jueves, 22 de mayo de 2008

Se obsequian caleidoscopios mágicos.

Se obsequian caleidoscopios mágicos.
Pruébelos Usted mismo, descubra su magia con sus propias manos.
Gire poco a poco el cilindro
verá cómo aparecen figuras hechas a su medida
a las imágenes que han visto sus ojos
a las palabras que ha pronunciado su boca
a los olores que ha percibido su nariz
a los sonidos que han escuchado sus oídos.

Se obsequian caleidoscopios mágicos.
Le garantizamos que no verá mas que las cosas bonitas
incluso, si está de suerte y buen humor
le podemos enderezar los recuerdos retorcidos.

Se obsequian caleidoscopios mágicos:
una vez que Usted lo acepte, no podrá ser devuelto.
No aceptamos quedarnos con las alegrías ajenas
Nuestra recompensa, es vivir la sonrisa que Usted muestra
cuando comprueba, por sí mismo
que el caleidoscopio habla por y para Usted.

Se obsequian caleidoscopios mágicos.
De aquí hasta que se acaben las nubes
se mueran las flores y desaparezcan los colibrís.

Se obsequian caleidoscopios mágicos.
Es un regalo para quienes han adquirido la membresía premium:
el que reconozca que es libre y que ha llorado
tiene derecho a tener uno de ellos.

Se obsequian caleidoscopios mágicos...

miércoles, 21 de mayo de 2008

Hace ya casi un mes

Hace ya casi un mes de mi autoexilio decidido...No, otra vez.

Hace ya casi un mes de decidirme por fin a reconocer que vivir a tu lado (o más bien, bajo la espera de tu llegada, en la sombra del tiempo sin dormir) era en sí un autoexilio... No, otra vez.

Hace ya casi un mes de que por fin vivo afuera de tu exilio. Verme libre me costó un tiempo.

Pero te juro que respiro tan libre, tan sincera, tan abierta, tan feliz...Que no me arrepiento de guardar mis lágrimas futuras que nunca más usaré para tí en el frasquito etiquetado con la fecha 7 de agosto del 2001.

Como en las películas de ficción, al cerrar la puerta entre los dos ya no quise ver hacia atrás. De cualquier forma, ya no estabas tú.

Hace ya casi un mes de mi feliz existencia. Creí disolverme entre las sombras. Pero ya ves que no es así.

Hace ya casi un mes que no te siento ausente. Estoy yo conmigo. Tenía ya muchos años -siete, para ser exactos- que no había podido hablarme a mí misma, pedirme perdón por exponerme ante tí tan frágil, tan vulnerable. Me he permitido reconocer mi propio fuego, mi propia deidad.

El camino es aún largo. Por primera vez en muchos, muchísimos años, tengo ganas de continuar, de saber qué hay más allá del horizonte que fabriqué para los dos. Estoy ansiosa por llegar a ese lugar. Sé que lo voy a lograr.

Hace ya casi un mes que no me autocritico severamente. No tiene caso. De cualquier forma, no voy a cambiar.

Hace ya casi un mes que he hecho las paces con la vida. No niego que me arranca de vez en cuando momentos de dolor y melancolía. Pero en esos momentos, ya no figuras tú.

Bendita sea tu ausencia. Bendita sea la luz de tu partida, la que iniciaste el mismo día que me conociste.

martes, 20 de mayo de 2008

La primavera del 2008

Horus desenfunda su espada
de un mágico fulgor hace nacer la luz silente
Horus tiene presente
el leve peso de las almas
en la boca, en el plexo y en la espalda.


Y en letárgica seducción
desnuda violenta Amarylis:
pasea sus rayos por entre sus pétalos
brotando de ella los colores del despojo consentido.


Callan los mares. Una inspiración atrae su núcleo denso
Boca de lobos marinos que se comen el uno al otro.
Y en el abismo de un azul luctuoso
El Ojo de Neptuno se torna infinitamente poderoso
levantando las aguas hasta conseguir ser uno con el cielo.


Madre Terra levanta los brazos
se fragmenta, se agita, se calla. Olvida y aguanta.
Hoy se vuelca entre sus mismas entrañas
Y de un solo golpe nos trae de vuelta.


