lunes, 14 de julio de 2008

Humo

Tantas ganas de poder entrar a ese paisaje,
y el cielo sólo pone encima una nube que ahoga el viaje
porque humo es y al humo no se le atrapa
es inasible, disperso y ultrajante…

Te ultraja las ilusiones
de mancha gris cubre tus intenciones
se hace parte de lo que respiras
pero nunca te hará partícipe de lo que mira:

Mira hacia la nada, de donde proviene
gira hacia lo alto, a donde pertenecer aspira
mas nunca lo logra porque su sustancia
el mágico equilibrio a él no lo mantiene.

Se desplaza con singular paso:
elegancia no posee y aún así no pasa desapercibido.
Cuánto tiempo podrá seguir siendo humo
si el humo sólo se lleva en los pulmones
pero no te ayuda a respirar.

Tus pasos se desplazan como él:
perdiendo el garbo, adquiriendo la pesadumbre;
llamarse tristeza ya se ha hecho tu costumbre.

Y respirando humo vas
en sueños lejanos dejaste tus aspiraciones
de ser aire y viento que transporta las canciones
de aquellos pulmones que por estar llenos de aire viven
en otras dimensiones.


Escrito el 5 de Noviembre de 2004

Para todos los que hemos sido en algún momento humo
esperando que ya no lo seamos nunca más.


jueves, 10 de julio de 2008

Una Zanja

Una zanja de tierra se llenaba
con una pala el hueco se tapaba.
Y el sonido los oídos desvirtuaba:
difícil era discernir
entre el ruido natural y el de la rústica maquinaria.

Y en la zanja de piedras alrededor
se ponían cual camino protector
mientras que en cada piedra se alojaba
una gota de sudor y una mirada.

Tan pura, tan sagrada
que la propia zanja apenada estaba.

Como nadie le preguntó a la zanja su opinión
la elección de aquellas manos fueron decisión
de quien a cambio de unas monedas las puso en acción.

Y aunque la pala tampoco fue requerida
para saber si conforme estaba con las manos ofrecidas
ella dolor sentía
de ver que esas manos cargarla no podían,
pues el largo de su mango
sobrepasaba el del dueño de aquellas manos.

Quien por no tener más remedio
pese a ser un niño,
la pala usaba para la zanja cubrir con empeño.

Una zanja de tierra se llenaba
con la infancia de niño se tapaba.
Y el ruido urbano el sentido desvirtuaba
del amor por el infante que por dinero trabajaba.

Frida

Mujer de fierro y carne
manos entretejidas de color
caballo de mar no andante
corazón entregado a un solo amor.

Muchos te critican y otros te admiran:
las féminas nunca pensaron igual que tú
tan rebelde, tan sin miedos, tan decidida
sensible en cuerpo y alma, pintar era tu virtud.

La procreación no fue con criaturas humanas;
tus hijos fueron tus ideas expresadas en un lienzo, procedente de tu penar.
No existe pena más fuerte para alguien de tu estirpe
que sentir la fuerza del felino en jaula de metal…
sentir la tristeza de quien nunca ha sabido a lo que sabe la maternidad.

Pocas se atrevieron a expresar lo que sentían
y ayudarse con el empuje el ideal
de un cambio inmenso y radical:
tú sabías que necesario era
a tu país cambiar para poderle ayudar.

De lo único que te asiste fue de tu Rivera
quien nunca dejó de orbitarte y estar a tu vera;
amor sin fidelidad pareciera una grosería
pero no ser congruente con tus circunstancias era para ti una tontería

Y en el umbral de la muerte,
tus expresiones e ideales tuvieron la suerte
de quedarse aquí para siempre
entre pinturas, tabaco, vino y flores
todos ellos guardados en las paredes añiles
que fueron el morar de tus amores.

Muchos te recuerdan y esperan
que alguien como tú vuelva a la vida.

Nunca ha existido mujer como tú
tan humana, tan distinta, tan sumisa…
tan libre por dentro, tan Frida.



Escrito el 6 de Julio de 1999

¡Felices 101 años, Frida!

Te escribo a estas horas porque no me puedo dormir: traigo puesta la falda que bordé con tu cara, a ver si se me ocurre algo más vivo, o a ver si la luna con su aro blanco me envuelve y me invita a dormir.

