jueves, 29 de mayo de 2008

SERIE DEL AUSENTE: POEMAS MOSTRENCOS.

Los siguientes siete poemas fueron escritos para una piedra rodante, que de tanto rodar dejó mi camino un día y yo finalmente pude ver de nuevo lo maravilloso que es volar cerquita del Sol.

Intenté deshacerme de ellos, pero las letras no tienen la culpa de nuestros errores. En todo caso, me dije, debería ponerlos ahí, "orearlos" hasta que ya no huelan a culpa -por haber creído en este amor-, a tristeza, a humillación, ni a humedad...

No sé si se mantendrán aquí por siempre. Quizá sea sólo una edición limitada.

Si les gusta, qué bueno. Si no, a nadie le importa. Ni siquiera al pasado mismo.

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