En profética anunciación caminamos
los ojos hechos lodo
los sexos bien anudados.
Somos los hijos de la primavera del 68
Somos los mártires excomulgados.


El viento llora por nosotros
debió sentir el desaire de la historia…
El mar aplaca nuestros fuegos
la carne y el sudor de nuestros anhelos:
nos ha prometido la perla de agua dulce del dragón
a cambio de una copa de nuestro llanto sin eco.
No hay réplica ya
no tenemos voz.


Somos los que fuimos
revivimos cada lustro
y lustramos con nuestras caras
el vidrio del progreso impreso en sus bolsillos.


Madre Terra nos ha envuelto
en la nave del pacer merecido
no hay gusanos, no hay excremento.
No hay flores de remordimiento.
Sólo la nave de la ilusión.
Una nave para los huesos del exilio.


Veneramos a Amarylis
veneramos su seno
veneramos su savia
veneramos su aliento
Ella nos encendió por dentro.


Fuimos su verde, su rosa y su amarillo
fuimos su aire, su estambre y su pistilo
fuimos su sonrisa, sus manos, sus ojos, su todo.
Fuimos su espíritu, fuimos su templo.


No somos dioses, sólo fuimos pensadores.
No somos profetas, sólo fuimos parias.
Parimos nuestros hijos de un puñado de tierra
nos escondimos entre la maleza de un sol recalcitrante
fumamos las restricciones y las hicimos bandera
apagamos nuestras voces para darles la vida
a quienes hoy utilizan nuestras ropas
y nos denostan al prostituir nuestras ideas:
hoy ya no se bebe el fuego sin placer.


¡Adéntrense, dioses!
La calma intolerable incita un movimiento
No habrá armas, no habrá fuegos
ni inmunidad que se nos escape por entero.


Madre Terra se sacudirá con la fuerza
de una mujer que grita su libertad:
No más golpes, no más mentiras
no más humillaciones, ni más crueldad.


El Ojo de Neptuno explota
un gran manto de agua se tragará
las ánimas que purgan sin voluntad los errores de otros:
son ofrendas para estos dioses
a cambio del renacer de la humanidad.


Amarylis se adentra
con su perfume y su canto señorial
Permítanle el paso a su Majestad:
es la primavera del 2008
y el mundo debe despertar.

A Love Supreme

Escucho a Coltrane y el corazón se me hace agua... "A Love Supreme"...¿hace cuánto que no vivo esto?

Las lunas pasan y son otras sus caras. No recuerdo bien la última vez que un trozo de su mejilla apareció con certeza en mi ventana. Sí, yo solía verme en ella, hablar con ella, vestirme de ella. Pedirle a ella lo que hoy otra vez no tengo: esas ansias por vivir el otro lado de su faz, a lado de un ser alado que me deje vivir dentro de él y al mismo tiempo afuera.

Y bailo. Bailo con mis dedos, como si el ahora estuviera entre el ayer y el no sé aún. Alguien me ha esperado toda su vida. Me pregunto si algún día podré saberle vivo. Me pregunto si algún día podré estar donde él.

Y me deslizo. Como agua que soy esta noche, me convierto en susurro anidado en ecos acuáticos, explosión de cascada dulce cuyo tiempo lo dispone a desgarrar su propia prisión. Abro el pecho y sale de mi interior una cascada roja que va directo hacia el ser que aún no le sé en mi mundo a ciencia cierta...pero puedo palparlo con el corazón.

Y me diluyo. Como azúcar y sal que soy esta noche, me diluyo entre sus dedos, impolutos y brillantes. Me diluyo en su saliva, en el humor vítreo de sus ojos que imagino penetran cual taladro mis miedos y los redime cual héroe épico de la más bella gloria griega. Salgo de sus pestañas para adentrarme en sus poros. Soy savia agridulce que conmueve sus años de vida en otros lugares, otros corazones. Otros yoes y otros sabores.

Y me despierto. Como sueño que fui, que he sido y que seré. No hay puertas en esta realidad de humos y camiones de ruidos exasperantes. Pero sí hay ventantas en las ciudades paralelas a mi existencia y a la suya. Un punto de conexión me une a su larga lista de ideas y proyectos inacabados. Es la distancia del ombligo de Coyolxauhqui hasta la otrora Ciudad Dorada donde me engendraron. El espacio - tiempo nunca pudo ser más maravilloso y desesperanzador para mí.

