.
No...
Usted se equivoca.
Usted importa aquí,
así que algo magnífico sería
verlo sonreír
por este remedo de poesía.
Fin de la disertación nocturna,
lo imaginaremos
mi cama y yo
mi cuaderno y yo
mi cerebro y yo
mi carro-palomo y yo
mi universo y yo
existiendo para que no mueran las ideologías.
Clic.
Septiembre iniciando combina bien con su sonrisa:
es el otro lado de su poesía.
de todos modos
Usted está aquí
y nadie le preguntó
cómo se encontraba
o si de acuerdo estaba
vaya, si hacerlo quería.
No...
Usted se equivoca.
Usted importa aquí,
así que algo magnífico sería
verlo sonreír
por este remedo de poesía.
Fin de la disertación nocturna,
lo imaginaremos
mi cama y yo
mi cuaderno y yo
mi cerebro y yo
mi carro-palomo y yo
mi universo y yo
existiendo para que no mueran las ideologías.
Clic.
Septiembre iniciando combina bien con su sonrisa:
es el otro lado de su poesía.
Yo les hablé
Yo les hablé del derecho a la revolución
y del derecho de la revolución.
Ellos armaron su reinvolución
corriendo por un burrito de deshebrada.
Yo les hablé del derecho a la revolución,
de la condena a ser libres que dijo un nauseabundo;
Y descubrí que era hora de checar tarjeta para salir
Ariadna olvidó dejarme su ovillo.
Tuve qué ingeniármelas solas
para volver sin juventud.
No sé por qué pensé
que podría vestirme del Flautista de Hammeling.
y del derecho de la revolución.
Ellos armaron su reinvolución
corriendo por un burrito de deshebrada.
Yo les hablé del derecho a la revolución,
de la condena a ser libres que dijo un nauseabundo;
Y descubrí que era hora de checar tarjeta para salir
Ariadna olvidó dejarme su ovillo.
Tuve qué ingeniármelas solas
para volver sin juventud.
No sé por qué pensé
que podría vestirme del Flautista de Hammeling.
En el umbral del martes al miércoles
De nada sirve
el triunfo de los Saraperos
que se les dedique un museo
desfile, verbena
taquitos, basura, gentío en desbandada
alegría al vapor.
Anteayer mis golondrinas
quedaron huérfanas de techo
como si supieran que las dos terceras partes del mundo
viven así,
incluso los que tienen hogar.
Ayer justo regresó el agua
desde cuándo se convirtió en tema de capatazgo
no lo recuerdo
yo nací con la impronta de eso hace veintiséis años y un poco más.
Ayer nadie se paró a dar un informe
nadie pensó que fuera necesario presenciar
el espectáculo más tristemente actuado
de toda nuestra vida nacional.
Pero dan ganas de retroceder en el tiempo
y pedir otro instrumento
para no darle al traste con el paseo dictatorial
a lo que una ley dijo sería ley.
Y hoy, no sé,
estoy en el umbral del martes al miércoles
bien dicen que los poetas
o los que intentamos serlo
viven siempre al margen
de toda vida, de toda imagen,
de toda ciudad
y de toda impunidad,
también:
nosotros pagamos lo que otros sufren
porque sentimos el todo
manejamos el sueño.
el triunfo de los Saraperos
que se les dedique un museo
desfile, verbena
taquitos, basura, gentío en desbandada
alegría al vapor.
Anteayer mis golondrinas
quedaron huérfanas de techo
como si supieran que las dos terceras partes del mundo
viven así,
incluso los que tienen hogar.
Ayer justo regresó el agua
desde cuándo se convirtió en tema de capatazgo
no lo recuerdo
yo nací con la impronta de eso hace veintiséis años y un poco más.
Ayer nadie se paró a dar un informe
nadie pensó que fuera necesario presenciar
el espectáculo más tristemente actuado
de toda nuestra vida nacional.
Pero dan ganas de retroceder en el tiempo
y pedir otro instrumento
para no darle al traste con el paseo dictatorial
a lo que una ley dijo sería ley.
Y hoy, no sé,
estoy en el umbral del martes al miércoles
bien dicen que los poetas
o los que intentamos serlo
viven siempre al margen
de toda vida, de toda imagen,
de toda ciudad
y de toda impunidad,
también:
nosotros pagamos lo que otros sufren
porque sentimos el todo
manejamos el sueño.
Caña y alcoba
Las cosas se llevan bien y no porque sean
llevaderas
las cosas son así porque no hay de otra
el determinismo nos agota, la cábala siempre gana
frente al pensador.
Las cosas se llevan bien por los ratos
los raptos, elogio de uno mismo charlando con su otro yo
kilómetros a distancia, sexo opuesto
años antes de existir.
Ese montículo arrinconado que robamos
para no estar siempre llorando contra el rincón
y encima quedito, para no despertar a los otros de su letargo.
Algo suena, algo sueña,
algo sureña, sirena. Juego con las palabras,
pero digo una verdad irresoluta:
puedo intentar estudiar el trigo que no fue
porque yo no existía
puedo dejar que estudie en mí el maíz
que no fui
porque no pude parir amor a la medida
aunque yo haya pensado lo contrario.
Pero puedo ser caña y alcoba
viento y tierra
y quién sabe
si fecunde unas letras
algo que lo haga sentirse en casa,
algo que me deje reivindicarme
como la mujer que no fui antes y ahora soy.
llevaderas
las cosas son así porque no hay de otra
el determinismo nos agota, la cábala siempre gana
frente al pensador.
Las cosas se llevan bien por los ratos
los raptos, elogio de uno mismo charlando con su otro yo
kilómetros a distancia, sexo opuesto
años antes de existir.
Ese montículo arrinconado que robamos
para no estar siempre llorando contra el rincón
y encima quedito, para no despertar a los otros de su letargo.
Algo suena, algo sueña,
algo sureña, sirena. Juego con las palabras,
pero digo una verdad irresoluta:
puedo intentar estudiar el trigo que no fue
porque yo no existía
puedo dejar que estudie en mí el maíz
que no fui
porque no pude parir amor a la medida
aunque yo haya pensado lo contrario.
Pero puedo ser caña y alcoba
viento y tierra
y quién sabe
si fecunde unas letras
algo que lo haga sentirse en casa,
algo que me deje reivindicarme
como la mujer que no fui antes y ahora soy.
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