Como espuma de mar
su tacto envuelve la tristeza
le acaricia al oído
y le da la certeza
de que las lágrimas son gotas de mar
que liberan a las hadas
si el que llora las llama con firmeza.
Sus dedos se deslizan
como las barcas de cirros en lo celeste
peina sus penas mientras le canta un cuento
y las fresas de su boca
se vuelven regalos de amor.
Con rayos de luna y sol ataviada
sus ojos brillan como las carcajadas
de quien ahora es libre de toda incertidumbre
y a sus brazos se entrega,
La más bondadosa de todas las amantes
la más fuerte detrás de su tibieza
la más sublime de todas las bellezas
Señora Ternura,
mar en calma
bosque de madreselvas.
viernes, 7 de noviembre de 2008
A tus manos
Eres el soplo de la luna llena
eres el infinito
cuando tu número recuestas
eres de la selva su fiereza
y de mi desierto la franqueza
eres de esta tarde la tibieza
que emprende el vuelo
para fundirse con la noche que empieza.
Eres la palabra que tropieza
bajo el azul de mis ojos negros
sigilo que asombra a los que miran
rivalidad que mi silueta despierta.
eres el infinito
cuando tu número recuestas
eres de la selva su fiereza
y de mi desierto la franqueza
eres de esta tarde la tibieza
que emprende el vuelo
para fundirse con la noche que empieza.
Eres la palabra que tropieza
bajo el azul de mis ojos negros
sigilo que asombra a los que miran
rivalidad que mi silueta despierta.
Sirena
A la orilla de un río salado
sus manos parecen mecer
a la luna nueva
sus cabellos penden por un lado
y su cuello queda expuesto
a los besos de las luciérnagas.
Ella no ríe ni llora
por dentro se ha quedado seca
hoy le toca expiar su alma
y llama con su voz
al pez con cuerpo de mujer morena.
En un sol sostenido
el eco se vuelve dulce viento
ella canta y canta a contratiempo
y regala en cada nota
de su flor un pétalo.
Al llegar el pez de suaves formas
su canto ella depositará
dentro de la luna sus cuernos
ella siente que algo le faltará a su cuerpo
es la tristeza que en él transmuta.
Remi de mi corazón, remero
fasola en la soledad, hoy vengo
sido, mi voz hoy te entrego
dosol ilumina los mares
Sirena que ahora te llames
como el sol que fui en mi canto
eso quiero.
Para que al amor llames
como yo alguna vez
lo he llamado.
Sirena prometiole cantar nocturnos
que evocaran su sueño amado
por eso cuando cae la noche
el mar de vez en cuando
sabe a llanto.
sus manos parecen mecer
a la luna nueva
sus cabellos penden por un lado
y su cuello queda expuesto
a los besos de las luciérnagas.
Ella no ríe ni llora
por dentro se ha quedado seca
hoy le toca expiar su alma
y llama con su voz
al pez con cuerpo de mujer morena.
En un sol sostenido
el eco se vuelve dulce viento
ella canta y canta a contratiempo
y regala en cada nota
de su flor un pétalo.
Al llegar el pez de suaves formas
su canto ella depositará
dentro de la luna sus cuernos
ella siente que algo le faltará a su cuerpo
es la tristeza que en él transmuta.
Remi de mi corazón, remero
fasola en la soledad, hoy vengo
sido, mi voz hoy te entrego
dosol ilumina los mares
Sirena que ahora te llames
como el sol que fui en mi canto
eso quiero.
Para que al amor llames
como yo alguna vez
lo he llamado.
Sirena prometiole cantar nocturnos
que evocaran su sueño amado
por eso cuando cae la noche
el mar de vez en cuando
sabe a llanto.
Romance de la Seducción
Entre agujas me verás
y no me pincho las venas
que por ti agua de mar resuenan
y en una playa de labios rojos te esperan;
Lentamente, como se desliza
la luna sobre la arena
camino donde tus manos
para que con su nuevo barro
mi cuerpo una forma nueva adquiera.
