viernes, 9 de enero de 2009

La trinidad

En la tarde
como una ráfaga de tu aroma
nacieron tres naranjas
en lo que se llenaba la luna.

Murieron los azahares
pero la trinidad
en mi vientre
como algo inesperado se hizo presente;

Y en mi solitaria estadía
en este valle de los ausentes
te pensé como la más dulce osadía
que Dios hizo
en mis días silentes:

Con la primera de las tres
bendeciré tu nombre
a diestra y siniestra;
con la segunda,
formaré puentes
hasta llegar a tu vera;
y te impregnaré la cara y los huesos
de besos tiernos
otros como lenguas de fuego,

Con la tercera.

Cellos

Sólo las cuerdas de los cellos
saben la tesitura exacta
de la palabra amor
enmedio de esta noche lentejuelada.

Si Bach naciera de nuevo
le pediría que no llorara tanto
porque ahora me mata este cello
pero me mata porque no estás a mi lado.

Invertiré sus notas
para ver
si el milagro se acerca
por mi corniza.

Colibrí de invierno

Y de pronto
mis manos se hicieron
como papel para origami
e hice de ellas un colibrí de invierno
que te bese la frente
mi niño-estrella del desierto
en el cenit de la bóveda celeste
luz de mi desvariar.

jueves, 8 de enero de 2009

Luxboréal

Me levantaré
a hurtadillas y en la madrugada
para navegar en tus ojos-trigales de alfalfa
para zambullirme en tus labios de papel.

Y descubriré
estoy segura
la razón que los sabios no encuentran
el elixir que los dioses reniegan
de los triunfantes la victoria en el laurel.

Porque eres la mies
que suplanta glorioso mis pesares
la gota que al compás del péndulo
me hace viajar por tus lares,

Yo hoy andaré a hurtadillas
entre los huesos todos
dentro de tus costillas
para que me vuelvas lo que siempre he sido
para yo descubrirme mujer.

Migraña

Me gustaría saber
si la migraña viene a descansar en mi cabeza
o si yo descanso
cuando ella se va.

Azúcar

Mira, Vida,
cómo se nos entretejen las nubes
pareciera como si a conciencia sabida
tejieran un puente de urbe a urbe:

Así la piel, como al sol recién salida
al buen Dios de la alegría por su pecho sube
y para la esperanza de un sí en el corazón hay cabida
y te diré Amor como en mi alma siempre te tuve.

Observa, Luz de mi alma,
cómo el viento barre mariposas
en la cantera rosada;

Y los convierte en azúcar:
felicidad de amor por un día
eso es lo que en el aire por esta noche
hay de sobra.

miércoles, 7 de enero de 2009

A sus almas

Y pondré mis dedos
en la llaga perenne
la voz que suena y nadie comprende
creeré por ciertos fragmentos de segundo
que aún tengo la libertad
de enarbolar una bandera blanca
donde no haya escudos ni nacionalidad.

Dispondré de mí
es lo único que me queda:
hoy el aire al únisono se respira
yo soy una con lo que me crea.

Creeré que aún es tiempo
de soñar los ojos bien abiertos
comprenderán que mi idealismo no da para tanto
pero que es genuino de verdad.

Y saludaré por las nubes
a los dos críos que tengo en stand by
me encantaría arrullarlos en la tranquilidad
de una luz natural.

Por eso hoy me tumbo en el asfalto
inmolaré mis palabras
callaré hasta gritar.

A sus días

Les contaré cómo era el mar
antes de que la luz les viera en la Tierra.

Deslizaré mi mano
en sus índigas auras
y les mencionaré las palabras
que usé cuando fui como ahora es su carne.

Y lanzaré un grito
fermentado por demasiadas horas de sueño
y cantaré el himno
que entre varios compondremos:
la migraña la dejo para mañana
hoy sólo los quiero escuchar.

A sus caras

Y me tumbaré sobre el asfalto
oleré las huellas de las hormigas
fundiré mis manos con las suyas.

Lo haré porque a falta de descendencia propia
las arrugas que en sus manos no pintan
el tiempo ni la tristeza
recaen sobre mi boca
una que está en el rincón
de los sabios ausentes.

martes, 6 de enero de 2009

El puerto

Deslizaré mi dedo índice
en cada símbolo que forma su nombre
y pintaré con sol de mediodía
las nubes
por cada vez que sus sílabas pronuncie
cuatro, como los puntos cardinales
una suerte de mapa sin pretensiones
más que en su puerto desértico
en silencio arribar.

Amanecí

Amanecí feliz pensándolo
como un conjunto de cirros en despoblado
como una sandía pintada
en el mantel.

Será que de verdad lo amo.