Y danzo. Como danzante que fui en este valle de lágrimas. Siempre golpeé fuerte la tierra por saberla mía. Siempre giré en mi propio eje por saberlo impulsor de una realidad crepitante e inenteligible para quienes sólo observan un tetrabick de senos, caderas y piernas morenas. Siempre giré sobre mi propio eje por saberlo impulsor de unas alas escondidas en mi espalda cansada y dolorida.

Y canto. Como cantante de sonidos no figurados en la mente de nadie. Canto para matar el desasosiego que me provoca saberme poseedora de esta realidad unilateral. Comprendo que mi canto no se escucha aquí.

Y camino. Como caminante sin rumbo y con la plena esperanza de saber que algún día llegaré a ese lugar, a ese espacio-tiempo donde sus manos, sus ideas y su pasado-futuro incierto me esperan.

Me pregunto si él hará lo mismo. Me pregunto si él estará esperando por mí también.

viernes, 16 de mayo de 2008

Girasol

Hoy finalmente me convertí en río. El agua turbia del corazón no moja más. Veo claramente el perfil de tres gotas de agua dulce caer desde un pedacito de cielo morado. Las tres son mías.

Me he hecho un girasol con mi cabeza. Es la flor que más amo: seguir al Sol siempre tiene un final feliz.

Soy de nuevo la que siempre he sido. Prometo no regresar a la casa del dolor en mucho, mucho tiempo.

Rien

Voudrais-toi m'oublier comme les autres, s'il te plaît? Il sera un peu mieux si je ne t'attende pas. Comme même, je ferais la destruction de tous les sommeils. Encore je ne peux pas dormir...

Il me manque une raison. Qu'est-ce que sont les nuages quand les yeux sont perdus entre la misère d'auparavant et le futur incerte?

Je veux me relire entre les pages d'une autre ville. Je veux promener par l'air de la distance de moi même et tous les éléments qui déroulent vers ma vie. C'est impossible être si sincère sans être cataloguée immediatement par une femme sans lumiére.

Je souhaite retrouver la lumiére de mes yeux cette nuit. Je me rappelle qu'elle était si belle...

Comme quand j'avais la promèse de l'avenir de mon espace feu. La fantasie...bien pourrait me déssiner une vie à couleur.

Je donne un bissou à quelqu'n qui le sache recevoir. Aujourd'hui je ne manque personne. Tous sommes des phantomes du hier.

Allez, futur, j'ai le courage de t'enfrenter...tu vendras quelque jour?

jueves, 15 de mayo de 2008

Un sólo por hoy

Odio los días lluviosos y nublados. No puedo respirar muy bien que digamos. Fui confeccionada a base de energía solar.

Me hace falta todo y me sobra todo a la vez: la carne, la piel, este aire raro...a quién quiero engañar. Seguramente hoy fue mi día de crisis. Hoy tomé mi pastilla para el otro lado del mundo, donde está la gente que ríe sin motivos y asegura ser feliz. Yo también algunas veces soy así.

Pongo a Arcade Fire. Una y otra vez la misma canción de Tunnels. Luego oigo otras mientras intento dormir. Es el día número 5 que sólo duermo 4 horas diarias con intervalos. Tengo sueño y le rehuyo a la cama. Sé muy bien que si me quedo ahí me puede ir de la patada.

Tengo ganas de llorar y me arde la garganta. Hoy me siento muñeca de trapo sucio, aunque me haya puesto rímel y no haya salido siquiera a la puerta. Tenía planeado salir al centro, a recordar los pocos días en que pude respirar siendo feliz. Pero al dragón azul le dio por llover y nublarse. Odio que suceda eso. Más bien, odio que coincida con este horrible estado de ánimo.

Traigo frases de seres inconexos, espinas de pescado que se atoran entre la garganta y las tripas. Yo no merecía esto, estoy segura. Y sin embargo, me tocó vivirlo así.

Mañana seguramente seré la de siempre, igual que ayer y que antier. Pero hoy me di la libertad y el lujo de sentirme como lo que soy: una desempleada con sueños guajiros y buenas intenciones. Me siento estúpida. La moral nunca debería ser el motivo por el cual alguien te corte las alas.