Hoy caminé por mis calles llenas de baches. Victoria nunca se había visto tan desamparada. Es casi igual al sufrimiento de tu vida, o al de mi época de bachiller: tenerte por bandera no fue mi mejor elección. Mis "redes" con flores y tu cara, las libretitas a mano y los separadores hechos por mí para indicar mi feliz lectura de sociedades mercantiles, mi blusa hiperlavada y la cajita de cerillos que compré en Guanajuato y que nunca usaré porque sólo fumo sueños rotos, son testimonios de lo que te digo.

Quiero trenzas en la cabeza, para destrenzarme el corazón y la incertidumbre. Quiero tus faldas de tehuana (aunque se parezcan a las de las meseras del sanborn's) para ponerme de maniquí en la plaza que está por mi casa, a ver si el viento se lleva lo que no fue. Quiero que dejes de estar de moda para volverte a usar, Frieda Loca. El "did you like the mole, panzón", te partió la müther en segundos.

Y quiero dejar de ser fatalista, porque al final de cuentas, yo sí estoy entera, en cuerpo, alma, mente y corazón...

No sé por qué te escribo, si sólo eres parte de mis años de aciaga primera juventud.

Aún así, felices 101 años... Paz.

martes, 8 de julio de 2008

De computadora a computadora (Plegaria cibernética).

Sé lo difícil que puede ser
el convertirse en la íntima de un código binario
las flores frescas están allá afuera
y los leones y las fieras salvajes también.

Sé lo cansado que puede llegar a ser
leer mis letras en vorágines y en ríos
cubriéndote los ojos, las manos
el corazón y los pies.

Pero lo que no sabes
es que entiendo bien cuál es mi realidad en este exilio
ave que canta de día
mariposa que no sabe dormir

Y porque ahora lo sabes bien
yo sólo te pido
que no me quites tu abrazo tierno
enviado en túneles imaginarios
en redes inventadas y en tu propio código binario...

Tu luz es lo que me alumbra
en estos días
donde transito sin rumbo fijo
donde miro hacia la nada
donde no sé si lo que fui
ya no es más lo que soy.

Pues la felicidad que me dan tus segundos
algún día entenderás, los sueños bien juntos
uno detrás del otro, sin importar su existir

Que a las que soñamos como yo sueño
allá afuera no las comprenden
mas que los seres vulnerables de otro planeta
-como tú-
que aquí en la Tierra tampoco comprenden su diario vivir.

domingo, 6 de julio de 2008

Tarea para este Dormingo.

A quien tenga el humor de leerme este día-dormingo:

Sea feliz. No importa cuánto le cueste, si la mitad o la vida entera.

Olvídese de sus broncas. No lea cosas tristes. No se meta en problemas ni se los meta a la cabeza.

Ame. Cuanto pueda y como quiera. Para eso no hay límites.

Duerma. La semana será larga y tal vez lluviosa.

Cómprese un botecito para hacer burbujas. Eso lo hago yo una vez al mes, y viera qué bonito se siente...

No mire la tele. Eso sólo lo emboba.

No vea revistas que le rindan culto a la belleza, la moda o la riqueza. No tiene caso hacerse malos ratos.

No compre diarios amarillistas. El muerto que está ahí seguramente no es su pariente. Ni tampoco lo es Usted.

Si tiene hijos, no los hostigue con que deben ir a Misa o a visitar a la Tía que les pellizca las mejillas. No les exija que hagan tarea. Si los lleva al museo, déjelos que observe la vida y los colores. No le rellene de información vana su inocente cerebro.

Si tiene hijos o no los tiene, cómprese dos papeles manila y unas acuarelas o crayones. Haga rallones a diestra y siniestra y a la inversa también. No tiene qué ser un Picasso o un Dalí para sentir la catarsis que le regalan los colores. Comprobado.

No reciba al compadre veleidoso y borracho que nomás va a sacarle dinero, armonía y de sus casillas. No se sienta culpable. Todos necesitamos descansar.

Escriba en una hoja todo lo que quiere y desea. Sus sueños pueden parecer locos, pero ya es loco a priori todo aquél que viene a vivir a esta Tierra...

sábado, 5 de julio de 2008

Apología de la Lluvia.

Después de todo, ¿qué de malo tienen las lluvias torrenciales?
Debo verlas más como regalos de un Tláloc-Dragón escondido
que como una afrenta o un castigo.

No hay regaño de los dioses.
Finalmente, he podido ser lo que quiero ser.