Entre tu pecho
disolverme verás
exhalarás mi fisonomía al respirar
encenderás tu apagada sinfonía
y como sangre que dentro de ti viajo ahora
me disperso como lo hacen las olas:
si pensaste que sólo en los libros encuentras historias
abre tus manos
y verás cómo te dicto una propia.
y no me pincho las venas
que por ti agua de mar resuenan
y en una playa de labios rojos te esperan;
Lentamente, como se desliza
la luna sobre la arena
camino donde tus manos
para que con su nuevo barro
mi cuerpo una forma nueva adquiera.
Entre tu pecho
disolverme verás
exhalarás mi fisonomía al respirar
encenderás tu apagada sinfonía
y como sangre que dentro de ti viajo ahora
me disperso como lo hacen las olas:
si pensaste que sólo en los libros encuentras historias
abre tus manos
y verás cómo te dicto una propia.
La espera (niño-destino)
Espero tus gestos desde que supe que te necesitaba
cuando me di permiso de hablarle al hada
que de niña me prometió venir
si algún día la llamaba.
Y entendí que ante estas contingencias
ni veinte baldes de agua helada.
Espero tu andar pausado por el pasillo
con la misma ansia con la que el globo espera por un niño
para gritar su policromía a los cuatro vientos
que en mi caso es igual a un
te quiero.
Porque al fin alma de inocente que eres
sin quererlo despegaste del suelo los zapatos míos
volar sin equipaje suena a disparate
si lo dijera una voz cavernos
que ya lo ha visto todo en este mundo piensa.
Espero con lo que tengo demás y lo desperdicio:
soy la reina del tiempo
los segundos y las horas
son míos.
Espero escribir tu nombre en piedra
para que mi memoria no te borre
y sobre ella no gane el hastío.
Quiero soñar a que fuente de vida he sido
cuando me permitiste tomarle las manos
a tu niño-destino.
cuando me di permiso de hablarle al hada
que de niña me prometió venir
si algún día la llamaba.
Y entendí que ante estas contingencias
ni veinte baldes de agua helada.
Espero tu andar pausado por el pasillo
con la misma ansia con la que el globo espera por un niño
para gritar su policromía a los cuatro vientos
que en mi caso es igual a un
te quiero.
Porque al fin alma de inocente que eres
sin quererlo despegaste del suelo los zapatos míos
volar sin equipaje suena a disparate
si lo dijera una voz cavernos
que ya lo ha visto todo en este mundo piensa.
Espero con lo que tengo demás y lo desperdicio:
soy la reina del tiempo
los segundos y las horas
son míos.
Espero escribir tu nombre en piedra
para que mi memoria no te borre
y sobre ella no gane el hastío.
Quiero soñar a que fuente de vida he sido
cuando me permitiste tomarle las manos
a tu niño-destino.
martes, 4 de noviembre de 2008
Romance de la Eternidad
Refleja al espejo antes que el mañana
distingue el coágulo del bermejo
y tiñe de rojo tus ansias
de recorrer el mundo sin hacerte viejo
para que te vuelvas sempiterno
sin decir ni pelear nada.
Deja en la primera estación
los recuerdos a savia amarga;
Destruye su eco y saca de tu corazón
la mortal puñalada;
Lanza un gemido de amor al viento
lanza tus relojes por la ventana
y que sean los minutos y sus entierros
lo último que te jalen
a esta tierra amada.
Mira bien la luna
róbale a las estrellas su mirada
la noche es una sóla, ráptala
el elixir de la eternidad está a tus plantas.
Y cuando sepas volar
quedito y aromático
amoroso como el aire que peina tus raíces
acuérdate de los que en esta tierra viven
regálales tus primeras alas.
Que disfrazadas de sueños y ganas
te empujaron al vacío
de empezar desde cero
con la vista hacia la nada
y la plena certeza
de que la vida ahí
comenzaba.