Intenté soñar despierta. Quise vivir a mis aires, a mis anchas y a mi antojo. Convecí a un grupúsculo de bisexuales drogadictos con antifaz de machos cultivados que una abogada también tenía derecho a soñar y a crear. Creé mi propio lugar, mi propio espacio. Me dediqué a ser lo que siempre quise ser. Olvidé sus recriminaciones, sus falacias y sus siluetas. Hice lo que se debe hacer en cualquier Instituto Municipal de Cultura y salí crucificada.

Mis convicciones son mucho más fuertes, incluso, más fuertes que mis sueños. No dí mi cuerpo a quien me lo exigía para continuar ahí. No entregué mi dignidad a sus humillaciones. No permití que se me tratara de forma distinta. Soy mujer y soy artista. Mi IQ es igual al de ellos. La diferencia es que yo no mato mis neuronas con narcóticos. La diferencia, es que yo llegué ahí por mi talento, no por mi trasero.

Me duele saber que soy un punto más en ese espacio, convertido -gracias a al grupo de los 5- en nebulosa. No es posible que la cultura local de mi villa grandota esté en manos de unos estúpidos-prepotentes-parásitos-pseudo-artistas. ¿Por qué Saltillo no corrió con la misma suerte que Coahuila? ¿Por qué la cultura saltillense tuvo qué quedarse en manos de un gusano imperialista acomplejado? ¿Dónde están los clonadores, para que vengan a clonar a los pocos buenos servidores culturales que por ser tan buenos dejaron los hilos directrices de Saltillo en manos de este mequetrefe, para irse a dirigir los de mi Estado?¿Dónde están los humanos que fueron relegados por ser talentosos y honestos?

Hoy estoy de suerte. Mi cerebro acaba de darme la respuesta: relegados. Nadie es eterno en esta vida. Espero no morirme al mismo tiempo que ellos.

Salí por la puerta grande el último de febrero, los ojos vidriosos y el alma queriéndoseme salir por la boca. Un par de pechos flácidos de tanto ser manoseados, un cerebro de mujer desalmada y un alma lastimera que en realidad era un verdugo pudieron más que mis logros. No es justo. Nunca nadie dijo que lo fuera. Pero quién habló de que la justicia existiera en este valle de lágrimas y de lluvia ácida...

Ya mismo pongo el cello de Bach, mi pase directo a la efímera paz que producen sus notas. Miro al cielo y me pregunto si hay alguien por ahí. Es mi dragón azul y otros más. La vida se vive en todos los momentos. Hasta en los más oscuros y non gratos.

Ya me veo gritándole a mis detractores "¡pero hay un Dios que lo ve todo!". Y me imagino tontamente graciosa. Le cambio la frase y ahora les digo: "la vida es una rueda de la fortuna..." "no hay mal que dure 10 años -reduje la cifra 90-..." "que la vida es un carnaval".

Y por eso hoy brindo sin licor mis penas. Se sufre al tope para vivir al tope la felicidad que de vez en cuando arriba sorpresivamente. Un sólo por hoy...

Odio los días lluviosos y nublados. No puedo respirar muy bien que digamos. Definitivamente fui confeccionada a base de energía solar.

lunes, 12 de mayo de 2008

Dragón

Un dragón azul sobrevolaba mi cabeza
tenía su lengua seca
cantaba con la cola que la lluvia haría caer

Y con su cuerpo lleno de escamas
todas verdes, azules y turquesas
empezó a cimbrar el cielo
y de una bocanada sin fuego
las hojas de la enredarera de mi pared tiró

Fueron chispas las que perforaron mis ojos
lágrimas de dragón sediento:
no hubo lluvia, sólo viento
el aire seco de su ego muerto sopló.

Miro hacia abajo, mis pies están inquietos:
yo puedo vivir sin lluvia
pero esta tierra ya no.

sábado, 3 de mayo de 2008

Wish you were here

Siempre habia odiado a la gente que se sentía identificada con canciones en inglés, como si su vida fuese reproducida en la canción que un triste gringo compuso para darle sentido a sus emociones…

Y sin embargo, ahí estaba repasando una y otra vez la misma frase: “How I wish, how I wish you were here. We're just two lost souls…”.