Hoy pude ver en la lluvia y el cielo nublado
la oportunidad de lavar mis penas
de enjugar mi llanto
de volverme toda nueva
para mi camino rehacer.

Por eso digo, ¿qué de malo tienen las lluvias torrenciales?
Son ninfas prestadas por alguien más sabio y bondadoso
que por un Hades en vías de perecer.

La lluvia ayer mojó mi cara
mi cuerpo y mi corazón todito.
Los lavó y perfumó de su esencia
y me regaló un dormir tranquilo
(como el de los niños recién nacidos
como el de los abuelos que nada tienen qué temer).

Las lluvias son instantes sagrados
habrá que verlos así
antes de fenecer.

viernes, 4 de julio de 2008

Búscate

Búscate lo que encuentres
búscate lo que esperas
búscate unos lentes
que te cubran las ojeras.

Búscate un pretexto
búscate unos yermos
búscate un anzuelo
que cace peces de colores para ti.

Búscate un espejo
búscate un miralejos
búscate un telescopio
que se de a la tarea de buscar por ti.

Búscate una falda
búscate unos colguijes
búscate un rojo tinte
que te cubra las canas que no tienes
porque aún te falta mucho por vivir.

Búscate en la nevera
búscate en lo que te encuentras
búscate en el álbum de tu abuela
pero búscate a ti...

Un fragmento de verdadera inspiración

No estoy obligada a escribir esta tarde si no quiero
finalmente, la espera es igual al desconsuelo
en una tarde gris de lluvia adolorida.

No estoy obligada a decir que vivo por alguien
si finalmente soy yo la que respira
y lo hago como siempre, con o sin espinas:
para mí no hay crepúsculos sin bermejos ni añiles
que me sepan a pasado y a futuro con sabor a Abril.

No estoy obligada a decir nada trascendente
pues la trascendencia es de los dioses
y yo soy una
pero hoy me encuentro dormida
en la lejanía de un "no estoy aquí".

No estoy obligada a decir que soy de acero
y que por mis cuencas ya no corre el llanto de enero
en pleno julio, con la brisa que me ve partir
de los episodios que termino,
uno a uno
momento a momento...

Pues me revivo a cada instante
en cada segundo me reinvento
y a ratos soy flor
cristal, metal, llanto o viento...

Pero nunca lo mismo:
la misma de siempre soy
todas y ninguna
fragmentos y totalidad
dualidades con y sin sol
con y sin luna...

No estoy obligada a entregar el más maravilloso de mis poemas
pues esta tarde
todo existe
menos un impulso
que me dé un fragmento de verdadera inspiración.

miércoles, 2 de julio de 2008

Serie "Retratos Hablados del Yang". Introducción

Los ocho textos que a continuación leerán, forman parte de una serie que inicié en el 2001 y culminé en 2004. Se trata de imágenes de hombres que conocí en ese lapso, hombres que por una razón u otra, se volvieron interesantes ante mi óptica y mi lápiz.

Un pequeño homenaje a todos ellos es lo que he pretendido hacer con estos poemas. Existen personajes conocidos para mí, otros sólamente fueron visiones de una sola vez, en alguna calle, en algún lugar.

Espero les agraden. Gracias por leerlos.

El Loco

De mil arco iris me siento
y mis cantos veo atrapar
pronto y maravillado el viento
de ver a una persona en soledad saltar.

Si tengo ganas, lloro,
si quiero dormir sobre el pasto eso haré
no me importan las reglas impuestas
ni si carezco para identificarme de un carnet.

Que me llamen como quieran
al final de cuentas mi nombre yo sé:
es el nombre que todos llevamos por esencia
aunque los axiomas de su ciencia
impidan que de ello los demás se den cuenta.

Yo no vivo de falsas expectativas
tan humanas, tan vacuas como la ironía;
sólo sé que mis células están activas
y con ese fundamento lleno mi vida de alegría.

Me gusta coleccionar lo que a otros les pasa de largo
para muchos tropezar con una piedra es como un trago amargo.
Si me da la gana, mi dinero entrego
es más fácil quedarse pobre por estar solo
que por el esplendor del oro quedarse ciego.

Y si un día muero
de mil maneras prefiero
hacerme polvo y ser disperso de a poco
que tener una lápida que diga
aquí descansa “el loco”.


De la Serie "Retratos Hablados del Yang"
Escrito el 30 de Diciembre de 2004