martes, 1 de diciembre de 2009

Censúrame

Censúrame estos labios
y te amaré para siempre
los pies atados a mi barro que es tu espejo
las manos como pidiendo gracia al Creador.

Y la media luna que perpetúa nuestra génesis
en el punto exacto de tu fecundidad de hombre.

A labio partido,
yo te recuerdo que soy algo más que mujer,
diosa, dijeron por ahí,
desde que poseo el don del tiempo
y la libertad del ave que murió en mi jardín por amor
a mi soledad.

1 comentario:

mike dijo...

Que contrariedad!

Pensaría en censurarte únicamente para conseguir el segundo verso,
pero definitivamente no podría atreverme a hacerlo.

Me conformaré con entregarte mi afecto sin censura.

Besotes auténticos ;)