Eso era lo que deseaba. Eso era lo que sentía, lo que pensaba y lo que vivía, día tras día, hora tras hora, sobre todo ahora que la Navidad acechaba con paso firme.

¿Papá, estás ahí? La pregunta constante. Mirando hacia el rincón de aquel sillón donde solía sentarse, encontrar el espacio vacío producía un helar en la sangre…saber que la respuesta inalterable y permanente se ligaba con ese abismo resultaba desquiciante.

¿Alguna vez pensaste, igual que yo, que lo nuestro podría salir bien? Los minutos pasaban, la vida se paseaba constantemente, pero la ilusión de un amor que ahora estaba perdido cortaba el camino de un tajo: la vida entonces se tornaba confusa, pesada, dos ausencias ya era demasiado.

How I wish you were here…, Pink Floyd jamás habia sonado tan bien en Navidad, sobre todo porque le daba ese toque nostálgico a aquella época dorada de la infancia, donde los sueños pocas veces se hacían realidad pero los abrazos devolvían la alegría al corazón. Sí, las fiestas decembrinas en aquel entonces se llenaban de una magia tan real, que difícil resultaba comprender que la realidad del ahora se convertía en un trago amargo qué soportar.

El reloj de la vida indicaba la hora: tiempo suficiente fue ya para lamentarse de lo que se tuvo y no se volverá a tener, de lo que se quiso amar pero que fue imposible mantener.

Una lágrima se funde con la luz de un sol lagañoso, el mismo sol que se miraba vanidoso en las esferas rojas del pinito acomodado ahí, en señal de que más vale hacerse a la idea de que la vida sigue y el ser humano no puede hacer nada contra ello.

Las fotos de los años que atrás quedaron motivaron la aparición de la esperanza de una Navidad mejor. El ser humano, al final de cuentas, está compuesto de cierta aleación que le permitía ser tan sensible a los desastres del alma como resistente a los efectos de los mismos.

¿Papá, sigues ahí? Yo sé que siempre lo estarás, aunque ya no te vea. Y también sé que estarás esta Navidad, tal y como lo estuviste la primera Navidad desde que moriste.

En cuanto a ti, mi amor fallido, siempre habrá una razón que valga la pena para recordarte y sentirme feliz, aunque tu ausencia me provoque una ligera melancolía por lo que nunca fue. Te amo, lo sabes perfectamente.

Es hora de abrir las manos y recibir lo que la vida tiene para ti.

(Escrito el 1 de Diciembre de 2003)

Ecos

I

138 días, muchas horas de ensueño y la creación entre tus piernas. Fuegos que se apagaron y reencendieron, explotaron y renacieron. Un montón de planes por hacer, inmensidad de lugares qué visitar, miles de anécdotas para contar en tu ancianidad.

Todo estaba listo. Como nunca antes lo hubiera creído. Sus besos eran fuego inaprensible y tus labios sonreían por primera vez en todos tus años aquí en la Tierra.

Por fin la vida había hecho una tregua: te dio el honor de elegir.

Y sus labios se abrieron. Y te abrasaron con la intensidad de sus dos lunas en cuencas de porcelana. Un te amo magnificado te revivieron el alma tras el temblor de su ausencia autoimpuesta. “Nunca más te dejaré”. Hay palabras que resuenan hasta el lecho de la muerte.

II

138 días, muchas horas de ensueño y la nada entre tus piernas. Fuegos que se apagaron y reencendieron, explotaron y fenecieron. Un montón de planes por hacer, inmensidad de lugares qué visitar, miles de anécdotas para contar en tu ancianidad.

Todo estaba estado listo. Como nunca antes lo hubiera creído. Sus besos serían fuego inaprensible y tus labios sonreirían por primera vez en todos tus años aquí en la Tierra.

Por fin la vida te haría una tregua: te daría el honor de elegir.

Pero sus labios no se abrieron. No dijeron siquiera el eco de tu amor exaltado.

Se te paró el alma. Se te heló la razón. El corazón palpitaba a destiempo… Unas patas de gallo salieron en menos de tres semanas junto a tus ojos de 288 meses. Y azotaron los cinco años, ocho meses y veintitrés días que gastaste, regalaste, inmolaste y volaste como cohete de fin de año en pos de tu amor.