Refleja al espejo antes que el mañana
inmola tu corazón
que para eso está ungido de grana.
distingue el coágulo del bermejo
y tiñe de rojo tus ansias
de recorrer el mundo sin hacerte viejo
para que te vuelvas sempiterno
sin decir ni pelear nada.
Deja en la primera estación
los recuerdos a savia amarga;
Destruye su eco y saca de tu corazón
la mortal puñalada;
Lanza un gemido de amor al viento
lanza tus relojes por la ventana
y que sean los minutos y sus entierros
lo último que te jalen
a esta tierra amada.
Mira bien la luna
róbale a las estrellas su mirada
la noche es una sóla, ráptala
el elixir de la eternidad está a tus plantas.
Y cuando sepas volar
quedito y aromático
amoroso como el aire que peina tus raíces
acuérdate de los que en esta tierra viven
regálales tus primeras alas.
Que disfrazadas de sueños y ganas
te empujaron al vacío
de empezar desde cero
con la vista hacia la nada
y la plena certeza
de que la vida ahí
comenzaba.
Refleja al espejo antes que el mañana
inmola tu corazón
que para eso está ungido de grana.
Romance de la Esperanza
Los frutos se encarnan
entre los nervios de sal y de agua azucarada
ella peina sus venas
y las alimenta de rayos de estrellas y flores de malva
ella siembra en su seno
la media luna de su llegada.
Arriando van placenteros
miles de ángeles por esas vallas
surcan de viento los caminos
y en sus huecos de nubes
sus semillas descansan.
Mira hacia arriba y no despegues la mirada:
hoy el viento entona un canto nuevo
sobre la faz de las montañas
su eco forma palabras
que saben a verdes sin espinas
que se sienten como flores de alborada.
Escucha bien lo que te sabe esta mañana
poblada de estrellas y grillos que cantan
a eso sabe la posibilidad de los ojos
puestos en la puerta siguiente
a eso sabe la esperanza.
entre los nervios de sal y de agua azucarada
ella peina sus venas
y las alimenta de rayos de estrellas y flores de malva
ella siembra en su seno
la media luna de su llegada.
Arriando van placenteros
miles de ángeles por esas vallas
surcan de viento los caminos
y en sus huecos de nubes
sus semillas descansan.
Mira hacia arriba y no despegues la mirada:
hoy el viento entona un canto nuevo
sobre la faz de las montañas
su eco forma palabras
que saben a verdes sin espinas
que se sienten como flores de alborada.
Escucha bien lo que te sabe esta mañana
poblada de estrellas y grillos que cantan
a eso sabe la posibilidad de los ojos
puestos en la puerta siguiente
a eso sabe la esperanza.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Romance de la Libertad
De blanca efervescencia cual bromuro
titilaban tus pupilas en la magnificencia
de la tersa piel morena
con olor a durazno y yerbabuena.
De etérea luminiscencia del fósforo
brillaban los hilos sobre tu cara
y el sol su garbo apagaba
sabiéndose suplantado
por tu enérgica mirada.
De bermejo batallón
tu sonrisa enmarcaba
el pulso de la sangre sobre la arena y las aguas
valiente cerbera de las tiranas
observadora silente de la nostalgia.
De ondas de un mar de marfil
tus vestidos giraban:
era la luz del mediodía lo que las adornaba
el encaje hace rejas sin decir nada
y en tus rejas me cegué
mujer inalcanzada.
titilaban tus pupilas en la magnificencia
de la tersa piel morena
con olor a durazno y yerbabuena.
De etérea luminiscencia del fósforo
brillaban los hilos sobre tu cara
y el sol su garbo apagaba
sabiéndose suplantado
por tu enérgica mirada.
De bermejo batallón
tu sonrisa enmarcaba
el pulso de la sangre sobre la arena y las aguas
valiente cerbera de las tiranas
observadora silente de la nostalgia.