De pronto, todas las canciones se hicieron viejas. A tu medida. Perfectas. Le acompañaron los acordes de tus decretos: día tras día olvidaste vivir para viajar en el ayer de tu etapa feliz, en el futuro incierto de aquellos ojos miel que te amaron sin lugar a dudas, pero que hoy ya no están contigo.

Lloraste. En silencio y de a poquito. Creíste oír su voz, tu celular y sus pensamientos -de los dos. Te subiste al tren del vértigo para dejar atrás el dolor. Bloqueaste toda suposición, sentimiento y desazón. La incertidumbre se volvió esperanza, y toda tú te volviste más eterna, bella y sensual. Voluptuosa para todos, excepto –así lo creíste tú- para la piel de arena clara y ojos penetrantes.

Y pasaste muchos días. Y muchas puertas. Y muchas realidades y sueños.

Y ahora estás en este punto donde la nada, el caos y la felicidad son uno sólo. Sabes y ves que venció el corazón: fuiste feliz con él el resto de tu vida. Tu perseverante amor absoluto-completo-total te lo permitió. Toda para él.

Y pasaste muchos días. Y muchas puertas. Y muchas realidades y sueños.

Y ahora estás en este punto donde la nada, el caos y la felicidad son uno sólo. Sabes y ves que tuviste razón: huiste a tierras lejanas, donde el olvido, tuvo en sus manos y en su piel transparente el nombre de protección. Amor absoluto-completo-total a cambio de tu luz morena de tierras rojas y vibrantes. Todo para ti.



(Escrito el 30 de abril de 2007)

viernes, 2 de mayo de 2008

Desde cero

Tengo dos días de empezar desde cero. El 30 de abril, después de 2424 días de insulsa espera, me decidí a ser expulsada de tu exilio con la voluntad de mis 25 años.

¿Y qué se hace ahora, después del autoexilio en este valle del "no dirás más te amos"?

Pues no se hace nada, qué diantres. Se mira sin mirar, se respira por respirar. Se duerme poco, se escribe mucho. Enmudeces con una retahíla de frases al vapor. De ilusiones tiradas a la ventana.

Se excluyen las ilusiones de la primera etapa adulta. Se sustituyen por visiones críticas de un entorno confuso, igual que yo.

Se entiende todo, excepto, que tú ya estás fuera de todo tipo de posibilidades azarosas, desventuradas y llenas de sopor.

A 2 días de mi autoexilio, me quedo aquí, en el centro de mi volcán apagado. En el vórtice muerto de mi huracán de otros días.

Hoy, a 2 días de que me liberé de tus ojos, me siento como canica en lavamanos. No es posible que yo haya alimentado tanto amor sin que estuvieras tú. Pero más imposible es el estar libre, deambulando feliz e hipócritamente.

Un caparazón para que no me toque la piel tu distancia eterna desde mi ahora. Un antiácido para la panza. Un borrador mágico que elimine el cruce de tu mirada por mi vida.

Esa que no supiste entender.

A 2 días de mi autoexilio, y ya empiezo a sentir cómo no lloverá sobre mojado: son aguas densas las que me cubren las rodillas. Me ahogué en tus aguas, intenté naugragar en tu vientre.

A 2 días de mi autoexilio, de la autoexpulsión del infierno en el que me dejaste, me cubro con mis propias alas: no sé si volveré a volar uno de estos días.

A 2 días de mi autoexilio, me doy cuenta que es mejor sin ti que esperarte. Es un absurdo al corazón lo que hice, un salto sin paracaídas al abismo de tu crueldad y de tu falta de sentimientos.

A 2 días de mi autoexilio, me quedo con tu sonrisa de plata. Y esta noche, sin esperanzas que lleven ya tu nombre, la intercambiaré por un trocito de luna para iluminar estos días noche sin retorno. Estos segundos benevolentes que se suicidan para no martirizarme ya.

A 2424 días de estar más vieja, hoy te digo que ya no te sueño.

A 2426 días de vivir otra vida, me puedo ir sin ti de una vez por todas. Agarrar esta vida y ya.