De ondas de un mar de marfil
tus vestidos giraban:
era la luz del mediodía lo que las adornaba
el encaje hace rejas sin decir nada
y en tus rejas me cegué
mujer inalcanzada.
Transición
Los vencedores y vencidos
al final del cuento van a donde mismo
al patio de los callados
al lugar más inmensamente hundido
suelo idóneo para creaciones espontáneas
pasaje gratuito
al tren del olvido
ticket sencillo con rumbo
al umbral del continuar erguido
respirando colores y saboreando luz de viento.
Y aunque a algunos de cuando en vez
nos dé por adelantar manecillas
para vivir tal especial momento
nos aferramos tierra adentro
de nuestros cuerpos
trascendemos en el cóncavo y convexo
creamos criaturas de amor
gritamos la furia a los ocho vientos
morimos y nacemos en el paso abyecto
de la sonrisa-grito-llanto-redención
vivimos, vivimos, vivimos
esperando el único día que tenemos seguro:
un segundo nacimiento
después de la primera respiración.
Cometemos la transición
caminamos hacia ella sin oposición.
A mis amores detrás del puente
In memoriam
al final del cuento van a donde mismo
al patio de los callados
al lugar más inmensamente hundido
suelo idóneo para creaciones espontáneas
pasaje gratuito
al tren del olvido
ticket sencillo con rumbo
al umbral del continuar erguido
respirando colores y saboreando luz de viento.
Y aunque a algunos de cuando en vez
nos dé por adelantar manecillas
para vivir tal especial momento
nos aferramos tierra adentro
de nuestros cuerpos
trascendemos en el cóncavo y convexo
creamos criaturas de amor
gritamos la furia a los ocho vientos
morimos y nacemos en el paso abyecto
de la sonrisa-grito-llanto-redención
vivimos, vivimos, vivimos
esperando el único día que tenemos seguro:
un segundo nacimiento
después de la primera respiración.
Cometemos la transición
caminamos hacia ella sin oposición.
A mis amores detrás del puente
In memoriam
Fuego
Hay un fuego que me arrasa
y ni siquiera sé
de dónde proviene.
Suena como a fuerza
sabe como a madreselva
se siente como el mar del último istmo
que caerá
tras el fin del mundo.
O eso creo yo
mientras en vano me aflijo
arrojándome al fondo de este magma tardío
hay un fuego sin estío
no existe la clemencia ni el pudor.
Lejanos están el cielo y la tierra
hay un fuego arrasando con mi planeta
el ombligo de mi universo
la palabra yo pierde sentido si se lee al inverso.
Ayer la sal cubre la cara de quien la prueba
hoy son las llamas de una ciudad perdida lo que queda
viento insaciable
luz fulgurante
tremor hecho cenizas por amor.
A los cuatro elementos no se les explica
como tampoco se entiende la existencia
de los cuatro puntos cardinales;
Por eso hoy siento un fuego que me abrasa de prisa
valor intocable
sueño cambiante
promesa invariable
de las letras dentro de un poema de amor
holograma disidente
ave pensante
amapola que llora virtudes que no vio.
Hay un fuego que me arrasa vehementemente.
Perderé la noción de la abrumadora vida
me situaré tajante y silente
enmedio de la hoguera
que me empuja a abrir el pecho y gritarlo:
Soy libre de mí, soy libre de esas voces
libre de todo
la inocencia se recupera cuando transmutamos
la paciencia adquirida a prueba de rabia y tezón
en una dulce espera no fingida
a que la savia de la vida llegue
y nos inyecte redención.
y ni siquiera sé
de dónde proviene.
Suena como a fuerza
sabe como a madreselva
se siente como el mar del último istmo
que caerá
tras el fin del mundo.
O eso creo yo
mientras en vano me aflijo
arrojándome al fondo de este magma tardío
hay un fuego sin estío
no existe la clemencia ni el pudor.
Lejanos están el cielo y la tierra
hay un fuego arrasando con mi planeta
el ombligo de mi universo
la palabra yo pierde sentido si se lee al inverso.
Ayer la sal cubre la cara de quien la prueba
hoy son las llamas de una ciudad perdida lo que queda
viento insaciable
luz fulgurante
tremor hecho cenizas por amor.
A los cuatro elementos no se les explica
como tampoco se entiende la existencia
de los cuatro puntos cardinales;
Por eso hoy siento un fuego que me abrasa de prisa
valor intocable
sueño cambiante
promesa invariable
de las letras dentro de un poema de amor
holograma disidente
ave pensante
amapola que llora virtudes que no vio.
Hay un fuego que me arrasa vehementemente.
Perderé la noción de la abrumadora vida
me situaré tajante y silente
enmedio de la hoguera
que me empuja a abrir el pecho y gritarlo:
Soy libre de mí, soy libre de esas voces
libre de todo
la inocencia se recupera cuando transmutamos
la paciencia adquirida a prueba de rabia y tezón
en una dulce espera no fingida
a que la savia de la vida llegue
y nos inyecte redención.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Nocturno
Mira, ven,
siéntate a mi lado:
el viento helado tumba las hojas
que de noche bailan
para vestir los desvaríos
de amantes y vecinos con sueño
de dulzuras y extravíos.
No te he pedido nada
ya sabes que entregar el alma
es igual a pintarme una sandía en la boca
o mejor aún en tus labios
que hace tanto la felicidad no tocan.
Me has dado todo y sin pensarlo
sin nombre, excepto el que tú y yo
hemos acordado
visitas la mente de quienes sabemos
que transitamos sólos
como por reclamo de un derecho:
el de orbitar por otros soles
para no quemarse con el nuestro.
Habrás notado que no espero nada de este mundo
excepto, sí
que todos miren un sólo día
por qué elijo estar viva
a inmediación de las distopías
algo tendrá que ver
las letras cargadas de ambrosías
algo tendrá que ver
las sonrisas de nuestros niños perdidas
y que ahora y siempre busco
sin desfallecer.
Mira cómo se mueven
las almas en sus cuerpos vencidos
ora el eje de las equis
ora el eje de las ye...
me pregunto si algún día atravesarán
el eje de las oxízetas
una nueva letra
para empezar otra vez.
No espero nada de ti ni de nadie en particular:
quizá un arrullo de viento dulce en mi cama
quizá las nubes sabor a jamaica
que me aguarden
para vivir la etapa del no-necesito-entender.
siéntate a mi lado:
el viento helado tumba las hojas
que de noche bailan
para vestir los desvaríos
de amantes y vecinos con sueño
de dulzuras y extravíos.
No te he pedido nada
ya sabes que entregar el alma
es igual a pintarme una sandía en la boca
o mejor aún en tus labios
que hace tanto la felicidad no tocan.
Me has dado todo y sin pensarlo
sin nombre, excepto el que tú y yo
hemos acordado
visitas la mente de quienes sabemos
que transitamos sólos
como por reclamo de un derecho:
el de orbitar por otros soles
para no quemarse con el nuestro.
Habrás notado que no espero nada de este mundo
excepto, sí
que todos miren un sólo día
por qué elijo estar viva
a inmediación de las distopías
algo tendrá que ver
las letras cargadas de ambrosías
algo tendrá que ver
las sonrisas de nuestros niños perdidas
y que ahora y siempre busco
sin desfallecer.
Mira cómo se mueven
las almas en sus cuerpos vencidos
ora el eje de las equis
ora el eje de las ye...
me pregunto si algún día atravesarán
el eje de las oxízetas
una nueva letra
para empezar otra vez.
No espero nada de ti ni de nadie en particular:
quizá un arrullo de viento dulce en mi cama
quizá las nubes sabor a jamaica
que me aguarden
para vivir la etapa del no-necesito-entender.
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